A pesar de sus numerosas heridas, le legionaria de Acero no se deja intimidar por sus atacantes. Al contrario, despreciando a ambos, se lanza en pos del guardián del faro que todavía acosa a Kyliana, acuchillándolo por la espalda hasta acabar con su vida. Sin embargo, la tenaz pareja de alabarderos la acosa sin descanso y se lo hacen pagar con una nueva lanzada en el costado derecho.
Libre del hachero que la acosaba, la sacerdotisa de Chemosh aprovecha para invocar una vez más el poder sacrílego de su dios y pedirle su protección. Resulta difícil saber si el dios de la Muerte atiende su plegaria, puesto que en ese momento Kyliana vuelve a adoptar su apariencia humana. Solo la propia Kyliana sabe en cuánta estima la tiene Chemosh al ver una réplica de sí misma ante ella.
Por su parte, Flynnean, decidido a librarse de los ballesteros que quedan, describe una veloz carrera curva en cuya trayectoria golpea al más cercano antes de plantarse junto a otros dos que se encuentran próximos. Uno de ellos le asesta una cornada en el hombro antes de retroceder, mientras que el otro desenvaina una cimitarra.
Otros tres minotauros armados con gujas se acercan a la carrera desde el norte, seguidos por dos ballesteros más. Una pequeña lluvia de virotes cae sobre sobre el campo de batalla y dos de ellos alcanzan a Enrielle, gravemente herida a estas alturas de la refriega.
Al sur de vuestra posición, situado en lo alto de un muro cercano, una pareja de minotauros han llegado hasta la balista colocada allí para defender la entrada del faro y un proyectil grande como un árbol joven pasa silbando a toda velocidad junto a Ailaserenth y después entre Enrielle y Kyliana para terminar clavándose con fuerza devastadora sobre el cuerpo inerte de Fulkrug.
En vista de esto, el minotauro blanco en el que se ha convertido Ailas decide retroceder a toda prisa, pegándose al piel del muro y rodeándose de cinco elfos silvanestis idénticos a él que se materializan de la nada.
Tirada oculta
Motivo: Biorn. Estabilizar
Tirada: 1d10
Dificultad: 10+
Resultado: 7 (Fracaso) [7]
Tirada oculta
Motivo: Daño sagrado
Tirada: 4d6
Resultado: 17 [5, 3, 5, 4]
Tirada oculta
Motivo: Ataques vs Enrielle
Tirada: 2d20
Resultado: 10(+8)=18, 19(+8)=27 (Suma: 45)
Tirada oculta
Motivo: Daño vs Enrielle
Tirada: 1d10
Resultado: 5(+3)=8 [5]
Tirada oculta
Motivo: Ataque a Flyn
Tirada: 1d20
Resultado: 17 [17]
Tirada oculta
Motivo: Daño a Flyn
Tirada: 1d6
Resultado: 2(+3)=5 [2]
Tirada oculta
Motivo: Ataque a Flyn
Tirada: 3d20
Resultado: 8, 5, 6 (Suma: 19)
Tirada oculta
Motivo: Disparos
Tirada: 3d20
Resultado: 10, 17, 18 (Suma: 45)
Tirada oculta
Motivo: Objetivos: P: K; I-E
Tirada: 3d100
Resultado: 99, 47, 67 (Suma: 213)
Tirada oculta
Motivo: Objetivos: P: K; I-E
Tirada: 2d10
Resultado: 4, 9 (Suma: 13)
Tirada oculta
Motivo: Balista
Tirada: 1d20
Resultado: 5 [5]
NOTA: Entiendo que las ilusiones creadas por el doble engañoso e imagen múltiple son una ilusión del lanzador, no una ilusión de una ilusión del lanzador :)
Enrielle (23) → 15/75 [similitud5]
Kyliana (16) → 26/72 [similitud5, arma espiritual6, don de lenguas9, doble engañoso10]
Flynnean (14) → 89/94 [similitud5]
Ailas (3) → 32/49 [soportar los elementos1, protección vs flechas2, similitud5, don de lenguas6; fatigado4]
Biorn (2) → ???/35 [fatigado4, similitud5, don de lenguas7, cuchichear mensaje8]
1: Soportar los elementos [permanece confortable entre -10ºC y 60ºC; durante algo menos de ??? h]
2: Protección vs flechas (NL 14) [RD 10/magia vs armas de ataque a distancia (máx. 100), durante algo menos de ??? min]
4: Fatigado [no puede correr, ni cargar, -2 FUE y -2 DES; hasta que descanse 8 horas]
5: Similitud (NL 12) [aparenta ser un minotauro; durante algo menos de ??? min]
6: Don de lenguas (NL 16) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de ??? min]
7: Don de lenguas (NL 13) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de ??? min]
8: Cuchichear mensaje (NL 13) [puede cuchichear y recibir respuestas a 230' de sus compañeros, durante algo menos de ??? min]
9: Don de lenguas (NL 13) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de 260 min]
10: Doble engañoso (NL 13) [disfrutas de invisibilidad mejorada durante 12 asaltos y creas un doble ilusorio que dura Concentración+3 asaltos]
11: Imagen múltiple (NL 14) [5 copias; durante algo menos de 13 min]
Pese a las bajas, pese a la abrumadora capacidad destructiva demostrada por el grupo, los minotauros perseveraban en su obstinación de defender con su vida aquel nuevo asentamiento suyo. Tal vez estaban bien adiestrados, tal vez eran fieles a su imperio, o tal vez tenían miedo de una muerte más segura y terrible de la que les podía proporcionar el Vendaval si osaban desobedecer órdenes y huir del peligro en vez de enfrentarse a él.
Flynnean, sólo herido superficialmente por una cornada, era de los que mejor estaban afrontando aquel combate gracias a una combinación de suerte, táctica y capacidad marcial. De todas maneras su papel en diezmar las tropas enemigas era lento, así que necesitarían toda una colección de bolas de fuego para evitar ser superados en número. El monje lemishita dudaba que ese fuera a ser el caso.
Un paso y una brutal patada y el artista marcial se había colocado un poco más cerca de la apalizada Enrielle y entre el ballestero y el minotauro colocado a la izquierda de la guerrera. A la patada le siguió un codazo y dos puñetazos más en la habitual descarga aterradoramente veloz de golpes con las manos desnudas, tan mortíferas como lo sería un mandoble o una de aquellas pesadas hachas minotauras.
Motivo: Ráfaga de golpes
Tirada: 4d20
Resultado: 14, 6, 5, 11 (Suma: 36)
Motivo: Daños Ráfaga de golpes
Tirada: 2d6
Resultado: 2(+1)=3, 4(+1)=5 (Suma: 8)
Motivo: Daños Ráfaga de golpes
Tirada: 2d6
Resultado: 2(+1)=3, 1(+1)=2 (Suma: 5)
Motivo: Daños Ráfaga de golpes
Tirada: 2d6
Resultado: 1(+1)=2, 5(+1)=6 (Suma: 8)
Motivo: Daños Ráfaga de golpes
Tirada: 2d6
Resultado: 6(+1)=7, 5(+1)=6 (Suma: 13)
Me muevo una casilla hacia el SE y hago ataque total en forma de Ráfaga de golpes, empezando por el de la guja y siguiendo con el ballestero si "sobra" algún golpe.
Totales de ataque: 30, 22, 21 y 22.
Daños: una vez más me he olvidado de no desglosar. Serían 7, 4, 7 y 12
Me llevo un susto de muerte cuando el enorme virote de balista pasa a pocos centímetros de mi cabeza como una promesa de muerte. Dudo mucho que la magia que me protege de los proyectiles mundanos hubiera podido salvarme de algo así.
Ha sido un milagro que no nos haya alcanzado a ninguno, porque Enrielle y Kyliana parecen tan malheridas como yo mismo, si no más. Pero, ¿hasta cuándo nos durará esta suerte si mis compañeros se empeñan en que permanezcamos aquí?
Más minotauros acuden presurosos a la batalla, a defender el enclave estratégico del puerto y seguramente no serán los últimos en hacerlo.
Nunca debimos desembarcar aquí y desde luego, no debimos provocar un enfrentamiento con los invasores. Nada de eso estaba en mis planes. Al contrario, como vidente fui muy específico en cuanto a que debíamos evitar ambas cosas, pero mis predicciones fueron desoídas como ocurre tan a menudo. Y ahora, si continúan negándose a escucharme, mis profecías solo pueden ser aciagas.
¿Espera regresar Enrielle por tercera vez de la muerte? ¿Confía Kyliana acaso en que su dios la librará de esta carnicería que ella misma ha desencadenado? ¿Cree Flynnean que es tan importante como para que el Dios Supremo vuelva hacia él su mirada indiferente y le permita sobrevivir cuando todos los demás hayamos caído? No importa lo que piensen, pues yo conozco lo que les depara a cada uno de ellos el futuro en su obstinación.
Sé también que los minotauros han causado un daño irreparable a la nación de Silvanesti y que han asesinado a muchos de mis compatriotas. Pero, por encima de todas esas cosas, sé que yo no estoy llamado a contarme entre sus víctimas sino a convertirme en su verdugo.
Algún día, que no será hoy.
Todas mis réplicas y yo mismo tendemos nuestras manos hacia Flechas de Muerte, con la misma angustiosa necesidad con que lo hice en Herida del Alma, cuando ella todavía no estaba encadenada a Chemosh y a su sacerdotisa.
—Enrielle, déjame salvarte —le suplico, con desesperación—. Coge al qualinesti y vuelve conmigo a mi torre.
Nuestra autoimpuesta misión de acabar con la Peste Escarlata de Morgion ha fracasado. Pero no por ello debemos inmolarnos aquí.
Motivo: Maldición de los magos por "teleportar"
Tirada: 1d20
Dificultad: 15+
Resultado: 10(+6)=16 (Exito) [10]
Motivo: Teleportar
Tirada: 1d100
Dificultad: 97-
Resultado: 84 (Exito) [84]
Con o sin Enrielle, "teleportación" al Paso de Palanthas.
Enrielle estaba rota por varios lugares. Cada vez que atacaba, acababa con uno de los minotauros, pero eran demasiados. Se giró un instante, lo justo para ver al minotauro blanco rodeado de Ailaserenths tendiendo su mano. Miró después al qualinesti, destripado allí en el suelo, y empezó a pensar que tal vez no se estuviera haciendo el muerto.
Pensó frenética sus posibilidades. Podría continuar asesinando minotauros hasta ser destruida. O podría intentar sacar de allí a Biornthalar, vivo o muerto, y atender a las súplicas de Ailaserenth, quien pese al monstruo en que se había convertido, seguía estando allí con ella.
Pero estaba rodeada. Los lanceros la acosaban desde todas partes. Agacharse a recoger a Biornthalar sólo daría la oportunidad a aquellos dos desgraciados para que terminaran con ella. Aquel elfo estaba tan acabado como ella misma. Y además, Kyliana aún estaba allí, también malherida. No la abandonaría allí.
—Gracias Ailaserenth. —Enrielle sonrió, y por un momento fue una sonrisa viva y cálida, como si aún estuviera viva. Después la sonrisa se tiñó de ferocidad. Negó con la cabeza..—Yo me quedaré a cenar.
Y con los ojos brillantes por un hambre salvaje y jamás saciada, atacó con fiereza a uno de los minotauros. Enrielle caería, pero lo haría dando un espectáculo sangriento, arrancando más vidas para la satisfacción de Chemosh.
Motivo: Espadazo épico
Tirada: 1d20
Resultado: 11(+16)=27 [11]
Motivo: Espadazo épico
Tirada: 1d20
Resultado: 11(+11)=22 [11]
Motivo: Espadazo épico
Tirada: 1d20
Resultado: 17(+6)=23 [17]
Motivo: Daños
Tirada: 3d8
Resultado: 21(+6)=27 [7, 8, 6]
Puf lo he pensado mucho, y quizás podría huir con Biornthalar... pero con los dos flanqueandome igual me como los dos AdOs y me muero muy cutremente, lo que sería un bajón xD. Así que hala, a morir matando!! Por y para Chemosh!!
Paso gratuito hacia el del oeste, porque Flynnean aún no ha actuado, y le meto al de la guja. Daño 37 creo, que no he desglosado.
Kyliana se movió rápida hasta la posición que Enrielle acababa de abandonar. Se agachó junto a Biornthalar y trató de evaluar si seguía con vida o si bien ya se había marchado con los dioses de la hechicería.
- ¡Oh Chemosh, daba a tu siervo! - Imploró a su dios patrón.
Una luz violeta iluminó el cuerpo aparentemente sin vida del elfo Púrpura y Kyliana aguardó unos instantes para ver si su amigo abría los ojos o bien, a si por contra no lo hacía y sus esfuerzos habían sido en vano.
- ¡Acercaos a mi voz, no a mí cuerpo! - Alzó la voz. - ¡Os sacaré de aquí!
Motivo: Curar heridas críticas
Tirada: 4d8
Resultado: 19(+13)=32 [1, 8, 8, 2]
Tras unos instantes de titubeo, dividida entre su sentido del deber y la angustiosa desesperación de Ailaserenth, la legionaria de Acero se decanta por la gloria del combate y la lealtad a sus amigos por delante de su propia seguridad. Sonriente y decidida, acomete con su espada sagrada al alabardero que tiene delante y lo despedaza con tres terribles tajos. Los brazos cercenados, todavía agarrados a la guja, caen al suelo antes de que el resto de su cuerpo se desplome de bruces sobre ellos.
Aunque aparentemente la sacerdotisa de Chemosh se queda donde está, urgiendo a sus compañeros a reunirse en torno a ella, en realidad atraviesa su propia ilusión y salta por encima del cuerpo inerte de Biornthalar para arrodillarse junto a él. Con sus manos sobre el estómago abierto en canal de su compañero qualinesti, Kyliana interpela a su dios para que lo traiga de vuelta a la vida, pero el Señor de la Muerte no responde a su plegaria.
Con gran agilidad, el monje de Majere pivota sobre sí mismo para aproximarse a sus compañeras y ataca al minotauro de la cimitarra con una lluvia de golpes tan veloz que apenas resulta perceptible para el ojo humano. Con una patada final, el infeliz se desmorona de espaldas entre los barriles que tenía detrás, incapaz de levantarse de nuevo.
Ajeno a la presencia real de la invisible sacerdotisa, el último de los alabarderos originales ataca de nuevo a Enrielle por la espalda. Su guja pasa por encima de la cabeza de la arrodillada Kyliana y se clava en la espalda de la legionaria.
Para entonces, los refuerzos minotauros se han unido a la batalla. Dos de ellos atacan el flanco de Flynnean, pero él logra desarmar hábilmente al primero de ellos y desviar en el mismo movimiento la acometida del segundo. Por su parte, el tercer guerrero minotauro recién llegado se ensaña con la ilusoria réplica de Kyliana sin que ésta haga ademán alguno de defenderse de sus ataques, para horror de quienes lo presenciáis.
Viendo que los ballesteros recargan sus armas y que los cuernos de guerra no dejan de sonar por todo el puerto, Ailaserenth da la batalla por perdida y, junto con todas las copias de sí mismo, se desvanece. Derrotado y malherido, pero vivo, llega un instante después a sus aposentos en la Torre del Vendaval.
Tirada oculta
Motivo: Objetivos: P-K; I-F
Tirada: 3d100
Resultado: 29, 24, 15 (Suma: 68)
Tirada oculta
Motivo: Ataque
Tirada: 1d20
Resultado: 17 [17]
Tirada oculta
Motivo: Daño
Tirada: 1d10
Resultado: 4(+3)=7 [4]
Tirada oculta
Motivo: Ataques
Tirada: 2d20
Resultado: 1, 10 (Suma: 11)
Tirada oculta
Motivo: Ataques
Tirada: 1d20
Resultado: 2 [2]
Enrielle (23) → 8/75 [similitud5]
Kyliana (16) → 26/72 [similitud5, arma espiritual6, don de lenguas9, doble engañoso10]
Flynnean (14) → 89/94 [similitud5]
Ailas (3) → 32/49 [soportar los elementos1, protección vs flechas2, similitud5, don de lenguas6; fatigado4]
Biorn (2) → ???/35 [fatigado4, similitud5, don de lenguas7, cuchichear mensaje8]
1: Soportar los elementos [permanece confortable entre -10ºC y 60ºC; durante algo menos de ??? h]
2: Protección vs flechas (NL 14) [RD 10/magia vs armas de ataque a distancia (máx. 100), durante algo menos de ??? min]
4: Fatigado [no puede correr, ni cargar, -2 FUE y -2 DES; hasta que descanse 8 horas]
5: Similitud (NL 12) [aparenta ser un minotauro; durante algo menos de ??? min]
6: Don de lenguas (NL 16) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de ??? min]
7: Don de lenguas (NL 13) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de ??? min]
8: Cuchichear mensaje (NL 13) [puede cuchichear y recibir respuestas a 230' de sus compañeros, durante algo menos de ??? min]
9: Don de lenguas (NL 13) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de 260 min]
10: Doble engañoso (NL 13) [disfrutas de invisibilidad mejorada durante 11 asaltos y creas un doble ilusorio que dura 3 asaltos]
11: Imagen múltiple (NL 14) [5 copias; durante algo menos de 13 min]
- ¡Estúpido Biorn! - Le dijo al cadáver del túnica púrpura golpeando con su mano sobre su pecho. - ¿Por qué te mueres? - Le preguntó con la cara desencajada y una lágrima a punto de brotar de su rostro.
Entonces recordó que todavía no estaba todo perdido. Ella podía salvarse y quizás, con suerte también a Enrielle y quizás al monje de Majere.
- ¡Venid aquí, volveremos a casa! - Les gritó a sus dos compañeros.
Mientras esperaba a que llegasen su lado, Enrielle se afanó en desabrochar la capa purpura de su compañero caído. Sería un buen recuerdo de él, un objeto que le representaba a la perfección.
En cuanto tuviera a Enrielle a su lado la agarraría de una pierna y si venía el monje de la otra y entonces pronunciaría la palabra de regreso a su Templo personal...
Acción de movimiento: agarró la capa purpura.
Acción estándar: uso palabra de regreso, espero a Enrielle, si viene Flynnean mejor!
El intento de llegar hasta los seguidores de Morgion atravesando Silvanesti había sido un enorme desatino. El grupo había topado con la férrea resistencia de los minotauros y, viendo la organización y disciplina de aquellas criaturas, no era de extrañar que hubieran conseguido hacerse con el control de la zona y, además, mantenerla. Tal vez si la clérigo de Chemosh se hubiera tragado su orgullo y hubiera ascendido las escaleras de la torre en aquellos momentos el asentamiento minotauro ahora estaría descabezado y en medio del caos, el Vendaval navegando más allá de su control camino a liberar el continente de la plaga carmesí. No era el caso. Especialmente para Biornthalar.
El qualinesti había sucumbido, según parecía. Aunque les hubiera dicho algo de que se haría el muerto, las vísceras y la sangre indicaban una situación nada simulada. O eso opinaba al menos Kyliana. Dadas las circunstancias no le quedaba más remedio que creer en su palabra. Fuera como fuera, desaparecido el túnica blanca, ella era su única opción a salir de la ciudad sin jugarse la vida, en solitario y con mucho esfuerzo y peligro.
Así las cosas, el monje de Majere avanzó en un par de zancadas hacia el ballestero más cercano, próximo a haber cargado su arma y le intentó propinar un puñetazo para, a continuación, retroceder hacia la posición de Enrielle y Kyliana encadenando una nueva sucesión de acrobacias. En un abrir y cerrar de ojos Flynn estaba junto a la arquera muerta-viviente, encarando las nuevas amenazas que se les venían encima desde el norte.
Motivo: Ataque elástico a ballestero
Tirada: 1d20
Resultado: 1(+16)=17 [1]
Motivo: ¿Pifia?
Tirada: 1d20
Resultado: 15(+16)=31 [15]
Vuelvo a usar Ataque elástico para golpear a un ballestero y seguir mi movimiento hasta colocarme al lado de Enrielle, cubríendola de ataques de ballesta y de los minotauros que venían del norte.
Por todos los dioses, otro amago de pifia, no gano para sustos.
—¡Más sangre para el Dios de la Muerte!— gritó embriagada por el olor de la carne expuesta, quemada, sangrante, suculenta.
Escabulléndose de la protección que le brindaba Flynnean, se dio la vuelta para darle muerte al osado lanceros que no la dejaba en paz desde hacía un rato. La espada voló en sus manos, buscando más carne que rajar. Ella se seguía relamiendo incluso con el cuerpo destrozado y al borde de la destrucción absoluta.
Kyliana gritó que volvían a casa. Biornthalar seguía en el suelo. No habría vuelta a casa para él.
Tirada oculta
Motivo: Mueree
Tirada: 1d20
Resultado: 11(+16)=27 [11]
Tirada oculta
Motivo: Mueree
Tirada: 1d20
Resultado: 13(+11)=24 [13]
Tirada oculta
Motivo: Mueree
Tirada: 1d20
Resultado: 5(+6)=11 [5]
Tirada oculta
Motivo: Mueree
Tirada: 1d8
Resultado: 7(+5)=12 [7]
La prioridad es largarme con Kyliana, pero si hay forma de matar al minotauro porculero sin quedarme en tierra, lo aprovecho xD
Poseída por la sed de sangre, Enrielle gira sobre sus talones para encarar al último alabardero que la acomete. Su pálido cuerpo está cubierto de cuchilladas y lanzadas pero ella se mantiene en pie con coraje sobrehumano sin dar muestras de temor ni de dolor. Con determinación y su espada sagrada en la mano, arremete contra el minotauro pero su cuerpo tropieza con otro encorvado frente a ella, el de la invisible Kyliana, derribándola de costado. Ella misma está a punto de caer también de bruces, pero consigue conservar la verticalidad en el último instante, evitando la hoja de la guja por centímetros.
Quien termina recibiendo el impacto fortuito del arma astada es Kyliana, tendida de lado en el suelo. Grita de sorpresa y dolor, pero consigue sobreponerse a ambos mientras la sangre mana en abundancia de esta nueva herida. A toda prisa, desanuda la llamativa túnica morada de su compañero caído y se la guarda bajo el brazo hecha un gurruño. A continuación, sin tratar de incorporarse siquiera, agarra la pernera del pantalón de Enrielle y busca con la mirada a Flynnean.
En estos momento, el monje de Majere se aleja de ambas, en pos de uno de los ballesteros. Sin embargo, su temeridad le cuesta cara, pues uno de los guerreros minotauro le hunde su guja en el costado y su compañero le cornea brutalmente.
Con un resignado encogimiento de hombros, la sacerdotisa de Chemosh eleva una plegaria a su dios para que las saque a ambas de allí cuando ve al escarmentado Flynnean retroceder hacia su réplica ilusoria en busca de una protección que no va a encontrar en ella.
Los ballesteros apuntan sus armas desde todas direcciones y disparan sobre vuestro grupo.
En un acto instintivo y altruista muy poco propio de una seguidora del dios de la muerte, Kyliana repta como una serpiente sobre el cuerpo destripado de Biornthalar para intentar agarrar al monje por un tobillo sin soltar el pantalón de Enrielle. A punto está de dislocarse un hombro y de perder su purpúreo botín en el proceso, pero logra sujetar la capa con los dientes un instante antes de que los tres os aparezcáis en la oscura y siniestra capilla de Chemosh.
Enrielle (23) → 8/75 [similitud5]
Kyliana (16) → 18/72 [similitud5, don de lenguas9, doble engañoso10]
Flynnean (14) → 69/94 [similitud5]
Ailas (3) → 32/49 [soportar los elementos1, protección vs flechas2, similitud5, don de lenguas6; fatigado4]
Biorn (2) → -10/35 [muerto]
1: Soportar los elementos [permanece confortable entre -10ºC y 60ºC; durante algo menos de ??? h]
2: Protección vs flechas (NL 14) [RD 10/magia vs armas de ataque a distancia (máx. 100), durante algo menos de ??? min]
4: Fatigado [no puede correr, ni cargar, -2 FUE y -2 DES; hasta que descanse 8 horas]
5: Similitud (NL 12) [aparenta ser un minotauro; durante algo menos de ??? min]
6: Don de lenguas (NL 16) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de ??? min]
7: Don de lenguas (NL 13) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de ??? min]
8: Cuchichear mensaje (NL 13) [puede cuchichear y recibir respuestas a 230' de sus compañeros, durante algo menos de ??? min]
9: Don de lenguas (NL 13) [capacidad de hablar y comprender cualquier idioma, durante algo menos de 260 min]
10: Doble engañoso (NL 13) [disfrutas de invisibilidad mejorada durante 10 asaltos y creas un doble ilusorio que dura 2 asaltos]
11: Imagen múltiple (NL 14) [5 copias; durante algo menos de 13 min]
En la soledad de mis aposentos, hago balance de la catastrófica jornada de hoy. El asesinato de los grifos fue un negro presagio de lo que nos aguardaba que solo yo supe ver, pero no impedir.
Ahora Biornthalar está muerto y solo los dioses saben si también lo estarán los demás. Con la muerte del qualinesti, el Bastión de la Magia pierde a uno de sus Centinelas y la Alta Hechicería, la reliquia sacrílega de Nuitari. Qué usos impíos le darán los minotauros a semejante artefacto es algo que me hace estremecer de pavor.
¿Qué habrá sido de Enrielle? ¿Y si Kyliana ha caído también y el Imperio Minotauro se apodera de la Portadora de la Noche? Prefiero no pensarlo. No todavía. No ahora que aún estoy tratando de digerir todo lo que ha pasado.
Por mucho que sienta que Biornthalar se aprovechó de mi amistad hacia él para conseguir su herética túnica púrpura, no puedo sacar de mi cabeza el recuerdo de que salvó mi vida en Ergoth del Sur cuando todo parecía perdido. Salvó mi vida y yo no he podido salvar la suya, por más que la mía fuera más valiosa. Salvó mi vida y, a pesar de mi inconmensurable poder, esa deuda me acompañará hasta mi tumba.
Sin más testigos que mi reflejo en el espejo de pared, me abrazo a mí mismo, me encojo en el suelo alfombrado y lloro en silencio. Lloro de rabia e impotencia, temblando. Lloro porque le odié y porque le quise. Y lloro por su envidiable y desperdiciado talento, ahora perdido para siempre.
Pegaban fuerte, aquellas criaturas cornudas usaban toda su fuerza y adiestramiento militar para causar unos daños que pocas criaturas podrían soportar. Sólo los reflejos cultivados durante años y su buen estado físico le habían librado de una muerte casi segura, aunque con su maniobra había asegurado el que dos de los agresores no trataran de acabar con Enrielle ni con Kyliana. Y ahora, gracias a ello, a los esfuerzos de todos, habían regresado a la torre. De regreso con las manos vacías, sin haber logrado acercarse siquiera al mar abierto donde debían localizar a los morgionitas. Habían fracasado. Peor, habían fracasado y habían perdido a uno de sus miembros. Su muerte pesaría en su conciencia.
Flynn respiró profundamente. Su mente estaba en ebullición y las conclusiones a las que llegaba no le agradaban. En absoluto. No podía esperar que un grupo de civiles, no siendo miembros de una orden como la de Majere o sin pertenecer al ejército, pudiera actuar de forma completamente coordinada o acatara órdenes, siquiera instrucciones simples y claras. Por ello la mera idea de recriminar o reprobar la actuación estaba fuera de lugar.
─No logro saber qué ha llevado a la situación de la que apenas si hemos salido con vida. Casi todos nosotros. Descansad, sanaos, hablaremos más tarde. Iré a comprobar que el silvanesti haya llegado a la torre también.
Y con sólo un leve vistazo a la muerta viviente y a la clérigo dio por sentado que sobrevivirían y supuso que Kyliana atendería las heridas de ambas. No era necesario allí. Sin más abandonó las estancias privadas de la chemoshita y se dirigió a las estancias de Ailaserenth para comprobar que hubiera llegado (cosa de la que tenía más esperanza que seguridad) y anunciarle que ellos tres habían conseguido escapar con vida, pero que Biornthalas no había tenido esa suerte.
Enrielle suspiró. Habían regresado. No regresaría a los brazos de Chemosh ese día. Su estómago gruñó. Levantó la espada y pasó lentamente la lengua por la hoja ensangrentada. Mientras lo hacía miró alrededor, constatando la ausencia de maese Biornthalar.
—Hola Valev, ¿cómo te va? A nosotros, ya ves, no muy bien. — deslizó los ojos hacía Flynnean, que ya iba hacia la puerta. —Está cerrado, Flynnean. Kyliana te abrirá. Es para que no se escape, ya sabes.—señaló con la cabeza al no-muerto que aguardaba eternamente en su trono de huesos de pollo, y le dió la vuelta a la espada para lamer el otro lado de la hoja —Es una pena haber perdido a Biornthalar. El rescató mi cuerpo para que pudiera regresar. Ojalá su alma encuentre descanso junto a su sobrina.
Observó concienzuda la hoja reluciente y envainó la espada de nuevo.
—Otro héroe que veo morir. He perdido la cuenta de cuántos llevo ya, y el mundo está cada vez peor. A veces me pregunto si no sería mejor dejarlo estar. Pero si no lo intentamos nosotros, ¿quién lo hará? — se quedó mirando el altar de Chemosh.
- Yo si llevo la cuenta... - Le dijo a Enrielle mientras habría la primera de las tres puertas que daban acceso al sacrosanto del Templo de Chemosh en Torre Palanthas.
Flynnean se despidió para ir en busca de Ailaserenth. El monje pensaba que quizás no lo había conseguido. Kyliana tenía la seguridad de que estaba en sus aposentos. El arcano nunca fallaba. No se iba a dejar matar tan fácilmente. En ese momento le recorrió un pensamiento por la cabeza.
- Por qué no fuiste tú en vez de Biornthalar... - Pensó mirando al monje. - Los caminos del dios de la muerte son inescrutables...
Y así cerró las tres puertas del templo al que rendía devoción, regresando junto a Enrielle. Ella se encontraba junto al altar de los caídos. La última prenda que ofreció al mismo fue un bigote de pega que había mandado comprar a Enrielle en su último viaje a Palanthas. No pudo conservar nada de sir Aelfryd, pero aquel bigotito de disfraz, le representaba bastante bien.
- Ahora depositaré la capa de Biorn en el altar, rindiéndole homenaje... - Le comentó a Enrielle. - Siento mucho su pérdida Enrielle. - Le dijo acongojada. - No tendría que haber sido así. Él nos condujo hasta ese maldito callejón sin salida... - Sollozó a punto de romper en lágrimas.
Entonces se fijó en aquella capa. Era de muy buena calidad. Muy bonita de hecho... Seguramente le quedaría mejor a ella que a Biornthalar. ¿Y si...? ¿Y si la llevaba en honor a él? Podía poner una reproducción a escala de la misma.
- Si, eso haré... - Pensó mientras se probaba la capa purpúrea del priene y último maestro de la refundada escuela de hechicería. Dio una vuelta y probó el vuelo de la capa. - Me gusta. - Pensó ilusionada. - Espero que se vayan las manchas de sangre... - Chasqueó la lengua. - ¡Estúpido Biornthalar! ¿Por qué tuvo que sangrar tanto y desparramar sus interioridades por todo?
Meneó la cabeza para sacarse todo aquello de la cabeza y centrarse en lo que estaba haciendo, rezar por el alma de su amigo caído. Y lo haría por muy perdida de excrecencias hubiera dejado su nueva capa.
Sollozó de nuevo y una lágrima recorrió si mejilla.
- ¿Biorn, amigo, por qué tú? - Preguntó. - ¡Oh Chemosh, acoge a tu agente en tu seno! ¡Haz que tenga una buena partida!
Durante vuestra breve ausencia, las reservas de comida de vuestra fortaleza han ido decreciendo a medida que los refugiados a sus puertas procedentes de Palanthas han aumentado.
Los guardias silvanestis han hecho lo que han podido para mantener el orden al otro lado de las murallas, sin mucho éxito, pero han tenido mejor fortuna evitado una invasión por parte de los acampados en el exterior, manteniendo vigilado el complejo día y noche y los rastrillos de la barbacana cerrados. Si de algo saben los silvanestis es de proteger su perímetro frente a los necesitados de otras razas.
Tras vuestro regreso, Agapanto sufre el inesperado ataque de Andunie, el búho de Biornthalar, al tratar de limpiar los aposentos del difunto qualinesti. Tras llevarse unos cuantos picotazos y arañazos, el kender mudo encuentra escondidos bajo el colchón un par de botas de montar y el hisopo de Santa Leodinia, que creíais perdido para siempre en Ergoth del Sur tras la muerte de sir Aelfryd Solanthian.
En las jornadas siguientes a vuestra aciago viaje a Silvanesti, Enrielle visita la capital imperial para realizar algunas transacciones comerciales y para reunir información, pero la situación apenas ha cambiado desde su visita anterior y el paradero del emperador continúa siendo incierto.
Durante la ausencia de Flechas de Muerte, Ailaserenth aprovecha para realizar una incursión aérea de exploración en su patria, sin más compañía que la de su negra montura alada. Ésta solo sirve para constatar lo que ya temía, que los minotauros han redoblado su vigilancia en la región, reforzando el número de patrullas fluviales y las defensas del puerto por medio de la construcción e instalación de más y mayores máquinas de asedio. La ruta al Currain Meridional desde el Thon-Thalas ahora resulta más impracticable que antes.
Así pues, las esperanzas de detener la Peste Escarlata se enfrían y, con ellas, la complacencia de Chemosh con su sacerdotisa. O, al menos, así se lo asegura Valev a su ama.El dios de la muerte no está satisfecho con el revés que habéis sufrido pese a su inestimable ayuda, ni con la primacía de Morgion en el panteón de los dioses de la Oscuridad.
Sin embargo, no parece que Kyliana pueda satisfacer en breve los deseos de la decepcionada deidad, pues el túnica blanca es el primero en abandonar la torre del Vendaval para recluirse en el Bastión de la Magia, refugiándose en el trabajo y la devoción a la magia para escapar del luto y del amargo sabor del fracaso. Y, sin él, la posibilidad de regresar rápidamente a Silvanesti se desvanecen.
Fondo común a administrar como indiquéis:
- El hisopo de Santa Leodinia.
- Botas de "montura" (NL 4) [1/día, como acción de asalto completo, un caballo ligero pronunciando la palabra de mando "Shirel"] 1440 pa.
- Artesanía silvanesti obtenida como botín en la chalupa de los minotauros. 1600 pa.