Llegó andando muy despacio, mientras el sol se ocultaba entre los verdes árboles. Con su largo bastón de madera y andar quejumbroso se abría paso por el camino lleno de barro, piedras y arboleda.
Sorprendía al mirarlo por varias cosas. Lo primero, por ver a un anciano llegar del camino que ya nadie usaba. Lleno de monstruos y animales salvajes que ganaban terreno día a día. Pero el caminaba tranquilo como si conociera la ruta, directo a la plaza del poblado.
Para cuando se hubo sentado en la piedra del centro de la plaza, los chiquillos ya habían anunciado su llegada y eran muchos los que se arremolinaban alrededor del viejo.
La gente se miraba confundida entre ellos.
Necesito algo que hay dentro de esa mina y sin mucho tiempo que perder ya que grandes huestes de guerreros de otro reino más oscuro, cabalgan hacia estas tierras y hemos de defenderlas, para ello necesito valientes y el objeto del interior.
Nadie estaba impasible podía reconocerse el terror en unos y la chispa de la aventura en otros.
Un ejército se está acercando a la aldea, nadie sabe mucho mas de ellos que lo que los refugiados cuentan a su paso huyendo de sus viejos hogares.
Vuestra aldea sigue su ritmo habitual pero la inquietud entre sus habitantes crece cada día ya que los héroes hace tiempo desaparecieron y nadie cuida de vuestro hogar.
La esperanza surge cuando un viejo clérigo llega a vuestras puertas.
Partida de Clásicos del Mazmorreo para personajes de nivel 0.
Cada jugador jugará con 3 o 4 personajes diferentes.
Las fichas se pueden hacer o crear con un generador aleatorio. Eso se votará una vez hayan sido seleccionados los jugadores.
Este juego es todo sangre y muerte, por lo que no te encariñes mucho con tus personajes, la estadística dice que no sobrevivirán.
Con las primeras luces del alba un gran grupo de valientes partió hacia la vieja cueva hace ya cientos de años abandonada.
Nadie sabe por qué huyeron, nadie sabe cuantos lo lograron.
La muerte siempre acecha, siempre esta atenta.
Muchos son los que se han ido sin poder despedirse y aquí es donde les recibe.