Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche
Se trata de una pequeña isla dedica al entretenimiento. En vez del bullicio sonido de gente vendiendo o caballos trotando, se oye el sonido de los shamisen que llenan el aire. En cualquier lugar se pueden ver bailes plebeyos mientras se oyen altas voces de mujeres cantando. Si algo destaca de este lugar, es el olor a caros perfumes, que tapa el siempre presente espeso olor del humo del opio. Todos los detalles están muy cuidados para que sean hermosos, los carteles tienen una caligrafía preciosa y los jardines de sake están atendidos elegantemente.