Tras pasar algunas semanas en las tabernas de Valle siendo uno de los centros de atención contando su vivida, veraz y espectacular aventura con sus compañeros, y tras muchos brindis por el Otto, que se sacrificó por ellos, y muchas camas visitadas (en algunos casos no recordando como habia llegado hasta ahi...), la popularidad de lanetar creció en la ciudad entre las clases populares. Y parece que entre las no tan populares tambien, puesto que Rickhard mandó un mensajero para invitarle a la caceria del rey. Este era un honor que era dificil de rehusar.
Lanetar es un cazador malo. Incluso él lo admite. Sin embargo, una cacería es mucho más que asaetar jabalíes y venados, asi que vestido con sus mejores galas se unió a la caceria. En ella pudo contar una vez más sus aventuras (que curiosamente parecian haber disminuido un poco en grandeza cuando eran contadas a los nobles de la ciudad), que fueron escuchadas por atención, especialmente la parte de la loba huargo. Tambien pudo conversar con los verdaderos cazadores y conocedores d ela región, que le indicaron cómo orientarse en estas tierras y le mostraron marcas que seguir en caqos de hallarse perdido. Consiguió tambien un par de encargos de comercio para su familia, cosa de la que su padre y hermanos estuvieron muy contento con posterioridad.
En la cacería coincidió con su compañero Fortinbrás, un guerrero capaz que puntualizó algunos de los aspectos de las aventuras del grupo y compartió varias jarras con el vallense. A pesar de su pequeño tamaño, el hobbit generalmente vencía a los humanos en su capacidad de engullir tanto comida como bebida.
Las semanas han ido cayendo desde que se recuperó la lampara, algunos de los compañeros han necesitado tiempo para recuperarse de las heridas, sin embargo Fortinbras ha tenido que recuperarse de las emociones, del estres, de la adrenalina y de ver en sus sueños las caras de los enemigos que había matado, acostumbrado a la vida tranquila de la Comarca estos últimos tiempos habían hecho mella en su caracter alegre.
Aceptó la hopitalidad del noble, que trás entregarle la lampara no sabía como agasajar a sus nuevos amigos, hasta el punto que una mañana le hizo un gran regalo al hobbit, una magnífica armadura de pequeño tamaño que en su día pertenecío a un infante de la familia y al crecer quedó guardada junto a otras relíquias de la familia.
Según iba pasando el tiempo el humor de Guardacercas fue mejorando, cada día solía salir a explorar la ciudad y , sobretodo, probar las delicias culinarias propias del lugar, también gastaba mucho tiempo en las tabernas en compañía de algunos de sus compañaeros de aventuras, eran buenos días hasta se atrevió a ir de caceria con unos grandes caballeros de la zona, más en esta escursión le produjo mayor satisfación la compañía y los paisajes que la caza en sí, además también participaba Lanetar por lo que pudo aprovechar para escuchar unas de esas historias que contaba y que tanto le entretenían.
Pasan las semanas de otoño, perezosas y apacibles. Mediano y vallense continúan en contacto continuo, mientras que Ardan, Bearum y Taurir se dirigieron al Bosque Negro.
El beórnida, mientras, no estuvo solo descansando. Dirigió sus pasos por los linderos del Bosque, hasta encontrar una pequeña cascada en un manantial de su agrado. Ignoró el tiempo, dedicado solo a cazar y entrenar en el agua hasta endurecer su cuerpo aún más. Un día llegó a la cascada un emisario de Rickard, uno de esos jinetes que le recibieron en el regreso de la expedición de la Lámpara. Decía que llevaba diez días buscándole, y que hallarle había sido una proeza. Le entregó una carta, en la que Rickard le pedía que volviera a Valle, pues había oído algo de su interés. Así pues, regresó a Valle junto al hombre de Rickard.
Al llegar, se reencontró con sus amigos Lanetar y Fortinbras, que no habían ido demasiado lejos. Rickard les informó de que un beórnida llamado Merovado quería verles. Y que llegaría en menos de dos días.
Lain, por su parte, estaba terminando de confeccionar un archivo de mapas de la zona. Era un trabajo algo fatigoso, pero gratificante. Durante sus pesquisas, había trabado cierta amistad con un viejo erudito llamado Selik, que le había puesto en contacto con el joven bardo Lanetar, y entre ambos había surgido una cierta amistad, hasta el punto de que, con el fin de seguir mapeando las Tierras Ásperas, Lanetar había prometido a Lain que le avisaría cuando surgiera la próxima aventura.
Así que estáis los tres compañeros en la taberna favorita de Lanetar, compartiendo unas jarras y copas, cuando entra Lain, queriendo descargar los ojos después de un largo día de trabajo entre planos, pergaminos y mapas.
¡Primer post! Daré hasta la semana que viene para empezar con la partida propiamente dicha. Hasta entonces, podéis hablar entre vosotros si queréis.
Pasan las semanas de otoño, perezosas y apacibles. Mediano y vallense continúan en contacto continuo, mientras que Ardan, Bearum y Taurir se dirigieron al Bosque Negro.
El beórnida, mientras, no estuvo solo descansando. Dirigió sus pasos por los linderos del Bosque, hasta encontrar una pequeña cascada en un manantial de su agrado. Ignoró el tiempo, dedicado solo a cazar y entrenar en el agua hasta endurecer su cuerpo aún más. Un día llegó a la cascada un emisario de Rickard, uno de esos jinetes que le recibieron en el regreso de la expedición de la Lámpara. Decía que llevaba diez días buscándole, y que hallarle había sido una proeza. Le entregó una carta, en la que Rickard le pedía que volviera a Valle, pues había oído algo de su interés. Así pues, regresó a Valle junto al hombre de Rickard.
Al llegar, se reencontró con sus amigos Lanetar y Fortinbras, que no habían ido demasiado lejos. Rickard les informó de que un beórnida llamado Merovado quería verles. Y que llegaría en menos de dos días.
Lain, por su parte, estaba terminando de confeccionar un archivo de mapas de la zona. Era un trabajo algo fatigoso, pero gratificante. Durante sus pesquisas, había trabado cierta amistad con un viejo erudito llamado Selik, que le había puesto en contacto con el joven bardo Lanetar, y entre ambos había surgido una cierta amistad, hasta el punto de que, con el fin de seguir mapeando las Tierras Ásperas, Lanetar había prometido a Lain que le avisaría cuando surgiera la próxima aventura.
Así que estáis los tres compañeros en la taberna favorita de Lanetar, compartiendo unas jarras y copas, cuando entra Lain, queriendo descargar los ojos después de un largo día de trabajo entre planos, pergaminos y mapas.
POST DE SEGURIDAD
- Y entonces aparreció un mensajerro de entrre los matorrales y dijo que habían estado buscándome durrante diez días ni más ni menos. No me lo podía crreerr. – solté una gran carcajada y levanté mi trago para brindar – Porr las aventurras que hemos vivido y las que nos quedan porr vivirr.
Tras darle un trago largo vi como un enano entraba a la taberna con cara de cansancio, aunque se le veía algo satisfecho. – Ey, mirrad a ese enano, pensaba que todos estaban escuplidos en rrocas y erran unos fierros guerrerros, perro ese parrece que hasta se peine la barrba – No había visto muchos enanos, pero con los que me había tocado lidiar eran siempre guerreros que pensaban más en cazar presas cada vez más grandes que en cazarlas bien.
Lanetar sonrie con una jarra de hidromiel en la mano. Es bueno verte asi de animado Bearrum. Este tiempo de descanso te ha sentado bien.
Viendo al enano Lanetar le reconoce. Le dedica una sonrisa y le señala un taburete a su lado. Bienvenido maese Lain, sientese con nosotros por favor. Bearum, Fortinbras, este es Lain, un estudioso con quien tengo amigos comunes. Está mapeando las tieras ásperas. le he dicho que si surge alguna otra oportunidad puede venir con nosotros. Espero que esteis de acuerdo.
Hablando un poco del tema, ¿sabemos algo de ese tal Merovado que nos quiere ver? Bearum, parece que es de tu gente. ¿Alguna referencia?
Los ojos de Lain estaban bastante cansados, fueron muchos días y muchas horas que estuvo en esa biblioteca, rodeado de mapas diversos y distintos libros con descripciones de la región. No fue desgastan el ver tantos datos y diseños, sino que el tiempo que le tomó corroborar la información que encontraba para ver si era verdadera o falsa. En los últimos años más que nada, con la llegada del dragón dorado y su posterior derrota modificó la geografía de las Tierras Ásperas, pueblos enteros desaparecieron, zonas fueron quemadas, bosques talados, entre tanto que se encontró, el filtro del enano tuvo mucho trabajo. De todo eso, pudo trazar varios mapas, algunos más generales y otros más específicos, y alguna que otra nota en su libreta.
Pero todo eso no era demasiado como para que un buen tarro de cerveza no pueda serenar, por eso Lain decidió ir hacia la taberna que Lanetar le había recomendado. Donde por ninguna casualidad allí estaba el bárdido junto con quienes parecía eran sus compañeros de viaje.
-Mi buen amigo Lanetar, saludos a usted y a sus compañeros. He decidido seguir su consejo y venir a su taberna favorita a descansar un poco de tanto trabajo, que de hecho, no podría haberlo hecho sin su ayuda. Si no les molesta un comensal más me gustaría unirme a ustedes en esta mesa.
Después de largo tiempo sin verlo Bearum había vuelto a la ciudad y eso siempre era una buena noticia, tenía que reconocer que había echado de menos al grandullón y a su peculiar humor.
-¡Qué alegría volverte a verte amigo mio, Lanetar es una buena compañía pero a la hora de contar chistes no te llega a la suela de los zapatos! digo entre risas mientras que brindo con mis amigos con una gran jarra de cerveza. ¿Compañero, qué has hecho en las últimas semanas?le pregunto a mi viejo amigo mientras apuro la segunda ronda.
Mientras Bearum está contestando hace entrada en la posada un enano, mientras le escruto de arriba a abajo veo que Lanetar lo saluda y este toma asiento en nuestra mesa.
Me quedo durante unos segundos mirandolo con ojos como platos ya que es la primera vez que veo un enano pero parece bastante afable, después estiro la mano en su dirección. -Fortinbras Guardacercas para servirle, cualquier amigo de Lanetar es bienvenido a nuestra mesa. y le dedico una amplia sonrisa mientras que voy a darle otro trago a mi bebida.
Corren las cervezas y el vino, os ponen unas cuantas escudillas de guiso que coméis con gusto (pero nadie con tanto gusto como Guardacercas) y las horas pasan entre risas y humo de pipa.
Os dejo un par de días más por si queréis interactuar antes de meternos en vereda con la partida propiamente dicha.
Creo que sí empezamos con la chicha por nosotros bien :)
El enano salida a ambos amigos de Lanetarcon una reverencia, al hobbit, con un apretón de manos al ver que le extiende la mano.
-¿Guardacercas? Entonces debes ser de la Comarca. No te sorprendas, no fue clarividencia, es que ayudé a confeccionar algunos mapas del otro lado de las Nublados y recuerdo bien que los Guarda eras son de la allí- le dijo al sorprendido hobbit que no entendía como un enano conocía su pueblo-Dejenme presentarme apropiadamente, mi nombre es Lain hijo de Tain, vengo de las Montañas Azules, muy lejos hacia el oeste. Soy cartógrafo y como bien dice Lanetar, estoy cartografíando toda la región, por eso luego de un buen tiempo bajo la luz de las velas, me vendría bien un tiempo a la luz de la fogata. Después de todo, no viene mal corroborar personalmente lo plasmado en las hojas-dijo y estalló en una carcajada como si fuese un chiste recurrente y gracioso entre los suyos. Luego se giró hacia el tabernero-Mi buen señor, traiga otra ronda para esta mesa y algo para calmar nuestro apetito.
Invita Lain, supongo que por su nivel de vida no hay problema
Me sorprendí mucho al escuchar que Lanetar conocía al enano que se había presentado como Lain. Bueno, en realidad me sorprendí cuando dijo que se dedicaba a hacer mapas de la zona, al fin y al cabo Lanetar conocía a muchas personas, a demasiadas quizá. Me reí de mis propios pensamientos.
- Así que te dedicas a hacerr mapas. Pues déjame darrte las grracias porrque en mi trrabajo de mensajerro los he usado mucho, ja ja ja ja. Amigo Lanetar – dije ahora mirando al trotamundos – no tengo ni la más rremota idea de porr qué nos han podido llamarr, desde la última vez que nos vimos no he vuelto a mi tierrra natal, así que puede que sepa menos que vosotrros incluso.
Por mi empezamos ya también ^^