Juno Reactor - Samurai
Todo el mundo tiene un precio. Todo el mundo muere.
Shinju va allá donde la necesiten, por su precio. Es una profesional. No hay supervivientes. No hay remordimientos. Un contrato es su código de honor.
Abrió la puerta de una patada. Rápidamente sus ojos detectador el arma. Un tiro certero impidió su uso.
Mejor las escaleras.
El hombre la esperaba. Lógicamente, habían saltado las alarmas. No le importó.
-Arasaka... -fue la última palabra de aquel capullo. No le dio tiempo a arrepentirse del error de haber intentado engañar a Arasaka.
Todavía no había salido del edificio cuando su comlog le avisó de su nuevo destino. Una subcontrata. Denver, Colorado. Kiiroshin Zaibatsu. Persona de contacto: Jessica Douglas. Tres miembros más en su equipo.
Entrar no habia sido dificil, el plan había salido a la perfección. Todo había empezado unas semanas atrás con aquella llamada al comlink, la llamada de costumbre sin número, la voz gutural que hablaba en nombre de la compañía...siempre decían la compañía, ¿realmente trabajaba para Arasaka? .Estaba segura que si , pero no tenia ganas de recordar otra vez como de doloroso había sido descubrilo.
El sonido lejano de una alarma le sacó de su ensimismamiento , guardo el arma y encendió rápidamente la terminal que aquel hombre guardaba, millones de datos se descargaron en pocos segundos sobre el chip que había insertado en la ranura, unos pocos segundos que la parecieron horas, tecle las órdenes de autodestrucción y cerró el cyberterminal. Salió al pasillo y corrió por los pasillos mientras más ruidos y voces de alarma se acercaban a su espalda. Un fogonazo relumbró en el pasillo justo en el momento que se descolgaba por la ventana, una punzada de dolor estalló en su hombro, pero con gracia agilidad descendió al oscuro callejón que la servirá de escape.
Mientras se alejaba furtivamente empezo a pensar donde estaría la clínica de Trauma Team mas cercana, la recuperación seria rapida y silenciosa, los chicos de Trauma siempre eran silenciosos si la paga era buena, y Arasaka pagaba muy bien. En pocos dias estaria lista para el proximo trabajo, siempre lo estaba.
Denver por primera vez. Shinju la imaginaba más grande, era extraño después de salir del EMBA.
La Torre Daniels & Fisher era pequeña. Oficinas. Recepcionista holográfico. Vulgar.
Después de un escaneo, le indicó el piso.
Se abrieron las puertas, y vio a un hombre moreno de mediana edad hablando con una joven señorita en traje de chaqueta.
Pasamos a la escena de Daniels & Fisher.