Partida Rol por web

Vanessa

Lo que pasa en Ibiza ¿se queda en....?

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07/01/2022, 15:43
Vanessa (por Guli)

Vaya flash. Todos mirando las noticias y las fotos en la pantalla del cutre móvil del cutre cubano. A la Vane le dio la risa histérica. No, que eso es feo, risa nerviosa.

-No hay problema. Yo estaba en la cárcel, y luego todo el rato con Olguita. Es mi coartada. Yo no he sido, Claudito Lloroncito. -Y dicho y hecho, le soltó un tortazo tremendo que tumbo al hamaicano. Que Hamaica va con h, todo el mundo lo sabe. Mirad bien, a que mola. Hamaaaaicaaaa...Es bonito, sepsi, sugestivo.

-¿Qué hacemos ahora, vamos a la police? Sí, ¿no? ¿No? -Vanessa estaba algo alelada, su amiga muerta, su amiga que quiso meterla en chirona. Sus emociones chisporroteaban. Llorar o reír. -Los acontecimientos me sobrepasan, Olga.

Y Olga hizo lo que hacen las olgas en estos casos. Darle un morreo tan bestia y sensual y glotón y mojado, que a Vanessa se le fundieron ya todos los circuitos, los ojos le hicieron chirivitas y la mandíbula se le desencajó. 

Se enamoró. 

Sí, qué pasa. El amor le llegó de súbito, una ola marina, un tsunami que la derribó, literalmente. Se quedó sentada de culo en el frío suelo de la disco. Ni Miguelito, ni cubano, ni el amor de su adolescencia. Nah. Su amor total era Olga. Olga. Olga. Ainss. escribe cien veces Olga en mis nalgas...

¿Olga? 

-Dime, cielo. 

-Te amo.

-Lo se.

-Te amo.

-Lo se.

-Te AMO.

-LO SE. Pero vale ya. Tenemos cosillas qué hacer, mundos que destruir. Pillar a los malos. Esas cosas de heroínas. ¿Te das cuenta de que eres la heroína de este serial y sin embargo tu patetismo da pena? ¡¡¡Álzate, Vanessa!!

Y la Vane se alzó, tiesa, altiva, emponderada, risueña, majestuosa. Todos los focos sobre ella.

Y entonces...¡Tachánnnnnn! Los villanos entraron en escena.  Bueno, la villana Chloe. Vestida para para matar, caminando como una modelo en la pasarela, sus ojos mezquinos entrecerrados, su aviesa sonrisa...A la Vane se le iluminó la razón. Del todo.

-¡¿Tú?!

-¡Yo!

Y Chloe sacó su magnum 50, abatiendo al mesonero, una flor carmesí creció en su pecho. Y otro cartucho para el Claudio, un boquete en la frente y un ay suspirado en esos labios que no comerían más marisco. Nada de testigos, que molestan.

-¿Siguiente?

 

 

 

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07/01/2022, 22:23
Vanessa (por maesehector)

El cañón me apuntaba directamente al pecho, donde mi corazón estaba a punto de hacer un alien y salirse de mi torso. Nunca había estado tan nerviosa, ni cuando mis padres me pillaron con el Satisfayer en mi habitación, cuando era adolescente. Enma muerta, el cubano muerto, mi amiga apuntándome con el arma... ¿Qué cojones sucedía? ¿Para esto me habían traído a Ibiza de despedida de soltera? ¡Pues vaya mierda! Quería huir de allí, pero mis piernas no me respondían.

-"¿Qué... qué has hecho Chloe? ¿Por qué...?" Tartamudeé.

-"¿Que por qué los he matado? Por joderme la vida. Enma era un putón verbenero y se lo merecía. El cubano supongo que también, que no hubiera estado aquí. Y ahora..." Decía la guiri japuta.

-"Ahora usted va a bajar el arma y a dejarla en el suelo. Acabo de llamar a la policía y está de camino. La he grabado con el móvil, así que no tiene escapatoria. Además, que a mi no me va a joder usted el polvo con Vanessa." Dijo Olga valientemente.

Las tres se miraron unas a otras, como en la escena del cementerio de 'El Bueno, el feo y el malo'; aunque solo una portaba una pistola. La escena estaba cargada de tensión. Un helecho (tumbleweed) pasó rodando entre ellas. Miradas aquí, miradas allá. Silencio total, ni siquiera sonaba la música de Pachá, solo se oía el sonido del viento moviendo las palmeras. Un disparo... ¡PUM!

-"Será gilipollas la tía... otra zorra menos." Dijo Chloe.

Miré a Olga y la vi tendida en el suelo, con un charco de sangre debajo de ella, que se hacía más y más grande a casa segundo que pasaba. Estaba muerta. Mi amiga, mi abogada, mi nuevo amor lésbico... La puta de Chloe se la había cargado también.

-"¿Pero qué haces? ¿Por qué lo has hecho? ¡Era mi abogada! ¿No habrás estado en Amnesia tomando alguna cosa chunga?" Le dije llorando a mares.

-"Lo he hecho por nosotros. No tiene que haber testigos ni zorras de por medio. A mi no me jode nadie la historia con él." Dijo Chloe histérica, ida.

-"¿Él? No comprendo. ¿A quién te refieres?" Dije sollozando aún más.

Me apuntó con el arma y solo pude llevarme las manos a la cara para taparme los ojos. No quería mirar. Un disparo, dos, tres... y hasta cuatro. ¡PUM, PUM, PUM Y PUM! Un cuerpo cayó al suelo. Abrí los ojos y miré.

-"¿Pero qué...?" Dije para mi.

Allí estaban, el resto de mis amigas: Mary, Luisa, Lydia y Sandra. Las cuatro con un arma en la mano. La guardaron cada una y se acercaron corriendo hacia mi. Quería huir, pero mis piernas no respondían. Me había quedado en modo estatua.

-"Vamos, rápido Vanessa. Hay que irse cagando leches de aquí." Me dijo Sandra.

Luisa me abrazó y me arrastró cariñosamente hacia el aparcamiento, donde esperaba un Uber. Yo estaba en shock. Nos montamos todas como podemos y el coche arranca y sale del aparcamiento, dirección... ni lo sé ni me importaba en ese momento.


En algún punto indefinido, dentro de un avión, en la sección turista, hay un hombre tomando un vaso de vino mientras ve las noticias del Diario de Ibiza. Suspira, insatisfecho. Mira por la ventanilla para observar el cielo azul, las nubes, el mar...


En Ibiza, cerca del aparcamiento de Pachá, Vicentín espera dentro de un coche. Ha presenciado todo lo que ha sucedido en la entrada de la discoteca desde la distancia. Ve cómo las cinco mujeres se montan en un Uber y arranca el coche. Abre la ventanilla para tirar la chusta del porro de kifi y acelera para seguir el coche en el que se ha montado Vanessa.

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08/01/2022, 02:21
Vanessa (por Germanzorba)

—Mira, este es el ordenador de Emma, Chloe lo encontró y nos mostró lo que la zorra había hecho: los vídeos editados del cubano, los correos con la gente del diario de Ibiza. Hasta un mensaje a Miguel mientiendole sobre ti. Nuestra amiga era una zorra como no hay dos, y no nos habíamos dado cuenta.

El chófer del Uber iba espiando por el retrovisor, intentando comprender algo de lo que las inglesas decían y de pescar alguna imagen de los vídeos, que parecían de lo más interesantes.

—¿Y por eso la mataron?

—¿Nosotras? ¿Qué te crees que somos? No, esa fue Chloe. La mató con uno de tus zapatos, y nos compró pistolas automáticas a todas usando tu tarjeta. Para darle al cubano, dijo. Pero Luisa sospechó que algo raro se traía, y por eso pudimos salvarte.

¿Dijeron matar? ¿Pistolas? El chófer del Uber dudaba de estar entendiendo bien. Seguramente serían eufemismos para el sexo, que él no comprendía por ser tan limitado en esa lengua bárbara que usaban estas mujeres. Sí, tenía que ser eso, a juzgar por lo que veían en el portátil el sexo era su tema.

—¿Pero cómo es que ella tenía mis cosas?

—Se las compró a la siliconada. Ah, aquí están tu móvil y tu arma. Ahora debemos volver a Londres antes de que la policía empiece a buscarnos.

El chófer clavó los frenos. Policía, habían dicho policía, de eso no había duda. Y estaban armadas. Él no quería tener nada que ver con eso. No iba a volver a la cárcel.

—Laidis. Nou polís. Daun, daun. Nou polís, nou cárcel.

Señalaba con grandes aspavientos hacia afuera.

Sin comprender bien qué pasaba lentamente fueron bajando. Al salir la última, y sin esperar a que cierren la puerta, el coche arrancó a toda marcha. Y allí quedaron las chicas, paradas en medio de la autopista, con camiones y otros vehículos pasando a más de 100 Km/h, sin modos de bajar a tierra de peatones. Un cartel indicaba que el aeropuerto estaba 5 Km hacia adelante.

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08/01/2022, 11:48
Vanessa (por TWM)

Las habían dejado tiradas en medio de una autopista y estaban en peligro. Quien más quien menos en aquella autopista debía ir borracho, drogado o practicando sexo en el coche, que en Ibiza aquellas perversiones debían ser normales. Saltaron todas detrás de los divisores Jersey, tan cerca y a la vez tan lejos del aeropuerto. Necesitaban transporte, aunque no sabía si era para volver a casa o para huir de sus amigas. Las miró y no las reconocía, todas en plan ángeles de Charlie, con sus pipas y ella ahí, dándoles la espalda.

No sabía quien sería la siguiente en traicionarla. Se sentía como Jesús en la última cena, y sus amigas parecían estar en un casting para el papel de Judas. Sandra, la más guapa de todos sugirió parar un coche haciendo uso de muslamen, como se había hecho toda la vida. Saltó a la autopista mostrando sus torneadas piernas, se abrió un par de botones de la blusa, dio un latigazo a su sensual melena cobriza y puso una sonrisa que invitaba a los más lubricos sueños. Cualquiera en su sano juicio se habría enamorado ante tal explosión de sensualidad, la curva de su cadera, el dedo juguetón pidiendo a los coches que se detuvieran, no había posibilidad de que no se pararan.

Las luces de un porche Cayenne la enfilaron. Si es que no había nada como estar buena, te tiran en cualquier lado y te aparece un príncipe azul con pasta. Sandra lanzó un beso al coche y el coche la enfiló. No aminoraba la velocidad, así que se llevó las manos a las tetas en una pose sugerente. Fue lo último que hizo, el Porche Cayenne se la llevó empotrada como si fuera una mosca en el parabrisas. Ni siquiera pudieron recogerla, pues el coche siguió su marcha como si nada.

A Vanessa se le escapó una risita. Eso le pasaba por zorrón despampanante, 1 - 0 para el team lorzas. Sus amigas chillaban pero a ella se le escapó

- La suerte de la fea la guapa la desea. - Amartilló la pistola y saltó a la carretera decidida, como una valkyria cabreada. Apuntó al siguiente vehículo que se acercaba, una camioneta Wolkswaggen tope flower power. Disparó una vez y el disparo rompió el cristal de la camioneta que dio un frenazo hasta detenerse justamente delante de ella. Miró a las chicas y les dijo

- Subid, nos vamos de aquí, os busca la policía.

Nada mejor que hacer transferencia de culpa. Ella no había matado a nadie, vale, se había saltado alguna ley, pero minucias insignificantes. El tipo de la camioneta estaba flipando, sonreía como un loco y decía

- Wow, como la señora Smith, como mola!!, Entra en mi buga buenorra, paz y amor. ¿Donde te llevo?

Vanessa no dudó - To the airport. Dale caña a esta tartana.

El tío arrancó poniendo la furgo a su velocidad máxima, 80 kilómetros por hora. Estaba entusiasmado, como si aquello fuera algún tipo de paranoia. Aquel tipo debía llevar más cristal encima que Joseba de Carglass. El tipo las condujo hasta el aeropuerto mientras Vanessa sugería que limpiasen las huellas de las armas, se las dejaron al tío y le dieron un beso en los morros mientras le decían que era su Charlie.

Tenían que pasar el control, solo esperaban que, como se decía en España, la policía fuera tonta.

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08/01/2022, 12:20
Vanessa (por Guli)

Las chicas miraban las departures, todo ramo de nervios, risillas y grititos.

-¡A París, que mola mil!

-¡No!¡A Los Ángeles, la ciudad de los implantes!

-¡A Londón, que mola mogollón!

-No!¡A Madrí, donde la dominatrix!

Vanessa estaba a punto de un ataque de paranoia, al borde del colapso, un nervous breakdown, un crack, una embolia cerebral. Catatonicapléjica. O tiraba para adelante como en la autopista o se dejaba arrastrar al infierno de la lokura. Le temblaba el labio, las piernas bailaban, y el ojo parpadeaba descontrolado. -Quiero mear- Que también había ganas. 

Se fue pal baño. Entonces vio a todo el personal conocido, con pancartas, globos de mil colores, serpentinas, botellas de cava espumosas, fuegos artificiales, pequeñitos, eso sí. Allí estaban todos. Chloe, Emma, el cubano, el mesonero, la zorra neumática, su Amor Verdadero Olguita, el muerto no muerto alemán, los polis, el tipo del Cayenne, el flipado de la furgo. 

¿Qué coño...?

Se pusieron a danzar alrededor de ella. El habano le dedicó un baile.

 

La misma sargento de hierro Ametller se adelantó, con un matasuegras, sonriendo. La abrazó por los hombres- Tontina, que todo fue una broma de tus amiguis.

-¿Qué coño..?

Olguita también la abrazó y la besó con un beso de película romántico erótica +21. - Fue un montaje. Tú has visto lo que hemos querido que veas. Las fotos, las noticias, la sangre de mentira, balas de fogueo. No estoy muerta, jajaja, qué va. Ni nadie. 

-Tampoco yo. -Era Sandra, otro abrazo. -Salté a un lado, el Porche estaba preparado, y fue una ilusión. Tu disparaste a la furgo, y el cristal reventó, estaba previsto todo eso. Bueno, algunas cosas tuvimos que improvisar. 

Chloe le enseñó una tarjeta. -Mira. "Adventures and Trolleos Tigretón. Conocerás la auténtica Emoción" -leyó- Con cena incluida y todos los abrazos que quieras. ¡Una pasada! ¡Y Palmeras! Y también ensaimadas de las auténticas, generosidad del dire del hotel. Están buenísimas. 

-¿Te ha gustado, guapa? -La Vane se giró. Esa voz. Oh. Miguelito. Todo sonrisas, en la mano un jardín de rosas rojas, blancas, rosadas. También estaba en el asunto. 

La Vane palidecía. No acertaba a reír, a llorar, a maldecir,  saltar de alegría en brazos de Maikel. O de Olga, que la ponía mucho. ¿Fue amor o también actuaba? 

Su cuerpo decidió por ella.- Voy a mear. 

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08/01/2022, 13:55
Vanessa (por Germanzorba)

Notas de juego

Juego mi Token:

Viventin no era parte de la confabulación. El sinceramente creía estar arruinando el matrimonio de su amigo, y ahora se siente estafado por Emma.

Aparece en el aeropuerto, y trata de convencer a Vanessa de que Miguel no es un buen partido.

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08/01/2022, 14:23
Vanessa (por maesehector)

-¡Serán cabrones! Me la han jugado, los muy... Pensé.

Acabé de orinar y me iba a limpiar, pero no había papel.

-De puta madre.

Me subí las bragas y el pantalón estrecho, de pitillo, que me había dejado Olga. Me lo podía abrochar de milagro, que una tenía sus carnes; no era un fideo como las otras. Pensé en todo lo que había pasado y si era realidad o ficción las cosas que había visto. ¿Cómo narices lo habían hecho sin que me diera cuenta? Me sonaba a película de finales de los noventa, no sabía por qué. Todo había sido un juego, una estúpida broma macabra, una macana diabólica a costa de mi persona. Estaba cabreada, muy disgustada con todas.

-¿Y Miguel estaba en el ajo? El muy cabronazo...

Por una parte estaba alegre de ver a Miguel allí y que no hubiera pasado nada con el cubano. Eso significaba que habría boda y no me perseguiría la policía hasta mi casa. No terminaría mis días pudriéndome en una cárcel española, llena de yonkis, putas y tías locas. Pero por otra parte, estaba furiosa por lo que me habían hecho pasar.

-¡Eso no se hace a una mujer como yo!

Salí del servicio y me acerqué a Miguel, sonriendo falsamente para ocultar mi enfado, que iba in crescendo. Encima tenía a Olga al lado, la cual había sacado una parte de mi que no conocía. ¿Me habría vuelto lesbiana de repente? ¿Bisexual? ¿No binaria? EL caso es que ahroa mismo tenía al cabeza echa un lío y me estaba agobiando con tanta gente, los globos, las serpentinas, los bomberos toreros y su puta madre. Quería salir de allí y lo quería ya mismo. Cuando Miguel iba a abrazarme de nuevo, con todo el mundo y su parafernalia alrededor mía, haciendo un corro, salí por piernas de allí. Necesitaba respirar aire fresco, así que corrí como una posesa hacia la salida. Cuando salí de la terminal, me paré en seco en la acera y me agaché, cogiéndome las rodillas para recuperar el aliento. Giré la cabeza y levanté un brazo, para llamar a cualquier Uber que había enfrente aparcados. Los taxis habían sucumbido al nuevo siglo. Un coche oscuro avanzó, pero otro se le cruzó de repente, haciendo que éste frenara en seco. El coche que se había cruzado avanzó hasta mi posición y paró enfrente. El conductor del coche que se había quedado atrás pitó varias veces y escupió algunos insultos, pero se había quedado sin cliente. Miré atrás, para ver si me habían seguido y vi que Miguel y su tropa venían corriendo, con cara de no saber qué pasaba. Abrí la puerta del Uber y me senté en la parte de atrás, cerrando rápidamente.

-"Tira, corre, acelera. Sácame de aquí ya." Dije ansiosa al conductor, mientras miraba por la ventanilla.

-"¿Adónde la llevo?" Me preguntó el conductor.

-"¡Adonde sea, me da igual, joder! Pero arranca ya, coño." Grité frustrada.

El coche arrancó rápidamente y salió escopetado de allí. Miguel y las demás se quedaron en la acera, mirando como me alejaba. Me tiré en el asiento y cerré los ojos. ¿Por qué había hecho aquello? Tenía que calmarme y reordenar mis pensamientos. Abrí los ojos y miré por primera vez al conductor. El coche olía raro, ahora me daba cuenta. Por el retrovisor observé la cara del tipo que estaba conduciendo, que sonreía a más no poder. Esa cara...

-"¡¡Vicentín!!"

Notas de juego

¡Vaya, me has pisado el post!

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08/01/2022, 14:26
Vanessa (por maesehector)

Él me miraba alegre, sonriente. Yo le miraba anonadada, asombrada. ¿Qué coño hacía este aquí? El amigo drogata de mi novio.

-"¿Pero qué estás haciendo? Ya se ha terminado la guasa, así que para ahora mismo y déjame bajar, quiero estar sola."

Vicentín me miraba por el retrovisor, pensativo.

-"No, espera, quiero que me escuches, por favor. Solo atiende a lo que te digo y después te dejo donde quieras, te lo prometo."

Algo en su tono me hizo pensar que iba a soltarme alguna chapa seria, cosa que ahora mismo no quería oír. Pero bueno, estábamos en la autovía y no quería andar hasta una población.

-"Tienes unos minutos, hasta que lleguemos a un pueblo." Le dije seria.

Me miró, suspiró y empezó a parlotear, con esa voz rasposa.

-"Yo te quiero, Vanessa. Sí, ya sé que solo nos conocemos de vista, de las videollamadas, pero me gustas mucho. Miguel es un cabronazo y no es lo que te mereces, de verdad. Se ha follado a todas tus amigas, a Olga y a la Terminator... ¡Incluso a los bomberos toreros y al cubano, por dios! Te tiene engañada y lo seguirá haciendo aunque te cases. Así que te lo pido: ¡No te cases con él! ¡Cásate conmigo! Yo te trataré como una reina y no te faltará nunca droga, te lo juro por Krispín Clander."

Me quedé de piedra, ojiplática, flipada... ¿Pero qué me estaba contando este tío? El coche estaba llegando a una población y tenía que decidir si bajarme del coche o escuchar más de lo que Vicentín me decía...

Notas de juego

Post hecho por el uso del token de Germán.

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08/01/2022, 16:23
Vanessa (por Guli)

Notas de juego

Mi token.

La Vane roba el coche al Drogantín, la pasta, la maría, la farlopa, el smartphone, y tira para el puerto, que nos vamos a Formentera XD 

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08/01/2022, 23:30
Vanessa (por Germanzorba)

—Espera, espera. ¿Si tú eres el único que no está metido en esto, por qué apareciste en la comisaría?

—Es que te ví en el aeropuerto cuando te llevaban. Y Emma me explicó que ibas a ir presa, así creías que no te podrías casar. Y... bueno, es que en ese momento yo pensaba que me ibas a quitar un compañero de juergas. Pero luego vi por los vídeos que me mostraron las chicas que eres más fiestera que el Miguel. Y me enamoré. Por eso la propuesta: nos casamos, con mis contactos en Madrid consigo merca de la mejor y viajes a Londres, con la excusa de visitar a tu familia, vendo un poco allá y tenemos para vivir todo el rato de fiesta aquí. ¿Qué dices?

¿Que qué decía? Que este gilipollas se había creído que lo que había visto era real. Que la mezcla de porro y coca le había limado las neuronas. Que un descerebrado como él no podía aspirar a una mujer como ella ni en sueños. Que prefería que le arranquen una uña antes de pasar quince minutos más con este drogón.

—Que es una excelente idea cariño. Pero ahora tengo un poco de sed. Toma esto y ve a comprarme a aquel kiosco una botella de agua. Agua sí, que mezclar éxtasis con alcohol hace mal.— Y le dio algo de calderilla que sacó de la cartera del mismo Vicentín.

Y allá marcha el iluso rumbo al kiosco mientras la Vane se cambiaba de asiento y sale a toda máquina rumbo al puerto.

Cogió el primer ferry a Formentera. En la gaveta del coche había un buen surtido de esas cosas de drogones que ella sólo había visto por televisión. En la isla le preguntó a una pareja de hippies viejos qué de todas esas pastillas era lo mejor.

—La bicicleta— respondieron ambos sin dudar, señalando a una cartulina troquelada con un dibujo chungo de un hombre en bicicleta. Y ella casi la había tirado.

—Les vendo la mitad. ¿Me dirían un buen lugar para verla puesta de sol?

Le pagaron con un buen fajo de billetes, era increíble que unos hippies roñosos tuvieran tanto efectivo, y la enviaron a
La Mola.

Cenó en El Mirador. Calamares a la bruta, ensalada payesa y flaó, que no era flan pero igual estaba bueno. Todo regado por un vino local, que no sería de lo mejor, pero igual le sabía bien luego de aquel día caótico. Más tarde se echó a una roca a ver el atardecer.

Cortó uno de los cuadraditos de la bicicleta. ¿Cómo funcionaría? Se lo puso como la sublingual contra la ansiedad.

El paisaje compensaba todas las penas pasadas. En el horizonte se recortaba el perfil de Ibiza. Allí estaría Miguel preguntándose qué había salido mal. Estaría también Vicentín preguntándose qué había salido mal.

De entre los últimos rayos de sol se extendían nubes rosadas que envolvían todo. Y de entre esas nubes bajó volando Olga, se sentó a su lado y la abrazó.

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09/01/2022, 10:42
Vanessa (por TWM)

¿Pero que demonios estaba haciendo? Ella no era así, no había roto las leyes nunca, no se había drogado y gracias al troleo de todo su grupo de amigas y de su prometido había traficado con drogas, robado un coche y roto un corazón. Joder, si es que para postre ahora mismo no sabía si estaba sintonizada en radio gambón o en radio chirla. Su mundo de hormiguita trabajadora y eficiente se había derrumbado, y ahora encima Olga venía volando a abrazarla. A ver, a ver, que ella conocía lo de más vale fea en mano que tía buena volando, pero aquello no podía ser verdad. Las drogas, tenían que ser las drogas. Escupió la pastilla y se frotó los ojos varias veces.

Una gaviota, no era Olga la que le estaba dando besos, una gaviota estaba picoteándola como si fuera su tentempié. Chilló y le metió una patada al pajarraco que no se la vio venir y lo dejo seco. Vanessa se levantó, en dirección a los últimos rayos del sol y gritó

- ¡Que os jodan a todos!

Siempre había sido una buena chica, pendiente de sus amigas, novia fiel, una gran persona en definitiva y se lo pagaban así. La habían engañado y la habían arrastrado a un torrente de vivencias que no deseaba. Ella no era una loca, le gustaba la fiesta lo justito y ellas habían transformado su despedida de soltera en lo que ellas querían, no en lo que ella quería, y Miguel, lo de Miguel iba a parte. El muy capullo se había puesto de acuerdo con ellas, engañándola, y si la había engañado en una cosa la podía haber engañado en otra, y en otra, y en otra más. Ya lo decía Confucio, los príncipes azules al tercer día destiñen, y así se sentía con su Miguel, que las croquetas las haría de vicio pero que igual no era tan perfecto.

Era una bendición, todas sus amigas le habían machacado con que Miguel era demasiado para ella, una rubia gordita y con problemas con el tabaco. Se sentía poderosa, mejor que Miguel, era él el que no la merecía. V de Vanessa, que diga, de Vendetta, se iban a cagar todos.

Su mente maquiavélica trazó un plan. Ahora tenía dinero, así que se dirigió al puerto La Savina y contrató un chárter que la llevara directa a Mallorca. Envió un mensaje a Miguel diciéndole que se verían en la iglesia y se embarcó en una travesía de lujo que le llevaría hasta las 11 del día siguiente. Cenó langosta, bebió champán con el capitán y escribió a una de esas páginas donde mujeres rusas buscan conocer hombres para casarse. La premisa era clara, me caso con cualquiera que se ponga en la iglesia de St Martin in the Fields en 36 horas, mientras respire y pueda firmar me vale.

Iban a tener boda, se iban a cagar con la boda. Cuando la vieran aparecer radiante con su vestido faja de cola de sirena, y encaminara a paso de tortuga el pasillo lo haría con una sonrisa. Que cara de pazguato se le iba a quedar a Miguel cuando se casara con una rusa random. El sol de Mallorca la recibió, junto a su castillo y catedral. De allí conseguir un vuelo al reino unido sería más fácil que montar en bicicleta. Le quedaban 30 horas para casarse.

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09/01/2022, 11:31
Vanessa (por maesehector)

Notas de juego

Uso mi token para que aparezca Vicentín en la iglesia y la lie parda.

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09/01/2022, 11:35
Vanessa (por Guli)

La Vane cabalgaba a buen ritmo al buenorro del capi del barquito velero, Un hombre que peinaba canas, de cuidada barba blanca, ojos de miel, y labios generosos. Lo cabalgaba por cuarta o quinta vez, que ya perdió la cuenta, mientras bebía champán a morro y devoraba las carnes de una langosta. Carnes, eso era lo que a ella ya había perdido en estos días de frenética despedida de soltera. Sudaba y perdía kilos, a 500 g/polvo. 

Se iba a quedar echa un pincel.

-Despedida de soltera, sabes, Lucián. Jjajaa....uyyyy...así...así....ahhhhhhhhhhhhhh - y ahí llegó otro dulce orgasmo. Regó la cabeza y el torso de su capi, y lamió con ansias el cava rico y poco fresquito ya. Riéndose como una locaza total, pero en perfectas condiciones físicas y mentales.- Despedida de Vanessa, ¡hola, a la Vane! 

-Hola, Vane. -el capi alucinaba con esta inglesa adicta al tabaco y al sexo. Volvía a ser un hombre después de tres años de sequía. No la a dejaría escapar, aunque lo tenía difícil, que la Vane era mucha mujer, con muchas ganas de vivir, mucha pasta y mucha necesidad de vendetta.- Yo te ayudaré, mi gambita inglesa. ¿Vamos con otro? Que la droja me mantiene el mástil que no veas, preciosa.

Era Casimira, la aburrida de la segunda de abordo de Lucián -Que estamos llegando a puerto y estoy hasta el coño de pilotar yo sola este catamarán. -Qué genius.

Y a puerto que llegaron. Con elegancia y gracia. Y a la iglesia que se fueron, pasito a pasito, con mi patito voy a la iglesia despacito. Que había mogollón de gentuza arracimado en la entrada. Todas sus ex amigas y todos los actores de la agencia de troleos. Y algún desvergonzada buscavidas para colarse en la fiesta. Bienvenidos. Y, al verla venir, para adentro del templo que se metieron.

Y La Vane vestida toda super top model. Irreconocible. Cogida de la mano de su capi Lucián, la Vane era todo miles de sonrisas que rivalizaban con el sol y la luna y los reflejos de los diamantes y perlas naturales presentes. Y Vanessa, digo Vane, toda tranquila, masticando su venganza. -Mira- Y señaló media docena de rrussass que no veas los cuerpazos que lucían, morros, culetes y delanteras, haciendo cola para ser la primera. 

Se avecinaba gresca.

-Oye, guarrindonga de coño pelao- Vicentín, tirándole de los pelos y arrastrándola escalones abajo. Ay, madre. Los ojos inyectados en sangre, el aliento de un oso cavernario, las uñas negras, el trozo de nariz que le quedaba medio cubierto de nieve. En una mano una copia de la navaja del barbero de la calle Fleet. Una versión descafeinada de Sweeney todd. En la otra, la cabellera de la Vane.

-Te voy a parchear, zorra. Luego meteré sal en tus heridas y te tiraré a una cabra. 

¿Eyn? -fue solo lo que preguntó la Vane, en inglés. -Ya no soy Vanessa. Suéltame o prepárate a morir, que no tienes media hostia. -la sonrisa de tiburón fue tan salvaje y cruel, que el pobre Vicentín se lo hizo en los pantalones. En esto que empezó a salir humo de la iglesia, humo, mucho humo, fuego, lenguas de fuego, muchas lenguas de fuego, tan calientes como la de Lucián.

-JAJAJAJAJA -La risa diabólica del drogata resonó en tola la bonita y atribulada isla mientras miraba el bello espectáculo que había creado su enferma mente de grouyere- JAJAJAJAJA. 

 

 

 

 

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09/01/2022, 13:00
Vanessa (por maesehector)

Vanessa corrió y corrió, empujando a todo quinqui y guiri que se interpusiera en su camino hacia la salida de la catedral. Ahora sí que estaba en juego su vida y no en las horas previas, que era todo una farsa. Cuando llegó a la puerta y salió al exterior, una viga de madera cayó del techo y taponó la salida. Los gritos de los allí presentes eran espeluznantes, de puro terror. Una voz se alzó por encima de todas, la voz de Miguel.

-"¡Rápido, por la sacristía! ¡Salgamos por la sacristía!" Decía.

Los gritos se fueron apagando mientras la gente corría hacia otro lado de la catedral. Seguramente saldrían con vida, aunque... nunca se sabía. Lo mismo Vicentín había tapiado las salidas secundarias. Me di la vuelta y salí corriendo, huyendo de lugar. No quería saber nada de ninguno ya. El alelado del drogata me había chafado la vendetta, pero no quedaría esto así. La venganza es un plato que se sirve frío. Abandonaría la isla y me iría a mi país, a la isla de Mordor, digo... de Inglaterra. Allí pensaría la manera de joderle la vida a ese truhán de Vicentín... y a los que sobrevivieran a la calcinación.

Pillé un taxi y le pedí que me llevara al aeropuerto, que ya había pisado más veces que mi casa. Y hacia allí me llevó, con lo puesto: la cartera, el dinero y la ropa prestada por Olga. Tenía cash, así que no había problema en comprar un billete hacia mi tierra, cosa que hice desde el móvil. El avión salía en dos horas, así que me venía de lujo, ya que embarcaría en cuanto llegara al aeropuerto. Me recosté en el asiento y cerré los ojos, pensando en las mil y una cosas que podía hacer a esos cerdos heteros y a las putas de mis ex-amigas.

Ya en el avión, éste despegó sin incidencias. Me pedí una tónica y me la bebí de un trago, que estaba seca. Me moría por fumar un pitillo y me di cuenta de que en el bolsillo del pantalón me quedaban un par. Me había escondido unas cerillas en el calcetín, así que me iría al baño a echarme el piti mientras meaba. Me quité el cinturón y me levanté. Me dirigí al final del pasillo, donde estaba el baño, y allí los vi, uno a cada lado del pasillo. Vicentín en el lado izquierdo y Miguel en el derecho. Los dos con la ropa algo ennegrecida y mirándose con odio infinito. Pero al darse cuenta de que me encontraba de pie, enfrente de ellos, sendas miradas confluyeron en mi. Al final no habría venganza fría ni nada. Se resolvería aquí y ahora...

Notas de juego

¿Ha quemado la catedral? ¡Vaya, xD!

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09/01/2022, 21:18
Director

Nunca se había sentido más mujer objeto que en ese momento. La deseaban, que podía entenderlo, porque con toda la aventura había perdido 5 o 6 kilitos, pero de caderas y eso, las tetas las seguía teniendo en cuarto creciente. Ella lo tenía claro, pero si querían pelearse por ella que lo hicieran. Estaba hasta el coño de gilipollas, de drogatas, de niños bien que no rompían un plato pero luego se cargaban la vajilla toda entera. Vicentín y Miguel empezaron a dar vueltas, como en las pelis esas de karate, buscando el punto débil del enemigo para meterle una patada en los huevos. No se podía esperar mucho más de ellos.

Miguel parecía estar calmado, como si fuera un Miyagi, todo paz interior, mientras Vicentín parecía un cobra kai, de los de pegar primero y sin piedad. Seguían dando vueltas y vueltas, tantas que la Vane parecía a punto de marearse o dormirse. Entonces soltó

- Me caso con quien gane, pero tenéis un minuto, que se me pasan las ganas.

Aquello desencadenó las hostilidades. Vicentín recurrió a las trampas, sacó de su bolsillo un paquetito de polvo blanco y se lo tiró a Miguel. Miguel hacía siglos que no se drogaba, así que ese ataque traicionero hizo que empezara a ver triple, y llamaba a Vicentín Vanessa, y le empezaba a soltar cosas así, en plan random, mientras intentaba cascarle, en una versión de a dios rogando pero con el mazo dando.

- Juro por dios que te haré feliz si me das una oportunidad - puñetazo al aire - Por la virgen, te juro que yo no quería hacerte algo así, solo quería que vivieras, que vivieras un poco y que no fueras una seta - patada a la pared - Por favor, mi ángel, no me dejes...porfa, no te vayas

Vicentín cogió un extintor y se dispuso a meterle el viaje definitivo a Miguel. Una seta? Le había llamado seta? Ella era la mar de graciosa, divertida, le encantaba tejer, hacer sudokus y cocinar, vivía para su trabajo y su novio... una seta... Vale, no había hecho parapente, ni había hecho salto base, pero su vida le gustaba hasta que unos y otros la habían hecho saltar por el aire. Una seta... igual tenían razón. Vicentín le metió con el extintor a Miguel y la Vane se quedó mirándolos a los dos. Tal vez en otro momento hubiera gritado, hubiera corrido a socorrer a Miguel, pero viéndolo en el suelo cubierto de blanco se dio cuenta, no lo conocía, de hecho no se conocía. Se iba a casar porque era lo que tocaba, porque Miguel era demasiado bueno para ella y pensaba que sino no sería madre, se le pasaría el arroz y moriría devorada por sus gatos cuanto fuera vieja. No se conocía, pero todavía podía cambiar, todavía podía vivir.

Se acercó a Vicentín con una sonrisa sensual mientras el potro de Farlopa le decía - Ves mi amor? Lo he reventado, es un moñas, yo te haré una barriga en 3 segundos, como si fuera un ferrari.

La Vane le dijo - Mi heroe. Cierra los ojos tonto, que te voy a besar como en las películas..

Y hubo beso, del zapato de la Vane en los cataplines de Vicentín. Después de aquello la voz le iba a subir como tres octavas y no se iba a poder sentar en tres reencarnaciones. La guardia civil detuvo a Miguel y Vicentín y ella se dirigió hacia la sala de embarque. Se iba, para siempre. A tomar por saco su familia, sus amigas perfectas y el príncipe azul. Que les dieran mucho por saco. Se iba a Estados Unidos a encontrarse, a cualquier lugar donde nadie le dijera lo que debía hacer, como debía hacerlo y donde si la hacían de menos le diera igual. Nueva York, tal vez Los ángeles, Miami. Tenía efectivo, tal vez montaría una agencia de trolleos para despedidas de soltera.... la de cantidad de mujeres que se salvarían del yugo de las convenciones sociales.

Notas de juego

Y con esto acabamos :D