-Eh? Dice sorprendida Nobuna ante tu pregunta y rapidamente se sonroja y vuelve a sonrojarse. -No..no es anda, no te preocupes. Solo a sido un reflejo... Por alguna razon te da la sensacion de que esta mintiendo.
-Conozco bastante de este mundo, casi he viajado por completo. Pero jamas me he adentrado mas haya del pantano. La tierra esta totalmente corrompida y negra. Por alguna razon me dio mal augurio. Explica Nobuna tomando un te. -Las montañas son bastante peligrosas, llenas de nidos de arpias y dragones. No es un lugar facil para vivir. Me gustaria llevarte, pero hasta que no acabe mi adiestramiento no puedo llevarte a mi poblado, no me dejarian entrar.Te va recordando Nobuna. -Si vas, ten mucho cuidado
Si por mí fuera la daría aquello que necesitaba, pero estaba claro que era una mujer y que había cosas que por mucho que quisiera no podría darla. De todas maneras, iba a intentar que pasara un muy buen rato conmigo. Por mi parte, ya me lo estaba pasando tremendamente bien. Ella se encargaba de estudiar lo que me gustaba, de darme placer y bueno, yo gemía con más fuerza cuando lo hacía bien, dándola a entender que aquello sí que lo hacía bien.
Entre las dos parecíamos entendernos de sobra.
Sus pechos eran blanditos a la vez que firmes, y sus pezones a estas alturas, ya estaban bien duritos, lo cual me daba unas ganas tremendas de llevármelos a la boca.
Ambas nos quedamos un segundo viendo a la slime y asentí al comentario de Stone.
- Lo es... - Pero estaba ocupada con la boca de la gárgola como para hablar más.
Eso sí, en cuanto sacó su lengua de mi boca la hice moverse y tumbarse en el suelo.
- Ahora vamos a jugar... - Era yo la que estaba encima y con idea de hacer que aquella gárgola se volviera de piedra, pero debido al placer.
Dejé a la slime a lo suyo a ver qué hacía.
La gargola se tumba obediente mientras observa como te colocas encima de ella. Sus ojos no dejan de observarte y por instinto su cola se queda un momento tapando su sexo. En ese instante parecía una criatura totalmente dócil, sin instinto depredador ni mucho menos la fuerza que había demostrado al eliminar a los enemigos que se acercaban al campamento. Parecía una muñequita en tus manos. Con las mejillas encendidas, Stone va retirando su cola lentamente dejando a la vista su sexo grisáceo que ya goteaba por tu contacto.
-Mi ama... Te mira con deseo, con los labios entre abiertos por los jadeos de excitacion. -Quiero....jugar con usted.... La cola de Stone abandona el cuerpo de la gargola para frotar tu seco, tanteando la entrada con su punta.
La slime os mira con curiosidad y se fija en el sexo abierto de Dana. Se mira el brazo y lo convierte los dedos en una especie de dildo que no tarda en empezar a introducir en tu interior. La sensación era parecida a cuando la arpía te penetro, pero sientes tu interior mas húmedo por culpa del apéndice de la slime. La slime ladea la cabeza y hace que su brazo se caiga de su cuerpo, proporcionarte una especie de dildo doble a tu disposición. La slime se mueve contenta y alegre.
Motivo: Explorar
Tirada: 1d6
Resultado: 4
-¿Segura que estás bien? La miro con cierto recelo, como intentando vislumbrar que oculta. Una buena relación se basa en la confianza...
con cierto recelo, espero ver sus reacciones y respuesta. Tras lo que cambiaría de tema, volviendo al mapa del mundo.
¿Un pantano? Vaya, la verdad es que si suelen ser lugares que dan bastante malas vibraciones. ¿Y dices que en las montañas hay un pueblo lleno de gente cómo tú? Qué curioso. Y, puedo preguntar. ¿En qué consiste tú adiestramiento?
-Mi adiestramiento? Pregunta extrañada. -Creo que ya te lo explique. En mi tribu a los que han llegado a la mayoria de edad, deben viajar por el mundo para luchar cntra la corrupcion. Si despues de un tiempo vuelven a la tribu puros de corazon, entonces se les considera que son dignos de llamarse adultos. Explica nuevamente Nobuna.
Nobuna continua sonrojada y mira hacia otroa lado intentando distraer la mente. -Eso...no te lo puedo decir May....es un poco....personal supongo.
-Sí, es verdad que eso me lo contaste. Pensé que igual incluía algo más. La sonrío con sinceridad
-Está bien, no te preocupes, respeto tu privacidad
Disfruto en silencio del té, agradeciendo a Nobuna el esfuerzo dedicado. Tras varios minutos de frases cortas, y silencio contemplativo. Vuelvo a dirigirme con ella.
Y respecto a esa Sucubo. ¿Fue un buen combate? ¿Estás bien?
Me he desorientado con el momento del día. :P
Entonces, dependería si me acuesto o me voy a explorar otro lugar
-Las succubus son fuertes, pero siempre atacan al mismo punto. Empieza a explicar Nobuna mientras pone su cola en el regazo y la va lamiendo para peinarla. -Atacan para provocarte, haciendo que te dejes tentar por ellas. Acaloran el cuerpo para sentir la necesidad de su contacto. Ataque antes de que pudiera hacerme nada, pero a sido dificil eso si. Aun con las mejillas rojas. -No te preocupes...las succubus nunca dejan herida. No les resulta atractivo.
May...que se a puesto colorada por verte semidesnuda. Que se apuesto tontita al verte.
Y aqui el sueño es efimero, no hace falta que duermas ni nada por el estilo. Puedes explorar tanto como quieras.
No esperaba ver a la gárgola como la estaba viendo ahora. Era como una muñequita en mis manos, sonrojada y todo, que hasta se podía ver con el tono oscuro de su piel. Además, me miraba deseosa, por lo que aún me parecía bastante más apetecible.
- Juega conmigo...
En realidad no tenía que pedirme aquellas cosas, sobretodo, ahora que estábamos en aquella situación. Lo único que tenía que hacer era ir probando cosas a ver si me gustaban o no, que era básicamente lo que yo estaba haciendo con ella.
A la pobre gárgola no le dio tiempo a hacer mucho antes de que la slime se pusiera a repartir objetos para que nos lo pasáramos bien y aunque había que reconocer que se lo había currado, se lo había dejado en mi interior como " ahora haz lo que quieras con él ".
- Gracias bonita... - La dije cogiendo lo que me regalaba y sacándolo de mi interior para observarlo y luego con una sonrisa mirar a Stone. - La pequeña quiere que juguemos juntas. ¿ Qué te parece?
Lo metí en el sexo de Stone con suavidad, no quería hacerla daño alguno y tras jugar un rato allí, metiéndolo y sacándolo, introduje el otro lado en mi sexo. Ahora sólo tendríamos que movernos y disfrutar de aquello.
La slime se movía como loca a vuestro alrededor mirando como su apéndice se metía en vuestros sexos. La slime miraba con interés y hacia unos movimientos extraños con el cuerpo. Era posible que ella también sintiera, de alguna forma, ese apéndice aunque estuviera desconectado de su cuerpo. Ignorando a la Slime, Stone empezaba a gemir con fuerza al sentirse penetrada por Dana. El sexo de la gárgola no oponía resistencia, cosa que no te sorprendía, lo mas probable era que la gárgola tuviera muchísima mas experiencia que tu.
Las manos de Stone se colocaron en tu cintura ayudándote a colocarte bien y sus ojos te miraron con deseo. -Me parece mas...que bien... Dice entre jadeos apoyandote en su pecho y comenzando a mover las caderas. -No podemos...aaaah....defraudar a nuestra...invitada...no crees? Te dice Stone un poco mas segura en esta posicion. Las caderas de la gargola sabian como golpear el falso miembro para que frotara los puntos sensibles de tu sexo. Lo mas probable era que en algun momento, la misma stone hubiera tenido uno. Los brazos te rodearon para que sintieras ese cariño que te tenia sin parar de moverse.
La slime se paro a miraros y pudiste observar como empezaba a pasar su mano por su superficie, la pobre no sabia como moverse ni como empezar a participar. Entre gemidos, Stone te miro con cariño y te susurro al oído. -No crees...que la pequeña se siente...solita?
-Vaya, eso no lo sabía. Tienes mucho que enseñarme parece. Le sonrío y dejo la taza de té a un lado. Me comienzo a vestir, poniéndome la armadura.
-Voy a dar un par de vueltas más por los alrededores, quiero tener un buen conocimiento de la zona. Pero vendré al anochecer, mi intención es pasar aquí la noche. Si estás por aquí, al podemos pasar juntas.
Motivo: Alrededores del campamento
Tirada: 1d6
Resultado: 1
Xd oki, haha, es que me había emparanoidado pensando en que le había entrado por un momento el instinto depredatorio y me había visto como un ser, blandito y jugoso! >.<
Alrededores del campamento, tirada 1.
Pregunta: ¿Podría poner trampas en los alrededores del campamento?
Nop, no puedes poner trampas. Con que no te puedan atacar en el campamento gracias a Nobuna tienes mas que suficiente. Recuerda que Nobuna ahora es parte de tu campamento. Asi que vive contigo. Me encanta el 1 *risita* Te paso a alrededores.
- Ummmm! - Empecé jadeando sobre el cuerpo de la gárgola pues la verdad es que de aquella manera nos lo pasaríamos las dos tremendamente bien. No hubiera imaginado nunca que gracias a la slime nos lo pudiéramos pasar así, pero ya que nos había proporcionado una herramienta como aquella, íbamos a aprovecharlo.
- AHHHHH! - No tardé nada en ponerme a gemir, sobretodo, cuando sentó cómo Stone me movía de aquella manera. Era maravilloso. Era como si pusiera justamente cómo tenía que golpear contra mi cuerpo para hacerme disfrutar.
- Para nada... tenemos que disfrutar con esto... - A ella le costaba hablar, pero a mí también y bastante.
Por lo demás, ambas pudimos observar como la slime comenzaba a acariciarse.
- Yo me encargo... - Dije a la gárgola cuando me dijo aquello.
Seguí en la misma postura sólo que agarré a la slime y me incorporé, siguiendo con mis caderas tal cual las tenía, pero puse a la pequeña de pie delante de mi boca. De todas formas, lo primero que metí entre las piernas de la criatura gelatinosa fue la mano. No sabía qué tenía por ahí, aunque de todas maneras, fui suave.
De una forma casi graciosa la slime alzo las manos al verte acercarte y te ayudo a cargar con su cuerpo. Ya sabias que el cuerpo de la slime apenas pesaba algo y era muy fácil de transportar. No te costo nada de esfuerzo el ponerla enfrente de ti. La slime te miraba curiosa y a la vez agitada, ya que no sabia que estaba sintiendo la pobrecita. Al ver tu mano que desaparecía entre sus piernas, se quedo mirándote mientras al tocar escuchaste un débil gemido de los labios de la slime. Era un timbre de voz muy agudo, no te extrañaba que no pudiera hablar.
No encontrabas nada familiar en ese lugar, no existía el sexo en si, ni tampoco unos labios carnosos para guiarte en busca de la entrada del sexo de la pequeña. La zona era muy resbaladiza y notabas como tu mano se empapaba de los fluidos corporales de la slime, hasta que tus dedos encontraron una pequeña obertura. Era extremadamente suave y tentaba el adentrarse en ella, no era muy grande, casi te dio miedo a que fuera virgen y la hicieras daño. Pero cuanto mas tocabas, mas se abría, parecía que se adaptaba al tamaño justo de lo que quisiera que entrara, ademas de que su interior se movía por si mismo.
Ayudandote un poco y sin dejar de mover las caderas, Stone alzo las manos para colocarlas en los pechos de la slime y comenzar a jugar con ellos. -Ama...aaaaaah....tenga cuidado, las slime son muy traviesas cuando se encienden.
Jamás había tocado un cuerpo como aquel. En realidad, me había dado apuro hacerlo ya en el agua cuando vi que me gustaba su cuerpecito, pues pensé que era demasiado pequeña para aquellas cosas, pero ahora, viendo que se había excitado y que nos miraba con pena para que le hiciéramos también unos mimitos...
- Ahhhhh! - Yo seguía disfrutando del juego que teníamos Stone y yo gracias a la pequeña slime.
Eché un vistazo al rostro de la gárgola, aunque justamente, pues en cuanto metí la mano entre las piernas de la pequeña dejé de verla.
Aquel cuerpecito era extraño, y resbaladizo y no sabía si iba a poder tocarla más sin hacerla daño, pero rozándola sólo desde fuera me di cuenta de que se adaptaba.
- Ummmm!! ¿ Eres una traviesilla? - Pregunté a la slime cuando Stone dijo aquello.
Luego le dije a la gárgola.
- Ahora ya es tarde... jugaremos entre las tres y para otra vez, sabremos a qué atenernos... Además, contigo debajo esto ya me encanta.
Al decir aquello metí mi dedo en el interior de la slime, con mucha suavidad.