Es algo privado, no?.-Obvio dada la propuesta a solicitar una barrera de intimidad entre ellos y el resto de personas en la sala. Alzó la manga del kimono un poco dejando entrever sus muñecas adornadas por pulseras para llamar la atención de la geisha que antes el había propuesto servir a todos sus deseos.-Disculpe, necesitaré un biombo para poder conversar en mayor privacidad a ser posible.-Sonrió mientras cerraba los ojos dulcemente.
Esperó pacientemente a que se cumpliera su pequeño capricho e incluso unos segundos mas antes de mirar a la Daidoji con renovado interés.-Y bien, ahora que os he dado la privacidad que deseabais tendríais a bien resolver mis dudas?.-Su cuerpo se inclinó levemente hacia adelante, como un gato curioseando o un niño al que un sensei ha conseguido atraer su atención
Distingo la familia Tonbo Shinmazu y Mirumoto y el clan de Aoi?
Si, son clanes conocidos y de facil reconocimiento
El anciano andaba con dificultades, la curvatura de su espalda hacía que fuese algo estresante andar detrás de él, era lento y el olor que desprendía no era muy agradable. -Lo que deseé, vuestro clan ha pagado muy bien por nuestros servicios, lo que deseé, se lo serviremos. El tono del anciano sonaba desinteresado, parecía enfadado. Tras salir de recepción alcanzaron unas escaleras que terminaban en un estrecho y largo pasillo con puertas a los lados, a diez pasos del final de la escalera llegaron a la habitación y el anciano abrió la puerta, en el interior ya estaban las armas. -Aqui está su habitación, la reunión no creo que tarde en comenzar. Sin dilación, el anciano volvio sobre sus pasos, al alcanzar las escaleras empezó a toser energicamente, aun así continuó descendiendo.
La geisha se sorprendió por la petición del joven Tonbo aunque apenas hubo cambio en la perfecta y hermosa sonrisa de la dama
-Enseguida-contestó la geisha haciendo una reverencia
Acto seguido se retiró por la misma puerta de la que salió con el té. Pasado unos minutos salió acompañada de un hombre muy desaliñado, con un kimono nada ostentoso, desentonando con todo lo que había en el salón. Portaba un biombo que colocó en la mesa que ocupaban los jovenes asistentes, colocado el biombo volvió sobre sus pasos.
El biombo estaba detallado con dubujos de la Gran Muralla del Norte en época de nieve.
-Disculpen por su presencia, no había nadie más para traerlo- la geisha se disculpó con una pronunciada reverencia, luego volvió a donde estuvo esperando hasta entonces.
Yukimura hizo un suave gesto con la manga del Kimono restándole importancia al suceso.-No se preocupe, es suficiente halago para mi saber que se cuidan mis anhelos.-Sonrió a la Geisha como sonreiría a la madre de uno de sus amigos de la infancia, acto seguido volvió lentamente la atención hacia la Daidoji esperando una respuesta.
La actitud del anciano no era lo que le importaba a Akiko, ahora mismo le importaba más poder quitarse la armadura y dejar todo en su habitación... le tardaba ver a Asahina Miyu, bueno, no solo verla... deseaba tomarse un baño con ella y luego yacer a su lado tras haberse dejado llevar por la lujuria que el perfecto cuerpo de Miyu despertaba en ella.
Cuando el viejo se fue tras indicarle el sitio y ver a akiko hacer una leve reverencia a modo de agradecimiento (de nuevo demasiado leve), la samurai-ko accedió a su alcoba para hacer lo que pensaba (sacarse la armadura, no lo otro), debía de dejar sus pertenencias allí por lo que posó el fardo que llevaba encima.
-Habrá que dirigirse al comedor junto a los demás-
Realmente el hambre estaba apretando, quería comer algo y su humor no era demasiado bueno por lo que debía de tener cuidado de controlarse. Simplemente tras haber ordenado sus cosas cerró la puerta y fue hacia el comedor con únicamente la ropa (y calzado), el dinero y la wakizashi.
Hacia el comedor
Bueno, creo que has puesto al viejo desagradable para que saltase, pero al ser insensible considero que no le da importancia a ese hecho, es más el viejo tiene el mismo humor que ella por lo que le gusta su personalidad (no su olor). Lo de malhumorada será si le llevan la contraria, si se burlan de ella, si la insultan (todo ello ampliado a Asahina Miyu xD)
Etsai volvía apresurado hacia la escuela un día despejado y especialmente ventoso a causa de un mal augurio. Y en efecto, la llegada de una misiva le obligaría a abandonar las enseñanzas de la escuela temporalmente. El camino resultó largo, con una rectificación a mitad cuyo retraso se produjo en buena parte por el mal tiempo. Finalmente, a las puertas de la posada, se quito la capa de encima y entró mostrando unos ropajes en cuya mitad inferior predominaba el blanco y en la superior el celeste sendas con una franja marrón detallada entretejida.
Saludó en la entrada de la posada tratando de dar parte de su llegada cuando fue a acceder.
DIRECTOR[:/B] [B]EDITADO
En recepción, dos jóvenes se cruzaban, una joven samurai-ko vestida con ropa cómoda y llevando un wakizashi que se dirigía al comedor. También entraba un joven vestido con ropajes en cuya mitad inferior predominaba el blanco y en la superior el celeste sendas con una franja marrón detallada entretejida. En la recepción había un hombre de avanzada edad, la barba blanca le colgaba hasta la mitad del pecho y sus ropas no eran para nada vistosas, estaba demasiado absorto en sus tareas como para que prestara atención a ambos jovenes que ahora cruzaban miradas en la entrada.
Máster, podrías corregir el post? Acaba raro :/
Por otro lado... Akiko y yo estamos los dos ante el señor que nos tiene que atender y dar paso al hostal? Cual es el procedimiento para el... "check in"???
DIRECTOR: si, estais en la recepción, donde hay una escalera que sube y un pasillo, tambien una barra donde esta el señor. Akiko baja por las escaleras. ya estas registrado, os han convocado xD solo presentarte para que sepan quien eres [pero esto no tendría que estar diciendotelo, con esto condiciono tus acciones ;)]
Ya edité tu anterior post ^^
Etsai observó que se cruzaba con una Mirumoto. La reunión pretendía ser en uno de sus castillos... Al cruzarse hizo un gesto de respeto con la cabeza hacia Akiko. Si bien los cortesanos Libélula se habían encargado de guiarle hasta la posada, cierto es que no conocía la ciudad de Heibeisu. Finalmente la reunión tenía lugar en esta posada de aspecto humilde. Y no había problema en cuan humilde pudiese resultar, pero el detalle del polvo de los mismos contados y descoloridos cuadros no sería pasado por alto. ¿Su hospedaje habría resultado igual en caso de haber sido en un castillo finalmente?
-Adelante, Mirumoto-sama. -Invitó a pasar respetuosamente con voz clara y audible para su interlocutora pero lo suficientemente bajo para no alterar la atmósfera de quietud de la entrada de la posada en aquella atípica noche. Pese a tratar de usar un tono amable y neutral el cansancio del viaje podía apreciarse en el rostro del Shugenja, que no deseaba otra cosa que tomar algún té típico de la zona.
En destinatarios primero apunté a ella y a mí únicamente, pero lo he dejado así bajo tu última palabra xD.
Para dirigirme a ella personalmente debería ser Mirumoto-sama, correcto?
Ella lleva la armadura aún encima, la apariencia es de "ropa cómoda"? O baja las escaleras porque ha subido a cambiarse?
Entrar en comunión con los Kamis de una zona se debería hacer en un rato que haya para meditar, cierto?
Es normal que entre en una habitación en la que estamos solo una Daidoji, Mirumoto y otro Tonbo y reconociendo las familias de los tres me presente y entable conversación tranquilamente?
Tiene algún poder en particular esa familia Tonbo sobre mí?
Lo que más me cuesta de esta partida es que no se de qué libertades gozo, se más o menos qué no se puede hacer, pero creo que no sé qué es normal y yo no me atrevo a hacer.
Akiko se limitó a hacer una leve reverencia por seguir el protocolo, parecía estar mas absorta en sus pensamientos que en lo que sucedía a su alrededor por lo que no hizo demasiado caso al Tombo, aún así cuando le fue cedido el paso hacia el salón entró sin demorarse más agradeciendo también con una leve y desganada inclinación de cabeza.
Imitando el proceder de la Mirumoto accedió detrás de ésta a la sala actuando con la necesaria reverencia.
En el salón podía escucharse la suave melodía de varias geishas, situadas en un pequeño escenario al fondo del salón, tocando distintos instrumentos que se acompañaban a la perfección, vuestras mentes no pudieron evitar sentirse sumamente rejadas.
Había varias mesas pero solo una ocupada por dos jóvenes cuyos clanes eran fácil de distinguir por sus vistosos mon, una Grulla y un Tonbo, éstos estaban tapados por un biombo con lustrosos y bien detallados paisajes de la Gran Muralla del Norte, el biombo no dejaba ver lo que había tras el, tanto para los que lo usaban como para los dos jóvenes que entraban en ese momento al salón, cerca de la mesa donde reposaba el biombo había una bella geisha peinada con un moño sujeto por varios adornos, las cejas eran finas y prescindía del maquillaje blanco, los labios de un rojo cereza perfilados más pequeños dando una forma redondeada como si fueran pétalos de flor, el brillo en los labios dado gracias al azúcar aplicado sobre ellos, los ojos perfilados de negro con una sombra de color rojo cereza acompañado asi a sus labios. Vestía un kimono Homongi muy elegante con los colores pertenecientes al Clan Dragón.
Una Mirumoto que vestía ropas cómodas y también portaba su wakizashi entraba por el pasillo que daba a recepción, tras hacer una muy leve reverencia tomó sitio en la mesa más alejada del pasillo por el que había entrado. También entró tras ella un joven Tonbo, vestido con unos ropajes en cuya mitad inferior predominaba el blanco y en la superior el celeste sendas con una franja marrón detallada entretejida que hizo una reverencia saludando a los presentes.
Poco pudo hacer el joven, justo cuando tomó asiento en la mesa situada junto a la joven samurai-ko, los cuatro cortesanos que guiaron a los asistentes entraron al salón. En la estancia se dividieron dos grupos, dos de los cortesanos se dirigieron al escenario, la musica dejó de sonar con la brusca entrada de aquellos hombre, cuando estaban a una corta distancia de las geishas que tocaban hicieron gestos que indicaban su inminente salida del salón, las geishas se retiraron. otro grupo de dos hombres se acercaron a la geisha que estaba cerca del biombo, tras pocas palabras la joven se acercó a la mesa donde estaba situado el biombo
-Lo siento, debo retirar el biombo, desean hablar con ustedes-dijo haciendo una gran reverencia y retirando el biombo con torpeza y prisa.
Los cortesanos se colocaron en el escenario y uno de ellos se adelantó dispuesto a comenzar la reunión.
Kimono Homongi= kimono formal,tanto para solteras como para casadas.es el que se usa para la ceremonia del te.es el kimono mas popular.
En el salón solo quedaron los jovenes asistentes y los cuatro cortesanos, sus caras reflejaban preocupación, estaban serios y no daban pie a nada más.
-Bienvenidos-comenzó diciendo el que sa había adelantado mientras se inclinaba-Mi nombre es Tonbo Sô, habéis sido reunidos en nombre de Tonbo Taiga-dono en ausencia de Togashi Hyôga-dono-hizo una pausa-Sabéis de los rumores que se oyen últimamente, Togashi Hyôga-dono enfermó y está muy grave, no estamos autorizados a daros información, estamos aquí solo para pediros disculpas de parte de Tonbo Taiga-dono por no poder acudir hoy a la reunión-su tono de voz escondía algo mas que preocupación, era tambaleante-No tomará más de dos días resolver el problema por el cual no ha podido venir, hasta entonces os alojareis aquí, está todo pagado, después de que terminéis la cena podéis salir a disfrutar de la ciudad y sus menesteres. Bienvenidos y disfrutad de la estancia. Nosotros partiremos al encuentro de Tonbo Taiga-dono, espero poder sacaros de las máximas dudas que tengáis, pero recordad que no estoy autorizado para dar muchas más información.-el cortesano se quedó mirando a los asistentes esperando sus preguntas, pero sin muchas espectativas de poder resolverlas.
Podéis postear
La Mirumoto vestida con ropas cómodas (ropas cómodas de hombre en realidad), miró hacia el cortesanoque había hablado, después de haberse fijado en la geisha ataviada con el color de su clan, para replicar algo antes de preguntar:
-Tombo-san, no querría parecer demasiado estricta mas me ha parecido entender que insinuaba que mi daimio no me provee con lo que necesito para mi propio mantenimiento... pasaré esa insinuación, que sin duda ha sido sin querer, por alto ya que prefiero entender que se trata de hospitalidad en realidad-
La bushi no mostraba la más leve muestra de sentimientos en su rostro, aunque sus palabras dejaban ver que había algo que la molestaba enormemente. De ahí que nombrara lo que ni siquiera se consideraría una rotura de etiqueta como si fuese una grave afrenta dándole un sentido alternativo al que deseaba el locutor.
-Ya que la reunión es con Tombo Taiga-dono ¿me permitirían ir con ustedes a su encuentro? no es que no acepte su hospitalidad mas es mi obligación ofrecer mi ayuda a quien por su gesto parece tener problemas y más si el asunto atañe a un clan "aliado"-
Obviamente no le importaba un pimiento ayudar a aquellos hombres o no (y más ayá de sus palabras no se molestó en simular lo contrario), pero cuanto antes se solucionase el asunto antes podría marcharse a su tierra. No sabía si podría soportar muchos más días lejos de su hogar, aunque fuese un hogar de adopción, y sobretodo de... aquella persona. Con la palabra aliado hacía referencia a la subordinación del clan menor de la Libélula al clan del Dragón, para ver si lograba librarse del aburrimiento que sería estar sin hacer nada durante dos días.