Partida Rol por web

Dragon Lord +18

Ambientacion. Los Reinos del Oriente.

Cargando editor
Cargando editor
30/09/2015, 06:11

El continente de Samur o las tierras del Oriente, son consideradas por la mayoria de los sabios del mundo como el lugar donde nacio la humanidad, miles de años antes de que se tuviera alguna nocion acerca de los territorios al Oeste.

 

El este ha visto ascender y caer a muchas civilizaciones, pero solo tomaremos en cuenta a las mas actuales, pues poco o nada se sabe acerca de los pueblos que habitaran el continente de Samur milenios atras. Sin embargo, se especula que probablemente la raza primigenia de los seres humanos se disperso a los 4 vientos y con el tiempo llego a formar grupos bien diferenciados entre si, aunque su nivel cultural era similar en todos los casos.

 

Asi, tenemos una clara tendencia de grupos nomadas de cazadores y recolectores que vagaban por Samur, los cuales mas tarde se asentaron en sitios propicios para ello, comunmente a la ribera de grandes rios o del mar interior, cuando descubrieron la agricultura. A partir de ahi, la vida se volvio sedentaria, dando paso al surgimiento de aldeas y a las primeras divisiones de clases, entre agricultores, guerreros, sacerdotes y lideres. 

 

Conforme las sociedades fueron desarrollandose y la vida se hizo mas complicada, fue necesario crear codigos y leyes, levantar ciudades para albergar a la creciente poblacion, llevar a cabo obras para la siembra y el riego, erigir las primeras murallas para repeler a los invasores y levantar templos en honor a los dioses. El exceso de productos tambien llevo a los intercambios comerciales y a la apertura de rutas y caminos, comunicando a una region con otra.

 

Al principio, la mayoria de las ciudades eran independientes y con frecuencia, luchaban entre si o formaban alianzas temporales para subyugar a otras y extender sus territorios. Esta practica llevo a la creacion de jerarquias militares, la invencion de nuevas armas y al establecimiento de las clases dirigentes o nobles, quienes con el correr de los años se transformaron en reyes.

 

La historia del Oriente cuenta con innumerables historias acerca de las tentativas de uno u otro monarca por convertirse en el unico soberano de todo el continente. Inevitablemente, sangrientas guerras se libraron para satisfacer tales ambiciones, aunque ningun pueblo logro mantener la hegemonia sobre el resto, antes de que otra fuerza depusiera al soberano en turno y lo sustituyera por el propio. 

 

Con todo, hubo varios reinos que lograron sobrevivir y mantenerse sobre sus vecinos, los cuales terminaron por ser erradicados de la faz del mundo o se mezclaron con los vencedores, desapareciendo asi como pueblos y dejando tan solo a 6 reinos de importancia, como los actuales reinos del Oriente.  

Cargando editor
30/09/2015, 06:30
Cronista

Sumanur

 

Parece posible que los sumanur fuesen originalmente  tribus de las estepas, pero su origen concreto es desconocido. Sin embargo, se sabe que hicieron descubrimientos fundamentales para la historia de la humanidad, como la invencion de la rueda y la escritura, siendo ésta realizada sobre tablillas de arcilla. Estos escritos confirman que los sumanur fueron la raza original que mas tarde dio paso a los indran, los cadita, los elita, los elamu, los drávida y muchos otros pueblos guerreros y nomadas, que se extinguieron durante los siglos posteriores. Así lo demuestra su lengua de tipo aglutinante.

 

Los sumanur fueron el primer pueblo en asentarse en los fertiles valles al este, norte y oeste del mar interior, llegando a dominar la region, estableciendo primero aldeas y fortificaciones menores que con el paso del tiempo dieron lugar a ciudades amuralladas.

 

Con el desarrollo de la agricultura y el comercio, asi como el descubrimiento del cobre y diversas tecnicas artesanales, se logro la proliferación de las ciudades por nuevos territorios. Las siempre presentes murallas indican que las guerras entre ellas o para repeler invasores fueron frecuentes. También destaca la expansión de la escritura que saltó desde su papel administrativo y técnico hasta las primeras inscripciones dedicatorias en las estatuas consagradas de los templos.

 

Pese a la existencia de las textos reales y compendios de historiadores sumanur, la historia de este pueblo es relativamente desconocida, ya que gran parte de su saber se perdio cuando finalmente fueron arrasados por belicosas tribus de salvajes provenientes de las montañas, quienes incendiaron y saquearon las urbes, dejandolas en muchos casos en ruinas y completamente deshabitadas. 

 

Los supervivientes tuvieron que huir hacia las regiones mas secas y pedregosas del este y oeste, dividiendose en multiples tribus que mas tarde darian lugar a nuevos pueblos. Pero una rama de los sumanur, bajo el mando del príncipe Argón, se hizo con el poder en la ciudad de Krish. Fundó ahi una nueva capital sumanur y rapidamente conquistó el resto de ciudades vecinas hasta formar un ejercito con el cual se enfrento a los caudillos barbaros y los aniquilo, convirtiendose en el primer gran Imperio de la historia y sería continuado por sus sucesores, que se tendrían que enfrentar a constantes revueltas. 

 

El imperio se deshizo 300 años despues debido a las constantes revueltas y las invasiones de los nómadas grefos y principalmente, hutis. Tras su caída, toda la región estuvo bajo el dominio de estas tribus, quienes se impusieron sobre las ciudades-estado de la región, especialmente en el entorno de la destruida Krish. Las crónicas los describen constantemente de forma negativa, como "horda de bárbaros", quienes se mezclaron con los restos de los sumanur y terminaron por formar una sociedad conjunta. 

 

La sociedad sumanur es jerárquica y estratificada, al igual que las de todas las civilizaciones. En la cúspide de la pirámide social se encontraba el rey, a quien seguía en importancia una elite de sacerdotes, jefes militares y funcionarios de alto nivel. A continuación se ubican los comerciantes, funcionarios menores, artesanos especializados y, luego, los campesinos y artesanos. En el nivel más bajo de la sociedad correspondía a los esclavos.

 

Actualmente, su poder esta dividido en una docena de Ciudades estado independientes, cuyos límites fueron definidos por medio de canales y mojones. Estas ciudades son grandes centros mercantiles. Cada una esta centrada en un templo dedicado al dios patrono particular de la ciudad y gobernado por un "Ennsi", o en ocasiones por un Rey (Ugal). Los Ennsi son sacerdotes supremos y jefes militares absolutos, auxiliados por una aristocracia constituida por burócratas y sacerdotes. 

 

Tratar un asunto tal como la "Religión sumanur" puede ser complicado, dado que las prácticas y creencias adoptadas por aquellos pueblos variaron mucho a través del tiempo y la distancia, cada ciudad poseía su propia visión mitológica y/o teológica. Aunque fueron posiblemente los primeros en escribir sobre sus creencias, que luego fueron la inspiración para gran parte de la mitología, religión y astrología del oriente, ello no implica que su religión fuera la primera y que no hubieran tomado costumbres y ritos de otros pueblos.

 

Los sumanur ven los movimientos a su alrededor como la magia de los espíritus, magia que era la única explicación que tenían de cómo funcionaban las cosas. Esos espíritus eran sus dioses. Y con muchos espíritus alrededor, creían en varios dioses, que tenían emociones humanas. Creían que el sol, la luna y las estrellas eran dioses, al igual que los juncos que crecían a su alrededor y la cerveza que destilaban.

 

Creían que los dioses controlaban el pasado y el futuro, que les revelaban las habilidades que poseían, incluyendo la escritura, y que los dioses les proporcionaban todo lo que necesitaban saber. No tenían la visión de que su civilización se hubiera desarrollado por sus propios esfuerzos y tampoco tenían visión de progreso tecnológico o social. Cuando estaban enojados o frustrados, los dioses expresaban sus sentimientos a través de terremotos o catástrofes naturales: la esencia primordial de la religión sumanur se basaba, por lo tanto, en la creencia de que toda la humanidad estaba a merced de los dioses. 

 

Cargando editor
05/10/2015, 03:49
Cronista

 

Kharleshitas

 

Las Kharleshitas son una sociedad unica en el mundo, que ha logrado perdurar y aun prosperar en medio de sociedades tradicionalmente regidas por los varones.

 

Este pueblo se compone primordialmente de mujeres, salvajes mujeres guerreras extremadamente agresivas y sanguinarias, amantes de la guerra, la tortura y la mutilacion de sus enemigos. Aunque se ignoran por completo los origenes de esta belicosa raza de guerreras nomadas, los relatos y escritos sobre sus correrias a todo lo largo del continente del este se remontan por lo menos un milenio atras y casi todos ellos dan cuenta de sus innegables habilidades para la batalla.   

 

Los primeros registros que se tienen de las Kharleshitas se remontan al antiguo imperio sumanur. Entre las ruinas de sus ciudades y templos, aun pueden verse pinturas y grabados en la roca donde se aprecian las figuras de ejercitos formados enteramente por mujeres, combatiendo a reyes de epocas pasadas. Tales representaciones muestran feminas a caballo o a pie, armadas generalmente con lanzas, jabalinas y escudos redondos o bien, llevando consigo arcos largos, con los cuales arrojan una lluvia de flechas negras sobre el enemigo. 

 

Aunque tales tallas en la roca no aclaran como fue que terminaron tales conflictos, lo cierto es que conservan un registro fidedigno de estas temibles guerreras. Conocidas ampliamente como una nacion de mujeres errantes, que se desplazan en busca de nuevos pastos y zonas de caceria, las Kharleshitas despiertan el temor y el odio ahi por donde pasan. Los esclavos, granjeros y aldeanos corren a esconderse a las montañas o detras de las murallas de los Señores de Oriente, mientras que estos dudan entre cerrar las puertas y esperar a que todo pase, permitiendoles saquear, matar y quemar a su gusto, reunir sus fuerzas para hacerles frente, contratarlas como mercenarias o pagarles una fortuna para que se retiren de sus tierras sin causar mas destrozos.

 

Las Kharleshitas simplemente van a donde quieren y hacen lo que mas ples plazca. Se asientan donde mejor les parece, saquean, despojan y matan sin freno y ahi donde se encuentran con oposicion, se lanzan a la batalla como impulsadas por la furia de una deidad guerrera. Son mujeres que viven por y para el combate y para quienes morir en batalla es el mayor honor. Desprecian a los debiles, cobardes y enfermizos y se mofan de los pueblos que se dicen mas civilizados, humillandolos cuando arrasan con sus pueblos y esclavizan a sus gentes.

 

Esta sociedad de mujeres guerreras son entrenadas desde niñas para desarrollar su fuerza, adiestradas para soportar el dolor y poder sobrevivir en lo salvaje. Aprenden como sujetar las armas y a matar antes de cumplir los 12 años, y para cuando llegan a los 16 ya son unas combatientes experimentadas, con tantas muertes en su haber que asesinar ya no les causa ni la menor emocion. 

 

Sus costumbres son simples. Todas ellas se tratan como iguales, viven en una especie de ligeras tiendas plegables hechas de pieles y lanzas sobre los cuales montan sus casas, aunque prefieren desplazarse rapidamente a lomos de caballo o cubriendo largas distancias a pie, aun completamente equipadas con armadura, lanza y escudo, pues son entrenadas rigurosamente para ello. 

 

Cada mujer es dueña de su tienda, despues de haber pasado su iniciacion como guerrera y convertirse en miembro con pleno derecho de la tribu. Llevan todas sus pertenencias a lomos de sus caballos o las espaldas de sus esclavos y sus tiendas, les sirven tanto de dormitorio como de sitio donde comer o reunirse alrededor del fuego con sus amigas y familiares. Aquellas que se han destacado en combate, son reconocidas como lideres u oficiales, aunque no tienen rangos militares fijos. Sin embargo, aquella que se destaque entre todas las demas es aceptada como lider y sus ordenes son obedecidas sin mas. Existe la posibilidad de que esta lider guerrera sea desafiada en una lucha por cualquier otra de ellas, y asi poder reclamar su posicion, en caso de derrotarla.

 

Cuando no estan asolando alguna region, este pueblo se dedica a la caza, la pesca y la ganaderia, a entrenar a sus jovenes y a prepararse para la guerra, forjando nuevas armas y armaduras. Pero las mujeres no desempeñan ninguna labor que no sea la de luchar. El cuidado de los animales y las tareas domesticas son dejadas a cargo de los esclavos, hombres y mujeres capturados quienes pasan a formar parte del botin de guerra de la Karleshita que les haya capturado. Las mujeres suelen recibir un trato aceptable, aunque si tratan de rebelarse o de escapar son torturadas con hierro y fuego. Pero no hay piedad para los hombres, quienes son maltratados y humillados todo el tiempo, siendo frecuente que se les corte el miembro viril y los testiculos para convertirlos en eunucos.

 

La unica forma en las que estas feroces mujeres pueden tener descendencia es acoplandose con algun varon que encuentren de su gusto entre sus cautivos, y aunque tales uniones no suelen durar mas que lo necesario para que la Kharleshita quede embarazada, en raras ocasiones un esclavo favorito es conservado como parte del "mobiliario", si bien lo mas comun es que una vez que la Karleshita es preñada, el varon sea desechado, regresando a su papel como un esclavo ordinario o incluso asesinado, para que no pueda causar molestias en el futuro.

 

   

 

Cargando editor
05/10/2015, 04:32

 

Afir

 

El antiguo Imperio de Afir fue una civilización que surgió al agruparse los asentamientos situados en las riberas del cauce mde los rios sureños. Tuvo varias épocas de esplendor, llegando a tener influencia hasta Gebel Barkal, en épocas de máxima expansión. Su territorio también abarcó, en distintos periodos, el desierto oriental y los fertiles territorios al suroeste del mar interior, siguiendo incluso hasta la línea costera.

 

La civilización Afir se desarrolló durante más de 3000 años. Comenzó con la unificación de varias ciudades de los valles, sus numeroso rios fueron la clave para el éxito de la civilización, ya que estos permitían el aprovechamiento de los recursos y ofrecía una significativa ventaja sobre otros oponentes: el légamo fértil depositado a lo largo de las orillas tras las inundaciones anuales significó para los Afirios el practicar una forma de agricultura menos laboriosa que en otras zonas, liberando a la población para dedicar más tiempo y recursos al desarrollo cultural, tecnológico y artístico.

 

La vida se ordenaba en torno al desarrollo de un sistema de escritura y de una literatura independientes, así como en un cuidadoso control estatal sobre los recursos naturales y humanos, caracterizado sobre todo por la irrigación de las fértiles cuencas y la explotación minera de los valles y de las regiones desérticas circundantes, la organización de proyectos colectivos como las grandes obras públicas, el comercio con las regiones vecinas del este, sur y oeste y, finalmente, por un poderío militar creciente capaz de derrotar a sus enemigos, y les permitio mantener una hegemonía imperial y la dominación territorial de civilizaciones vecinas en diversos períodos. La motivación y la organización de estas actividades estaba encomendada a una burocracia de élite sociopolítica y económica, los escribas, bajo el control del Akón, un personaje semidivino, perteneciente a una sucesión de dinastías, que garantizaba la cooperación y la unidad del pueblo.

 

 

Los muchos logros de los Afirios incluyen la extracción minera, la topografía y las técnicas de construcción que facilitaron el levantamiento de monumentales pirámides, templos y obeliscos, unos procedimientos matemáticos, una práctica médica eficaz, métodos de riego y técnicas de producción agrícola, la primera naves conocidas en el este, la tecnología del vidrio

 

 

En el Antiguo Afir existía la figura de los shutiu, una especie de agentes comerciales que efectuaban actividades de compraventa al servicio de los grandes templos, palacios reales, nobles, etcétera). Pero también podían vender esclavos a simples particulares, o podían realizar transacciones comerciales al margen de las instituciones en provecho propio.

 

El Imperio Afir estaba dividido en varios sepats o provincias con fines administrativos, cada uno con ciudades casi autónomas, y que permanecieron por más de tres milenios manteniendo sus costumbres. Bajo este sistema, el país fue dividido en 22 sepats, cada uno  regido por un gobernador provincial que ostentaba la autoridad regional.

 

La religión, plasmada en la mitología, es un conjunto de creencias que impregnaban toda la vida Afiria. Eran dirigidos por sacerdotes, y el uso de la magia y los hechizos son dudosos.El templo era un lugar sagrado en donde solamente se admitía a los sacerdotes y sacerdotisas, aunque en las celebraciones importantes el pueblo era admitido en el patio.

 

La naturaleza religiosa de la civilización influenció su contribución a las artes. Muchas de las grandes obras antiguas representan dioses, diosas, y al Akon, considerado divino. El arte está caracterizado por la idea del orden y la simetría.

 

 

Sin embargo, este viejo y bien organizado Imperio sufrio una fuerte caida cuando sus vecinos, los expansionistas nabbanos finalmente lo reclamaron, aunque su opresion no duro mucho tiempo, pues despues de los conquistadores que venian del mar, llegaron otros aun mas poderosos, que provenian del cielo. Los dragones de fuego y sus jinetes.

 

Cargando editor
05/10/2015, 04:34

 

Caligar

 

Originariamente, los Caligar fueron una confederación de tribus que se enfrentaban a otros salvajes, como los keraitas, merkitas y naimanos. El Rey Hiss unificó el pueblo Caligar absorbiendo sucesivamente a todas sus tribus errantes y el término "Caligar" se empezó a utilizar para designarlos a todos. A pesar de que no eran muy numerosos, este pueblo tuvo una gran importancia en la historia. Bajo el liderazgo de Hiss, se extendieron por gran parte de Samur, de este a oeste.

 

Los mongoles eran un pueblo nómada, estrechamente relacionado con diversas tribus. Tomando la iniciativa de forma estratégica, los caligar explotaron este poder, enlazando estas áreas en una red de comercio que servía de soporte mutuo.

 

Al principio dependieron de forma destacada de este comercio con los habitantes de otros territorios, pero no dudaron en asaltar los pueblos en tiempos difíciles. Como nómadas, no podían acumular provisiones para los tiempos difíciles o para apoyar a los artesanos. Cuando el comercio se redujo poco después de que Hiss llegara al poder, los Caligar recuperaron su tradición de obtener los bienes mediante asaltos y matanzas indiscriminados.

Pero la expansión militar no fue solo una parte de su larga tradición como saqueadores. Al contrario, la unificación de las tribus hizo que se convirtiera en una posibilidad y una necesidad. Esto es debido a que en la cultura Caligar, la gente respetaba a los líderes políticos y religiosos, pero sobre todo valoraban aquellos que demostraban sus virtudes en combate.

 

Los arqueros Caligar se cuentan entre los mas diestros del mundo, y utilizan toda una gama de flechas en combate. Flechas silbadoras para hacer señalizaciones, flechas capaces de atravesar armaduras, flechas envenenadas, otras aserradas o cuya punta se partia dentro del cuerpo del enemigo, causandole heridas internas y terribles dolores, flechas incendiarias, otras que podian perforar o talar ramas e incluso flechas acabadas en granadas. Una de las tácticas de Hiss consistía en prender fuego a animales vivos, para después enviarlos a toda carrera contra las líneas enemigas. 

 

Las conquistas para ellos no comportaban la subordinación de otras culturas al estilo de vida nómada. Al contrario, las conquistas estaban ligadas a la destrucción en el caso de que se ofreciera resistencia. Si nadie se oponía, los Caligar dejaban la ciudad no sin antes exigir a sus ciudadanos que abonaran sus tributos. Como nómada, Hiss no entendía los beneficios de residir en una ciudad de un modo estable.

 

A medida que aumentaban su poder, los asesores aconsejaron a Hiss construir un imperio de vasallos. Si a los ciudadanos de las ciudades se les permitía continuar con su estilo de vida, podrían producir más alimentos y productos, una parte de los cuales tendrían que ser abonados a el en concepto de impuestos. Hiss aceptó, gravando a los ciudadanos con un impuesto pero permitiéndoles continuar con su cultura. 

 

Los Caligar tenían por costumbre usar la misma vestimenta tanto hombres como mujeres, lo cual hacia difícil diferenciarlos. A partir de los tres años, a los niños se los ataba frecuentemente a sus caballos para enseñarles a montar. En cuanto a costumbres matrimoniales eran bastante diferentes. Podían unirse entre parientes, un hombre podía casarse con su hermana, pero sólo por parte paterna y con la mujer de su padre tras la muerte de éste. Además el hermano menor, tras la muerte del mayor, estaba obligado a casarse con su cuñada.

 

En su condición de pueblo nómada, solían vivir en tiendas de campaña hechas de piel de caballo. A este tipo de vivienda se le conoce con el nombre de yurta. En lo que respecta a la alimentación comen carne de caballo, perro, lobo y zorro, y si era necesario comían carne humana. No tenían en su alimentación ni pan ni verduras ni legumbres. No producían vino ni cerveza, que la tenían que importar, cuando era posible. No obstante producían una bebida alcohólica derivada de la fermentación de leche equina. Bebían mucha leche de yegua y también de camella, de cabra y de oveja. Cuando la leche escaseaba, cocían mijo en agua y bebían el caldo.

La actividad más importante de los hombres era la caza y trabajaban sólo para producir armas. Tenían un gran espíritu de cooperación, nunca se robaban ni se peleaban entre ellos, difícilmente traicionaban a su señor y eran muy respetuosos los unos con los otros.

 

Sus victimas favoritas eran los territorios fronterizos o las ricas ciudades, sobre todo los grandes imperios comerciales del oriente, como Afir y Nabban, los cuales nunca lograron acabar del todo con los ataques rapidos y brutales de estos nomadas salvajes. Fue necesaria la llegada de los jinetes alados para que estas tribus barbaras finalmente fueran sometidas y casi exterminadas por completo. 

 

Cargando editor
05/10/2015, 04:50

 

El Imperio Nabbano del Oriente.

 

Como ya se ha mencionado, el pueblo de Nabban provino originalmente del este, pero ni siquiera el vasto continente de Samur fue su tierra natal. Se dice que los nabbanos provenian de otra region, alguna isla situada en algun punto del mar conocido como "Mar Sangriento" debido a que en sus muchas islas ignotas y archipielagos existen criaturas monstruosas, para las cuales no existen nombres y que resultan casi totalmente desconocidas para el ser humano. 

 

Los comerciantes y navegantes nabbanos se establecieron primero en las costas sureñas de Samur. Su notable inteligencia, ambicion y talento pronto les permitio establecer contactos en aquella tierra, crear rutas comerciales e incluso, comenzar a erigir fortalezas y asentamientos permanentes, que poco a poco fueron ganando importancia.

 

Aunque al principio crecieron a la sombra de imperios mas antiguos y ya establecidos, los nabbanos continuaron con su actividad mercantil y su expansion por vias maritimas, utilizando tambien los rios para ir tierra adentro. Con sus tacticas de intriga, espionaje y asesinatos selectivos, pronto fueron adquiriendo un caracter de poder en aumento, que llego a rivalizar con el de sus vecinos, cuando el oro y las mercancias nabbanas fueron utilizados para crear un ejercito mercenario de salvajes, provenientes de cualquier raza y lugar.

 

Con el tiempo, Nabban forjo un Imperio propio, basado en las rutas de comercio con el este y el oeste. Mas al igual que muchas otras civilizaciones del mundo, su fin llego prematuramente, arrasados por el fuego del dragon. Sus ciudades, templos, flotas y fortificaciones en el oriente ardieron y tuvieron que huir hacia el oeste, aunque esta medida solo los salvo durante un par de siglos. 

Cargando editor
05/10/2015, 05:24
Cronista

La Isla de Iros

 

El territorio de Iros esta formado por dos grandes islas que se hallan practicamente una al lado de la otra, situadas al sur del continente de Samur. Su extension es tal que con frecuencia se les conoce como "Islas-Continente" y en cada una de ellas bien podria crecer un reino. 

 

Sus habitantes son una mezcla de muchos pueblos y naciones, pues la proximidad con Samur y su localizacion en las rutas maritimas permitio que personas de diversas regiones llegaran a ella tanto en un remoto pasado como en la actualidad, asentandose en ella y mezclandose con la poblacion local.

 

 La forma de gobierno es la de un reino, dirigido por un Sha, cuyo papel es tanto militar, como jurídico y religioso. Es identificable como el "señor divino, soberano, señor de la casa". La palabra aparece nueve veces en los textos de ofrendas, lo que deja claro que los soberanos eran objeto de culto. 

 

El Sha está secundado por el Rawaketa, el jefe del ejército. Ambos poseen un dominio territorial propio, llamado Temenos. Otros dignatarios son Telestai, nobles terratenientes. Los Equetai, literalmente los «seguidores», tenían esclavos a su servicio y pertenecían a un entorno social alto como miembros de la corte, mientras que otros dignatarios están a cargo de la administración local del territorio.

 

El reino de Iros está dividido en las dos grandes islas, la Deweraka, la isla mas próxima a Samur y la Perakora o isla lejana. El reino se subdivide además en dieciséis distritos, que a su vez están formados por una serie de pueblos o municipios. Para dirigir los distritos, el Sha nombra a un Koreter, «gobernador» y un Prokoreter, «subgobernador».

 

La sociedad de Iros estaba formada casi totalmente por ciudadanos libres divididos en dos grandes sectores: el entorno del Sha, que se ocupa de la administración del palacio y el pueblo, que vive a nivel local. Como se ha visto anteriormente, este último está gobernado por agentes reales; debe cumplir con trabajos comunales y pagar impuestos al palacio.

 

En cuanto a aquellos que habitan en el palacio, nos encontramos con altos funcionarios acomodados, aquellos que habitan en las grandes casas que se encuentran en las proximidades de los palacios, pero también con otras personas ligadas por su trabajo al palacio. Adinerados artesanos, agricultores y mercaderes.

 

La organización económica de Iros gira en torno a estos dos grupos. Uno trabaja en la órbita del palacio, mientras que el segundo grupo trabaja por su propia cuenta. Esto se refleja en la organización social vista más arriba. Pero nada impide que las personas que trabajan para el palacio no puedan tener paralelamente sus propios asuntos personales.

 

La economía está controlada por los escribas que anotan las entradas y salidas de productos, reparten los trabajos y se encargan de la distribución de las raciones. El Dumata era el intendente que supervisaba el curso de la economía.

 

Aunque en ambas islas se practicaba en cierta medida la agricultura, la ganaderia y las industrias artesanales, la principal riqueza se basaba en dos factores. El primero era la abundancia de minerales en las montañas y el subsuelo. Ricos yacimientos de sal, mineral de hierro, plata, níquel, plomo, estaño, zinc, cobre, cromo, titanio, tungsteno y platino, hierro, cobre, bronce, plata y oro se encontraban en abundancia por toda Iros. El segundo factor desencadenante de su riqueza y gloria era que pese a que durante muchos años, el reino fue objeto de burla por parte de sus vecinos por albergar con brazos abiertos a todo tipo de personas, dichas naciones acabaron descubriendo a su pesar que Iros se había convertido en una potencia a tener en cuenta al haber dado la bienvenida a numerosos eruditos, soldados y hombres de negocios que decidieron buscar una vida nueva y mejor en las islas del sur.

 

Las principales poblaciones de Iros están todas fortificadas. Pueden estar situadas sobre una ciudad, adosadas a una gran colina o frente al mar. Además de las ciudadelas, también existian fortalezas aisladas que servían para el control militar del territorio.

 

Las murallas están construidas de grandes bloques que pueden llegar a tener hasta ocho metros de espesor, apilados unos sobre otros sin argamasa para unirlas, o bien, cuando no se dispone de grandes bloques, de grandes piedras encastradas unas en otras. Diferentes tipos de entradas y salidas fueron empleadas: puerta monumental, rampa de acceso, puertas secretas o galerías abovedadas para salir en caso de asedio.

 

El temor a un ataque hacia que el lugar elegido siempre contara también una cisterna o un pozo.

 

Todo esto llevo a que durante mucho tiempo, Iros viviera en relativa paz, aislada de los conflictos mas intensos de Samur y rechazando las fuerzas invasoras, de piratas o conquistadores que pretendian aproximarse a sus costas gracias a su flota de guerra y a un conjunto de fortalezas estrategicamente emplazadas en la linea costera, provistas de catapultas y otras maquinas de guerra. 

 

Sin embargo, cuando los dragones hicieron su aparicion, el entonces Sha de Iros se dio cuenta de que toda resistencia seria inutil y se apresuro a buscar un acuerdo pacifica, entregando la isla a los Amos de los dragones y obsequiandolos con generosos presentes, pronunciandose como vasallo suyo, lo cual permitio que las islas fueran libradas del devastador fuego de los dragones y que con el tiempo, se convirtieran en una residencia de lujo para los Señores de los dragones, hasta que estos huyeron hacia el Oeste, despues de la gran traicion.