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Dragon Lord +18

Los Señores de los Dragones

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05/10/2015, 05:11
Cronista

Vanir

 

Los Vanir, como se les conoce tambien a los Señores de los Dragones, no son originarios de Osten Ard ni de Samur, sino que eran nativos de alguna otra region del mundo, perdida y olvidada por el tiempo. Se dice que esta raza habitaba probablemente en una de las tantas islas del Mar Sangriento, quiza incluso en una gran Isla-Continente, hasta que un cataclismo, una lluvia de rocas ardientes que cayeron del cielo acabaron con su civilizacion, dejando con vida tan solo a un puñado de sobrevivientes que lograron escapar montados en sus dragones.

Inicialmente, estos supervivientes se asentaron en la costa del poniente de Samur, que era por aquel entonces una tierra deshabitada. Pensando que sus dioses los habian castigado o abandonado, los supervivientes rechazaron tanto su religión como gran parte de sus costumbres anteriores y trataron de adaptarse a su nuevo entorno. Sin embargo, tras apenas 30 años después del cataclismo, encontrando imposible la vida entre las tribus y naciones barbaras y dandose cuenta del inmenso poder a su alcance, Valek el Conquistador, comenzó la conquista de todo el Oriente, atacando con sus dragones y un ejército mercenario a los reinos, tribus e Imperios del Este, arrasando sin piedad con todos aquellos que no se doblegaron ante el ni le juraron lealtad. 

 

Las matanzas que se realizaron en aquella terrible epoca opacaron todas las crueldades que pudieran haber cometido los soberanos anteriores, aun los mas despoticos y sanguinarios. Valek no tenia misericordia alguna. Reinos y ciudades enteros ardieron bajo el fuego del dragon, ejercitos fueron arrasados, millones de personas incineradas, fertiles regiones completamente convertidas en yermos calcinados y ennegrecidos. Solo se salvaron aquellos que lograron huir a otras tierras, se ocultaron en los desiertos y las cavernas de las montañas o doblaron la cabeza ante el Conquistador.

 

Despues de someter Samur, los Vanir se establecieron en una gran ciudad que mandaron erigir a orillas del mar interior, llamada Aesir. Desde ahi gobernaron el Oriente durante cerca de 800 años y lograron mantener la paz y la prosperidad durante todo ese tiempo sometiendo tan solo ocasionalmente a algun noble o jefe tribal que pretendia rebelarse contra su dominio, mientras que en el Oeste se daban encarnizadas batallas entre Reinos y razas por la supremacia. 

 

Pero finalmente el prolongado reinado de los Vanir sobre el Este concluyo, cuando una sociedad secreta que reunia a conspiradores de todas las tierras sometidas decidieron que habia llegado el momento de entrar en accion y deponer a los orgullosos soberanos y eliminar a sus bestias aladas. 

 

Los traidores sabian que a pesar de ser mas resistentes y perceptivos que los hombres comunes, los Vanir no eran en absoluto inmortales o inmunes a las armas o al veneno, tal como ocurria con sus dragones, quienes no podian ser heridos por arma alguna. Sus cuerpos eran mas duros que el acero y ni siquiera los elementos o la magia podian hacer mella en sus cuerpos. Pero se descubrio que el metal oscuro que provenia de las piedras de fuego que alguna vez habian caido sobre el hogar de los Vanir era capaz de cortar incluso la piel acorazada de los dragones, atravesando sus ferreas escamas.

 

El momento de la conjura habia llegado. Los conspiradores actuaron simultaneamente, acuchillando o envenenando a todos los Vanir a los que consiguieron atrapar. Estos cayeron, asesinados uno tras otro por sus propios sirvientes, consejeros, hombres de confianza, amantes y hasta los miembros de sus escoltas personales, mientras que los dragones eran atacados con las mortiferas armas de adamantita. 

 

De nuevo, solo un numero muy reducido logro escapar de la muerte y huir hacia el Oeste, buscando refugio. Se trataba de poco mas de una docena de dragones y tan solo la mitad de sus jinetes. 

 

Una vez en el Oeste, los furiosos Vanir no llegaron como humildes refugiados. Aun tenian a sus dragones y nadie en el Oeste estaba preparado para enfrentarse a algo asi. Colmados de ira, los Señores de los Dragones arrasaron nuevamente con sus adversarios y opositores. El fuego del dragon consumio ciudades, poblados e hizo arder ejercitos, mientras que sus zarpas derribaban los muros de piedra  de las torres, castillos y murallas y sus colas barrian con los caballeros que pretendian hacerles frente.

 

Como ocurrio en el Este alguna vez, solamente fueron perdonados aquellos que se sometieron a la voluntad de estos conquistadores. El resto de los supervivientes debieron su salvacion tan solo a que lograron esconderse en los rincones deshabitados de Osten Ard, emergiendo cuando los nuevos Soberanos ya habian tomado posesion de todo.

 

Sin embargo, los Vanir habian aprendido algo de la traicion en el Oriente y decidieron seguir el ejemplo de los Erkynos, permitiendo que cada Reino conservara a sus gobernantes, consejeros, sus tradiciones, religion, cultura e idioma, a cambio de proporcionar soldados y tributos a los Vanir, quienes desde entonces se asentaron, como todos los reyes anteriores a ellos, en la capital de los Antiguos, renombrandola y ampliandola, emprendiendo obras de fortificacion y embellecimiento, mientras que para albergar a sus dragones, la familia construyó una inmensa estructura en el interior de un volcan poco activo, llamada Pozo Dragón.

 

Los Vanir tienen particularidades únicas que los diferencian del resto de las razas del Este y el Oeste. Sus orejas son alargadas y puntiagudas, mientras que sus ojos tienen un tono violeta o escarlata. Para preservar la pureza de su sangre, una de sus costumbres es el matrimonio incestuoso entre hermanos, tios o primos. Se sabe que son mucho mas resistentes que los hombres ordinarios y que poseen una alta tolerancia al calor y el frio, aunque esto no les hace inmunes al fuego.

 

A los Vanir se les conoce como Señores de dragones porque están más conectados a ellos que cualquier otra persona. Los Vanir los criaron y montaron desde que se tiene conocimiento, aunque el cómo lograron el dominio de los dragones está encerrado en misterio, si bien se sospecha que de alguna manera utilizaron magia.

 

Cada dragón era nombrado y vinculado a un Vanir en concreto, que lo montaba en tiempos de guerra o lo usaba como medio de transporte, aunque en todo momento, el dominio total de los dragones recaia en la cabeza de la familia. 

 

Despues de someter a los 7 Reinos del Oeste, los Vanir se dieron por satisfechos y jamas intentaron recuperar sus territorios del Oriente, temiendo que el escaso numero de dragones con los que contaban no fueran suficientes para mantener ambos continentes bajo su poder, ademas de saber que en el Este aun existian las armas de adamantita y que los conjurados se habian apoderado del territorio, dividiendose Samur entre ellos y convirtiendose en sus nuevos Reyes, por lo que olvidandose de ello, los Vanir se concretaron a regir durante los siguientes 1,000 años en Osten Ard. 

 

Al principio existio el odio natural hacia estos conquistadores y a sus bestias escupe fuego, pero con el paso de los siglos, los pueblos del Oeste encontraron el reinado de los Vanir mas soportable que el de otras dinastias anteriores, ademas de que sus nuevos señores eran capaces de suprimir rapidamente cualquier revuelta, amenaza de bandidos o altercados entre nobles, con la mera presencia de sus dragones, asi que terminaron por aceptarlos y con el tiempo, llegaron a considerar a la familia real como parte integral del Oeste.