-G.G. No fastidies-aunque pretendía ser una regañina casi bisbiseada el tono de película de miedo casposa hizo que Susan estuviera muy cerca de soltar una carcajada y que todo intento de parecer seria se hubiese ido por el mismo lugar por el que se había ocultado el sol.
El policía había sido bastante claro con el tema de la prohibición de menores por ahí sueltos tras la caída del sol y quizás estaba lo suficientemente ocioso como para haberles seguido de vuelta a la mansión y, viendo que eran más que un trío de pseudoadultos, había sumado dos y dos y había llegado a la conclusión de que iban a hacer cosas vandálicas de esas de las que se quejaban mucho los adultos en las noticias. Casualmente Susan se deslizó tras Kenny (era la ventaja de ser un chico deportista y santurrón, tenía espaldas gracias al deporte para ocultar a unas adolescentes poco voluminosas y aspecto de inocente) y se llevó un dedo a los labios aunque en realidad casi era más por intentar no reírse de nervios y de lo absurdo de la situación que porque hiciesen verdadero ruido.
Tendremos suerte si al ver al resto del grupo no piensan que seamos una secta satánica que planea abrirse las venas de lado a lado. ¿En qué momento y a quién se le ocurrió planear esto sin tener en cuenta que se visten como bohemios sin causa? Si esto fuese un recital de poesía todavía no pareceríamos demasiado culpables pero aquí nos falta tener un peluche descabezado y un cuchillo de los de Halloween.
Tal y como esperaba, la puerta principal estaba cerrada a cal y canto y, para colmo, alguien venía de camino a la casa, linterna en ristre... Tom recordó entonces la advertencia de la bibliotecaria acerca del toque de queda. Problemas. Sólo estar en la calle iba a ser un lío tremendo.
La luz se acercaba desde la derecha, por lo que Prescott decide rodear la casa por el lado contrario en busca de una vía de acceso: una ventana rota, tal vez un acceso al sótano... Algo! Aún tienen algo de tiempo
Ese último mensaje iba para Frank, Daeva y Jhon. Ahora mismo lo pongo para ellos 3.
Soy el primero en probar en abir la puerta... por mas que giro el picaporte no llega a abrir... bueno... esto no se abre... ¿quereis probar alguno de vosotros?... al momento que voy a ceder el paso a alguno de mis compañeros, se oye un ruido al final del pasillo... ¿que puñetas ha sido eso?... una luz de lo que pareciera una linterna se acercaba... Frank... rápido, abre la puerta... señalando la parte en penumbra del pasillo continuo diciendo... no sabemos que puede haber mas allá en el pasillo, aparte esta demasiado oscuro para seguir... al empezar a oir pasos acelerados le digo a Frank... Frank... ¡Abre esa maldita puerta rápido!...
-¡Olvida la puerta!-
El apremiante susurro de Daeva delató sus intenciones y como si no fuera suficiente empujó a Frank por el camino por el que habían venido suavemente y tomó de la manga de la sudadera a Jhon para tironearlo suavemente mientras daba los primeros dos pasos por el pasillo, soltándolo antes de continuar con rapidez por el pasillo
-¡Afuera! ¡Ya!-
Dijo el Islandés mientras caminaba con paso apurado de vuelta por el pasillo, agitando su mano para que los demás vinieran
Frank, algo perdido en sus planetas, es sacudido por un empujon de su compañero.. -Que carajos- dice susurrando cuando se da cuenta que habían oído ruidos.
Empezó a correr siguiendo a Daeva y John cuando los vió correr. -Esperen!- Dice casi gritando.
-Veamos quien es, para algo vinimos aquí, o no? Y luego nos vamos, que les parece. Algo de accion- Dice con cara de pícaro mientras corre detrás. Esperando que frenen (o no)
Veo la mano de Daeva cogiéndome del brazo echándome hacia el pasillo... espera... espera... Daeva... Frank tiene razón... veamos quien es... es posible que sea simplemente el bedel del colegio y si se pusiera algo chulo, creo que entre los tres lo podríamos reducir... tengo una idea, ¿porque no nos quedamos escondidos en la ocuridad detrás de alguna taquilla y vemos quien es?... no paro de mirar por encima de los hombros de mis compañeros con bastante impaciencia... ya me esta dando curiosidad a mi también... Daeva, que decides... ¡Rápido!...
-Necesitamos pasar desapercibidos, chicos. Si nos ven, sabrán que los forasteros están explorando todo y no tardará para que manden a la ley de verdad a investigar la casa-
Daeva se giró apenas Jhon hablo, si bien se había alejado un par de metros aún parecía una liebre a punto de echar a correr de nuevo.
-No dudo que podamos someterlo sin problema, estoy seguro que tú mismo podrías hacerlo, Jhon, pero la intención no es explorar la escuela, nuestro objetivo es la casa.-
-Anda, ya Daeva, acerquemosnos, si vemos algun sujeto normal o alguno de esos conserjes, simplemente nos vamos y ya.-
Frank se esconde detràs de la primer pared que encuentre, lo suficientemente cerca para observar a la figura.
A ver tranquilicémonos... vamos a escondernos sin hacer nada... solo vamos a observar quien es... Daeva...
Frank... no... Daeva tiene razón, vamos a intentar pasar deaspercibidos... vamos a escondernos y si se pone la cosa fea, ya pensaremos un plan...
Daeva, 2 contra uno, ¿sales corriendo?
Daeva suspiró, exasperado... Sus compañeros no parecían querer escuchar razones y estaban tomando un riesgo realmente innecesario ¿Qué se supone que iba a hacer?
-No hay buenos lugares donde ocultarse, pero está el aula por la que llegamos-
Dijo por fin en un tono derrotado, negando con la cabeza. Aquello iba en contra de toda lógica pero ya no había mucho más que hacer.
-Si el guardia pasa de largo y luego se voltea de seguro se pondrá histérico-
Dire, sacanos de dudas, ¿hay algún sitio para esconderse?...
- Me bajé de furgoneta, intentando no desbaratar el caótico órden que allí imperaba - '¡Tanto bache ha removido todo! ¡A poco más y casi me revueve el estómago también!' - Pensé para mi, tras lo cual, viendo los intentos futiles de Tom para abrir la puerta digo - ¿Qué podemos hacer? ¿No habrá una puerta trasera que de a un jardín o algo así? - Y me froto los brazos, más que por frío, por el cambio de temperatura después de salir del vehículo