Partida Rol por web

La Gran Campaña de Pendragón

Prólogo

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08/01/2020, 00:33
Hywel de Wylye

Hywel estaba en una nube, tanto que durante los minutos siguientes apenas prestaba atención a lo que hacía, ni al elegir las ropas con las que prestó juramento a la iglesia, de lo que se dio cuenta más tarde cuando recibió la penetrante mirada reprobadora del Obispo.

Al percibir ese detalle Hywel se sintió profundamente avergonzado y puso especial empeño en realizar el resto de la ceremonia a la perfección. Por suerte ni su memoria ni su lengua le fallaron, pues todos los niños conocían el padrenuestro y el ave maría, y aunque la noche pasó lenta y sus párpados le pesaban, logró vencer al tentador sueño.

- Tiradas (3)

Notas de juego

muy cristiano, pero creo que Hywel se escapó de la catequesis más de una vez.

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08/01/2020, 01:08
Narrador

   Mientras en otras capillas del castillo o de la ciudad, Maurel, Clembur y Mildred se preparan.

- Tiradas (7)
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09/01/2020, 22:00
Dalan

 Dalan estaba feliz, por fin iba a ser armado caballero y esa misma noche debía velar las armas, como la tradición marcaba, asintiendo muy alegremente hasta que el meapilas del Obispo vino a imponer sus estúpidas creencias. El escudero no dijo sus pensamientos, no deseaba insultar a nadie, pero ¿qué tipo de oración podía hacer él en una iglesia sin tener una mujer a la que fecundar con su simiente y honrar la fecundidad de la tierra?....

Suspiró despacio y de manera casi imperceptible, cumpliendo lo que se le decía, pero eso de rezar, nada de nada, pensaría en todas las gestas por honor por las que lucharía, por amor al conde y a las regiones a las que juraría defender. Dalan tenía orgullo y palabra, pero no era religioso y mucho menos, cristiano.

Puso sus atuendos en el altar y maldijo interiormente que tuviera que jurar por la iglesia, aquello era jodidamente innecesario y haría alguna clara modificación al respecto, a no ser que su señor le corrigiera, por supuesto. Y así permaneció el hombre más despierto y atento que una criatura nocturna, mirando el altar con paciencia, mientras pensaba en las líneas de acercamiento que tendría con lady Elaine, si era pagana como él, ambos podían disfrutar juntos y sin compromiso, y si merecía la pena, quizás hasta convertirla en su esposa.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Oh.... Hywel debería hacer penitencia después de su fracaso en religión....XD

Wow... ¿critico?....XD..., Dalan no duerme en días si es preciso...jajajaja

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10/01/2020, 00:05
Narrador

LA CEREMONIA DEL SALTO.

 

   La noticia pilla con algo de sorpresa y poco preparados para afrontar una vigilia. En efecto, se ha comido copiosamente, bebido quizás más de la cuenta y tal vez alguno se haya ausentado algún rato y dedicado a actividades más extenuantes con alguna sirvienta dispuesta en algún descanso de la corte. El sopor será duro de soportar.

  Hywel se prepara para la vigilia. Aunque escoge sus ropas con mimo, no consigue recordar los colores exactos para tan importante prueba pero lo compensa rezando con fervor y aguantando en pie toda la noche.

   Clembur pareciera que espiara el comportamiento de Hywel para así mejor imitarle, porque parecido vestido se presentó y al igual que él rezó correctamente y consiguió no dormirse.

   Quien si escogió las prendas perfectas fue Maurel, que se vistió con los ropajes que simoblizan su futuro como caballero. Su sobreveste blanca representando a la pureza, su túnica, calzas y zapatos negros simbolizando la muerte, su capa roja recordando la sangre que habrá de verter y su cinturón blanco denotando la castidad de un buen cristiano.

   Pero si bien se vistió con tan pulcritud que hasta sorprendió al obispo, no consiguió recordar los rezos correctamente y el sopor de la pesada cena y el vino le jugó la mala pasada que acabara dormitando con la cabeza apoyada en el pecho. Por fortuna, el muy fuerte golpe que dan a la puerta de la iglesia para abrirla (en previsión de estos casos) lo despejó lo justo para no ser pillado en falta. Y si alguien lo vio, simuló no haberse dado cuenta.

   Mildred mientras tanto, fue más práctico e intento limitarse a mantenerse despierto toda la noche, consiguiéndolo muy a duras penas, pero aguantó sin dormirse.

   Otro tanto hizo Dalan, más este, al pensar en cierta dama tuvo la inesperada virtud de animarlo en demasía y borró todo cansancio de su cuerpo de tal guisa que lo hallarón fresco como una rosa cuando fueron a buscarlo, levantándose de su posición casi de un brinco.

 



 

   Llevados a la sala de la corte de Sarum, varios escuderos esperan a ser armados caballeros. Pero los primeros a los que llaman sois vosotros. La ceremonia se celebra con todo su esplendor, el conde Roderick está sentando en su trono, desplegados los estandartes, los cortesanos abarrotan la sala ataviados con sus mejores galas y los heraldos anuncian a los candidatos.

   Un engalanado heraldo se dirige hacia vosotros.

  - Clembur, Dalan, Hywel de Wylye, Maurel y Mildred, adelantaos y arrodillaros ante el trono. -

   Mientras así lo hacéis sirvientes colocan cerca vuestras espadas, armaduras, escudos y espuelas.

   El heraldo baja la vista al pergamino y empieza a leer en voz alta: - Que todos los hombres sepan que yo, el Conde Roderick he decidido elevar a Clembur, Dalan, Hywel de Wylye, Maurel y Mildred en virtud de su honor, lealtad, valor y habilidad con las armas, al alto rango de caballeros. -

   Uno a uno os hace la mismas preguntas a todos. (en vez de Escudero, dice vuestro nombre)

   - Escudero, ¿juráis y reconocéis al Conde Roderick como vuestro verdadero y legítimo señor feudal? -

   - Así lo juro. - Contestáis.

   - ¿Y juráis también lealtad a Uther Pendragón, para defenderle y obedecerle hasta que deje el trono o la muerte os lleve? -

   - Así lo juro. - Contestáis.

   Sir Roderick se levanta y se acerca a vosotros, repitiendo esto con todos.

   - Que este sea el último golpe que recibís sin dar justa respuesta. - Dichas esta palabras os sacude un golpe en la cara. Tras el ritual (y el golpe) os levantáis y uno a uno según os llega el turno y os arrodillais delante del conde colocando vuestras manos unidas y levantadas frente a él. Si Roderick coloca sus manos sobre las del futuro caballero.

   El heraldo os indica. - Repetir conmigo: Yo, cuyo nombre es... , juro solemnemente y prometo mi espada a Sir Roderick, Conde de Salisbury, mi señor feudal, para defenderle y obedecerle hasta que abandone sus tierras o la muerte me lleve, y mantener el honor de la caballería. -

   Repetís las palabras.

   - Y yo, por mi parte, juro defender y honrar a, - dice tu nombre cuando te toca, - como se merece un verdadero caballero. - El noble recibe tu espada y te toca con ella ligeramente en los hombros. - Te nombro Sir - indica tu nombre, - recibe ahora tus espuelas, - te entrega las espuelas, - tu derecho a armas apropiadas, - recibes el escudo, - y toma esta, mi espada - te ciñe la espada, - a tu lado, para servirme y defenderme bien. -

   - Levantaos, sir Caballero. -

   Tras las ceremonias la multitud os aclama ruidosamente y escuderos jóvenes os ayudan a vestiros vuestra armadura que brilla y está reluciente.

   Una vez armadados y vestidos con la armadura, la gente empieza a gritar.

   - ¡EL SALTO!, ¡EL SALTO! -

   Veis fuera, cepilladas y descansadas, vuestros caballaos, Sir Elad se acerca a daros la enhorabuena y riendo por lo bajo os comenta; - Es costumbre que el nuevo caballero suba de un salto al caballo. Con vuestras armas y armaduras debéis salir y subir de un salto. Si lo conseguís la multitud os felicitará, si falláis y caéis se reirán, pero aparte de eso, no se le da más importancia. -

   Mildred, Clembur y Maurel suben de un salto a su caballo. Aunque Maurel llega bastante justo lo hace bien.

   Ahora el resto os miran a vosotros, a Dalen y a Hywel de Wylye a ver como lo hacéis.

.

- Tiradas (3)

Notas de juego

   Maurel marca en religión (por la vigilia), Dalan marca en enérgico (por la vigilia)

   Para el salto debéis sacar igual o menos que vuestra DES. El que lo consiga gana 10 puntos de Gloria.

   Y por cierto, apuntaros, ahora sí, 1000 puntos de Gloria por haber sido armados caballeros.

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11/01/2020, 14:57
Hywel de Wylye

Hywel ya no era consciente de las veces que había repetido los rezos y había perdido completamente el sentido del tiempo cuando fueron a buscarlos. Todo lo que sabía era que el súbito golpe a la puerta le interrumpió a mitad de un verso y le provocó tal sobresalto que casi se le olvida donde se encontraba y lo que estaban haciendo. Ya había amanecido, la vigilia había terminado.

La ceremonia matutina que vino a continuación la celebró sin exceso de entusiasmo debido al cansancio, pero se le iluminó visiblemente el rostro al recibir sus espuelas y su espada. Tras recibir la felicitación y el consejo de Sir Elad, Hywel imitó a sus compañeros y saltó sobre su montura, no sin ciertas dificultades, pero con éxito.

- Vamos Dalan, uníos a nosotros. - Animó a su compañero con alegría entre las aclamaciones de la multitud.

- Tiradas (1)
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12/01/2020, 15:19
Dalan

Cuando fueron a buscarle Dalan estaba fresco como si hubiese descansado toda la noche, un mérito teniendo en cuenta que superó la vigilia de forma impoluta y es que pensar en mujeres siempre le daba buen resultado. Fueron por fin llevados delante del conde y siguiendo la orden del heraldo Dalan se posicionó junto a sus compañeros y se arrodilló ante el trono de forma respetuosa y con la ceremonia que tal acto exigía.

La emoción embargaba al escudero, sobre todo cuando escuchó en boca del heraldo de que iba a ascender, por la gloria de sus ancestros, a caballero. Su padre habría estado orgulloso y él, siendo soberbio como muestra de carácter, levantó el mentón con un porte que denotaba seguridad cuando tuvo que jurar por su señor, respondiendo con el corazón en la mano y poniendo su alma como prenda. Dalan era un hombre de honor, juraba y cumpliría.

El guantazo era lo siguiente a recibir, quizás no la parte más anhelada de la ceremonia, pero necesaria para levantarse como un hombre, recibiendo las espuelas, el escudo y la espada, y sintiéndose valedor del honor otorgado tras repetir cada una de las palabras que habían sido marcadas.

Y en ese instante llegaba el temible salto, la oportunidad para que todos le felicitasen o quedar como un imbécil tirado en el suelo. Sus compañeros casi en su totalidad consiguieron el mérito, pero en ese momento le tocaba el turno a Dalan y fue corriendo hacia su caballo, pero maldita la hora en que una bonita muchacha le vitoreó y él tuvo el mal tino de quedarse prendido de ella, chocando contra el trasero de la bestia, algo realmente vergonzoso.

- ¿No es cierto de que las hadas, hermosas como las gotas de lluvia, buscan siempre la forma de hipnotizar a los caballeros?.... - eso era lo que hubiera deseado decir pero le salió algo mucho más brusco -... Moza, te elijo a ti antes que al caballo.... - y tan ancho se quedó, levantándose del suelo, completamente sonrojado y humillado.

- Definitivamente lo mío es la lanza de caballería, no las cabriolas sobre estas bestias.... - dijo a Hywel, el cual estaría disfrutando aquello de lo lindo, ya vería cuando conociese a sus hermanas....

- Tiradas (2)

Notas de juego

Que hostia me he dado...jajajajajaja... Odio los dados!!!!!.....XD

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12/01/2020, 19:53
Narrador

.

   La ceremonia de investidura termina con el salto sobre el caballo, que casi todos realizan más o menos perfectamente. Pero Dalan se emociona en demasia y se prepara para dar un tremendo salto. Con demasiado ímpetu, se distrae y no consigué realizar el salto correctamente, pero el regocijo de la gente y las risas quitan hierro al asunto y pronto queda todo olvidado.

   El Conde Roderick hace entrega de la piel del oso y los otros trofeos de la bestia a los recién ascendidos caballeros para que dispongan como mejor les apetezca. Luego terminan de dictar los destinos. Mildred, Maurel y posiblemente Clembur son asignados a quehaceres y pronto Sir Elad presenta a Dalan y Hywel dos nuevos caballeros.

   - Estos son Sir Edar y Sir Yanick le Breton, acaban de ser nombrados caballeros hoy también. Partiréis juntos los cuatro a la corte de Uther Pendragón que se celebra en Leicester, en Lindsey. Partiréis de inmediato. Sir Mildred, Sir Maurel y Sir Clembur tienen otras tareas que hacer. -

   Estáis a principios del año 485, terminado el invierno y ya es la primavera. La corte se reune en Pentecostés, Uther es el rey que lleva gobernando ya cinco años. Todos tenéis claro las costumbres que rigen estos oscuros años de guerras y matanzas.

COSTUMBRES:

  • Prima la ley del más fuerte. Este es un mundo, práctico y brutal.
  • La tregua de Dios es un conjunto de reglas heca por la Iglesia para limitar la violencia contra los inocentes, para hacer que los días sagrados sean pacíficos y para proteger la propiedad de la Iglesia. Casi todos los nobles y caballeros la ignoran.
  • La caballería recoge un conjunto de virtudes: lealtad hacia su señor y disposición para enfrentarse a sus enemigos y matarlos son las principales.
  • La caballería gentil se conoce gracias a las historias de algunos bardos, especialmente las que tratan sobre Alejandro Magno. Por supuesto, mientras que los caballeros se tratan entre ellos como hermanos de armas con respeto, civismo y naturalidad, ninguno piensa que sería una buena idea ofrecer una cortesía similar a los sajones o, por extensión, a cualquier enemigo (incluso si es otro caballero)
  • Se desconoce el romance (eso mucho más adelante).

 

   Os presentáis y os preparáis para organizar el viaje a Lindsey, donde se reune este año la Corte del Rey Uther. Por supuesto la mayoría de los caballeros también van, pero vosotros, iréis en un grupo.

   Os asignan escuderos y os preparáis para partir, ya que a partir de ahora, ¡empiezan vuestras aventuras!

Sir Roderick, Conde de Salisbury.

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13/01/2020, 01:04
Narrador

   Lidsey (ducado): Es el ducado septentrional de Logres inclusye los condados de Lindsey (en el mapa), Lambor y Lonazep. Tendréis que dirigiros a Leicester en el condado de Lambor.

   Lambor (condado): Es un condado que incluye Leicester y Mancetter, así como el Castillo de Lambor. Está rodeado por el Bosque Salvaje por el este y el Bosque de Arden por el oeste.

   Leicester: Esta ciudad es un centro de comercio del condado de Lambor. Es una parada de la carretera real y también es sede de uno de los legados del Supreme Collegium. Esta ciudad es vuestro destino.

 

Notas de juego

De Sarum a Leicester, al sur de Lindsey

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