Mami observa que os levantais y asiente antes de levantarse. -Es cierto, ya se hace tarde y ha sido un día bastante largo. Ya podremos seguir hablando del entrenamiento y de más reuniones mañana, al terminar las clases-dice la chica rubia mientras os acompaña a la entrada.
-No te preocupes Kazame-san. Descansad bien todas y nos veremos mañana en el instituto-dice mientras empieza a abrir la puerta de la entrada.
Mari hace una reverencia y sale.
Vuelve a entar, y recoje sus botas (se las habia dejado olvidadas)
En la parada, le da vueltas a la cabeza... ¿Mami se va a quedar sola en su casa? Hay gente que le gusta vivir sola de todas formas...
![]() La madre de Mari puede dar miedo cuando ella quiere... |
Pero lo que le preocupa es ¿Que va a decirle a su madre? Practicamente ha salido de casa sin avisar, y va a llegar bien BIEN tarde.
¡La bronca que le espera va a ser monumental!
"Mamá, soy una superheroina y tengo que luchar contra los monstruos. Mira, mira como me transformo" Sabe que ni siquiera eso podrá detener la terrorífica ira de su madre.
En fin... ya se le ocurrirá algo.
"¿Alguna coge el autobus que va al distrito Sur?" pregunta al resto de las chicas.
Ya que en un comic aparece un grupo llamado "Pleiades Saints" y las protagonistas se hacen llamar "Holy Quintet" ¿Que tal si nos ponemos un nombre heroico? Algo mejor que "Seis chicas sin futuro"
Miu piensa unos segundos, mirando distraída al cielo y contesta a Mari Sue.
- Bueno... Voy a acercarme a la Librería donde trabaja Akira, está por allí. Si queréis venir alguna... Por si os pilla de camino y tal... - no quiere que sus compañeras se sientan como "sujetavelas", pero es que le prometió a Akira que iría. De hecho, You-chan ya le conocía y suponía que no le molestaría tener que verle unos minutos. Además, vendían libros y mangas buenos, era agradable ir a ver, Miu siempre encontraba algo interesante ^^.
Mutsumi escucha a sus compañeras y dice:
- Yo me ire directamente a casa porque le prometi a mi hermano que le ayudaria con la cena, y creo que ya no llego a ayudarle, bueno, chicas nos vemos mañana en clases
Tras esto se dirige a la puerta, hace una señal de despedida y se dispone a marcharse caminando bastante rapido ya que ya iba mucho mas tarde de lo que le gustaba
Yo, yo voy hacia el Sur. – se apresura a responder Akari con una sonrisa en los labios emocionada por poder compartir algo más de tiempo con Mari y las demás chicas – aunque no suelo ir en autobús, así que qué llegue sana y salvo a casa está en tus manos. – bromea guiñándole un ojo a Mari.
Y de golpe las comisuras de sus labios vuelven a descender sorprendida por aquella parte de ella que creía haber perdido hacía ya mucho tiempo. Se toma un segundo para asumir la idea de que no necesariamente debía ser tan inhumana como lo había sido estos últimos años y luego agita la cabeza decidiendo que no era momento para reflexiones y corre a situarse al lado de Mari.
¿Dónde se coge el autobús, Mari?
"Hummm.... ¡Buena pregunta! No conozco este barrio" Dicho lo dicho, Mari Sue usa una técnica ancestral, pasada de generación en generación, para descubrir el camino.
Preguntarle a alguien de la zona
"Mami, porfi ¿Sabes donde está la parada de la linea 86 más cercana? ¡Que en una hora cierran los buses, y como llegue mas tarde a mi casa, mi madre me mata!"
Mientras tanto, en algún otro lugar... la madre de Mari Sue hace pesas. Con bloques de hormigón. "Yo tenia una hija ¿Verdad? ¿Donde se habrá metido?"