Partida Rol por web

Segunda Variedad [No finalizada :(]

ALTO EL FUEGO

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16/04/2012, 19:46
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La línea de búnkeres subterráneos de la OTAN está dispuesta siguiendo los márgenes cuadriculados de una antigua ciudad, ahora destruida y semi enterrada por las cambiantes dunas de ceniza. Ocultos, enterrados a muchos metros bajo el suelo, éstos complejos secretos serían invisibles para cualquier visitante que no supiese lo que está buscando. Y sin embargo allí están los cañones camuflados, los nidos de ametralladoras, los puestos de observación y las líneas de trincheras inteligentemente dispuestas para coger al enemigo en un fuego cruzado.

Los hombres hormiguean por los túneles como ratas, pálidos, hambrientos y polvorientos; iluminados siniestramente por los fluorescentes rojos, los ojos rodeados por círculos oscuros, tropezándose constantemente con las traviesas del sistema ferroviario subterráneo. Los suministros llegan esporádicamente desde la Luna. No hay municiones, no hay comida, el mantenimiento es difícil. La mayoría del personal tose sangre por las mañanas; unos de cáncer, otros por culpa del polvo de micro-cristales que se cuela por las rendijas.

Los ataques del enemigo ya no son un problema. Desde hace casi un año no hay combates, solo bombardeo, a veces nuclear, a veces convencional, de una línea a la otra. El frente se ha estancado, la guerra se ha vuelto enfermiza. No hay vehículos, ni material acorazado, ni aviación, ni nada, solo seres humanos resistiendo sin esperanza.

Esta mañana te has despertado, como tantos otros días, creyendo que te encontrabas en otro lugar, en otro tiempo; quizá en un lugar donde todavía queden niños, o en un tiempo pasado cuando, recuerdas, las mujeres todavía sonreían. Pero no, ahí está la luz fluorescente colgando del techo de hormigón, la puerta de hierro que te aisla del resto del pelotón de mando (eres el único con habitación privada), y el barreño con agua recién salida de la depuradora, que haces colocar junto a tu cama todas las mañanas para poder lavarte la cara.

Todo sigue igual. Compañía Bravo del tercer regimiento de la 2º división acorazada. Unos trescientos veteranos bajo tu mando. Trescientos desgraciados enterrados en vida para sobrevivir al armamento moderno. Antes dirigías a todo el tercer regimiento, ahora solo queda la sufrida Compañía Bravo.

Acudes una vez más a la sala de comandancia, desde donde se gobierna la pequeña ciudad subterránea mediante monitores y periscopios. El techo está forrado por cables apiñados en manojos. Las luces rojas, como las de un submarino, mantienen a todos en alerta, en semipenumbra, mientras los indicadores de los paneles de mando brillan intermitentemente.

El oficial de guardia, el sargento Nikita, segundo en el mando después de ti, te saluda llevándose una mano a la frente.

 

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16/04/2012, 19:54
Sargento Nikita
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-¡Buenos días, Mayor! -Digo al ver entrar al Mayor en la sala de comandancia, -Mayor, hay novedades. Unos de nuestros oteadores ha descubierto a un soldado soviético que se aproxima a pie hacia nuestra posición. Creo que es un mensajero, ¿cuáles son sus ordenes?

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16/04/2012, 20:31
Jack Shepherd
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La guerra se había prolongado tanto, que ya ni siquiera lo consideraba una guerra, era mas bien un juego de supervivencia. por una parte nosotros y por otra parte los sovieticos. en que consistia este juego? facil, saber quien aguantaba mas con vida.

Hacía todo lo posible para mantener la moral alta a mis hombres. Era una árdua tarea, ya que muchos de ellos padecían de enfermedades, y esas enfermedades les llevarían a la tumba en cuestion de semanas, o tal vez meses en algun que otro caso. Las pocas provisiones que nos llegaban desde la base lunar no eran suficientes, teniamos que racionar muy bien la comida, y ahorrar toda la municion que se pudiese, las medidas empleadas llegaban hasta tal punto que apenas teniamos media racion de comida por cabeza en todo el dia, y eso, no es suficiente cuando llevamos meses y meses sin apenas llevarnos nada a la boca.

Como es de costumbre cada mañana al levantarme, vi que estaba mi pequeño cuenco con agua fresca, así que me lavé la cara y me vestí para salir a la sala de comandancia, donde podia controlar todo lo que pasaba en mi "bastión" si así podia llamarse esa telaraña formada por piedras, hormigón y tuberias corroídas por la guerra. La sala estaba inundada en una tonalidad rojo brillante, tanto que al pricipio cuando llegué aquí por primera vez, el color era tan intenso que dolía a la vista, pero tras estar alrededor de 6 años, era algo con lo que aprendias a vivir, porque no te acostumbravas nunca.

-Buenos dias sargento- El sargento Nikita era un buen hombre, me ayudaba en toda mis tareas, y la verdad es que lo tenia considerado una pieza fundamental para este gran engranaje. Me dijo que tenia noticias importantes sobre la aproximación de un soldado sovietico en las proximidades, y que probablemente se tratara de un mensajero. La cosa tenía sentido, pero los sovieticos habían usado varias veces ese truco barato, hacerse pasar por un mensajero simplemente para intentar recabar informacion valiosa. - Esta bien, reune a un grupo de cinco hombres y que me acompañen al exterior, pero antes despliega al mejor francotirador que tengamos y que lo mantenga en el punto de mira sin que sea detectado y que no dispare hasta que yo lo ordene, y bajo ningún concepto le dejeis entrar en nuestras instalaciones. No quiero que utilizen la gran idea de hacerse pasar por mensajero y que luego sea un espía-

Notas de juego

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17/04/2012, 11:44
Sargento Nikita
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-¡A sus órdenes mi comandante!

Me giro y me dirijo al cabo de guardia.

-Leone, reúna su escuadra y acompañen al Mayor. Los Tabs preparados y activados. Salid por la esclusa noroeste.

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17/04/2012, 11:58
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Sales de la sala de comandancia, tomas tu equipo, y te diriges a la esclusa noroeste. Mientras tanto el cabo Leone agrupa rápidamente su escuadra y Nikita se pone en contacto con el grupo de scouts para que apuesten a su mejor francotirador en un edificio derruido cercano.

Los soldados se reúnen contigo en el pasillo ascendente que conduce a la salida. El cabo Leone te sigue, eficaz, concienzudo, cumpliendo tus órdenes al punto. Los otros cuatro soldados siguen al cabo Leone como perritos falderos, obedientes y sumisos, sabiendo que su cabo hará lo mejor para salvarles la vida y cumplir con la misión.

La esclusa es una habitación compartimentada con dos puertas blindadas, paredes forradas de plomo y una trampilla en el techo. Entráis. Leone señala la trampilla del techo y rápidamente uno de los soldados se encarama a la escalera de tubo y tira con fuerza de los pasadores. Cae algo de herrumbre y polvo, pero la trampilla, camuflada en el exterior bajo un neumático pinchado, se abre.

La luz del día os deslumbra, obligándoos a parpadear repetidamente. Los hombres salen a la superficie de uno en uno, cubriéndose los unos a los otros con las armas en ristre. Leone los despliega, dispersándolos en un radio de veinte metros.
Luego sales tú. Estás junto a una pared de ladrillo desnudo. A unos metros de ti empieza la falda de una duna de ceniza y escombros. El cielo es plomizo, la luz apagada. Puedes sentir a las garras alejándose de tus hombres, reptándo sinuosas bajo tierra, emitiendo chirridos de insecto, como asustadas por los Tabs radioactivos que lleváis en la muñeca y que amenazan con desactivarlas si se acercan demasiado.

Te asomas más allá de la pared que te sirve de cobertura y ves al soldado soviético que, desesperado y jadeante, escala la cresta de la duna y grita auxilio en un inglés chapurreado. Él no lleva Tab radioactivo. Las garras se ponen en marcha, escalan la duna bajo tierra, abriendo surcos en la ceniza y reuníendose en las cercanías de su víctima como una manada de lobos.

De repente un brinco y una bola de acero rodeada de cuchillas aceitosas salta de la arena en dirección a la yugular del soldado ruso. El soldado dispara una ráfaga y la bola queda hecha añicos, dispersando sus componentes sobre la arena negruzca. Seguidamente salta otra bola y luego otra. El soldado dispara, y se libra de ellas, pero luego saltan más y más, y las garras del tipo serpiente, con agujas venenosas en sus extremos, empiezan a trepar por sus piernas y a pincharlo.

El ruso dispara un par de ráfagas más al aire y cae al suelo dando alaridos. Las garras lo desollan sin compasión. Al poco de ja de gritar y de moverse. Ha muerto. Las garras lo dejan en paz y el cuerpo, mutilado, se desliza por la cara de la duna, arrastrando consigo un torrente de arena.

 

 

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17/04/2012, 12:33
Cabo Leone
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-Esos bichos me ponen los pelos de punta... -Comento entre murmullos al terminar el tétrico espectáculo. Ese hombre no parecía un guerrero enemigo, ni un espía, ni alguien siquiera remótamente amenazante. Solo parecía un hombre desesperado.

-Ha debido cruzar el páramo durante la noche. A esas horas las garras están más inactivas. No me habría gustado estar en su pellejo, menudo último día.

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17/04/2012, 19:21
Jack Shepherd
Sólo para el director

Me puse en camino junto con mis hombres para tratar de quien se trataba exactamente y que hacía un solo soldado sovietico en estos lugares. "Acaso no sabe que esto está plagado de garras? espero que lleve un tab radioactivo, si no...es un inconsciente"

Juntos nos dirigimos a la enclusa norte con la intención de encontrarnos con ese sujeto. El cabo Leone ordenó a un soldado que abriese la escotilla, y tras caer unas particulas de polvo y arena, empezaron a salir de uno en uno al exterior. Una vez fuera, la claridad hizo que cerrara los ojos. Estar encerrado en estos pasillos tanto rato hacía que el ojo se acostumbrara a la oscuridad, y una vez sales a la claridad se necesita algo de tiempo para que el ojo pueda acostumbrarse. Cuando pude entreabrir los ojos, observé con satisfacción cómo los soldados se desplegaban para mantener un perimetro seguro -Veamos de quien se trata. Permaneced alerta-

Decidí asomarme por la pared que me servía de cobertura para ver el panorama, y pude observar que el sovietico corria atravesando lentamente las dunas que nos separaban pidiendo en un inglés un poco deficiente que le ayudaramos. Las garras que habían enterradas en la arena empezaron rapidamente a avanzar hacia el conuna sola intencion, asesinarlo. Era lo unico que sabian hacer, y poco despues apareció una garra que lo atacó, pero esa garra traía mas compañeras con ella.

"Es posible que no lleve tab radioactivo? estupido inconsciente"

Las garras empezaron su ataque. El sovietico consiguió matar a una...a otra...otra mas...pero estaba claro que no conseguiría llegar hasta nosotros si no lo ayudabamos, y debiamos hacerlo, ya que si no, no sabríamos de quien se trataba y que intenciones tenia.

-Proporcionarle fuego de cober...- Mis palabras se vieron entrecortadas cuando yo y los hombres que me acompañaban pudimos observar como era desmembrado, apuñalado y asesinado por las garras. Me llevé una decepción, e incluso sentí pena por ese hombre -Demasiado tarde, ya debe de estar muerto. Mierda!-

Decidí salir de la pared que e proporcionaba cobertura y acercarme al Cabo Leone-Si ha decidido salir sin tab radioactivo con la cantidad de garras que hay merodeando entre los dos frentes, es un idiota. Será mejor ir a ver si lleva algo que nos pueda aclarecer que hacía por aquí. En marcha- Y tras decir esto, remonté, junto con mis hombres, el camino que nos separaba del cuerpo inerte del sovietico

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18/04/2012, 16:52
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Subís la duna de polvo y arena negra hincando las piernas hasta las rodillas. En cuanto os detectan con sus ronroneantes sensores, las garras os rodean y os siguen, pero a una distancia prudencial y con un comprotamiento sumiso, puesto que los Tabs las desactivarían si se acercasen demasiado. Se supone que son de los vuestros, un arma de la OTAN, aliadas, pero sin los Tabs, no dudarían un instante en descuartizaros también a vosotros. Solo existen para cazar humanos. Así fueron ideadas. La eficacia del diseño consiste en su sencillez.

Al llegar a la altura del cadaver, lo examinas. El rostro está desfigurado y todo él tiene un aspecto dantesco, desagradable. De la mano ensangrentada recoges un estuche cilíndrico y al abrirlo descubres una pequeña cinta magnética, un mensaje.

Notas de juego

Un apunte: 

-Los Tabs radioactivos solo los tiene la OTAN. Los soviéticos no tienen ni idea de cómo contrarrestar a las garras.

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18/04/2012, 18:17
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La línea de búnkeres subterráneos de la OTAN está dispuesta siguiendo los márgenes cuadriculados de una antigua ciudad, ahora destruida y semi enterrada por las cambiantes dunas de ceniza. Ocultos, enterrados a muchos metros bajo el suelo, éstos complejos secretos serían invisibles para cualquier visitante que no supiese lo que está buscando. Y sin embargo allí están los cañones camuflados, los nidos de ametralladoras, los puestos de observación y las líneas de trincheras inteligentemente dispuestas para coger al enemigo en un fuego cruzado.

Los hombres hormiguean por los túneles como ratas, pálidos, hambrientos y polvorientos; iluminados siniestramente por los fluorescentes rojos, los ojos rodeados por círculos oscuros, tropezándose constantemente con las traviesas del sistema ferroviario subterráneo. Los suministros llegan esporádicamente desde la Luna. No hay municiones, no hay comida, el mantenimiento es difícil. La mayoría del personal tose sangre por las mañanas; unos de cáncer, otros por culpa del polvo de micro-cristales que se cuela por las rendijas.

Los ataques del enemigo ya no son un problema. Desde hace casi un año no hay combates, solo bombardeo, a veces nuclear, a veces convencional, de una línea a la otra. El frente se ha estancado, la guerra se ha vuelto enfermiza. No hay vehículos, ni material acorazado, ni aviación, ni nada, solo seres humanos resistiendo sin esperanza.

Esta mañana te has despertado, como tantos otros días, con el toque de diana y los ejercicios cotidianos para no perder capacidad física a pesar de estar enterrados en un búnker bajo tierra.

Sin embargo este día no es un día normal. Te han trasladado.

La brigada independiente de ingenieros de la 2º división acorazada, tu unidad hasta ahora, está desplegada en un fortín inexpugnable excavado en un macizo rocoso. Desde allí os encargabais de las mediciones telemétricas y trigonométricas para las baterías de cañón de todo el ala central del despliegue aliado. Un trabajo importante, pero desde hace un año no hay combates convencionales y vosotros no tenéis nada que hacer.

Tu y tus compañeros os habéis pasado todos estos meses esperando bajo tierra, unos perdiendo los nervios y otros deseando poder participar en un combate real.

Algunos de vosotros, sin embargo, habéis aprovechado el tiempo y os habéis dedicado a recuperar y reparar vehículos pequeños de exploración. La mayor parte del equipo tuvo que ser abandonado en la superficie cuando empezó el bombardeo nuclear masivo. En los refugios subterráneos, en las pequeñas ciudades de túneles que se han construido para albergar a la tropa, no hay espacio para tanques, camiones ni aviones.

Por todo ello puede decirse que sois la única unidad motorizada de todo el ejército.

Y es ahora cuando te ha llegado la carta de traslado. Alguien te ha seleccionado para hacer de chófer de algún alto cargo. Tu nuevo destino es el pelotón de mando, a las ordenes de un tal Mayor Shepherd. Se te ha ordenado que te presentes en la sala de comandancia del búnker central a primera hora de la mañana.

Tras despedirte de tus compañeros, viejos camaradas de mil batallas, y recorrer un túnel de cuatro kilómetros de largo encaramado a una pequeña locomotora minera, llegas a la sala de comandancia.

Es una habitación con mucho ajetreo, con gente saliendo y entrando constantemente, y muchos técnicos sentados delante de las computadoras. Hay monitores y periscopios para controlar el exterior. El techo está forrado por cables apiñados en manojos. Las luces rojas, como las de un submarino, mantienen a todos en alerta, en semi-penumbra, mientras los indicadores de los paneles de mando brillan intermitentemente.

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18/04/2012, 18:19
Sargento Nikita
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Estoy ocupado controlando la operación que tenemos montada fuera. Si es una trampa de los rusos, primero voy a salvar al Mayor y luego voy a hacer que rueden algunas cabezas.

Estoy hablando con el francotirador que desplegamos hace rato, con el auricular pegado a la oreja, cuando, sin querer, me tropiezo con un soldado que está en medio y tiene cara de no saber muy bien por qué.

-¡Soldado! -Le espeto, -¿qué hace aquí en medio? ¿no ve que molesta? ¿Cómo se llama? -Levanto con un dedo la solapa con el nombre del susodicho. -¿Santorini? ¡Esto es una sala de mando, novato! ¿Que remoto e irrelevante problema le ha hecho mover el culo hasta aquí? ¿Necesitais más papel higiénico en las letrinas del sub-nivel de los catetos?

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18/04/2012, 19:42
Jack Shepherd
Sólo para el director

A medida que avanzabamos para inspeccionar el cuerpo del sovietico fallecido, las garras se iban apartando de nosotros. Garras...fabricadas por nosotros debido a una situacion desesperada por ganar la guerra, sin embargo, sin estos tabs radiactivos seríamos vulnerables a ellas. Las garras unicamente identifican a los amigos de los enemigos por estos aparatos que llevamos todos en el antebrazo.

Llegámos con satisfacción al cadaver del soldado sovietico, y pude ver que las garras habían acabado con el de una forma atroz. Mutilado y destrozado...como si las garras hubiesen cortado mantequilla, cortes precisos y eficaces, limpios, muy limpios.

Empecé a cachear al hombre, por los bolsillos del pantalon...la chaqueta e incluso por la bota, hasta que me di cuenta que agarraba con fuerza un objeto en su mano ensangrentada. La abrí haciendo una leve de acción de fuerza, ya que estaba engarrotada por la tensión que habia tenido antes de morir, y obtuve el objeto. Era un estuche cilindrico, y dentro del estuche contenía una cinta magnetica. Decidí guardarmela en uno de los bolsillos de mi ropa de combate y ordenar la retirada de vuelta a nuestro "bastión" -Muy bien, hemos acabado aquí, volvemos para casa. Buen trabajo señores-

Decidido, emprendí la marcha al lado del Cabo Leone. Mi tarea ahora era clara, era de suma importancia ver la cinta magnetica para saber que mensaje contiene y las intenciones del hombre muerto. "Le diré al sargento nikita que me reproduzca la cinta"

Notas de juego

Gracias por el apunte! xD

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19/04/2012, 01:34
Vincenczo 'Vinny' Santorini
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Me cuadro y saludo.

-Señor! Vincenczo Santorini! - alargo la mano con la orden de traslado. - Me presento siguiendo ordenes de traslado. Destino, pelotón de mando, sala de comandancia del búnker central, a las ordenes del Mayor Shepherd. Señor!

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19/04/2012, 20:45
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Regresas a la sala de comandancia todavía cubierto de polvo y con el equipo de combate. No hay tiempo que perder. Al cruzar la puerta, con el mensaje de los rusos en la mano, encuentras a Nikita hablando con un soldado al que no conoces. Por el uniforme ves que pertenece a la brigada de ingenieros.

Esa brigada se ha hecho famosa por haber reparado algunos vehículos de exploración y mantenerlos funcionales en sus talleres subterráneos.

La mayor parte del equipo tuvo que ser abandonado en la superficie cuando empezó el bombardeo nuclear masivo. En los refugios subterráneos, en las pequeñas ciudades de túneles que se han construido para albergar a la tropa, no hay espacio para tanques, camiones ni aviones.

La brigada de ingenieros es, por lo tanto, la única unidad motorizada del ejército.

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19/04/2012, 20:47
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El Mayor entra en la sala de comandancia por sorpresa. Viene del exterior. Todavía lleva puesto el equipo de combate y está cubierto de polvo. Parece tener prisa. Nada más entrar todos se envaran y hacen el saludo militar.

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19/04/2012, 20:49
Sargento Nikita
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Me hago con los papeles de Santorini y los examino. Todo parece estar en orden. Justo en el momento de tomar aire para responderle veo entrar al Mayor en la habitación. Me pongo tieso inmediatamente y me llevo una mano a la frente.

-Mayor, -digo a modo de saludo oficial, -no pensé que fuese a estar de vuelta tan rápido, ¿qué a sucedido?

Entonces recuerdo la presencia de Santorini. -Oh, si, éste es el ingeniero de primera Santorini, de la brigada independiente de la segunda acorazada. Le han trasladado al pelotón de mando. Al parecer estos chicos tienen algunos trozos de chatarra con ruedas, y el estado mayor espera que dirijamos una serie de excursiones de reconocimiento desde aquí.

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19/04/2012, 23:24
Vincenczo 'Vinny' Santorini
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Me giro para no dar la espalda a nadie y vuelvo a saludar poniendome aún más firmes si se puede.

Vaya, por fin parece que alguien ha visto el curro que nos hemos dado con los cacharros. - pienso para mi. - Lo malo es que me ha tocado la parte mala, me temo, conducirlos.

Bueno, al menos algo de movimiento me vendrá bien, ahí abajo nos estamos oxidando.

Notas de juego

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20/04/2012, 00:43
Jack Shepherd
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Tras volver a la sala de mando, y aun cubierto de herrumbre por haber salido al exterior, me encuentro con el sargento nikita y otro sujeto que desconozco, y por lo que puedo deducir, estan haciendo algun tipo de gestion debido a los papeles que sujeta mi sargento. Poco mas tarde, nikita me informa de que ese sujeto se llama Santorini, y que forma parte de la brigada acorazada.

Eso solo significa una cosa, que han traido con el vehiculos blindados, cosa que nos seria muy utiles viendo como estan ultimamente las cosas. -Brigada acorazada eh...? siempre viene bien unas cuantas manos mas, y sobretodo traen vehiculos blindados con ellas. Soy el mayor Shepherd-

Acto seguido, me dirigí a el Sargento nikita, y con mi mano le extendí el estuche que habia recuperado del sovietico fallecido -Sargento, necesito que reproduzcas esto, es de vital importancia y lo quiero ya, así que esperaré aqui mientras te encargas de prepararlo todo, no podemos demorarnos mucho.-

Notas de juego

Sigo marcando solo para el director?