Ya que nadie sale, acabo subiendo yo. Eso si...atenta a todo. No me fio de ese Lasombra, pero nada.
Llegas al piso, charcos de sangre por el suelo y un par de cuerpos. Los dos hombres.
De las mujeres y el lasombra no hay rastro, debieron abandonar el lugar.
¿Sangre? ¿Cuerpos?¿Acaso no eran vampiros?
Suspiro...es lo unico que puedo hacer sin...sin echarme a llorar.
¿Acabo de condenar a Albert?
Me siento en el sofá, a esperar.