Partida Rol por web

Viaje Hacia el Oeste

Tianjing

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02/04/2025, 21:00
Arashi

La visión de Sumeragi Keiko, la samurai de espíritu indomable, ahora quebrada y vulnerada, hizo que algo profundo se removiera en Arashi. Aquella mujer, siempre firme en el campo de batalla y fuera de él, parecía ahora perdida en un océano de dudas y pesares. Los horrores que había visto en la ilusión la habían marcado en su alma.

Arashi observó la escena en silencio por un momento, entendiendo el dolor sin necesidad de palabras. No era fácil enfrentar las imágenes distorsionadas del sufrimiento, la desesperación y la oscuridad.

A pesar de su propio agotamiento y la furia que aún palpitaba en su pecho, se acercó a Keiko con paso suave, casi como si temiera romper la fragilidad de aquel instante.

—Keiko, lo que hemos vivido no nos define. Las sombras de esas visiones no serán las que guíen nuestros pasos. Tú, más que nadie, sabes que la verdadera fuerza viene de seguir adelante, incluso cuando las sombras se ciernen sobre nosotros.—Su voz, suave pero firme, buscaba infundir la confianza que tanto necesitaba ella, aunque la incertidumbre seguía siendo palpable en el aire.

No esperó respuesta, porque no era el momento de exigirla. En cambio, Arashi desvió la mirada hacia los demás, su preocupación volviendo a su rostro cuando notó que algunos de sus compañeros seguían atrapados en los capullos de telaraña, ajenos a la realidad que los rodeaba. Las visiones de la ilusión todavía pesaban sobre ellos y el miedo de que las heridas emocionales pudieran ser más graves que las físicas lo atormentaba. Volvió a colocarse enfrente a los capullos tratando de liberar a sus amigos y a su amada.

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03/04/2025, 09:42
Sumeragi Seijuro

Seijuro abrazó a su hermana, incluso más fuerte que como lo hacía ella. Le dolía en lo más profundo de sí cuando la veía en ese estado.
- Este viaje nos está poniendo a todos a prueba Keiko, como nunca habríamos podido imaginar. Seijuro tenía claro que no éramos culpables de lo que nos había pasado en la alucinación, pero sí de como habíamos respondido. Y si su hermana hubiera podido tener dudas dentro de ella estaba seguro que había actuado honradamente.

El Samurai demoró ese momento con su hermana todo el tiempo que hizo falta. Aún así, no estaban en un lugar seguro y deberían ponerse en movimiento y continuar. Aflojó levemente el abrazo, y solo cuando ella relajó su fuerza se separó, recogió a Takahane del suelo y se la ofreció, en actitud solemne y orgulloso para que pudiera enfundarla y prepararse para partir. Debían reemprender el camino mucho a su pesar.

De repente volvió a emerger todo su alrededor. Todo había desaparecido durante estos instantes, y buscó a Yeomi. La última vez que la vio estaba totalmente envuelta en la telaraña e inconsciente. No sabía si habían compartido la misma alucinación con él, pero si así fuera sería terrible y quería estar a su lado cuando despertara.

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03/04/2025, 09:43
Lena

Lena seguía revisando sus heridas tras el cruento combate con aquellas enormes arañas o lo que fuesen. No contaba con pociones y al oír que en breve tendrían problemas para usar magia, se percató del asunto para preguntar al respecto.

- Dao Yang, dices que cuando lleguemos a ese lago negro tendremos problemas para usar la magia... Entonces creo que los que tengan magia curativa podrían hacer algo al respecto de nuestras heridas. Mucho me temo, que no será nuestro último combate y deberíamos estar preparados si no queremos morir en el intento... - Comentó sin tapujos.

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03/04/2025, 10:20
Alandrel Ryokatsu

Alandrel no perdió de vista a Keiko; aunque se hubiera hecho a un lado para no herir más a la joven —no sabía que visiones había tenido, pero si la pesadilla del uglok era parecida a la que él mismo había pasado, podía imaginárselo, y entendía que no quisiera estar cerca de él—, eso no significaba que fuera a dejar de preocuparse. Cuando se rehiciera y fuera capaz de mirarle a la cara, estaría ahí para ella.

Mientras tanto, sin embargo, Lena tenía razón en algo. Si pronto la magia iba a empezar a funcionar de manera errática (y poco después seguramente ni eso), lo mejor era que se prepararan lo mejor posible sin guardarse nada. Él no tenía muchos conjuros de apoyo —era un mago de combate—, pero lo poco que había preparado lo usaría.

¿Sabéis que otros qlippoths es probable que nos encontremos? ¿Y sus habilidades? —Preguntó a Chen Dao y Dao Yang—. ¿Alguno de ellos usa a su favor frío, ácido, fuego, electricidad o vibraciones sónicas?

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04/04/2025, 10:47
Shen Long

Alguien lo liberó, y menos mal porque su sensación era de completa inutilidad contra aquel demonio, era probablemente el menos útil de todos a la hora de combatir. Sería más útil como sanador, así que en cuanto quedó libre y antes de lamentarse, miró alrededor para ver el estado del grupo. La más afectada parecía Keiko, el resto solo estaban heridos.

Shen Long irradiaba luz propia, literalmente, y además impresionaba con su enorme altura. Su caminar era elegante, con unas piernas tan largas que cada paso suyo parecía capaz de cruzar un río. Su túnica era de una tela que parecía seda, añadiendo más carisma a sus movimientos.

Por todo ello, atrajo las miradas cuando caminó hacia Keiko.

- Escúchame Keiko, porque soy un Aasimar, y soy un representante de Irori en este mundo, porque soy viejo y me inunda la sabiduría, y porque he estado en tantas batallas que ya no recuerdo una época de paz. Escúchame atentamente, mírame, fija tus ojos en los míos -añadió agachándose un poco para que esto último fuese más fácil- y préstame toda tu atención porque voy a explicarte algo trascendental.

Cuando consiguió un momento la atención de Keiko, subió una pierna hasta poner el talón tras su nunca, llevó sus índices a las comisuras de los labios y tiró de ellos hasta deformar su rostro al tiempo que abría mucho los ojos, para a continuación empezar a hacer unas muecas absurdas y unos sonidos totalmente ridículos, mientras daba saltitos sobre el único pie que seguía en tierra.

Notó que algunos sonreían ante su payasada, y esperaba que Keiko lo hiciese.

- No sé lo que viste y no importa, era tan falso como mi discurso de enseñanzas trascendentales, y deberías tomártelo con la misma seriedad. A veces conviene hacer ejercicio fuerte para alejar los fantasmas de nuestra cabeza, unas flexiones intensas o algo así. Recomiendo que todos descansemos un ratillo y trataré de atender vuestras heridas.

Notas de juego

Ponedme cuantos pg os faltan sobre el total, aunque por lo que ha descrito el máster no puedo usar canalizar la divinidad y tendría qeu curar con hechizos, así que es fácil que me vacíe de conjuros potentes de curación. Y es el primer combate

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04/04/2025, 11:34
Sumeragi Keiko

Tras dejarse envolver por el abrazo de su hermano y permitirse sacar de dentro el profundo dolor que le había causado aquella pesadilla, tras escuchar su voz cariñosa pero firme a la que agarrarse, poco a poco Keiko dejó de llorar desconsoladamente y se quedó apoyada en su pecho, sollozando con suavidad.

Sintió la presencia de Arashi cerca, hablándole con palabras amables y tranquilizadoras, para recordarle que cuando la oscuridad más te ahoga, es cuando debes seguir adelante con más fuerza.

Vio a Seijuro recoger a Takahane y depositarla de nuevo en sus manos, y al recibirla de él, ya no sintió la aprensión de aquellos recuerdos terribles. Era su espada, su alma de kensai. Ningún demonio podía mancillarla si ella no lo permitía.

Vio a Shen Long, escuchó sus palabras con atención, esperando sabios consejos, pero cuando de repente aquel inmaculado sacerdote siempre tan sereno y de apariencia celestial empezó a hacer muecas, ruiditos y a dar saltitos ridículos, Keiko no pudo evitar que se le escapara la risa incluso mientras las lágrimas aún le bajaban por las mejillas. 

Se limpió el rostro con el dorso de la mano. Todos sus compañeros habían sufrido pesadillas similares, no le cabía duda, y sin embargo, allí estaban, intentando ayudarla, aliviar su sufrimiento antes que preocuparse por el de ellos.

Guardó su tanto en su funda y volvió a ceñirse el cinto, con Takahane colgando de él a su costado.

-Gracias. Gracias a todos, amigos. Lo siento, me pudo el desánimo. No volveré a flaquear.

Tenían razón. Lo que había vivido no se había borrado de su mente, ni lo olvidaría con facilidad. Pero no podía permitir que las visiones conjuradas por demonios se convirtieran en su realidad, que el horror, la humillación y el deshonor a los que la habían sometido en sueños dictaran sus actos en la vida real. Y mucho menos, que la apartaran de su misión.

Alzó la vista al cielo.

Perdona a tu humilde sierva por desfallecer de este modo, poderosa Shizuru. Sigo a tu servicio, hasta mi último aliento.

Luego se volvió hacia Alandrel. Él había sido el primero en acudir a ella, a ir en su ayuda, y a cambio ella...

Caminó a su encuentro, con las mejillas arreboladas.

-Discúlpame, por favor. Yo no pretendía... Sé que no eras tú al que vi en mi pesadilla. Lo sé. Tú...

No se atrevió a seguir, y tan solo se quedó a la espera de su reacción.