Yancy preguntó si teníamos alguna duda esperé a que el resto terminase de decir sus respuestas o discutir.
- No, señor. Cuanto antes empecemos, mejor - mantuve mi rostro firme y serio.
Solo quería salir ya de esas instalaciones y que me diese un poco el aire, necesitaba un poco de relax.
Erik, Evangeline... dejad ya las idioteces típicas de los niños de diez años y aprended un poco de vuestros compañeros. No me hagáis sacaros del programa y dejaros sin trabajo para toda vuestra miserable vida.
Apartó la mirada de los dos problemáticos reclutas y se fijó en el resto, que aguardaban a que Yancy continuara hablando. Mientras lo hacía repartía a sus muchachos varios fotografías de apartamentos de todo tipo, desde casas perdidas en bosques de Canadá hasta pequeños y estrechos apartamentos japoneses, pasando por estilos más propios de Oriente Medio o Europeo.
Alpha Protocol funciona del siguiente modo. Los agentes recibirán una misión en cualquier parte del mundo. Viajarán y se acomodarán en un apartamento que la agencia le dará. Los apartamentos son lo bastante grande como para que todos estén cómodos e incorporan un ordenador completo con dispositivos de comunicación y seguimiento, Internet con varios correos electrónicos a mercados negros. También posee un armario repleto de armas, más un banco de trabajo para modificarlas o repararlas. Además gozaréis de varias mudas de ropa por si necesitáis cambiaros por cualquier motivo.
Una vez instalados en dichos apartamentos tendréis que hacer lo que creáis necesario para cumplir la misión. El modo de hacerlo está totalmente a vuestra disposición, pero tened en cuenta que Alpha Protocol no se hará cargo de vosotros, salvo en contadas ocasiones. Tendréis el apoyo y consejo de algunos miembros desde aquí, tales como Mina Tang, Le Brun, Dirke o incluso yo.
Formará parte de vuestras decisiones elegir a vuestros amigos y enemigos. Pensad bien como hacéis las cosas... Volvió a recoger las fotos para utilizar en algún futuro próximo o lejano y irguió su espalda. Bueno... ya hemos acabado por hoy. Podéis visitar la playa si lo deseáis, mañana empieza el entrenamiento extra.
Bien. Se acabó el prólogo.
Estaréis unos meses entrenando en Alpha Protocol. Todos los personajes pueden darle a una habilidad a su elección un Dado Mayor.
Podéis escribir mientras preparo la siguiente escena. Narrar lo que hacéis en esos meses de entrenamiento y cosas por el estilo.
Durante los meses que dura mi entrenamiento en Alpha Protocol, apenas veo a los demás agentes, mientras estos entrenan a su vez, salvo en las propias sesiones de entrenamiento...
Lo que si algo es tratar de mejorar algo en Armas a Distancia, razón por la cual tengo ocasión de tratar con Mina Tang, con la que, pese a tener una relación estrictamente profesional, me siento atraído, aunque sin intentar nada fuera de lugar y limitarme a comportarme como el profesional que soy...
Lo que si hago es esmerarme en mis sesiones de entrenamiento con Morgan Le Brun y mejorar mi destreza y conocimientos informáticos, que sospecho que serán vitales para el éxito de las futuras misiones.
- Espero que esto sea a lo que te referías y que todo esté correcto...
- La mejora iría para la habilidad de Informática.
- ¿Improvisarás conversaciones con los pnjs en los meses destinados a los entrenamientos?.
Así es, está bien.
Ponte el Dado mayor pues en Informática.
Pondré en la ficha de éstos reacciones según la descripción de lo que hacéis.
Además cuando todos hayan escrito os daré puntos de experiencia.
Concluye su rezo y sonríe al afro-americano con amabilidad - No será un problema señor... - dice levantándose tras escuchar y ver todo aquello que les estaba mostrando, unos meses de entrenamiento extra en una isla paradisiaca... ¡Mola!
Se concentra en aquello que mas le gusta durante el tiempo que pasa en aquella isla, entrena varios tipos de conducción en distintos vehículos, incluso consigue convencer en un rato libre (y sin que Yancy se entere) a unos soldados del perimetro para manejar uno de aquellos blindados ligeros de seis ruedas que tenían por allí. También pasa mucho tiempo entrenando tanto el combate cuerpo a cuerpo como el combate a distancia, no solo con los circuitos practicados el primer día, sino que se hace con una equipación completa de paintball y la utiliza en la selva de la isla (con los mismos soldados del perimetro y alguno de sus compañeros si se apuntan) era un juego, pero también servía como entrenamiento no solo de combate, sino también de sigilo. Al final su amistad con los soldados va a más y se acaba acostando con ellos (con los seis, aunque no al mismo tiempo) y sin que Yancy se entere, o al menos eso cree ella.
Los domingos suele desaparecer durante al menos media mañana, permaneciendo en su dormitorio rezando y leyendo la biblia, no llevaba muy bien no poder ir a misa y confesarse, ella tenía facilidad para pecar y sus pecados se acumulaban... Algunos de esos domingos (en los que peor llevaba aquello de no confesarse) charlaba con Dirke si es que estaba disponible, era uno de los hombres que mejor escuchaba de allí y le gustaba su compañia, aunque no de la misma manera que los soldados. También en el transcurso de aquellos meses se disculpa con Yancy por su primer encuentro y procura demostrarle que es una persona de confianza y responsable (cuando debe serlo), también visita las playas de la isla muy a menudo (con alcohol de contrabando que le consiguen los soldados).
Creo que ya está... xD
Piotr, por su lado, pasó esos meses entrenando a diario con los circuitos de pruebas. Menos el de informática. Decidió que era inútil en ese tema.
De manera que se dedico a la lucha tal y como si estuviese en su gimnasio, aunque los esparring que encontró dejaban mucho que desear. Así mismo se lo comunicó a Yancy que le encontró un rival de categoría que le puso las cosas más difíciles. Se trataba de un enorme boxeador irlandés que al parecer se había dedicado a peleas de boxeo locales antes de entrar en alpha protocol. Cabe decir que Piotr hizo buena amistad con aquel tipo... mas o menos... Organizaron un par de rondas para que los que quisieran entrenarse con ellos.
Ademas compaginaba el resto del entreno de sigilo y de combate con armas. Le gustaban las armas que escupían gran cantidad de plomo. Aprendió a utilizar varias de ellas con cierta pericia.
Rápidamente sus compañeros aprendieron que la sutileza no entraba en su escueto vocabulario.
Estos últimos meses seguí un horario diario de entrenamiento, cada mañana le dedicaba una hora a correr por la arena de la playa muy temprano, cuando el sol todavía no había asomado. Llegaba a casa, me duchaba y me dirigía al cuartel general, la mayoría de los días los dedicaba a entrenar con el circuito de Mina Tang, la cual me apoyó mucho aunque algunas veces se enfadaba por mi poca habilidad con las armas.
Por la tarde dedicaba mi tiempo a la natación, quizás en un futuro me serviría para algo y con el calor que hacía me refrescaba, así que no era una mala idea.
El atardecer lo dedicaba básicamente al relax, con largas conversaciones en alemán con Dirke ya que así podía practicar mi alemán y tomar un té o café con aquel asombroso hombre que con cada anécdota me fascinaba.
Cabía destacar que algún que otro día hice visitas a Le Brun y a Yancy, simplemente para entablar algo de conversación aunque Le Brun me ponía de los nervios en alguna ocasión.
Algún que otro día le hice una visita a Erik que, aunque a veces lo odiaba, me resultaba un compañero interesante y no quería llevarme mal con mis compañeros- Alguna noche lo invité a salir de fiesta y vimos a Evangeline tirar los trastos a los soldados aunque nosotros seguimos a lo nuestro y simplemente tomábamos algo intercambiando risas y miradas.
Era oficialmente un agente del Protocolo Alfa, aquella noticia lo relajó y, dado que sus compañeros no tenían la mas mínima intención de hablar ni dudas que aclarar, prefirió cerrar el pico y dejar que la reunión con el subdirector terminase. Además Evangeline se había molestado y lo que comenzó como un juego, al menos de su parte, podría terminar como una enemistad.
Se alejó de los demás y ubicó los principales lugares. Dormitorio, baños, comedor, armería y las diferentes áreas de entrenamiento. Aquello le llevó gran parte de lo que quedaba del día y el resto lo dedicó a realizar un mapa del lugar que almacenó en su smartphone. Lo siguiente en su agenda fue elaborar una rutina para los días sucesivos, necesitaba mantenerse activo para que sus habilidades y capacidades no menguasen hasta la próxima asignación.
Lunes: se levantaría a las seis de la mañana, se vestiría con ropa deportiva y saldría a correr durante una hora. Entre las siete y las siete treinta se ducharía. De ocho a doce se encargaría de practicar sus habilidades informáticas, si podía contactaría con Le Brun para que el hombre le develase algunos de sus secretos, nada mejor que tener un maestro eximio.
Doce treinta estaría listo para almorzar y alrededor de las catorce se iría a la playa a nadar y descansar, el tiempo para el ocio era una parte esencial en cualquier rutina si se quería que esta perdurase en el tiempo. Para las dieciséis estaría listo nuevamente para continuar con su entrenamiento. Esta vez se centraría en la seguridad electrónica, mecánica y física, analizaría nuevas tecnologías, estudiaría el funcionamiento de diversos métodos de seguridad e intentaría aprender cómo neutralizarlos. Finalmente a las veinte concurriría al comedor, cenaría y a las veintiuna treinta estaría listo para dormir.
Martes: nuevamente se levantaría a las seis treinta horas sin embargo esta vez reemplazaría el ejercicio aeróbico por una rutina de pesas en el gimnasio que no apuntaría a aumentar la masa muscular sino a ganar resistencia, gran cantidad de repeticiones con un peso relativamente pequeño servirían para lograrlo. Aquel ejercicio consumiría algo más de tiempo por lo que esta vez las duchas lo encontraría a las ocho treinta horas. De nueve a diez desayunaría y de once a trece se entrenaría en el uso de armas en el circuito de tiro. Primero practicaría contra blancos fijos a diversas distancias, luego con los objetivos móviles y finalmente con el circuito de siluetas en los que se apuntaba a aumentar el tiempo de reacción.
Para las trece treinta estaría comiendo y alrededor de las quince estaría nuevamente en la playa relajándose hasta las diecisiete, a las dieciocho volvería a practicar con las armas una hora y a las diecinueve una nueva sesión de gimnasio. A las veinte cenaría y estaría listo para dormir a las veintiuna.
Miércoles: levantarse seis treinta, ducharse, vestirse con ropa deportiva y correr, si el clima no lo permitía su ejercicio aeróbico lo llevaría acabo en el gimnasio. Al finalizar el desayuno llegaría la hora de entrenar sus habilidades marciales. Si podía disponer de algún compañero que hiciera las veces de sparring lo haría, sino podría utilizar las bolsas de box o algún maniquí. Aquel día sería el más agotador físicamente hablando, finalizadas las prácticas de combate, alrededor de las doce horas, almorzaría y descansaría su cuerpo, quizás leyendo, quizás practicando algo de yoga y por qué no durmiendo un poco. Para las dieciséis estaría en condiciones de continuar con su actividad, esta vez le tocaría a la escalada y la isla parecía presentar excelentes escenarios donde practicar su Parkour.
Aquel día finalizaría antes, si era posible cenaría a las diecinueve y para las veinte se encontraría durmiendo.
Jueves: Se levantaría nuevamente a las seis treinta horas, realizaría una práctica matutina de yoga y luego el gimnasio con el mismo tipo de ejercicios que el martes. Aquel día sería liviano en cuanto a lo físico por lo que para las diez horas espera estar frente al ordenador programando, buscando información sobre los nuevos bugs descubiertos en los diversos sistemas e informándose acerca de las novedades en el mundillo de la seguridad informática. Intentaría contactar con Le Brun con el mismo objetivo y para las doce horas se hallaría almorzando. Esta vez se tomaría su tiempo y abandonaría el comedor cercanas las catorce horas. De allí nuevamente a las computadoras y la practica en los diversos tipos de seguridades, electrónica, informática, mecánica y física.
Para las diecinueve buscaría algo de comer y lo llevaría a la playa donde tomaría su cena y descansaría relajando tanto su cuerpo como su mente.
Viernes: este sería un día dedicado casi íntegramente al cuerpo. Se levantaría a las siete horas y realizaría su ejercicio aeróbico como era costumbre, luego iría al gimnasio y realizaría una rutina más extensa que incorporaría ejercicios de fuerza explosiva. Almorzaría a las doce treinta y luego se iría a la playa para nadar y entrenar su cuerpo en aquel ambiente natural, tendría una tranquila sesión de escalada, nada arriesgado, sino buscando perfeccionar técnicas ya adquiridas, un poco de descanso, parkour y finalmente a las veinte concurriría a cenar. Si todo iba como lo planeado para alrededor de las veintiuna estaría durmiendo plácidamente.
Sábado y domingo serían días de descanso, los dedicaría a socializar, conocer personas en la base, charlar con algunos de su compañeros y si era posible contactaría con Dirke, Mina e incluso Yancy para conocerlos mejor. No lo haría con ninguna intención oculta, sino simplemente porque le agradaba conocer y dialogar con las personas, sobre todo cuando estas mostraban puntos de vista distintos en incluso opuestos al suyo. En estas charlas no buscaba convencer al otro de pensar cómo él, sino enriquecerse conociendo otras estructuras mentales, otras formas de ver las cosas. Aquello era algo a lo que le daba bastante importancia pues fortalecía su capacidad empática y consideraba que aquella, la empatía, era una capacidad que podría salvarle a uno la vida en más de una ocasión.
Habiendo terminado de escribir su rutinas, programar las alarmas, chequear y corregir lo programado en varias oportunidades, se recostó, cerró los ojos y se dispuso a descansar.
Finalmente el proceso de prueba habia concluido. Ahora solo nos quedaba estar preparados para cuando nos dieran nuestra primera misión real.
Supongo que no diferirá mucho de algún caso de la CIA, pero aún asi no quería quedarme de brazos cruzados hasta que la misión llegara.
No sólo cultivaba mi físico sino también mi mente. Diariamente entrenaba el combate cuerpo a cuerpo, hacia deporte y me alimentaba de manera sana (ya habría tiempo de tener que comer comida basura durante una misión). Mi cuerpo debía estar a pleno rendimiento para la primera misión, debia darlo todo. También practicaba en las galerias de tiro, afinando mi punteria con los distintos tipos de armas.
Pero la mente también es importante, así que decidí echar un vistazo a los archivos de antiguas misiones de Alpha Protocol (las que no estaban clasificadas por supuesto, que en todas las agencias hay secretos). Leer las distintas misiones podría meterme más en el pellejo de un agente de Alpha Protocol.
A menudo visitaba a los instructores de nuestras pruebas iniciales, para consultarles dudas sobre cualquier cosa, o simplemente charlar con ellos.
Ansioso estaba ya por empezar la primera misión real de la agencia y dar a conocer mis mejoradas habilidades.
ya volví de mis vacaciones :)
Muy bien, el prólogo ha finalizado. Estoy creando ya la siguiente escena, que como habréis visto es en Venecia. Vuestra primera misión en Italia.
Antes de finalizar esta escena, dos puntos importantes:
Ok, se puede subir una habilidad mas de 5? De ser así cuanto más? xD
Mismas dudas que la niña mala y dormilona :P
Se puede y no hay límites. Puedes gastar los 5 puntos en una habilidad. Aunque el límite es 10 en todas.
Pues ya está, dos a armas a distancia, dos a conducción y 1 a advertir. ;)
Finalizada la repartija.
Por el momento no tengo permisos para poner post en al nueva escena, por si no llega a ser intencional lo aviso
Ok, vámonos que nos vamos!