Espoleado por la herida, y aprovechando que el cadaver se encuentra indefenso frente a él, Granogg logra contener el asco y el dolor y descarga su hacha sobre la espalda de su atacante, hundiéndola profundamente en su carne putrefacta.
Pues eso, benditos los sistemas que con un empate ya te dejan calzar. Entiendo que en el daño también explotan los dados, así que un total de 22 puntos.
El hachazo de Granogg se hunde en el torso del muerto con tal ímpetu que éste sale disparado varios metros y cae al suelo prácticamente partido en dos.
Cadaver 2 fuera de combate. Sí, el daño también "explota".
Turno de B'tritz.
(Que está de puente).
El orgullo del T'Skrang fue, seguramente, el que por fin hábilmente guió su mano. No era un ser impulsado por la animosidad, pero quería ser de utilidad para sus compañeros y su comunidad.
Pues ahora sí, por fin. Daño 11.
La certera estocada del T'skrang hace tambalearse al cadáver, que tropieza con una piedra y cae de espaldas al suelo. Ése cuerpo debería haber dejado de moverse hace tiempo, pero aun así continúa agitándose de forma antinatural, resistiéndose a abandonar este mundo.
Derribado, herido y jorobado de varias formas.
Si alguien quiere darle el golpe de gracia no tiene más que narrarlo.
Turno de Leanda.
El bicho que tiene Leanda delante tiene una "X". ¿Está entonces "vivo" o qué significa?
Los que tienen una X están fuera de combate.
Leanda decidió poner fin a la no-existencia de la desgraciada criatura. Un par de movimientos rápidos terminaron su tarea. Después, se giró para comprobar el resultado de la batalla.
¡Ah, pues entonces le remato!
Rematada queda. Fin del combate.
Zeeth se apresuró a terminar de soltar a los prisioneros.
¡Vaya suerte que viniésemos aquí! - dijo en un tono bastante desenfadado. - Soy Zeeth, ¿quiénes sois vosotros? ¿Y por qué estáis aprisionados?
El enano da un paso al frente y actúa como interlocutor de los leñadores.
-Mi nombre es Gram Strongbrow. Éstos son Kentram y Mantek...-dijo señalando a dos humanos muy parecidos entre ellos.- Y ésta es Lintak.
La orca les saludó con un tímido movimiento de cabeza.
-Somos leñadores de Tsennan. Estábamos en nuestro campamento cuando llegó un viajero, un troll envuelto en extraños ropajes. Le ofrecí nuestra hospitalidad creyéndole un peregrino procedente de otro kaer, pero en cuanto bajé la guardia me sometió con sus malas artes. Cuando mis compañeros acudieron en mi ayuda estos muertos animados salieron de entre la maleza y se ablanzaron sobre ellos- dijo señalando a los cadáveres que ahora se desparramaban ante vosotros.
-Nos ataron y nos trajeron hasta aquí. También a nuestro caballo. El animal se puso nervioso y le pegó una coz a uno de estos, destrozándole la cabeza. Lejos de morir pareció volverse loco y...- el enano empieza a tener dificultades para mantener la serenidad en su narración. Se estaba haciendo un nudo en la garganta. - ...descargó toda su furia contra Geleem. Le mató, y hubiera hecho lo mismo con el resto de nosotros de no ser porque el troll le ordenó detenerse. Entonces le rajó la garganta, recogió su sangre, le abrió el pecho y sacó varios de sus órganos. Cuando llegamos aquí se metió en la cueva y nos dejó atados a los árboles. Al cabo de un rato volvió y se llevó a Tartuk y al caballo. Deben estar dentro de la cueva.
B'trizt escuchó pacientemente la historia del enano, aunque su cola no había parado de moverse como si de una serpiente se tratara, realizando sinuosos movimientos a ras de tierra. Estaba profundamente disgustado con su intervención en el claro; sabía que lo podía haber hecho mejor. Necesitaba hablar con su maestra, compartir su frustración.
- Señor Strongbrow, conciudadanos - dijo, cuando el enano terminó de hablar, haciendo una reverencia a los recién rescatados - No puedo ni imaginar por lo que han pasado; la incertidumbre, la pérdida, el asco - Miró a sus compañeros de aventuras seriamente - Queridos camaradas, acudamos raudos al rescate de Tartuk; Naelon, gran versado en las artes etéreas, ¿a qué crees que nos enfrentamos?
Mientras el enano hablaba, Granogg pasaba la mirada del leñador a los cadáveres, con una mezcla de indignación, miedo y asco en sus facciones- Terribles noticias las que hemos encontrado en estos otrora apacibles bosques, conciudadanos, casi puedo sentir la rabia y la desesperación de la tierra y la fauna que nos rodea... Sin duda, mi buen B’trizt, debemos acudir prestos al rescate de Tartuk, no podemos permitir que se derrame más sangre inocente.
-Me temo que nos enfrentamos a alguien que quiere aumentar su grupo de no muertos. Seguramente esté en la cueva haciendo el ritual para levantar al fallecido, así que deberíamos no esperar mucho en acabar con esa amenaza. Lo que no se es si estamos en condiciones de acabar con él actualmente, pero sin duda creo que debe ser nuestro deber. ¿Cómo os encontráis todos? veo que tenéis varias heridas, aunque yo no puedo hacerlo, igual las pociones de Genna nos servirían. - Naelon se giró para dirigirse a los supervivientes - ¿Os encontráis en condiciones de luchar?, si es así quizás nos sirváis de ayuda, sino lo es, no hay problema, pero deberíais marchar rápidamente a la ciudad a avisar de lo ocurrido.
Com Umbria parece empeñada en no avisarme de esta partida.
Granogg se palpó la armadura, haciendo un gesto de dolor al rozar las heridas provocadas por los cadáveres-. Creo que parecen más graves de lo que realmente son, quizá con unos minutos de descanso sea suficiente, si me permitís...
El orco se sentó en una peña cercana, concentrado en la naturaleza que le rodeaba mientras intentaba alejar el dolor, como si la mera fuerza de voluntad fuera suficiente.
Motivo: Recovery Test
Tirada: 1d10
Resultado: 9
Recovery test! Me quedan 2.
Tenía 8 puntos de daño, así que me quedo a 0.
Leanda escuchó la narración de los leñadores y sus compañeros, ante de hablar. - Por descontado que os ayudaremos a rescatar a Tartuk. Esos villanos no se saldrán con la suya. Pero antes, debo haceros una pregunta. No hemos llegado aquí por casualidad: estamos buscando a un grupo de nuestros vecinos. Leñadores, como vosotros, que quizá hayan sufrido un destino parecido. Decidnos: ¿llegásteis a encontraros con ellos en algún momento? Cualquier pista nos es de ayuda.
B'tritz había estado sentado mientras sus compañeros se recuperaban; era otra forma de entrenamiento que su maestra le había enseñado cuando éste estaba demasiado nervioso y no era práctico empuñar un arma. En su imaginación fintaba, acometía, realizaba giros acrobáticos.
Ahora estaba preparado totalmente. Se levantó lentamente, estiró casi uno a uno sus flexibles músculos y volvió a empuñar su escudo y su espada.
- Camaradas, cuando queráis; no dejemos a ese malnacido nigromante hacer daño a nadie más... - Y se aproximó a la entrada de la cueva, tratando de escudriñar...
Los ojos del windling se abrían y cerraban y su rostro era toda una amalgama de expresiones, desde sorpresa a desconfianza, pasando por terror y una cierta curiosidad, según el leñador iba relatando los hechos.
Bien, muchacho. - dijo en un tono bastante jovial, ya sin acordarse lo cerca que había estado de ser atrapado por una de las criaturas. - Creo que tendré que avanzar primero por esa cueva a ver si consigo ver algo sin que me vean a mí, ¿no?
Dadme tiempo para cerrar la escena y abrir la siguiente. Esta semana lo tengo fatal. Perdón.