Ya estás tan cerca de tus enemigos que ya oyes sus jadeos. De mantener tu velocidad, serán presas tuyas en muy poco tiempo...
Tirada: 4d10
Motivo: Persecución
Resultados: 10, 6, 8, 1
Tirada: 1d10
Motivo: Repetir 10
Resultado: 7
Agilidad 3
Atletismo 1
Tirada 4g3
Resultado: 31
1 tirada exitosa para alcanzarlos.
El bestial samurai ganaba terreno con sus enormes zancadas. Desgraciadamente, no había testigos para observar semejante espectáculo. Era como ver a un oso moverse con la agilidad de una pantera… y con el instinto de un lobo. Arrancaba pequeños arbolillos a su paso, los cuales dejaban un rastro carmesí en su musculosa piel. Ya casi podía sentir sus olores, percibir su miedo. Tantas veces había estado del otro lado. Tantos años esperando para convertirse en predador.
Con un vozarrón profundo y gutural, amenazó a los extraños.
- Alto !!!!! Si no quieren morir !!!!
Tirada: 5d10
Motivo: Persecución
Resultados: 1, 9, 10, 5, 10
Agilidad: 4
Atletismo: 1
Tirada: 5G4
Total
Tirada: 2d10
Motivo: Repetición de 10
Resultados: 4, 7
Total: 45
Finalmente tu velocidad permite darles alcance. Estás a la par de ellos y ellos están a tu merced. Se detienen para luchar.
Tirada: 4d10
Motivo: Persecución
Resultados: 3, 9, 4, 9
Agilidad 3
Atletismo 1
Tirada 4g3
Resultado: 22
Junzo no sabía que esperar de estos extraños. No sabía si eran bandidos o si eran simples aldeanos asustados que, al ver al gigante, se habían dado a la fuga por puro miedo. Al ver que se disponían a atacarlo, el samurai tuvo todo más claro y desenvainó su katana. Se mantuvo atento a sus movimientos, tratando de encontrar alguna brecha en sus enemigos.
Tirada: 1d10
Motivo: Iniciativa
Resultado: 4
Quisiera saber como son y que armas usan.
Sacan sus armas, unos kama (hoces de campesino), y se disponen a luchar por sus vidas.
Tirada: 1d10
Motivo: Iniciativa
Resultado: 3
Te dejo sus tiradas.
Ataque: 6g3
Daño: 5g2
Dif a ser golpeados: 15
No llevan armadura.
Heridas por nivel: 4
Iniciativa total este turno: 6 (3+3)
Al comprobar que sus enemigos eran simples campesinos, el samurai vio flaquear su decisión. Tal vez, después de todo, no eran el enemigo que había imaginado en un momento. Tal vez, no merecieran morir después de todo. Debía darles una oportunidad de aclarar el asunto.
- Arrojen sus armas, en nombre del Emperador !!!!
Al no obtener más respuesta que el brillo de sus armas desnudas, el gigante atacó.
Tirada: 7d10
Motivo: Ataque
Resultados: 7, 5, 2, 6, 7, 7, 8
Destreza: 4
Kenjutsu: 3
Tirada: 7G4 (hago 1 Aumento para tener otro dado de daño)
Total: 29
Creo que me equivoqué, ellos iban primero. Tu dime como lo resolvemos.
Ante tu grito, tus oponentes arrojan sus armas y se arrodillan, pidiendo clemencia.
No nos mate, señor, por favor, se lo suplicamos, grita uno de ellos desesperado.
Estábais empatados en iniciativa.
Ignoramos tu ataque y resolvemos la rendición. Si aun así quieres matar a uno o a ambos, estás en tu derecho.
Junzo detuvo su mortal golpe a escasos centímetros del cuello de uno de los campesinos. La tensión se reflejaba en su rostro y los nudillos de ambas manos estaban blancos por el esfuerzo. Debió recurrir a toda su fuerza de voluntad para evitar la masacre.
- Ahora me dirán por qué estaban tras mis pasos !!!! Y que diablos hacían en este bosque!!!! – por su expresión, era claro para los campesinos que el samurai no era un hombre de mucha paciencia y, además, no profesaba ninguna consideración por ellos. En ningún momento bajó su arma.
Somos campesinos, señor, dice uno de ellos, claramente nervioso y asustado. Estábamos en el bosque cazando, cuando escuchamos a alguien, y os vimos. Todos hemos oído las historias del bosque, y pensamos que podían ser fantasmas. Estábamos asustados y nos quedamos petrificados en el sitio, pero cuando vimos que nos perseguían comenzamos a correr. No nos mate, se lo suplicamos. Los bushi de la aldea confirmarán nuestra identidad.
Antes me colé diciendo que eran bandidos, me acabo de dar cuenta, lo siento :)
- ¿“Historias del bosque”? ¿“Fantasmas”? De que diablos están hablando !!!!! – Junzo mantenía su postura amenazante. Su katana temblaba en su mano y sus ojos despedían chispazos de odio. – Meros bandidos, eso es lo que son !!!!!
- Hablen de una vez.!!! Y espero que no intenten ocultarme algo, porque esta espada aún está sedienta de sangre !!!! – su vozarrón retumbaba en la soledad del bosque y su mirada traspasaba a los pobres infelices que tenía postrados delante de él.
No tenía intensiones de dañarlos, pero creía que la intimidación era una buena forma de conseguir información. A veces, el terror impedía a los mentirosos urdir sus historia. Tal vez, este no fuera el caso, pero debía estar seguro.
Se lo suplicamos, señor, crea mis palabras, dice sollozando el hombre mientras su frente toca el suelo. Si fueramos bandidos habríamos huído de vos nada más veros. En el pueblo confirmarán nuestra identidad, pero, por favor, permítanos volver con nuestra familia.
Tataki, que ha llegado junto a tí hace escasos segundos, ha escuchado lo suficiente como para opinar. Se acerca a tí y, en un susurro, te dice: No aparentan demasiado ser bandidos. De todos modos, siempre podemos atarlos y comprobar qué hay de cierto en su historia... El pueblo no está lejos de aquí.
- Bien, confiaré en vuestras palabras. Pero deberán acompañarme. Quiero conocer el lugar donde se han producido esos avistamientos y ustedes deben saberlo mejor que yo. Estoy seguro de que no hay nada extraño, tan solo deben ser bandidos o algo parecido. Y también quiero saber quienes son los que dicen haber visto a esos fantasmas, y en que circunstancias. Alguien se está aprovechando de las creencias de los pobladores, y tengo intención de llevarlo ante la justicia.
Su actitud continuaba siendo amenazante, dando a entender que aún no se habían ganado su confianza.
Tal vez no quedó claro. Pretendo que nos internemos en el bosque.