Motivo: Defender
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Excelente (+5) (5)
Tirada: [-1] [-1] [-1] [0] = -3
Resultado final: Pobre (-1) (-1), Fracaso
Ir expreso a cortar cosas es Vigoroso y no Rápido, pero de todas formas el resultado es el mismo.
Como consigues un éxito crítico, puedes elegir reducir en 1 el daño para obtener un impulso. Recuerda que los impulsos desaparecen al final del encuentro y por esta razón conviene usarlos tan pronto se necesiten.
Tu arremetida da resultado e inmediatamebte ves detrás de ti como dos de las piernas de la criatura se separan de su cuerpo y empieza entonces a tambalearse. Antes de caer completamente se apoya en su brazo.
—¡Eso! ¡Corta las otras dos y ya queda listo! —exclama Simon alegre, que ahora está colgado de una de las estalactitas del techo.
Masaharu sigue evadiendo sierras y estacas, dado que no hay ningún sitio completamente seguro en el que pararse a tomar un respiro.
Pero la criatura no va a quedarse quieta esperando a que la termines de mutilar. Se gira hacia ti y su pecho se abre, saliendo de allí un caño hueco que al instante descubres que es un lanzallamas, pues empieza a disparar un chorro de fuego constante hacia ti.
Motivo: Atacar
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [-1] [1] [1] [-1] = 0
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Perdona que me haya quedado en mensajes separados, va desde el celular y es medio engorro, se me entreveró todo.
Tienes que defender contra una dificultad de 2.
Me giro, ante el ruido que provoca la bestia al tocar el suelo. Nunca hay que darle la espalda al enemigo, ni siquiera cuando está herido. Y a este menos, ya que te puede sorprender, por ejemplo, con un lanzallamas en el pecho.
Oh, vaya.
Con un movimiento veloz, me aparto de la trayectoria de las llamas y miro a la bestia, directo a los ojos, desafiante. Me acerco, corriendo hacia la criatura y con un fuerte tajo a sus piernas restantes, intento cortárselas.
Motivo: Defender rápido
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [1] [1] [-1] [0] = +1
Resultado final: Grande (+4) (4), Éxito
Motivo: Cortar vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [0] [-1] [0] = 0
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
El monstruo parece aprender de sus errores y ahora está en guardia, cuando vas a cortar el apoyo que le queda, rápidamente te rechaza apartándote con una de sus enormes pinzas.
—¡Compañero! ¡Mira eso!— Te grita Simon. Desde donde surge el lanzallamas puedes ver allí parcialmente, en el interior de su pecho, una esfera al rojo vivo. Indudablemente debe tratarse del corazón de este asunto.
Inmediatamente Simon le da con su liana al cañón del lanzallamas, quedándose aferrado a él, y jala para intentar inmovilizarlo y a la vez doblarlo para exponer algún poco más ese núcleo.
Motivo: Defender
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [1] [-1] [1] [1] = +2
Resultado final: Grande (+4) (4), Éxito
Motivo: Crear Ventaja (Simon)
Habilidad: Normal (+1) (1)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [0] [-1] [1] = +1
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Motivo: Defender
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [-1] [1] [-1] [0] = -1
Resultado final: Normal (+1) (1), Fracaso
Tienes un impulso por el éxito crítico anterior.
Descubres el aspecto "núcleo expuesto" y tienes una invocación gratuita del mismo.
Observo como el monstruo deja expuesto su núcleo por acción de los tirones de Simon, y decido aprovechar la oportunidad que me brinda mi compañero. Blando mi espada y, con un último gruñido de esfuerzo, la clavo en el "corazón" ardiente del monstruo.
Motivo: Ataque Rápido
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Normal (+1) (1)
Tirada: [0] [-1] [1] [1] = +1
Resultado final: Grande (+4) (4), Éxito
Supongo que tendré que esperar a que me digas el resultado para yo añadir el +2 de la oportunidad y el +2 del impulso, porque no sé la defensa del enemigo.
Y la criatura emite otro alarido metálico que te hace doler los oídos, ahora más al estar tan cerca. Tu espada atraviesa metal y cables que rodean ese corazón y produce una herida que enseguida queda cubierta de escarcha, enfriándolo parcialmente.
—No sé qué has hecho, ¡pero parece estar funcionando!
Los movimientos del monstruo se han vuelto más lentos y pesados, se sacude intentando quitarte de ahí, pero ya es demasiado tarde y el daño está hecho.
Las trampas se han desactivado todas.
Das entonces un salto hacia atrás, Simon se desprende del techo y Masaharu aparece a tu derecha. Los tres ven a la criatura derretirse hasta no quedar nada, salvo por su núcleo vibrante que ahora está helado y tiene un pequeo tajo en su superficie.
De pronto las puertas se vuelven a abrir y por allí viene entrando el profesor Alighieri.
—No sé qué decir... —murmura con los brazos cruzados— poco trabajo en equipo, y encima dañaron el gyro.
Va hasta el artefacto que ha quedado en el suelo y lo levanta, dando un suspiro.
—Da igual, han pasado todas las pruebas, supongo, y por lo tanto obtienen rango oro por lograrlo en el primer intento, ¡pero más les vale que trabajen más unidos de ahora en más! Leñe.
Les da la espalda para irse.
—La llave verdadera era la que estaba en el pedestal, no deberías creer todo lo que te dicen. La usarán para abrir la puerta del dormitorio que les ha tocado.
—Hoy tienen el día libre, les sugiero que recorran la academia para conocerla bien. Luego pueden ir a ver sus dormitorios, sus equipajes y pertenencias ya les fueron dejados allí.
...
Parece que hubieras estado horas ahí debajo, cuando en realidad no pasó mucho tiempo, entre que se metieron en el túnel y derrotaron al monstruo sólo habrán sido cinco o diez minutos, fue todo rapidísimo. Ahora tienes el resto del día libre para descansar, pero todo indica que ya a partir de mañana tendrás que prepararte para largas horas de clase y entrenamiento mágico.
La academia parece grande por fuera, pero en realidad consiste en algunos salones pequeños, la cafetería, la biblioteca, algunas salas comunes para propósitos varios, salas de estar y los dormitorios. La cafetería ahora está casi toda vacía, el servicio de comida está cerrado y abrirá a la hora de la cena, de la misma manera que estuvo al mediodía, pero a las cinco las mesas están repletas de bocadillos y hay jarras de café, leche caliente y fría, yogur y batidos. Toda la comida disponible viene incluida en la cuota de cada mes, así como también los servicios de limpieza y la biblioteca.
En la biblioteca se puede encontrar información de todo tipo, está dividida en sectores, uno para el estudio y otro para el entretenimiento, con material acorde a cada uno, y en ambos se debe hacer absoluto silencio. Los chicos del comité bibliotecario son amables y están al servicio de todos, resolviendo cualquier duda que haya. Si se desea retirar algo, se debe fijar una fecha de devolución, y el tiempo máximo depende de la disponibilidad del material.
También hay mesas con ordenadores modernos, los del espacio de estudio están preparados con todos los programas de utilidad que se te puedan ocurrir, mientras que en el espacio de entretenimiento videojuegos y películas. En cualquiera de los dos sectores puedes iniciar tu sesión de usuario usando tu emblema, donde puedes modificar la configuración a tu gusto.
Luego de la merienda no tarda en caer la noche. Si bien no hay toque de queda y en cualquier momento se puede salir fuera del terreno de la academia y visitar la ciudad, luego de las nueve las puertas se cierran y hay que avisar de antemano que se regresará tarde. Sólo se vuelven a abrir a las seis de la mañana del día siguiente. Todos los días, sin excepción.
—¿Cómo vais? —Saluda con la mano Simon al encontrarte con él en la puerta de tu dormitorio.
Masaharu hace sólo una leve inclinación de cabeza.
En la puerta están los tres emblemas que los representan y debajo hay una ranura para colocar la llave. Lo haces y ésta se desvanece en una voluta de polvo brillante, la puerta se abre y los invade un suave aroma de perfume de ambiente.
—¡OH MY GOD!
Simon pasa adentro con los ojos y la boca muy abiertos, se le ha quedado fija la expresión de pasmado.
Es una habitación preciosa y amplia, lo primero que sientes es la alfombra de terciopelo y ves un cartel que sugiere que se quiten el calzado o que usen pantuflas, hay un mueble al lado que dispone de tres pares. Las tres camas están alineadas contra la pared, que tiene una ventana enorme de cortinas translúcidas por la que entra la luz de la luna. Hay tres armarios gigantes donde ya han colocado sus cosas, también tres escritorios y una estantería vacía.
Separada por un biombo de madera hay una sala de estar con dos sofás simples y uno doble, un puff enorme de peluche y una mesita de té con un florero y un cesto pequeño con frutas; pegada a esto hay una cocina completa con refrigerador, horno, pileta y microondas, y una barra con sillas altas donde alguien puede sentarse a comer. El refrigerador está vacío, salvo por un par de botellas de jugo de frutas. Una puerta situada en el medio de la pared entre la cocina y la sala conduce al baño, que consta de un inodoro infinitamente pulcro y prístino, videt, pileta, ducha y una bañera particularmente grande. Ya hay papel higiénico tanto colocado en el lugar como de reserva en el mueble debajo de la pileta, así como también algo de jabón y shampú y detrás del espejo hay un botiquín de primeros auxilios.
Me fijo en todo el lujo que nos dan en la habitación. Era como estar en un hotel de cinco estrellas, con todo incluído. La diferencia era que esto era una escuela. Y eso a mi me gustaba. Estar en un sitio en el que poder estudiar y relajarse con todas las comodidades tiene todos los puntos del mundo.
Paso a mi zona de la habitación y me asomo por la ventana para mirar los jardines. Se veía todo desde aquí. Entonces empiezo a reflexionar sobre lo que nos dijo el profesor. No habíamos trabajado en equipo. Había que trabajar ese aspecto. Con Simon sería sencillo. Con Masaharu... Me giro hacia mis compañeros y me siento en la cama.
- Bueno, vamos a tener que tomarle la palabra al profesor. Tenemos que colaborar más, nos guste o no. Yo no soy muy de trabajar en equipo, pero con un poco de esfuerzo creo que podremos lograr algo.
—Bueno, es cuestión de escucharnos más y conocernos mejor —Responde Simon mientras husmea dentro de la heladera— Pero la confianza no es algo que se exije así de primeras, sino que hay que ganársela.
—No tengo problema en ayudarlos en cualquier situación, pero aún no puedo poner al equipo como prioridad por encima de mi persona, ni siquiera sé quienes son además de sus nombres.
—El tiempo dirá —agrega Masaharu, que ya se había quitado la ropa y se estaba metiendo al baño para ducharse.
—Eso. No nos apresuremos y dejemos que todo fluya como el agua.
Asiento, de acuerdo con todas esas afirmaciones.
- De acuerdo. Si os parece bien y no estáis demasiado cansados, empezaremos esta noche - digo, mientras me siento, apoyando mi espalda en la pared, haciéndome con una botella de zumo de frutas y enfriándola con mis poderes. Pego un par de tragos y la dejo dónde estaba, para reflexionar en lo que les diría. Era muy difícil que no supiesen quién era mi padre. De hecho, Simon ya lo sabía. Y Masaharu creo que también. Les iba a dejar claro que yo lo odiaba tanto como ellos. No estaba listo para contarles mi infancia... Pero sí que quería venganza.
—¿Empezar... con lo qué? A mí ya me entró el sueñito y tengo ganas de ponerme en posición horizontal.
Masaharu sale del baño envuelto en una toalla y empieza a echarse abundante desodorante en aerosol, dejando el olor denso en todo el cuarto.
—¡Dale suave con eso, que nos vas a matar! —exclama Simon, amenazándolo con el puño. Masaharu ríe y se va a ponerse el pijama. Como dijo Alighieri, todas sus cosas están en los armarios.
Simon chasquea la lengua y ahora se dirige a ti.
—Iba a meterme ya al baño, pero ¿prefieres ducharte tú primero?
Suspiro, ligeramente. Al final tendríamos que dejarlo para mañana o para otro día. Esto iba a llevar su tiempo. Al preguntarme Simon, niego con la cabeza y señalo con la misma al baño.
- Dúchate tu primero. Las duchas las dejo heladas*. Tiene que pasar bastante tiempo para que se pase el efecto del frío - espero que esto no les importase. Por eso siempre me gustaba ir el último en las duchas comunitarias.
*Me refiero a que, por muy caliente que ponga el agua, siempre termina haciendo MUCHO MUCHIIIIISIMO frío en el baño. Debo abrir la ventana o poner un calefactor o algo para reacondicionar el ambiente.
—Si eso te sucede seguido será un problema, por más que se acerque el verano deberíamos conseguir un calefactor o algo.
—¡Ya sé! ¡Saca tu espada al ducharte! Las armas nos ayudan a controlar mejor la energía, quizás sirva de algo. De paso practicas.
Se pone a mirar alrededor, hasta que encuentra lo que busca.
—Ah, estamos salvados, hay aire acondicionado. El control remoto debe ser eso de allí. —Señala un aparatito que está en una mesita a los pies del dispositivo instalado en la pared pegado al techo.
Llega entonces el día a su fin, un día que ha sido particularmente largo y estresante, y por lo tanto tus compañeros no tardan en quedarse profundamente dormidos.
Simon ronca fuerte.
Si lo deseas damos por finalizado este episodio y te escribo en el segundo.