Se oye entonces una suave voz femenina que parece generada por computadora, diciendo tras una breve cuenta regresiva las palabras "let's go ahead" y dando así el inicio al primer combate de muchos que vendrán durante el semestre.
Pero no sucede nada.
Simon y Kreicy se quedan mirando el uno al otro, como si estuvieran esperando a que el otro actúe primero. Entonces Kreicy, perdiendo la paciencia, se lanza encima de Simon para golpearle, pero él la esquiva fácilmente. La chica se da vuelta con una patada giratoria que también es evadida, seguida de otra con la otra pierna, que el muchacho rechaza desviándola a un costado y casi haciéndola caer.
—Ahora prepárate, que viene lo mejor —dice Simon, haciendo un ademán en círculo y soltando así un gran chorro de pompas de jabón.
—Oye, ¿te estás burlando de mí?
—Para nada.
Kreicy está rodeada de burbujas, simples y comunes burbujas hechas con un soplador que Simon esconde en su manga.
—¡Ey! —grita Kreicy, señalando dicho instrumento—. ¡Ni siqueira son magia! ¡Las estás haciendo con eso!
Simon ahora salta a la ofensiva, sacando su látigo de energía y obligando a Kreicy a retroceder cubriéndose con su escudo. La cosa continúa así durante un momento, con una mano el chico ataca consecutivamente mientras que, ahora que ya ha sido descubierto, sopla tranquilamente burbujas que se van acumulando en el aire.
Hasta que en un momento para de soplar, mirando por el rabillo del ojo que Kreicy ha dejado de defender y decidió lanzarle su escudo a la cara. Lo esquiva doblándose hacia atrás y corre hacia ella, estirando la mano hacia adelante.
—¡Oye! —Kreicy esquiva por poco el manotazo, que le desacomoda el uniforme—. Mira que hacerle eso a una dama...
El uniforme entonces se envuelve en el aura del elemento de la chica y la parte rota se vuelve a formar. Simon entonces sonríe ampliamente y salta sobre ella con el puño delante, Kreicy no puede esquivarlo y recibe el golpe de lleno en el plexo.
—Uy, vaya que sí que sirven estas auras mágicas, no me dolió nada —exclama la chica sorprendida, pero no tiene tiempo de reponerse, pues Simon sigue abalanzándose sobre ella con su puño. Sólo consigue esquivarlo moviéndose hacia atrás, puesto que cada vez que intenta hacerse al a izquierda o a la derecha, Simon se mueve al unísono como si estuviera dirigido automáticamente hacia ella.
Kreicy continúa retrocediendo, hasta que en un determinado momento suena la chicharra y aparece Ephraim deteniendo el combate. La muchacha se para en seco, confundida y enojada, mira al suelo y descubre que está pisando la línea que delimita la arena, con medio pie afuera.
—¿...?
—Y ahora lo que dirás será: "no me pudo haber derrotado tan fácilmente este payaso" —dice Simon con una mano en la frente, apartándose el flequillo.
—No me pudo haber derrotado tan fácilmente este payaso... ¡ah!
Entonces Simon sonríe y abre el puño, allí tenía uno de los pines del uniforme de Kreicy, que regresa a su dueña y se coloca en su lugar, donde había sido arrancado del alfiler que lo sujeta.
Kreicy contiene un improperio cerrando los ojos y suspira.
—Juraría que la línea estaba más atrás. ¡Tú has hecho trampa, que estaba como a dos metros, yo!
—Las trampas son parte de la prueba, señorita Diamond.
La chica da una patada al aire y se va mascullando entre dientes.
—De verdad estaba asustadito, pensé que habías mirado mi perfil en el sitio de la academia, pero se ve que no. ¡Asegúrate de conocer a tu rival para la próxima!
El chico le hace un gesto de pulgar hacia arriba, pero ella continúa dándole la espalda sin responder y se va a la grada hasta donde están Dina y Selina.
—Bueno, eso ha sido distinto. —Se oye la voz de Molly de nuevo en los altoparlantes—. A ver ahora... Raven Larson y Brigitte Mills, por favor acérquense.
Se oye como si hablara alguien al fondo, pidiendo que la profesora le ponga un poco más de ganas o que le ceda el micrófono a otro, ella pide disculpas a la vez que sienten un ruido muy saturado, quizás le haya puesto la mano al aparato para que no se oyera la discusión.
La diminuta aprendiz ya se encuentra en la arena, esperando a su rival.
Cuando oigo mi nombre y el de Brigitte, es automático. Pensé que me iba a costar más, pero no. En cuestiones de combate, no dudaba ni por un segundo. Pero... Brigitte...
Entro en la arena y me coloco frente a la pequeña aprendiz. Para tener veinte años, era más bajita que yo. Mucho más. Eso podía ser un arma a su favor ¿Y que tipo de arma y magia usaría? No era de primero como el resto de mis compañeros, yo estaba en clara desventaja.
Mierda, todo esto por una chica... ¿Pedirles una cita será igual?
- Espero que tengamos un buen combate, Brigitte - le digo, para romper el hielo, nunca mejor dicho.
—Oh, lo tendremos, señor Larson —te responde ella con una sonrisa radiante, que ...se torna maliciosa durante un instante, pero cuando miras de nuevo para cerciorarte, la pequeña te está mirando con la ternura de siempre.
La voz diciendo "Let's go ahead" hace eco en toda la sala.
Inmediatamente después, el rostro de Brigitte se ensombrece, mostrando ella los dientes.
—¡Emancipation! —grita y en sus manos se materializa una gatling más grande que ella, el doble de su tamaño, para ser precisos, de aspecto peligroso y violento y de cuyo extremo, en el centro de los seis cañones rotatorios, sale una pequeña flama que claramente anuncia que tiene dos modalidades de disparo.
—Oooye oye, ¿qué es esa cosa? No es un arma normal como las que nos han entregado —comenta un Simon muy pasmado desde la grada.
—Más le vale a Larson seguir sus propios consejos, o habrá que juntarlo con una pala después de esto.
Malicia... Había visto... ¡¿Malicia en su sonrisa?! Esta chica no es normal. Eso queda claro cuando saca UN CAÑÓN GATLING QUE TIENE MODALIDAD LANZALLAMAS INCORPORADA.
Joder con Brigitte.
Entonces solo se me ocurre una cosa: destruir su arma. Cueste lo que cueste. Sé que puede crear otra, pero necesitará tiempo, que aprovecharé para dejarla contra las cuerdas. Empiezo a pensar a velocidad desorbitada... Y saco la respuesta de su propia arma. Es muy pesada, y no puede moverse fácilmente con ella. O eso creo. Saco mi espada y, para decepción de todo el mundo... No sonrío.
- Démosle candela al asunto - y, de mientras digo esto, saco mi espada con una mano. Pero lo que hago con la otra es atrapar sus pies con hielo, para poder ponerme a su espalda y que ella no se pueda girar*.
Motivo: Atrapar los pies con hielo Ingenioso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [1] [-1] [-1] = 0
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Puedo usar la proeza El frío te atrapará?
*Todo esto no lo hago. Solo hago lo de atraparla usando mi proeza con Ingenioso.
—¿Ueh? —Brigitte demora demasiado en reaccionar y cuando mira hacia abajo ve sus piernas dentro de una gruesa capa de hielo. Intenta golpearla pero con sus bracitos no hace ni mella.
Entonces se encoge de hombros y te apunta con el arma, ves que el enorme cañón comienza a girar, preparándose para la violencia.
—Sabes que no necesito moverme, ¡te tengo justo donde te quiero! —Con una sonrisa socarrona empieza la ruidosa ráfaga del minigun, los disparos van en un amplio ángulo de direcciones, cubriendo el sitio donde estás y más allá. Hay un campo de fuerza protegiendo a la grada y evitando que alguna bala perdida hiera a los espectadores.
Tienes medio instante para reaccionar y pensar tu siguiente movimiento, si no lo has hecho ya.
Motivo: Defender con Rápido
Habilidad: Normal (+1) (1)
Dificultad: Grande (+4) (4)
Tirada: [0] [1] [1] [0] = +2
Resultado final: Bueno (+3) (3), Fracaso
Motivo: Atacar con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [1] [-1] [0] = +1
Resultado final: Bueno (+3) (3), Éxito
Sumas +2 por la proeza, por lo tanto el resultado de tu tirada es de +4.
Nuevo aspecto en Brigitte: piernas congeladas y pegadas al suelo. Tienes una invocación gratuita del mismo.
Me muevo como un rayo, esquivando gran parte de las balas que me dispara con su arma, hacia un lateral, hasta estar detrás suya.
Definitivamente, esta chica está loca.
Una vez estoy detrás suya, no me lo pienso y cargo hacia ella a toda velocidad, con la espada en ristre.
Motivo: Esquivar Rápido
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Bueno (+3) (3)
Tirada: [1] [0] [1] [0] = +2
Resultado final: Excelente (+5) (5), Éxito
Motivo: Atacar Rápido
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [-1] [0] [-1] = -1
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Viendo que no puede moverse para evadirte, Brigitte lanza un potente grito al aire y su cuerpo estalla en llamas. Ahora está rodeada de fuego que crepita y calienta el ambiente, aunque por alguna razón sus ropas no salen quemadas.
El hielo a sus pies se resiste, puesto que está imbuido con tu energía mágica, pero sabes que no puede durar mucho así.
—Los dos dan miedito, ¿eh?
—Un fuego que quema lo que ella quiere y un hielo que no se derrite. Y yo aquí reparando cosas...
—No seas así, con tu elemento has podido hacer feliz a muchas personas arreglando sus cosas y además has practicado mucho con Gurce, ¿no es así?
—Sí, pero eso no sirvió de nada...
Motivo: Defender con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [1] [-1] [-1] [1] = 0
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Motivo: Superar con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [1] [1] [-1] [1] = +2
Resultado final: Grande (+4) (4), Éxito
Como empatas no consigues afectarla, pero ganas un impulso.
El impulso es eliminado por Superar. Vuelves a tener cero impulsos.
Definitivamente, está loca. Esta muchacha está más loca que un cencerro. Mi ataque no llega a impactarle, ya que estalla en llamas que, que por suerte no derriten mi hielo... De momento. La temperatura su alrededor era altísima, no me podía ni acercar. Así que solo quedaba huir hacia sus puntos ciegos, atrapándola en hielo, lenta pero constantemente, sin que se dé cuenta.
Motivo: Hielo Ingenioso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [-1] [-1] [1] = 0
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Vuelvo a usar El frío te atrapará
Los disparos de su arma se vuelven cada vez más lentos y abarcando un área menor, ¡el hielo está funcionando! y ahora ha congelado parcialmetne el arma, enfriándola y haciendo que le sea más difícil usarla.
—¡Mecacho! Ya te voy a dar yo por intentar congelarme, más te vale que corras como un desgraciado.
Y lo dicho, le jala a un gatillo que se encuentra al costado del principal y la flama de la punta del cañón se expande hacia adelante, cubriendo una amplia zona alrededor de donde te encuentras. La temperatura se está volviendo insoportable.
Motivo: Defender con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [0] [-1] [0] [0] = -1
Resultado final: Normal (+1) (1), Fracaso
Motivo: Atacar con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [-1] [0] [-1] [0] = -2
Resultado final: Mediocre (0) (0), Éxito
No olvides: es +2 ingenioso y +2 por la proeza, +4 en total el modificador de la tirada.
Tu resultado final fue +4 contra su +1, es un éxito crítico, así que no sólo has creado el aspecto "arma congelada", sino que tienes dos invocaciones gratuitas del mismo.
Los aspectos de Brigitte son "pies congelados" y "arma congelada", tienes una invocación gratuita para el primero y dos para el segundo.
Su arma está congelada. Pero eso no le impide "disparar". Veo que va a pulsar otro gatillo, el que acciona el lanzallamas. Pero yo sigo con mi estrategia de colocarme en algún punto ciego suyo, aprovechando que tiene los pies clavados al suelo.
- No te tengo miedo. Es más, antes me caías bien. Ahora que veo cómo eres en realidad, no me dejas más opción que vencerte - y, mientras digo esto, sigo lanzando hielo hacia su cuerpo, para intentar impedir que dispare el lanzallamas.
Motivo: Más Hielo Ingenioso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [-1] [-1] [1] [0] = -1
Resultado final: Normal (+1) (1), Éxito
Uso las dos invocaciones gratuitas para sumarme +4 ¿No es así?
—Pues me tendrás que vencer de todos modos si quieres los puntos —te responde a la vez que intenta alcanzarte con el fuego.
Justo a tiempo consigues crear escarcha en el arma de Brigitte, que va aumentando de tamaño hasta cubrir todo el cañón, inutilizándolo.
Pero esto no impide que continúe disparando la ráfaga desde el cañón rotatorio, que con un poco de esfuerzo el hielo se resquebraja y consigue liberarse aunque sea un poquito. Entre saltos y piruetas te tiene corriendo alrededor de la arena esquivando todo lo que te tira.
Motivo: Defender con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Normal (+1) (1)
Tirada: [0] [-1] [-1] [-1] = -3
Resultado final: Pobre (-1) (-1), Fracaso
Motivo: Atacar con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [-1] [0] [1] = +1
Resultado final: Bueno (+3) (3), Éxito
No tiraste defensa por el ataque anterior, se me pasó eso. Tienes que tirar Defender ahora contra una dificultad de 3.
Consigues un éxito y no necesitas usar tus invocaciones gratuitas, aún las mantienes.
Añadimos el aspecto "lanzallamas inutilizado". Tienes tres invocaciones gratuitas, una para cada aspecto que has creado, más una adicional, en total cuatro.
A pesar de todo el hielo que le había lanzado, su arma seguía funcionando. Pero el hielo había hecho el efecto que yo quería y logró esquivarla, corriendo hacia su espalda.
- Dicho y hecho - cuando estoy a varios pasos, me impulso en el hielo y saco mi espada para "empalar" el cuerpo de mi rival.
Motivo: Defender rápido
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Bueno (+3) (3)
Tirada: [-1] [0] [1] [1] = +1
Resultado final: Grande (+4) (4), Éxito
Motivo: Atacar con rápido
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [-1] [-1] [1] [0] = -1
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Tengo 4 invocaciones no? De +2 cada una, puede ser?
Y el ataque funciona. Brigitte no se puede mover del lugar al estar atrapada entre tanto hielo y sus llamas no alcanzan a repelerte, puesto que te mueves demasiado rápido como para que te quemen.
Tu espada golpea el pecho de la chica y se siente un ruido como de cristal rompiéndose, indicador de que has destruido por completo el aura mágica que protege a todos los paladines y que ahora se encuentra vulnerable.
Motivo: Defender con Vigoroso
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [1] [-1] [-1] [1] = 0
Resultado final: Competente (+2) (2), Éxito
Así es, no has gastado ninguna.
Si lo deseas, puedes gastarlas a todas ahora de una para incrementar todavía más el daño que recibe y finiquitarla, de hecho me parece el momento apropiado. Si lo haces, narra cómo la vences.
Ese ruido. Ese ruido era el indicador de que el enemigo había "caído". Me retiro con una voltereta y concentro toda mi energía en mi espada para volver a cargar contra el pecho de la chica, el punto dónde había herido su barrera.
Procuraré no matarla... Como al perrito...
Cargo y le asesto un golpe con mi espada cargada con una energía fría y luminosa, casi cegadora, directamente al pecho congelado. En el momento en el que se encuentren nuestras miradas, le diré estas palabras.
- No me tengas rencor. Solo es una prueba - y termino de hacer presión sobre el mango de mi espada.
Las uso. TODAS!
—¡Espérate! ¡me rindo! —Brigitte apenas puede moverse, mucho menos esquivar, se sacude como puede, pero sólo consigue hablar.
Antes de hacer contacto con el arma suena la chicharra y se le concede la victoria a Raven Larson. La chica, asustada, respira agitadamente.
—¡Casi me matas! ¿No sabes que cuando se acaba la barrera el cuerpo queda vulnerable a las heridas? ¡No la cuento si me atraviesas con eso! ¡Ten más cuidado! —Y tratando de calmarse, mira al suelo y baja más el tono—. Y te pediría que me quites este hielo de encima, por favor.
El arma violenta que tiene desaparece.
—Qué fácil lo han tenido ustedes dos, parece broma.
—¿Te parece? Yo de verdad estaba preocupado, entre el hielo y el fuego se sabe bien quién tenía las de ganar.
Cuando Raven está abandonando la arena se cruza con Molly, que lo está esperando al pie de la grada.
—¿Puedo saber qué ha sido eso? Tienes claro que no sólo te vamos a descalificar si matas a alguien, ¿verdad? —explica con los brazos cruzados y gesto severo—. No tengo idea de qué prácticas hagan en tu familia, pero aquí dentro existe lo que llamamos "ética", ¿está claro? ¿El profesor Alighieri no les enseñó sorbe las barreras mágicas y el aura? Creía que de eso iba el primer entrenamiento de ustedes.
Solo esperaba ese sonido. No pretendía atravesarle el pecho. Solo pararme delante suya para demostrarle lo fácil que habría sido que la matase un enemigo con mi potencial ¿Pero y si ahora ella me considera un enemigo? Ante su petición, asiento, con expresión nula mientras le quito el hielo y guardo la espada. Antes de que se marche de la arena, le digo unas palabras en voz baja, lo suficiente para que me oiga.
- Lo siento... - no sabía qué más decirle. Tampoco sabía cómo se sentía pero como todos los mortales seguramente tenía miedo a morir.
Je, morir...
Bajo la mirada, con expresión triste. Me había excedido. La sensación del combate me había puesto los nervios de punta y... me había recordado a los entrenamientos. Y eso no me gustaba. Cuando la profesora me hace las preguntas, alzo la mirada, una mirada triste y seria a la vez.
- Me he excedido. Por favor, acepte mis disculpas. El profesor Alighieri nos lo enseñó de maravilla. Pero yo no veía nada... Salvo un enemigo a batir. Si quiere amonésteme. Pero por favor... No me eche - mi mirada toma un cariz suplicante al decir esa última frase - No quiero... Volver con el monstruo que es mi padre.
—Tranquilo, no te vamos a echar por casi hacer algo, pero sí que vamos a endurecer las clases, que me parece que no han sido suficientes para ti —te explica Molly poniendo los brazos en jarra.
Se queda mirando tu expresión, para luego agregar:
—Necesito que vengas al laboratorio mañana temprano, tu problema no tiene nada que ver con el entrenamiento, sino que es algo psicológico. Tengo que ver qué es lo que pasa dentro de esa cabeza.
Mientras hablas con ella, oyes la voz de Alighieri por los parlantes:
—¡La cosa sigue! Hagan el favor de aparecerse en la arena los señoritos Phoebe Mayfield y Jules Welt.
Los dos están parados frente a frente tras unos momentos de que el profesor los convocó. La chica Phoebe tiene un porte de extrema autoconfianza, mientras que el joven Jules la observa impasible, con todos los músculos de la cara relajados sin formar ninguna expresión en particular, los brazos flojos colgando a los costados, pero con el cuerpo totalmente erguido y firme.
—Esto tiene que ser un chiste —dice Phoebe, mirando a su oponente con desdén—. El defectuoso no me servirá ni para calentar.
En la grada se oyen abucheos dirigidos hacia Jules, gritándole "defectuoso" y sinónimos. El chico ni se inmuta.
—Por favor, no me subestime, vicepresidente Mayfield, quiero que este combate sea beneficioso para ambos —le dice Jules.
—¡Oh vamos! ¡ni siquiera puedes hacer magia! ¿qué se supone que tengo que esperar de ti?
—La magia no siempre es la solucion para todos los problemas, señorita vicepresidente.
—Ya, no me seas tan formal, que me das grima.
El combate da inicio y la muchacha materializa unas pistolas azules de diseño vistoso, a lo largo de sus cañones hay barras coloridas de ecualizador, moviéndose rítmicamente.
—Acabaré con esto en un instante, ¡mira!
Phoebe le hace un ajuste a su arma y seguidamente le jala al gatillo apuntando con el brazo en alto. Un chirrido ensordecedor aturde a todo el mundo y hace estallar las pantallas de arriba, la mayoría de la gente se cubre los oídos quejándose con dolor, incluyendo al presidente Ephraim que está en la arena con ellos haciendo de juez. Jules ni se inmuta y permanece tieso en su lugar.
—Q-qué carajo...
Phoebe baja el brazo y lo señala con el dedo.
—¡Tus oídos deben estar sangrando ahora!
Jules se lleva una mano a la oreja y saca de allí dentro un tapón de algodón, lo muestra y se lo vuelve a poner.
—Es importante estudiar al oponente antes de un duelo —explica él.
Phoebe contiene un grito de rabia y patea el suelo, luego apunta con sus dos pistolas a Jules y dispara, pero de allí no sale nada. O más bien, no parece haber salido nada, pues al instante Jules es derribado al suelo como si hubiera sido golpeado por algo enorme.
—¿Ves? Imposible que sin magia puedas defenderte. —Phoebe ríe entre dientes—. A menos que puedas parar sonido con esa espada tuya.
—Lo puedo intentar esquivar —responde Jules, adoptando por primera vez una postura defensiva y preparándose para hacer algo. Pueden notar que su mirada ha cambiado, sus ojos grises ahora están muy abiertos y extremadametne atentos, como si estuviera poniendo más del cien por ciento de toda la concentración que pudiera dar.
Phoebe se encoge de hombros como quien no quiere la cosa y sigue disparando una y otra vez, se nota cómo el aire se distorsiona con las ondas que salen de sus pistolas, pero Jules consigue moverse de una manera en que ninguna consigue darle.
—¡No me jodas! ¿Cómo has hecho eso? ¡No se puede esquivar algo que no se ve!
—Las veo, son bastante llamativas, de hecho.
—¡No mientas!
Pero le está costando trabajo y la andanada es cada vez más fuerte, algunas sí se las está encajando y el desgaste en el cuerpo del chico empieza a notarse. Está tan concentrado evadiendo que por más que aguante no tiene chance de contraatacar.
—¡Boop!
Phoebe aparece delante de Jules con una de las pistolas tocándole el estómago, le jala al gatillo y la onda expansiva que sale del cañón lo manda a volar hacia atrás, acercándolo peligrosamente al borde de la arena. El chico da vueltas por el aire y, justo cuando está por tocar la línea, afirma las manos al suelo desesperadamente, deteniendo en seco el resto de su cuerpo con toda la fuerza que le proporcionan sus músculos. Queda en un ángulo extraño, apoyado únicamente con los dedos que oprime con tanta potencia que se le rompen las uñas, aprieta los dientes, le saltan las venas del cuello y cara y se pone colorado, tratando de regresar el resto de su cuerpo al interior del ring sin llegar a salirse usando sólo las yemas de los dedos.
—...Q-qué...
Phoebe lo mira pasmada, es una proeza que no la hacen ni los dobles en las películas.
Y finalmente lo logra, cae al suelo hacia el otro lado, y jadeando se incorpora lentamente.
—¿Cómo recórcholis has hecho eso? ¿Eres humano?
Jules asiente en respuesta y se lleva las manos al cinturón.
—No voy a poder hacer mucho más así como estoy, pero no quiero perder mi primer combate del año, así que voy a tomar cartas en el asunto.
Se desabrocha la hebilla y se baja el cierre del pantalón.
—¿E...? —Phoebe le apunta de nuevo con las pistolas—. ¿Qué demonios haces? ¿Te estás burlando?
—Ey, no me digas que tiene otra espada secreta escondida...
—No, nada de eso. Aunque sí va a hacer algo muy estúpido y que no vale la pena, se ve que al final tiene cierto orgullo encima el muchacho.
—¿En qué parte de eso que hace hay orgullo, maestra?
En el fondo de mi alma suspiro, aliviado. Esta escuela era como un hogar para mi. Mi casa era un infierno en comparación. Un infierno al cual no pretendía volver jamás. Y si volvía, sería para matar a alguien.
Un análisis psicológico sí me vendría bien. Sobre todo con esta profesora que, aunque dura, era una experta en todo lo referente a los estudiantes y el uso de la magia.
Asiento y tras una ligera reverencia de respeto con un velado "De veras lo siento", vuelvo a la grada, junto a Simon y Masaharu. A este último aún no le había tocado. Le tocaba pelear mañana contra la Limones, a la cual no veía por ningún lado. En fin, ahora tenía que atender al combate que estaba por empezar: Phoebe Mayfield contra Jules. La gente lo estaba abucheando, llamándole defectuoso.
- No se necesita magia para ganar un combate. Lo único que da la magia es ventaja. Pero si sabes aprovecharla en contra del enemigo, puedes ganar a cualquier paladín - analizo en voz baja, a la vez que veo como empieza el combate. Phoebe tenía ventaja. Usaba armas sónicas. Algo que no se veía. Entonces Jules hace gala de su inteligencia: tapones. Sonrío ligeramente. Pero entonces, comienza a disparar contra Jules, el cual es derribado.
- Vamos Jules, levanta...
Y eso hace. A partir de ese momento, es como si hubiera entrado en un "trance". Empieza a esquivar los disparos de Phoebe, lo cual me deja atónito. Pero no por mucho tiempo.
Pero le está costando trabajo y la andanada es cada vez más fuerte, algunas sí se las está encajando y el desgaste en el cuerpo del chico empieza a notarse. Está tan concentrado evadiendo que por más que aguante no tiene chance de contraatacar.
—¡Boop!
Jules vuela por el escenario como si de una bolsa de carne se tratase. Para caer en el borde, en un ángulo casi imposible.
¡BIEN!
Cuando recupera la posición, hace algo de lo cual no me esperaba. Se quita el cinturón.
- Espera... ¿No irá a? No no, no puede ser. Tiene que tener algo escondido.
Mastah, cómo puedo saber si Jules tiene algo escondido... NO, NO SU PENE!!! xD