Partida Rol por web

Llamados a ser Paladines

Episodio 2: Llamados a comer postres

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29/12/2020, 22:04
Dina'tis Korenonamae Veluria

Parece que Jules fuera una persona con mucho conocimiento al respecto, eso es algo que respeto bastante, conversando con el era fácil entender las cosas, es una persona directa, te dice las cosas como son y eso hace que sea simple de entender. Cuando lo observo comerse el algodón de azúcar no puedo evitar reír, era chistoso verlo, después de todo, es tan serio que la imagen que tengo de el choca con la imagen que veo, es un contraste gracioso, aunque también una lección de vida, ya que las personas no son una imagen que se pueda describir de manera simple, todos tienen mas de una faceta. 

- ¿Me pregunto que verán en mi los demás fuera de una bomba? - Pienso con una sonrisa, es chistoso ahora que lo imagino, tiene razón, siempre estaba pensando en si voy a explotar o no, eso me llenaba de dudas y me hacía sentir impotente frente a mi propio poder. 

Cuando menciona a las chicas suelto un suspiro, no puedo evitar sentir irritación cuando pienso en ellas, pero también comprendo como se sienten, simplemente así soy yo. 

- Supongo que tienes razón - Exclamo - No me habrían acompañado, pero bueno, no se de que se asustaban si en todo momento me atacaban a mi o a ti mientras ellas miraban, pero supongo que es mejor dejar el pasado atrás, si vivo pensando en ello solo creará problemas innecesarios ¿cierto? ¿Yo abría defendido a una persona que no conozco? Probablemente si, porque así me criaron, pero supongo que eso también es un pensamiento tonto, después de todo no puedo llegar y saltar sin conocer la situación... o podría incluso defender a quien no merece ser protegido. 

Cuando llegamos al lugar de la fiesta hago lo mejor que puedo para sonreír. 

- Yo también madrugo - Exclamo recordándole - Simplemente no puedo dormir mas de lo normal, aunque quizás te visite está noche~ - Tomo aliento - Huir no solucionara nada, vamos. 

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29/12/2020, 23:16
Raven Larson
Sólo para el director

- Pues la verdad es que sí. Nunca he jugado a un videojuego en mi vida... - estaba siendo sincero. No me gustaba mentir a nadie que no fuese mi padre. 

Al ir a mirar los premios, me sorprende que no quieran el videojuego, así que lo descarto y me pienso que podría venirme bien a mi. Entonces veo algo que me llama poderosamente la atención. 

Un peluche de un pingüino guerrero que había visto de reojo en un videojuego RPG. Y me fascinaba. 

- Disculpe. Quiero eso - le digo al encargado de los premios. Cuando me lo da, ya puedo ir a jugar con Simon al Street Kombat. Sorprendentemente se me da bastante bien. Pero de repente, si  previo aviso, llega Kreicy... Y nos machaca. A mi no me molesta ¿Cómo me iba a molestar, si soy un novato? 

Al salir de la sala de los arcades, me vuelvo a asegurar de que mi pingüinito está seguro en su bolsa y voy caminando con mis compañeros, unas manzanas hasta el bar. 

¿Veré a aquella chica? En qué estoy pensando... 

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29/12/2020, 23:49
Director

Se acercan al café The Golden Experience, por un lado Dina y Jules, el muchacho poco antes de llegar se detiene en el grifo público del establecimiento para lavarse la cara y las manos; y por el otro el numeroso grupo conformado por el equipo de Raven, las compañeras de Dina y Lilian, con varios de ellos trayendo bolsas de papel con el logo del establecimiento de las máquinas de arcade.

Junto a la puerta del local está recibiendo a los clientes la diminuta joven que los había invitado a venir en la mañana, con una sonrisa encantadora invita a todos a pasar. Está vestida de sirvienta con un precioso uniforme negro con volados y listones dorados.

Cuando los dos grupos llegan a destino ven a Kreicy con la mirada fija en el suelo, dudando que hacer a continuación, hasta que finalmente se acerca con decisión hasta Dina y le entrega una bolsita de papel, mucho más pequeña que las demás.
—Perdón. —Es todo lo que dice, sin mantener el contacto visual con ella.

Dentro de la bolsa hay un par de coleros elásticos decorados con adorables conejitos de plástico.
—Ya, ya vi que usas el pelo corto, pero bueno... —murmura Kreicy.

Selina viene abrazando un hermoso cocodrilo de peluche de tamaño considerable, pero Lilian está con las manos vacías. Simon tenía unas boleadoras de juguete y Masaharu un Tetris con el que ahora mismo juega. Parece que en la bolsa que trae Raven también hay algo de buen tamaño.

—¡Al fin llegan! —Oyen la voz de un joven alegre que sale a recibirlos.

—Ya, ya sé que aún es temprano, pero no me aguantaba las ganas. —Es un muchacho que han visto en la academia, pero que ahora está vestido con un uniforme de mesero; Flamberge permite el trabajo de medio tiempo y es una de las excepciones a la hora de usar el uniforme.
—Para los que no me conocen, mi nombre es Gurce Goldsworthy y este es el local donde trabaja mi familia. ¡Los invito a que pasen!

—¡Por favor! —añade la chica con entusiasmo.

—Ella es Brigitte Mills, trabaja con su hermano aquí también y los tres somos un equipo en Flamberge.

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30/12/2020, 19:06
Raven Larson

Había llegado la hora. Y, frente a la puerta estaba ella.  Sin darme cuenta, me coloco la camisa del uniforme recta de toda la juega que nos habíamos pegado en la sala arcade. Y estaba vestida de sirvienta. Le sentaba como un guante. Pero eso no lo exteriorizaría yo, obviamente. Porque, junto a ella aparece un chico vestido de camarero. La presenta como Brigitte Mills. Yo ni siquiera me había atrevido a preguntarle su nombre. Entonces algo hace que ese chico se gane algo de mi ira. No sé el qué. Pero intento distraer mi atención hacia otro sitio.

Me fijo entonces en los otros chicos y chicas. Todos llevan sus premios. La Limones parece que está bien. Eso me saca una sonrisa. Entonces me fijo en Lilian. No lleva nada. Y me fijo en el enorme cocodrilo que carga Selina frente a ella. Entonces, miro a mi bolsa. Y me encojo de hombros. Camino hasta ellas y le toco el hombro a Lilian con ligereza.

- Disculpa - meto la mano en mi bolsa y le doy mi pingüino guerrero de peluche - Lo conseguí en el salón recreativo. Puedo conseguir otro algún otro día.

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01/01/2021, 22:50
Dina'tis Korenonamae Veluria

Cuando Kreicy se me acerca la miro con cara de poker, estaba esperando una reprimenda o una confrontación, pero cuando ella habla y me ofrece aquella bolsita, por decirlo de un modo, se me mueve el piso pues no esperaba esa clase de acercamiento de su parte. Recibo el obsequió y niego con la cabeza.

- Soy yo la que tiene que pedir perdón - Exclamo - Las deje solas cuando estaban asustadas, me comporte como una tonta. 

Me rasco la cabeza un poco sonrojada, pero supongo que es mejor dejar ir el tema y dejarlo como algo del pasado, ahora hay una fiesta que atender, puedo ver que este rato fue productivo, pues puedo ver que la mayoría tiene cosas, al parecer mal no lo pasaron. Miro a Kreicy y a Jules. 

- ¿Vamos entonces? - Digo acercándome a los demás. 

Entonces me doy cuenta de que Raven le da un premio a Lillian, bueno, supongo que es su vida y no puedo decir nada a ellos. Camino hasta donde está Gurce y me inclino hacia adelante levemente, parece que su novia no le acompaña por el momento. 

- ¡Hola Gurce! - Exclamo de manera chillona y enérgica - ¿Phoebe-chan no está contigo? - Pregunto con malicia inocente por lo del desayuno. 

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01/01/2021, 23:49
Director

Lilian se estremece ligeramente con el llamado de Raven y se gira hacia él.
—Gracias, pero... pero no es necesario, por favor, quédatelo tú —murmura con timidez, luego añade bajando la voz—: O regálaselo a alguien que valga más la pena.
Si el muchacho insiste, pues no le quedará más remedio que aceptarlo, por cordialidad.

Gurce da un respingo al oír ese nombre, pero rápidamente pone la misma cara de poker que puso Dina hace un momento y levanta el dedo índice con el cual niega en respuesta su pregunta.
—Esa pesada no es ni de primer año rango oro ni trabaja aquí, así que no tiene razón para estar. —Motivo por el cual se lo ve aliviado, parece.

Kreicy, Jules y las demás asienten y se meten adentro.

—¡Bienvenidos! —Saluda alegre Brigitte mientras van pasando uno por uno.

El interior es sumamente elegante, con un diseño victoriano, muebles de aspecto antiguo de madera y vitrinas con postres y dulces por donde se mire. El decorado consiste en plantas y enredaderas por todas partes, flores de todo tipo, tamaño y color, y varias peceras con especies de lo más exóticas de seres acuáticos. Las ventanas son bien amplias, permitiendo observar la calle y el parque en frente. Hay un prolongado mostrador con una caja registradora, detrás de la cual ven a un muchacho enorme y fornido, con las dimensiones de un armario, vestido también de mesero.
Con una amigable sonrisa los saluda a todos y sigue atendiendo a una pareja que se lleva dos parfeit de chocolate y vainilla.

—Hermanito, ayúdame a preparar una mesa grande, deja que Gurce atienda a los demás clientes mientras tanto.

El gigante asiente y se acerca a mover una mesa de cuatro para juntarla con otra igual y así formar una con mayor capacidad. Brigitte saca una pequeña libreta y un lápiz con un pompón en la punta y los mira a todos con entusiasmo.
—¡Empiecen a pedir, por favor! —dice ella mientras su hermano les va entregando la carta a cada uno—. Nuestras especialidades son las rosquillas y los capuccinos, pero también tenemos todo tipo de tartas y pasteles, ¡todo lo que vean en el escaparate está en el menú y totalmente fresco!

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02/01/2021, 00:22
Raven Larson

Su primera negación me desconcierta, y su frase aún más. Le cojo las manos con delicadeza y le coloco el peluche entre ellas. 

Nunca jamás repitas eso. Alguien con una capacidad tan poderosa como la tuya vale mucho. Créeme - tras esta frase, hago que ella sujete la bolsa que llevaba yo, para que lo pueda transportar más fácilmente y con más comodidad. 

Ya conseguiré algún más otro día. 

Me tiro hacia la cafetería y paso al interior. Asiento con aprobación ante la decoración. Me gusta la mezcla de madera y expositores para mostrar los postres. Pero el mastodonte que hay al otro lado de la barra me llama aún más la atención. 

Que mi padre no pase por aquí... 

¡Era enorme! Y resultaba que era el hermano de Brigitte. Vaya, ella tan pequeñita y el hermano tan grandullón. Cuando mueve la mesa, asiento para darle las gracias y, cuando nos dicen sus especialidades, le digo lo que quiero. 

- Un capuchino y una rosquilla glaseada de fresa, por favor - le pido amablemente a Brigitte, mirándola a los ojos, por primera vez, con un ligero sonrojo. 

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02/01/2021, 01:01
Dina'tis Korenonamae Veluria

Cuando responde de esa manera sonrió, me parece divertida su reacción, pero bueno, no es lugar para molestarle mas, de modo que ingreso al local y tomo asiento en una silla desocupada, entonces me propongo a mirar la carta con tranquilidad, tengo entendido que este local es muy bueno, por lo que me relamo los labios mientras leo las golosinas que aquí se sirven. 

- Ummm gracias - Exclamo cuando dicen que comencemos a ordenar. 

El lugar es bastante elegante, de hecho, en mi mente pienso que este lugar haría buen juego con la habitación en la que dormimos actualmente, supongo que es un lugar bastante refinado, aunque los postres y brebajes le dan un toque especial, muy "dulce" por decirlo de una manera. 

- Yo pediré una porción de Pie de Limón con té de limón y jengibre por favor - Exclamo con tono alegre, habían muchas cosas deliciosas, pero para mi aquellas destacaban entre lo demás, y quizás hasta podría sacar ideas para añadir a mis propias recetas. 

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02/01/2021, 01:45
Director

Jules se había puesto un poco pálido -más de lo normal- al ver los precios en el menú, dejando la carta sobre la mesa con delicadeza, pide tan sólo un vaso de agua y un scone.

Pero no es el único en ponerse pálido, Lilian también, aunque por otras razones. Cuando Raven le dice aquello, ella se queda temblorosa con una cara que denota desconcierto y casi podría decirse que está a punto de llorar. No le da tiempo a continuar rechazando el regalo, por lo que lo acepta sumisamente.

Los hermanos Mills se reparten los pedidos y entre los dos vienen trayendo las cosas. No se tardan absolutamente nada.

Selina se había pedido la copa gigante especial con helado, macedonia de frutas, chantilly y jalea, el postre se eleva por encima de su cabeza mientras ella lo contempla con estrellitas en los ojos. Jules mira de reojo el esplendoroso manjar con el rostro ensombrecido y los lentes en blanco.

—No entiendo como es que aún no se te han disuelto los dientes, Dina —comenta Kreicy al ver tu pedido sobre la mesa—. Mira que no te los arreglaré si los pierdes.

—Curioso, tú has sido el único en pedir rosquillas, Larson. —Gurce hace otro comentario, delante suyo hay tres rosquillas cubiertas con un glasé dorado que parece ser original de la casa, puesto que aparecen en el logo y en el letrero. Acompaña con una taza de té de limón igual al de Dina.

—Claro que vamos a merendar con ustedes, pero les ruego que nos perdonen si llegan clientes, el señor y la señora Goldsworthy se han tomado el día libre y quedamos solos.

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02/01/2021, 23:38
Raven Larson

¿Curioso? ¿Por qué curioso? Me dijeron que sus especialidades eran las rosquillas. Pues yo me pedí rosquillas. Cojo una y la pruebo para comprobar que es la rosquilla más deliciosa que en probado en mucho tiempo.

- Hmmm está buena - la expresión de mi rostro no contrasta con lo que siento en mi boca. Para tragar la rosquilla, me tomo un trago de café, el cual he removido previamente con un poco de azúcar. Al escuchar decir a Brigitte decir que iban a merendar con nosotros, me pongo algo nervioso y me atraganto un poco, pero logro que no se me vaya por el otro lado. Observo a ambos lados, para comprobar si hay asientos libres. 

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02/01/2021, 23:56
Dina'tis Korenonamae Veluria

- Jules si quieres pedir algo lo puedo pagar yo - Sugiero, estoy muy agradecida con el y bueno, con lo que me ha ayudado es poco para repagar su gentileza - Luego me ayudas a encontrar un trabajo de medio tiempo eso si - Suelto una carcajada, eso si me dura poco cuando escucho el comentario de Kreicy - ¿¡Eh!? ¿Eso es posible? ¿Puede pasar eso? ¿Estás mintiendo? 

Me pongo un poco pálida y me llevo las manos a la boca, nunca creí que fuera posible que los dientes se puedan derretir... si eso pasara... ¿Cómo podría seguir disfrutando de los limones que tanto amo? Miro el exquisito plato que ha llegado a mi, su sabor es grandioso... pero el comentario de Kreicy me queda dando vueltas en la cabeza. Sin embargo, el sabor es mas fuerte que el miedo y sigo comiendo. 

- Así son las cosas... si se me derriten los dientes... supongo que es un pequeño precio a pagar... 

Puedo escuchar a los dentistas del mundo sacudiéndose tras mi comentario. 

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03/01/2021, 00:26
Director

Con una gran sonrisa, Brigitte acerca una de esas rosquillas doradas al plato de Raven.
—Tienes que probar una de estas, ¡verás que son aún más ricas!

—De verdad te agradezco, Veluria, pero no quiero deudas con nadie —tercia muy serio Jules, dándole un bocadito a su scone, tratando de hacerlo durar.

—Exageraba un poco, pero a la larga es cierto, que es ácido cítrico eso —Responde Kreicy a la preocupación de Dina—. Supongo que si te cepillas bien luego de cada limón no habrá problema, quizás.

La charla y la merienda continúan alegremente durante algo más de una hora. De tanto en tanto entra algún cliente y Brigitte o su hermano Bernard se levantan a atender.
La sorpresa final fue un enorme pastel dorado con los nombres de cada uno de los miembros de los equipos de primero de rango oro escritos en merengue, fue allí cuando algunos recordaron la ausencia de cierta persona.
—Al final parece que no pudo venir.

Entonces en un vistazo fugaz por la ventana, Raven ve un rostro que le crispa los nervios.

Un hombre curtido de cabello largo y liso, con mirada severa y cubierto de cicatrices sale del asiento de pasajero de un coche lujoso de color plata. Del asiento del chofer sale una mujer rubia con cara de pocos amigos que escupe al suelo el cigarro que tenía en la boca y lo pisa. Cierra la puerta con brusquedad.
Los dos visten uniforme de alto rango del ejército bremense.

Del asiento de atrás se baja Victoria Vicens, que sin ninguna demora avanza con paso decidido hasta la puerta del café donde están todos. Sus escoltas se quedan próximos al auto, la mujer le dice algo a su compañero, pero éste ni responde ni se inmuta.

La última en bajarse del coche es Molly, que con pesadumbre se levanta del asiento, rascándose la cabeza, la puerta queda mal cerrada al primer intento y con un quejido la cierra de nuevo correctamente. Trae su túnica de laboratorio sobre los hombros, que parece que no se la quita ni para dormir, con las manos en los bolsillos va detrás de la princesa.

—¡Bienvenidos! —exclama Brigitte, intentando poner una sonrisa, pero le tiemblan los labios debido a los nervios.

—Apártate, no he venido a perder el tiempo con postres.

—Yo sí, quiero un trozo de ese pastel que está allí —indica la profesora, señalando el que tienen a medio cortar sobre la mesa donde están ustedes—. Y un batido de durazno.

Victoria se adelanta y se acerca a Raven, notándosele un ligero rubor, pero su semblante permanece estoico.
—Tú, exijo un duelo contigo ahora mismo.

Gurce, Bernard y las chicas reaccionan con sorpresa y desconcierto, mientras que Jules continúa disfrutando del pastel gratuito con la boca llena de merengue.

—Necesito comprobar de lo que eres capaz para considerar la propuesta de ser mi futuro esposo, Raven Larson —continúa Victoria, sin miramientos y ni un ápice de duda ni vacilación.

Todos quedan pasmados, con la boca y los ojos blancos muy abiertos.
—¿E...?