El coracón de Æther no tenía mayor atención para Row, entrar en la mansión mecánica sí; al menos hasta que Velo Nocturno detalló sus habilidades como catalizador tecnológico y mecánico, lo de mágico le era más indiferente.
- Si ese objeto es delicado, podría construir una contenedor gravitacional donde poder moverlo sin temer a que se rompa o explote, -la mente de Row ya estaba trabajando en la idea- o ambas cosas. La cuestión es de qué tamaño debería ser como mucho para que el encargado o encargada de infiltración pueda sacarlo del edificio cómodamente.
Sí, un contenedor gravitacional sería ideal, pero los materiales eran delicados y tardarían un poco en llegar, debía ponerse en movimiento enseguida, nada más abandonaran la sede de los Ladrones de Medianoche. Pero para Row no habían acabado las sorpresas aquella noche. Al escuchar el nuevo "clic" se levantó y recogió el mapa extendiéndolo sobre la mesa.
- Hoy es navidad, ¿verdad? Eso o hemos muerto y estamos en el cielo -estudió el mapa con detenimiento escuchando lo que Velo Nocturno decía de él-. Si es mecánico, como su nombre indica, tiene una serie de rotaciones, los pasillos cambiarían pero en un patrón. Si conseguimos alguna forma de entrar -miró a Eleanor que se había ofrecido a visitar la casa antes- me gustaría ir contigo para poder establecer un patrón de movimientos.
Inspeccionaba las salas, las líneas, la curiosa habitación central sin salida, a la vista pero tendría una y ella la encontraría. Aunque la siguiente mención de Dorothy al uso de explosivos la puso tensa y se incorporó mirándola aterrada.
- No puedes explotar la mansión mecánica, ni una piedrecita minúscula de ella. Sería un atentado a una obra maestra -le dijo con algo de pánico; aunque sabía que de ser necesario el corazón de Æther debía ser lo primero.
La comunicación se cortó, ahora venía lo interesante, debían planear un robo.
Rosia asintió lentamente al escuchar cómo era el artefacto, intentando acordarse de tantos detalles. Lo importante era que lo reconocería en cuanto lo viera, sin duda. Y aunque el plan de recogerlo cuando lo presentara no era una opción, por suerte parecía que iban a tener un momento perfecto para entrar.
La chica se mantuvo moviendo las piernas en el sillón, mientras observaba bien el plano y recordaba toda la gente que iba a estar allí. Si me cuelo y me ven, no va a ser tan fácil decir que trabajo allí, y tampoco podré decir que voy de visita a ver a alguien. No, para cuando entremos tenemos que tenerlo todo muy muy preparado. ¡Qué emoción!
Aunque ella no tenía muy claro cómo estar preparada, vio que los demás sí que parecían tener alguna idea. ¡Cómo se nota que ya han hecho más casos! No me puedo quedar atrás. Tarareando y pensando para sí misma, pensó alguna forma de ser de utilidad a todo lo que mencionaban. Finalmente parecía que había algo de lo que se podía encargar y volvió a levantar la mano, animada y casi dando botes en el sitio.
- ¡Yo, yo! ¡Yo me puedo encargar de comprobar si de verdad las habitaciones se corresponden con las del mapa! O de buscar alguna forma de entrar por el jardín. Si solo hay un guardia vigilando, será más difícil que me vea, y puedo acercarme a las ventanas del primer piso y sacar algunas fotos para ver si de verdad es como lo que tenemos o no. - resumió contenta, mirando luego a Víctor - Y si hace falta quitarle las llaves al guardia, contad también conmigo. Las tomaré prestadas en un "plis".
Si la mansión albergaba tecnología tan avanzada e inusual, sería trascendental adquirir toda la información posible acerca de sus características y su funcionamiento. Yo debía ser quien se encargara de neutralizar los sistemas de seguridad, y para ello debía saber a qué me enfrentaba. La cuestión era ¿cómo podía descubrir lo que necesitaba?
—Necesito saber más sobre los sistemas de seguridad de la mansión. Es posible que esté protegida mediante sistemas que yo no haya visto nunca. Lo ideal sería disponer de los diseños, pero no es así, o ya nos los habrían mostrado. Probablemente los habitantes tengan información útil, ya que deben saber qué no hacer y dónde no acercarse para no activar las alarmas. Quizás podríamos tratar de sonsacar información a alguno de ellos, pero me temo que eso escapa a mis capacidades.
»A mí también me gustaría adentrarme en la mansión, o al menos verla de cerca —añadí cuando Eleanor y Rowina sugirieron visitarla antes del golpe—. Es de vital importancia que vea con mis propios ojos el lugar.
-Bien, parece que la mayoría quiere optar por un día de campo en la casa durante el día. Propongo esto:
Se inclinó hacia adelante en la mesa, ojos centelleantes con la idea que estaba tomando forma en su mente, y una sonrisilla maliciosa que precedía la misma.
-Llevaré a parte del grupo conmigo en la visita que arreglaré. Es normal traer algunos sirvientes en esa clase de cosas. Los que menos encajen con esta labor, pueden organizar un grupo aparte para ser pillos y colarse a examinar cosas que no podrían de la otra forma.
Pensó un momento, llevándose la mano a la barbilla.
-Debería poder pasar con facilidad un par de criados en un rol u otro. Por favor, repartanse como mejor gusten, pero si son muchos criados me veré como una persona malcriada! -hubo una suave risilla- Lo cual no me molesta.
- Tranquila, cuidaré de no hacer explotar nada si no es necesario - respondería a Rowina, antes de guardar silencio e ir escuchando las ideas y conclusiones propuestas por cada quién.
Por su parte, lo suyo no era el reconocimiento como tal: eso de infiltrarse a escondidas, estudiar medidas de seguridad o evaluar capacidades de gente no era particularmente su área, pero la experiencia le servía para ser de utilidad en una o dos cosas que podrían ayudar a complementar las especialidades de alguien más.
- Alix y yo podríamos acompañarte como tus criados... Conozco suficiente de etiqueta por si tenemos que tratar esos asuntos durante la visita, y aunque desconozco su es el caso de Alix, al menos podrá pasar por un joven mayordomo de esos que les gustan tanto a las chicas de ahora - propondría, antes de voltear su mirada a otro par de sus compañeros. -. Victor y Rowina tal vez podrían entrar como otra pareja visitando la mansión... Dividirnos la exploración ayudará a que ambas partes llamen menos la atención - explicaría, finalizando sobre Rosia. -. Por último, habría cosas a las que definitivamente no podremos echarle el ojo como nos gustaría: para eso, Rosia podría encargarse de curiosear intentando no llamar la atención.
- ¿Suena a un buen plan?
Con gesto atento y extrañamente feliz Row observaba y escuchaba a sus compañeros.
Rosia quería comprobar que el mapa era correcto, Alix revisar los sistemas de seguridad, Eleanor estaba escribiendo el guion que llevarían a cabo y Dorothy organizaba a todos ellos; sí, se sentía feliz. Siempre se había sentido excluida por su estado físico, la habían apartado de trabajos forzosos, pero en aquel lugar era una más y era algo de agradecer enormemente. Aún así, recordándole su persistente debilidad le sobrevino un ataque de tos.
- ¡Cof, cof, cof, cof, cof! -se llevó el pañuelo a los labios y levantándose se apartó un poco del resto de sus compañeros.
Cuando éste cesó, volvió al sofá sentándose junto a Rosia.
- Dividirnos será efectivo, no tengo ni idea de etiqueta, así que Dorothy harás un mejor papel como sirvienta. Tendré que buscar mis mejores ropajes para hacerme pasar por la señora del señor Lestrade -le guiñó un ojo divertida-, aunque le advierto que visitar esa mansión conmigo será tedioso y aburrido. Me gustaría anotar las rotaciones mecánicas para poder establecer un patrón de movimiento y no perdernos una vez estemos en el interior. Vamos a ser unos visitantes muy lentos y observadores.
Aunque tal vez sus mejores ropas serían las peores, o incluso menos, del tipo de gente que solía entrar en lugares así. Le dio un pequeño codazo a Rosia sentada a su lado y acercándose le susurró al oído.
- Rosia, ¿tienes algo que puedas prestarme?
La familia de Row no era acaudalada para permitirse más de un traje o dos. Así que si Rosia no tenía nada que le viniera, tendría que buscar una forma creativa de conseguir su disfraz.
- ¿Con qué pretexto vamos a pedir visitar la casa? No creo que nos dejen entrar sin más. Y más importante ¿cuándo? porque quiero empezar ya a trabajar en el contenedor gravitacional.
Rosia sonrió divertida al ver que todos ellos querían entrar a la mansión cuanto antes, aunque le surgían las mismas dudas que a Row. ¿Dejará ir a tantas visitas el señor Cogsworth?
Sus dudas quedaron de lado cuando escuchó a la mecánica preguntarle por un vestido. Rosia la miró de arriba a abajo, se quedó pensativa unos momentos y finalmente asintió sonriente.
- ¡Creo que sí! Y si no, seguro que puedo pedir uno prestado del cabaret. - respondió en voz alta, sin importarle mucho que estuviera susurrando por algún motivo. Después volvió a asentir a las preguntas - Mi plan era entrar por el jardín como a última hora de la tarde, pero si vamos a ir todos de excursión, a lo mejor puedo entrar por la puerta principal... Por debajo del vestido de alguna. - sonrió, mirando a Row y a Eleanor, ya que asumía que Dorothy no llevaría nada tan pomposo - Oh, pero si decís cuándo ir de día, supongo que lo antes posible, ¿no? Tampoco tenemos mucho tiempo y supongo que el señor Cogsworth no dejará entrar a cualquiera que toque el timbre.
Iría escuchando a los demás en silencio y de forma educada, viendo como se repartían y que planes tenían. Muchos parecían querer entrar cuanto antes en la mansión, ya fuera Eleanor con un par de sirvientes o yo haciendo de pareja de Rowina para poder entrar nosotros -Si queremos entrar a plena luz del día, necesitaré un poco de trabajo para ser menos reconocible- comentaría... No era buena idea que quisiera entrar como un ex-policía fugitivo, por lo que necesitaré un poco de ayuda para pasar desapercibido. Miraría a Rowina y sonreiría levemente -Lo tedioso y aburrido se me da bien... Por algo me dejaban las guardias largas y el papeleo denso en la comisaría. Aunque seguro que será interesante- comentaría no pareciéndome mal.
Aunque lo que dijo justamente Rosia fue lo que más estaba pensando mientras ellos hablaban -Yo tampoco creo que el señor Cogworth haga visitas guiadas a cualquiera... si no sería bastante más sencillo nuestro trabajo si simplemente con pedirlo nos dejasen verlo- comentaría mirando a la pelirroja y asintiendo -El plan para adentrarnos dentro suena bien; pero creo que nos hemos saltado la parte de como entrar. Quizás lo mejor será primero de todo estudiar el sitio... Podemos comprobar si dentro de poco hay algún evento previo a la exhibición en el que tal vez podamos entrar como mano de obra o invitados, quizás el cocinero necesita un pinche, o si alguien esta enfermo y necesita una visita médica, o si quizás están contratando nuevos guardias... Incluso quizás como lugar de interés y mansión, se pueda usar como lugar para el buffet de una boda. Cualquier gancho nos podrá ayudar; o incluso quizás nosotros mismos crear el gancho- comentaría hablando con los demás -Se que es la parte aburrida y seguramente todos deseemos entrar cuanto antes a fisgar; pero cuanto mejor conozcamos el lugar y la situación, más pronto podremos entrar, mejor estaremos dentro y más tiempo podremos estar en su interior. La noche es joven, por lo que si os parece bien, creo que podríamos dedicarla a la investigación de los huéspedes y de cualquier evento próximo en la mansión o que tenga relación con ella: Periódicos, anuncios de trabajo, revistas... ¿Que os parece?
-Estan tomando las visitas por cosas garantidas, recuerden que el hombre aquí es poco sociable. Yo particularmente puedo aprovechar mi identidad diurna y potencial como inversora o compradora para una excusa, y seguramente pueda relacionarme con la gente que vaya a ir a la muestra para que me presenten. Sin embargo, no es algo disponible para todos. Es importante, también, ir en grupos separados, no sea que se nos asocie.
Puso esto sobre la mesa, revisando las hojas adicionales de información que aportara Velo Nocturno.
-Si se nos ve a demasiados a la vez en distintos sitios, los antiguos compañeros del oficial comenzarán a buscar coincidencias en otros lados. Por lo demás, hoy es una buena noche para los que prefieran la opción de colarse. Conmigo mañana o pasado deberían ir, si se me permite recomendar, los que necesiten apreciar con que trabajarán. Alix puede ir evaluando la clase de seguros y mecanismos a la luz del día, la estimada Dorothy puede ver qué clase de sustancias pueden trabajar mejor derritiendo ciertos materiales o dónde puede colocar ciertas otras sustancias para contacto con la piel, y el oficial puede ir ojeando el tipo de enemigos que podríamos encontrar.
Miró a Rowina y Rosia entonces.
-Lo que proponen ambas por otro lado, alinea más con tantear por la noche, pero deberían llevar a una o dos personas que sepan combatir y adaptarse solo por si las cosas se avisan. Eso sería doble trabajo para el oficial, y aunque la idea de una noche fría y sacrificada no me es muy placentera, bueno...yo también sé lanzar un puñetazo, soy bastante adaptable verán. -rió apenas. Irritantemente adaptable sería una mejor definición, dependiendo de quien lo dijera- El resto que no vaya, podría hacer labor investigativa con una taza de su bebida preferida como sugiere nuestro colega aquí.
Rosia asintió a las intervenciones de Victor y de Eleanor. Si hay forma de tener a alguien dentro antes del robo seguro que es mucho más fácil que nos cuele. ¡A lo mejor me puedo meter en una maleta o en un carrito de la comida! La jovencita esbozó una sonrisa divertida, pensando en qué sitios podría caber para entrar allí. Y aunque no sabía investigar mucho, sí que había algo que podía hacer. Repentinamente, se puso en pie con las manos en la cintura.
- ¡Pues si vamos a empezar ya esta noche, será mejor que me vaya yendo! Cuanto antes comprobemos si la mansión se mueve, más fácil será hacerse una idea de qué necesitamos para entrar, ¿no? Además, esta noche hay bastante lluvia y será más fácil pasar desapercibida que en una noche tranquila. Aunque hará un poco de frío, jeje. - declaró, sonriente, rascándose la mejilla. Luego cayó en algo más y levantó la pierna en una patada alta, sonriendo satisfecha consigo misma - Y no tenéis de qué preocuparos, ¡yo sé defenderme solita! Algunos clientes del cabaret se ponen un poquito más cariñosos de lo que deberían y bueno... ¡Hay que hacer que aprendan, aunque sea más flojito! - bajó la pierna y sonrió sacudiendo las manos, quitándole importancia - En todo caso, seguro que llama menos la atención una persona sola que siendo varios.
Si nadie me lo impide, voy a colarme en el jardín esta misma noche para ver por las ventanas si el mapa se corresponde con cómo es la mansión. Y si las cosas van bien, intentaré comprobar también las de la segunda planta.
- Entonces encantada -contestó a Lestrade con contagioso optimismo.
Aunque seguía sobre la mesa la razón por la que deberían dejarlos entrar en la mansión. Row apoyó la espalda en el respaldo del sofá, mirando pensativa los mapas.
"Que requirieran los servicios de un mecánico en una mansión mecánica, sería algo plausible. Tal vez pueda encargarme de que algo deje de funcionar, pero claro eso no aseguraría que buscaran los servicios de mi familia. Además estoy segura de que el señor Cogsworth podría repararlo por sí mismo, nadie tiene una mansión así si no es porque él mismo o alguien cercano puede ayudarle a mantenerla."
- Sí, lo de separarnos se da por sentado -contestó interrumpiendo su hilo de pensamientos.
"Aunque claro, si encontrara la manera desde fuera de..." no, necesitaba entrar para ver el resto de engranajes que hacían girar esa maravillosa mansión y sus secretos. Eleanor proponía que tanto ella como Rosia se colaran por la noche, tenía su lógica y ella sabía pasar desapercibida, la gente no solía fijarse en ella, en ciertas ocasiones era una maldición, en otras una certera ventaja.
Al ver que Rosia se levantaba dispuesta a marcharse Row se incorporó situándose a su lado.
- Espera Rosia, si vas a entrar esta noche, voy contigo hasta el cabaret. Por las ropas, será mejor tener todo organizado desde el principio por si hubiera imprevistos, aunque también puedo colarme contigo si te parece bien o esperarte fuera por si algo sale mal. Tengo en casa un par de comunicadores de corta distancia que mejoré la semana pasada. Sería buena idea que alguien estuviera fuera por si ocurre una emergencia y tanto el equipo interior como el exterior contara con uno.
Infló las mejillas cavilando, había ampliado el alcance de los comunicadores pero para que fueran indetectables no podían cubrir un rango muy alto. Aún así si alguien estaba fuera de la casa, debería servir. Podían probarlos antes de entrar, esperaba que la mansión no contara con ningún anulador de señal, aunque si era así también sería de utilidad descubrirlo antes de infiltrarse a robar el corazón.
- ¿Voy contigo o te espero fuera con el comunicador? Sea como sea, necesitaré ropas mejores.
Rosia se quedó pensando un momento al ver que Rowina se levantaba con ella por lo de la ropa.
- Acabo de venir del cabaret así que sería raro si vuelvo allí a pedir ropa ahora... Pero puedo ir mañana por la mañana y llevártelas. - asintió sonriente. Estaba dispuesta a cumplir su parte pero no quería levantar más sospechas - ¡Oh, pues si tienes algo para comunicarnos estaría muy bien! Creo que es mejor si te quedas fuera por si pasa algo o hace falta alguna distracción.
-Yo puedo proveer la ropa adicional, no se ven demasiado fuera de mi talla. Solo hagan una pequeña escala en la cuadra de mi hogar.
Hubo, sin embargo, una mueca de resignación frustrada de su parte.
-Mientras más las oigo, más quiero ir a buscar algún problema allá...nh... -dijo con cierta pena. Esa era la clase de desvíos que hacían las cosas más complicadas- Pero no...no hoy.
Eleanor suspiró.
-Si nadie tiene más que agregar, demos por finalizada esta reunión, damas y caballeros. Ya todos tenemos opciones para tomar y son profesionales para elegir donde estar y como hacer. Pero si en estos días hay necesidad adicional de verme, siempre pueden ir a pedir trabajo a la casa Quinnel, estaré encantada de entrevistar gente esta semana coincidentemente. -dada la excusa de contacto por si hacía falta algo más, se terminó su café y se puso de pie.
-Dedicaré mañana a arreglar las cosas de mi parte y con algo de suerte pasado haya concretado una visita amistosa.
Según iban comentando, Dorothy cayó en cuenta que tal vez pasó por alto varios detalles al proponer su idea, aunque por suerte estaba el resto para ir aclarando y dándole forma al plan.
- Esperaré entonces a los resultados de la investigación de hoy, y los preparativos de Eleanor para una infiltración más... abierta - declararía, mientras empezaba a guardar algunas cosas en su bolso. -. Tomaré estos días entonces para preparar algunos materiales que podrían ser de utilidad. ¿Por casualidad alguno tiene nariz sensible o problemas respiratorios? Seria bueno tenerlo en cuenta por si puedo hacer suficiente para repartir, aunque no se si me dará el tiempo.
Por su parte, la doctora no era mucho de estudios previos a la misión ni de infiltraciones: lo suyo era más ya pasando a la acción, pero podía confiar en que el resto se encargaría de hacer esa parte previa y poner a todos al día de lo necesario.
Mientras el resto registra la mansión, visitare el mercado y mi laboratorio para comprar y fabricar viales. Esperaré luego a pasado mañana para la visita con Eleanor y Alix.
No es que hacerse pasar por criado se le fuese a dar especialmente bien. No acostumbraba a moverse por ambientes de alta alcurnia, por lo que apenas conocía algunas normas básicas de etiqueta, pero sería la opción idónea para poder reconocer de primera mano los sistemas de seguridad de los que disponía la mansión.
—Hacerme pasar por criado me sería de gran utilidad. Debo admitir que no estoy acostumbrado a ocultarme a plena vista ni hacerme pasar por otras personas, pero me las puedo arreglar. Puedo buscarme ropa elegante. Aunque necesitaría ayuda para alterar mi apariencia para no ser fácilmente reconocible.
Al oír la forma en que Dorothy comentaba cómo podía plantear su papel, se sonrojó y apartó la mirada. Nunca se había considerado demasiado atractivo, así que no estaba seguro de por qué hacía ese comentario.
Asintió a lo que decía Lestrade. Debíamos investigar a los huéspedes cuanto antes.
—Yo quizás podría preguntar a algunos contactos por si saben algo sobre los habitantes de la mansión.
Negó con la cabeza cuando Dorothy preguntó si tenía algún problema respiratorio.
Al día siguiente, quiero indagar si alguien sabe algo acerca de los habitantes de la mansión.
Por mi parte pasaré la mañana buscando entre mis amistades y la gente de "alcurnia" a algún invitado para ver de engatusarle a alguna invitación o presentarme al dueño de la casa con pretexto o bien de intereses monetarios o curiosidad.
- Oki Rosia, entonces pasemos por mi casa a por los comunicadores y te haré de apoyo desde el exterior. Mañana me podré con el contenedor gravitacional y esperaré las ropas cuando puedas.
Row empezó a ponerse el abrigo que seguía todavía empapado. Le sobrevino otro ataque de tos que ahogó en la tela del codo de la chaqueta. Eso respondía de sobra la pregunta de Dorothy, le miró mordiéndose la comisura del labio.
- Yo, señorita Hearth -se notaba claramente que se la veía incómoda admitiendo aquello, pero sería peor no hacerlo y que eso les estropeara la misión. Row era pragmática cuando las situaciones lo requerían-. Ha sido un placer, estamos en contacto.
*Se va con Rosia a apoyarla desde fuera con el comunicador y al día siguiente empezará a trabajar con el contenedor gravitacional.
Suspiraría levemente al ver a las más jóvenes queriendo entrar hasta esta misma noche para fisgar en la casa... ante lo cual simplemente sonreiría y negaría -Bueno, yo empezaré esta misma noche con la investigación de la gente que reside o trabaja en la mansión... si son poca gente en la que el señor Cogworth confia, no será excesivamente complicado. Si alguien necesita mis servicios o mi compañía para alguna labor, o hasta acompañarme en la investigación, pueden contar conmigo- terminaría diciendo de forma educada, viendo que más o menos todos los demás ya iban trazando su propio plan.
Yo esta misma noche comienzo a investigar y a tratar de averiguar datos sobre la gente que vive en la mansión para conocerlos y saber que nos espera.
Con un nuevo robo por delante, y después de decidir cuáles serán vuestras primeras acciones junto a los que serán vuestros compañeros en esta misión, los Ladrones de Medianoche abandonáis uno por uno vuestra guarida, dejando algún tiempo entre una salida y otra para no levantar las sospechas de posibles viandantes.
La Mansión Mecánica, Bartholomew Cogsworth y el experimento dentro de cuatro días. Esos son los obstáculos que se interponen entre vosotros y vuestro objetivo, el Corazón de Æther. ¿Podréis superarlos? La batalla ya ha comenzado.
Continuamos en la siguiente escena.