SHANG TSUNG: Si nos encontramos en la situación que nos encontramos, es por su culpa. Antiguo campeón de Mortal Kombat, tras perder contra el gran Kung Lao hace 505 años, perdió gran parte de su poder y del favor del Emperador. Tras ser debidamente castigado durante años, logró convencer al príncipe Goro para que fuera su nuevo campeón y logró la venganza contra el gran Kung Lao y hacerse con su alma. Tras ello, las victorias de Goro se iban incrementando mientras Shang Tsung se iba haciendo con el control del torneo y así volviéndolo más corrupto para sus intereses. Así hasta hace 5 años, donde iba el Outworld por fin a hacerse con la 10ª victoria consecutiva y con ello el libre acceso al Earthrealm para conquistarlo. Pero Liu Kang truncó los planes al derrotar a Goro.
El Emperador no iba a permitir otro fracaso, más sonoro aún que el anterior, así que sólo le esperaban cosas peores que la fría muerte. Invocando una clausula creada por él mismo, retó a un exhausto Liu Kang como ex campeón que no había tenido su revancha frente al antepasado del guerrero shaolin, y antes que Raiden pudiera impedirlo descargó todo su poder y magia para noquear a Liu Kang… y matarlo. Al reclamar el alma de Liu Kang, el hechicero buscaba un doble seguro de vida: por un lado, él representaba al Outworld con lo cual debía contar como la 10ª victoria y así evitar la furia de Shao Kahn. Por otro lado, para asegurar la victoria del Earthrealm, Raiden podía indultarle todos los crímenes cometidos a lo largo de los siglos para que el alma de Liu Kang y con ello la victoria siguiera siendo de la Tierra. Realmente lo que ocurrió es que se desató el caos, y Shang Tsung al escapar a un lugar desconocido hizo colapsar su isla llevándose consigo los cadáveres y los más débiles que no pudieron escapar de un reino y otro.
Shang Tsung violó las reglas sagradas del Mortal Kombat, porque quizás de cara a los mortales podía imponer su corruptela, pero no era lo mismo hacerlo frente a los Dioses Ancianos. Aunque ese asunto quedó en manos de Shao Kahn y Raiden, y mientras había una respuesta oficial empezó a crear su propia fuerza secreta. Aunque finalmente la victoria fuera por el Outworld, sabía que Shao Kahn iba a vengarse igualmente de él. Y lo mismo con Raiden. Se desconoce si tiene interés alguno en el nuevo torneo, aunque las fuerzas defensivas del Orderrealm están principalmente puestas para vigilarle. Aunque será difícil hacerlo directamente en Shang Tsung, siendo un hechicero con la habilidad de adoptar aspectos distintos. Pero lo que todo el mundo se pregunta, aunque jamás en abierto, es… ¿habrán contactado el Emperador y/o el Dios del Trueno para que forme parte de su bando para asegurar la victoria? Sería una apuesta muy arriesgada, pero con Goro y Liu Kang muertos, es posiblemente el guerrero más poderoso que hay… incluso algunos dicen que, incluso, podría plantarles cara directamente a cualquier dios o Emperador…
LORD RAIDEN: Designado protector del Earthrealm, ya desde la época que el Dios Anciano Shinnok cayó en desgracia e intentó hacerse con el reino hace varios miles de años, ha logrado desempeñar con éxito su tarea. Aunque no es igual proteger tu mismo que tener que seleccionar a humanos que lo hagan por ti, y por ello el torneo de Mortal Kombat se volvió un verdadero quebradero de cabeza para el Dios del Trueno. Cada vez más dependiente de las armas para resolver sus conflictos, pese a la natural capacidad de evolucionar de los humanos, cada vez costaba más encontrar guerreros excepcionales que se prestaran a dar su vida por el Earthrealm. Y cuando el Outworld introdujo razas como el príncipe Shokan, todo parecía perdido. Pero si algo destacaba a los humanos, es que en los momentos de mayor necesidad surge la gente más excepcional, y en el torneo del todo o nada así fue. Liu Kang logró derrotar a Goro en una batalla épica donde la muerte casi alcanzó para ambos… y así fue, cuando Shang Tsung rompió todas las reglas. Ahora, 5 años después, volvían a estar como antes, pero sin el mayor guerrero que jamás ha tenido la Sociedad del Loto Blanco. Quizás no volverá a tener a un Liu Kang en sus filas… pero quizás ha llegado el momento de jugar todas las cartas de la baraja.
SHAO KAHN: El Emperador. El conquistador insaciable. Después que hace más de dos mil años ocupara el trono del anterior monarca del Outworld, Onaga el Rey Dragón, expandió el reino hasta todas las fronteras conocidas y empezó a expandir sus fronteras. Desde arrasar reinos menores como Zaterra, su mayor logro sin duda fue conquistar hace unos 700 años el gran reino de Edenia. Desde entonces, su principal objetivo ha sido el Earthrealm, pero para evitar que le sucediera lo mismo la Reina Sindel lanzó unos hechizos protectores suicidándose y anclando su alma al Earthrealm. Shao Kahn se quejó a los Dioses Ancianos, y finalmente se le dio una oportunidad legítima al Emperador de poder conquistar el Earthrealm: lograr 10 victorias seguidas en un torneo llamado Mortal Kombat. Inicialmente le pareció un puro trámite mientras se dedicaba a seguir asegurando sus nuevas fronteras, la derrota de Shang Tsung frente a Kung Lao fue un golpe que no esperaba el Emperador. Desde entonces, se volvió más activo a asegurarse por las buenas o por las malas, el hacerse con el Earthrealm mientras “mataba el tiempo” ampliando sus fronteras subyugando más reinos menores, como por ejemplo el reino vampírico de Vaeternus. Esta vez parecía que la victoria ya era segura… pero Shang Tsung volvió a fallarle de nuevo. Aunque esa rata creó un conflicto suficientemente grande para no tener que esperar otros 5 siglos. El problema para el Emperador es que se ha vuelto un peligro interno como quizás jamás había tenido, pero su prioridad era asegurarse la 10ª victoria al precio que fuera… el resto, caerían por si solos, como todos los que le han opositado han hecho siempre, antes incluso que fuera el Emperador.