Como te había tocado de compañero de habitación a Johnny Cage, no te fue difícil darle esquinazo e ir por tu cuenta. Menos fácil fue dar esquinazo a guardias que pasaban por allí para evitar que te dijeran nada, pero al final habías logrado tu objetivo: meterte en donde estaban los 8 kombatientes enemigos, sólo y con guardias que más que protegerte te arrestarían. Si era tu objetivo suicidarte, ibas por buen camino...
Que sólo hubiera 2 mujeres, si es que se puede considerar "hembra" a ese montón de raíces retorcidas, le había servido para tener una compañera de habitación que se pusiera a dormir y que no molestase más. Así ella podía salir con cierta tranquilidad sin preocuparse de dar explicaciones, aunque tras la desbandada del Comedor iba a no ser la noche más tranquila para salir de allí.
Y de pronto, ve al tipo de pelo azul, uno de los posibles rivales durante el Torneo. ¿Allí? ¿Que hacía allí? ¿Lord Raiden había pasado a aplicar tácticas más propias de Shang Tsung o el Emperador y mandaban asesinos?
¿Que haces aquí y que quieres? - dijo mientras sacaba sus abanicos de acero.
Miré con gesto imperturbable los abanicos y luego la miré a ella a los ojos:
- No tienes motivos para temerme, al manos hoy, yo respeto las sagradas leyes del torneo. He venido porque quiero hablar a solas contigo. ¿Sería posible hablar en un lugar privado, por favor?. No deseo que nos interrumpan...
Parecía que no me había reconocido...
Tras unos momentos de duda, decidió que no parecía una amenaza, así que rápidamente le hizo gestos para que le siguiera rápidamente y colarse en una pequeña habitación. Afortunadamente había estado revisando sitios donde esconderse rápidamente si se acercaban guardias, y desde luego ahora menos que nunca quería ser encontrada en dicha situación.
Una vez ambos dentro, se quitó la máscara y volvió a mirar al tipo que lo miraba de forma extraña.
Dime, ¿de que deseas hablar?
Era increíble lo hermosa que era, más de lo que recordaba, pero no había venido aquí a recrearme en su belleza, aunque fuera un agradable añadido. Manteniendo mi rostro imperturbable, fui directo al grano, sin mostrar la menor emoción:
- ¿Sabes algo de lo que ha pasado esta noche?. Si el hechicero tiene planeado aparecer, me gustaría saberlo... Después de todo, si no me equivoco, tienes trabajado con él...
Desde luego que no estaba equivocado, pero dado que parecía que no me reconocía, era una buena oportunidad de probar su sinceridad.
Kitana se rió del último comentario.
Muchos de la Tierra aprendisteis a temer demasiado a Shang Tsung y demasiado poco a Shao Kahn. Somos muchos los que trabajamos para el Emperador, y muy pocos por el hechicero. Yo no asistía a los Torneos porque trabajase para Shang Tsung, estaba de invitada, y desde luego mi rango no era inferior al suyo...
Kitana hasta el momento no se había planteado que significaba una posible intervención de Shang Tsung, pero ahora que lo pensaba...
Que esté aquí Shang Tsung es mala cosa. Algunos estarán más pendientes para arrancarle la cabeza si lo pillan que para luchar por el Torneo... y eso es más malo para vosotros que para nosotros. Seguramente Reptile andará distraido, pero el resto lo tienen poco personal como para darle más importancia que al Torneo. Ya ha traído a gente fuera del Torneo para ese cometido. ¿Pero y en vuestro bando? Kung Lao lleva años intentando darle caza, y creo que no es el único de los vuestros que le pueda más el sentimiento de venganza...
He asumido que el "tienes trabajado con él" querías decir "habéis trabajado con él", porque sino, no se que demonios querías decir con esta frase así estructurada xD
En mi rostro se dibujó una sonrisa carente de humor:
- Si, bueno, dicen que el hechicero ha sabido ganarse enemigos con los años. En cualquier caso ten por seguro que, cualquiera que sean los sentimientos que despierten en los guerreros de la Tierra, no impedirán que nos esforcemos en ganar el torneo... Por lo menos en mi caso...
Luego la miré a los ojos y añadí:
- ¿Puedo preguntar la razón por la que tú estás aquí realmente?. Creo conocerte lo suficiente como para pensar que tú no deseas ganar el torneo y que este mundo sea arrasado por Shao Kahn...
Ups, menos mal que no me han visto ninguno de mis profes de gramática ;D
¿Conocerme? - Kitana dio un paso hacia atrás sorprendida - ¿Quien... quien eres tu?
Ese pelo azul... ¿Será...?
- Soy Ashitaka, hijo de Jotaro, del linaje mortal de Lord Raiden... Yo fui el niño al que salvaste la vida, que vio tu verdadero rostro... - Le dije con una cálida y amable sonrisa, la primera que he tenido en años.
Así pues, parece que hice un buen trabajo esa noche...
Sonreí a mi pesar:
- Bueno, no puedo quejarme del resultado de eso, ya que gracias a ello sigo aquí... - La miré unos instantes y finalmente le pregunté, con delicadeza... - ¿Puedo preguntarte la razón de ello?. Quiero decir, te arriesgaste mucho, si lo hubiesen descubierto, podría haberte metido en serios problemas. Esa es otra de las razones por las que vine a verte, si mañana, dado mi estilo de lucha característico, descubrieran quien soy, podrían averiguar lo que sucedió realmente y ir a por ti. Así que decidí venir a saludarte y avisarte, para que pudieras estar preparada en caso de que eso sucediera... Creo que te lo debía...
No creo que nadie se percatase, y aunque así lo hiciera... no informarían antes que terminase el Torneo. Y si el Outworld gana, créeme que esa será la última de nuestras preocupaciones. Y si ganase el Earthrealm... habrá valido la pena.
- Hablas como alguien que no quiere que el Outworld gane, pero sin embargo luchas de su lado... ¿Puedo preguntar cual es tú historia?.
Kitana buscó un lugar donde sentarse y miró a Ashitaka.
El fatal destino que puede llegarle al Earthrealm le ocurrió a mi reino de nacimiento, Edenia, antes de que los Torneos de Mortal Kombat empezaran. Es más, vosotros tenéis la oportunidad de defenderos así gracias al sacrificio de mi madre, la Reina Sindel, que creó una barrera impidiendo que hubiera una invasión frontal y directa al Earthrealm. Mi sueño es acabar con el Emperador y liberar mi reino y mi gente de su esclavitud...
Kitana hizo un silencio, dejándose llevar por el pasado.
¿Por que participo en el Torneo por el lado del Outworld? Porque a diferencia de otros locos, yo no lucharé hasta la muerte. Si me enfrento a uno que es claramente más poderoso, tendrá una victoria fácil que le desgaste menos para retos más difíciles. Y si no está a mi altura... al menos yo si le perdonaré la vida. Si no podemos evitar que el Outworld gane, sería adecuado que cuantos más grandes guerreros sobrevivan a este Torneo, existirán posibilidades de derrotar al Emperador en una guerra cruel y sangrienta...
Escuché en silencio sus historia, leyendo entre líneas y llegando a una conclusión. Me senté a su lado y respondí:
- Tú y yo somos iguales, Shao Kahn nos lo quitó todo.... A nuestros seres queridos...
Luego la miré a los ojos y respondí:
- Estás corriendo muchos riesgos por nosotros y te juro por la sangre de mis padres que no permitiré que todo ello haya sido en vano, voy a ganar el torneo y asegurarme de que Kahn no pueda tener mi mundo. Además, te juro que te ayudaré a liberar tu mundo de su tiranía, no importa lo que pase...
Era liberador encontrar a alguien que sabía por lo que yo había pasando. Después de todo lo que Kitana había hecho por mí y la Tierra, quería compensárselo, demostarle que no estaba sola y que sus desvelos no habían sido en vano.
- ¿Cage y Blade saben todo esto?.
Kitana se encogió de hombros.
Quizás si, quizás no... Le conté lo mismo que te conté a ti a Liu Kang, el mayor guerrero que jamás he conocido. Pero poco después de ello murió... - la tristeza se reflejaba en sus ojos - y no se si llegó a poderlo contar a sus compañeros.
Tras estas palabras se oyen unos ruidos fuera de alguien pasar, probablemente sean guardias aunque afortunadamente no entran al lugar y no podéis descubrirlo. Cuando el silencio regresa mira con urgencia a Ashitaka.
Debes de regresar, no sólo yo me estoy exponiendo a un gran peligro. Si te encuentran aquí los guardias podrían detenerte, y no podrías avisar a tus compañeros. Ah... por lo que se, los verdaderamente peligrosos son Reiko, Sajid y el cuervo. Rain tiene mucho poder pero es fácil aprovechar sus puntos flacos. Y el resto... están más locos que otra cosa. Ahora vete! - dijo mientras se levantaba y le indicaba que la acompañara a salir de allí.
Asentí en silencio, ya que ella tenía razón y no era cuestión de forzar la suerte. La seguí sin decir nada y, cuando nos disponíamos a separarnos, le susurré, después de asegurarme de que no hubiera nadie a la vita:
- Ten cuidado...
Escuché su respuesta antes de tratar de volver de manera sigilosa a mi cuarto, moviéndome entre las sombras y en silencio, como había aprendido con La Mano Blanca para poder sobrevivir.
Así que Rain está en el grupo contrario, no me había dado cuenta... Sería un combate interesante: Ashitaka vs Rain
¡¡¡FIGHT!!!
;D