Resumen de la historia:
Es el año 2102, los científicos del planeta Tierra andan buscando otros planetas habitables analizando las muestras que se extraen de los planetas a los que ya han enviado naves robot para recoger pruebas.
En una de las galaxias de la lejana constelación de Virgo hallaron un planeta supuestamente habitable del que exportaron hacia la Tierra unas muestras de tierra fértil de éste. A cuyo planeta le llamaron Veghast, en honor a James Veghast, el primer científico que descubrió la existencia del nuevo planeta a través de su nave robot, la cual mandó a explorar nuevos mundos.
La nave robot volvió a su destino con las muestras recogidas en Veghast y fueron enviadas al laboratorio para analizarlas, a la espera de resultados favorables.
Una vez allí, los científicos estudiaron la composición del material recogido y descubrieron que habían sustraído materia viva del planeta, una especie de hongos a los que llamaron "cordyceps carnívorus", ya que dicha composición era similar a la de los cordyceps de la Tierra. Los científicos hipotizaron con la probabilidad de que estos hongos se alimentaban no sólo de materia orgánica, si no que también necesitaban obtener recursos proteínicos de seres vivos, obtenidos por los animales, y que además, estos hongos no necesitaban alimentarse de otra cosa, por lo que no podían vivir únicamente alimentándose de vegetales. Por lo tanto, el grupo de científicos que lo analizó y estudió todo, determinó que en ése planeta había vida de seres desarrollados, y que supondría el hecho de que Veghast fuera un planeta habitable.
Lo que no les dio tiempo a descubrir a los científicos, y especialmente al responsable que se encargaría de la información genética de las celulas del nuevo cordyceps, es que se trataba de un hongo parasitario, cuya infección se extendería muy rápidamente al estar en contacto con un ser vivo cuyas esporas fueran inhaladas. Pero no sólo se podía transmitir a través del sistema respiratorio, si no que al tocar el hongo y éste contactar con la piel segregaría un líquido que se absorvería a través de las capas del tejido epitelial del individuo, infectándose de manera inevitable.
El funcionamiento del hongo parásito era muy sencillo; dejaba liberar sus esporas infecciosas con el fin de que un individuo las inhalara hasta el interior de su sistema respiratorio y dichas esporas se transmitían a la sangre a través de los alvéolos. Una vez en la corriente sanguínea del infectado comenzaba la sustitución y las celulas del huésped pasaban a ser reemplazadas por las celulas del inquilino, el hongo, hasta un total reemplazo del individuo.
El parásito se va apoderando del huésped poco a poco, durante las primeras horas no se nota efecto alguno, hasta que empiezan a salir las primeras ronchas y erupciones cutáneas parecidas a la urticaria. A simple vista parece una reacción producida por alguna alergia, e incluso puede llegar a sangrar la nariz. Después de las primeras apariciones dermatológicas el infectado empieza a ver sus primeras visiones y a padecer náuseas o dolor estomacal. Después de todo esto la infección empieza a expandirse más rápidamente hasta atacar psicológicamente a la víctima, afectando así a su corportamiento y actitud, derivando graves trastornos psicológicos.
El infectado intentará actuar con normalidad dentro de un límite, ya que en los picos más agudos de su infección tenderá a comportarse de forma incontrolada, parecida a la de un enfermo de esquizofrenia paranoide. Tendrá momentos de paranoia total y balbuceará palabras incomprensibles. Hasta la última etapa de la infección el infectado no segregará espuma blanca por la boca, como si fuera la rabia. Esa espuma blanca es altamente contagiosa y es causa de las reacciones químicas provocadas por las celulas del hongo al infectar las celulas saludables del infectado. El individuo afectado por el hongo sufrirá una manía compulsiva por escupir o arrojar saliva de su boca con el propósito de infectar a otros seres. También puede tomar la iniciativa de arañar o morder a los demás con el fin de propagar el parásito. Una vez acabada la última fase, la infección es mortal, y no hay tratamiento psiquiátrico o psicológico posible para ayudar al infectado.
El periodo de infección es de unos 3 días aproximadamente antes de la última fase, la muerte. Normalmente el agente infeccioso manipulará la mente del individuo para que acate una única y sencilla misión: contagiar a todos los seres posibles y morir. El problema es que no han de morir y ya está, si no que han de morir en un lugar predestinado. En la información genética del hongo parásito ya está predeterminado el lugar en el que han de llegar todos los seres infectados para morir, y así lo harán. Al llegar al límite de la infección el individuo infectado será simplemente un cuerpo inerte controlado y manipulado por un ser que ha reemplazado su sistema; ahora es una simple marioneta que ha de realizar su labor.
Bill Jovovich desconocía todo esto y tuvo la tan desafortunada suerte que mientras realizaba los experimentos correspondientes para el estudio del hongo inhaló sus esporas sin llevar ninguna máscara puesta. Las esporas del cordyceps entraron en el interior de sus pulmones y se instalaron allí; la infección habia comenzado.
Bill no sospechó nada hasta que los primeros síntomas empezaron a brotar, pero ya era demasiado tarde para pararlo. Ahora la misión del cordyceps era lograr infectar y enviar a sus infectados al destino predeterminado, el nido mortal.
El control mental de Bill ya estaba siendo manipulado por el hongo, y, siendo éste el principal y máximo responsable de la investigación y estudio de los cordyceps del prestigioso laboratorio Khamma de la ciudad de Amaranth, decidió reunir a 10 candidatos para la recolecta de más de estos hongos para exportar desde Veghast hasta la Tierra. Daba igual quiénes fueran, gente de cualquier clase podía participar en la misión como recolectores, dejando a cargo a la comandante Jess Halok (recién infectada por Bill), quien se encargaría del control de la nave de carga y que vigilaría a esas 10 infortunadas personas que acabarían viajando por el espacio sideral, hasta su único y fatal destino: Veghast.
Allí les aguardarían los habitantes del planeta, seres peligrosos e infectados por el mismo parásito, para poder llegar hasta la Reina Madre y morir en su regazo.
La Reina Madre era un hongo gigante, de la misma especie, bien arraigado en la tierra y sin movilidad alguna, más que las de sus monstruosos tentáculos. La misión de cada individuo infectado no era más que la de morir en el nido mortal, para convertirse en materia orgánica que la Reina Madre utilizaría para alimentarse; ella no podía moverse para comer, así que hacía que su comida viniera a ella.
¿Qué les deparará el destino? Sólo el futuro lo sabe.
Detalles:
Identificador de materia:
Armas disponibles:
Munición:
La maquinária de la nave no dispone de armas incorporadas.
Botiquines:
Material e indumentaria:
Combustible:
Alimentación:
Duración aproximada del viaje:
Propulsión de la nave:
Un motor warp crea una burbuja de espacio-tiempo común y expande o contrae conforme el espacio-tiempo a su alrededor para mover una nave más rápido que la velocidad de la luz.
Dinero: