Tomish correspondió a la sonrisa de su patrona.
- Cansado, la verdad, aunque ante todo inquieto. - Confesó, bajando ligeramente la voz. - Hay un montón de preguntas que me hago, pero dudo que les encuentre respuesta por el momento... aunque en el fondo venir hasta aquí me ha parecido... no se, instructivo. ¿Te imaginas haber acudido a la Gran Misa sin más? - El joven se detuvo un momento, como si de repente se acordara de algo. El tono de su voz sonó ligeramente forzado, como si fuera un postizo. Pese a todo le guiñó un ojo a su patrona. - Aunque la ceremonia en sí es la misma, hay pequeños detalles distintos entre las que se celebran en nuestro planeta y las de aquí de Imurian, así que creo que ha sido una buena idea.
(Que gran puñalada xD Siento sangrar mi corazoncito.... )
Illiath asintió a las palabras de Tomish. Tenía toda la razón.
-*Sí, menos mal... ha sido una prueba difícil, pero me ayudará a saber reaccionar cuando deba durante la Gran Misa.* -ladeó un poco la cabeza, meditando- *Espero que la ceremonia no sea muy diferente a la de hoy...*
Dio una palmada para quitar los pensamientos negativos de su mente.
-*¡No voy a pensar en más problemas!* -dijo intentando convencerse de ello- *Dime Tomish. ¿Qué me recomiendas hacer? Quizá podamos averiguar más cosas sobre los gustos de la Baronesa Mavriss... y así ganarme su confianza.*