Su nombre es Isawa Karamon, hijo de Isawa Wolawon, que a su vez fue engendrado por Isawa Baejuro. Éste último era conocido por otro nombre cuando vino al fenix portndo una herencia importante de su familia que le hizo digno de jurar lealtad a la campeona Shiba Tsukimi, ese nombre no es recordado, pero seguro que lo será el de su nieto, pues insigne político ha heredado de su padre y consolidado una región que nunca les perteneció pero que poco tiempo les ha costado hacer florecer. llamándo la atención de los maestros elementales y teniendo por seguro su ascensión en el escalafón del fenix mediante el servicio directo a los mismos.
la larga historia de karamon está sembrada de enemigos y rivales aplastados de forma fina unas veces y otras más bastas pero en todas ellas implacable. No es un hombre que haga amistades o mejor dicho, que genere simpatías. Sus detracores le acusan de ser inmisericorde en vez de justo, tramposo y retorcido. si bien esos mismo enemigos admiten su proceder limpio o aparentemente tradiciona y acorde a las leyes (al menos en la superficie).
Se conoce algunas cosas atribuidas a él: se trata de un hábil político y no desaprovecha cuanto tiempo tiene para enredarse en asuntos que en nada conciernen al fenix, y conseguir resultados favorables a él mismo. De hecho no son pocos los samurais que han protegido con sus espadas a Karamon en las cortes. Algunos de ellos parecían enemigos declarados o suspuestos que nunca renunciaron a su honor para perder un duelo y llevarselo a la muerte.
Por otro lado es un hombre-santo lleno de favores de los kami y admirado por su dedicación y voluntad. De tal modo que ha sido capaz de someter a su control a un bestia gaijin y mantenerla dócil como un perro en su Kyuden. sin contar los secretos familiares que su abuelo trajo al clan poco después del comienzo de la dinastía Iweko. Un hechizo o técnica sagrada que sólo es conocido en el consejo. Y cuya custodia es deber para Karamon.
Se le puede relacionar de buena manera con casi cualquier personalidad de relevancia en todass las cortes rokuganesas, con rmores incluídos pues no son pocas las mujeres que parecen haber sido atraídas hasta él, si bien apenas ha estado casado y actualmente se ha comprometido con una joven samurai leon en un acto de intentar suaizar las tensiones con el fenix; debido a numerosos malentendidos pasados.
(continúa)
Isawa Hiroya, Guardaespaldas personal de Isawa Karamon. Es un hombre distante y en cierta manera espeluznante. La mayoría dice que posee una vasta sabiduría pero la ha conseguido por sí mismo a través de los años recorriendo en soledad las montañas del fenix. Apareció hará unos diez años y desde entonces apenas se ha despegado de Karamon y apenas ha mermado su físico según se dice gracias a la meditación y al ayuno, pues apenas bebe agua y come más que un cuenco de arroz hervido. No reza a los kami sino que les habla como un amigo; dicen que ha aprendido de los monjes asako los secretos de la existencia y que es inmortal. A veces se puede oir en las casas de té sobre un monje llamado Isawa Hiroya que visitó breves días al padre de Karamon, pero éste lo despachó con rapidez y cortesía.
Isawa Wolawon, hijo legítimo de Isawa Karamon actualmente su único heredero y único vástago reconocido(Se habla de algún Ilegítimo). Pese a que Shiba Barami, yojimbo fenecida de Karamon sea a madre oficial de Wolawon, circulan historias sobre la debiliad física de ella y que nunca habria soportado el embarazo. Lo que sí está claro es que Barami adoraba a Karamon y hace 23 años estaban prometidos y pocos días después de nacer Wolawon murió al no poder sostenerse en pie y caer por unas escaleras.
Wolawon es un joven prometedor, detacando en el arte de la estrategia y de caracter extrovertido, honor severo y cortesía clara. Eso sí en ocasiones es devorado momentáneamente por coléricos y belicosos arranques. Siempre justificados, per exlosivos y letales. En otro orden, el joven Wolawon está soltero todavía y las pretendientas se acumulan en el desprecio de su padre. Es sensible al arte, e incluso tímido fuera de situaciones belicosas. Gusta de frecuentar geishas, como un buen samurai, y en especial el nombre de Meiko, la geisha libre, circula por la ciudad como favorecida por el heredero.
En definitiva un general akodoen un clan que no destaca por sus ansias de gloria en la batalla.