Partida Rol por web

El Último Suspiro de Isawa

Una Triste Historia

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23/05/2012, 20:27
Meiko

Mi nombre es Meiko y si soy una geisha.

Naci en el seno de una familia humilde que para aliviar la cantidad de bocas a alimentar me vendieron a una oka-san. Asi pues me crie en una casa de té aprendiendo el arte para entretener y complacer a los samurais de corazon inquieto y triste.

Esos años no tienen nada de importancia pero tuve suerte, cuando llevaba poco tiempo haciendo mi trabajo sola un cliente me hizo un gran regalo y pude comprar mi contrato. Pero claro no era tan necia como para marcharme, ademas me habian tratado bien, por lo que me quede.

La oka-san me ofrecio entonces un trato, me dejaria la casa de té cuando se retirase, fue el momento mas feliz de mi vida.

Lamentablemente no duro demasiado pues no mucho despues la casa de té ardio hasta los cimientos, al parecer no habiamos tratado adecuadamente a un cliente llamado Isawa Karamon y ese fue el castigo. Asi que muchas de mis compañeras murieron y yo perdi mi futuro.

Ahora viajo trabajando por libre esperando el momento de cobrar mi venganza.

Firmado Meiko

Notas de juego

Es la misma que la que pone en la ficha de pj :)

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23/05/2012, 21:15
Yoritomo Natsune

Mi nombre es Yoritomo Natsune, shugenja del clan Mantis, y discípulo del maestro Yoritomo Ranzan.

Mi relación con Isawa Karamon se remonta a hace dos años, cuando mi maestro y él entraron en una disputa por unos pergaminos que pertenecieron a Yoritomo Kaigen, uno de los pocos shugenjas que, en siglo XII, lograron doblegar a un orochi a su voluntad. Mientras que mi maestro defendía que dichos pergaminos pertenecían al clan Mantis y que sus secretos eran solo para los hijos de Osano-Wo, Karamon afirmaba que Kaigen había robado esos documentos a un erudito Fénix que, por supuesto, no quiso nombrar. La disputa escaló hasta que mi maestro retó a Karamon a un duelo de shugenjas para decidir quien se quedaría con los pergaminos. Ni yo ni ninguno de los discípulos dudábamos de que Ranzan-sensei se haría con la victoria, pero no fue así. A pesar de que se había acordado de que el duelo sería a primera sangre, Karamon mató a mi maestro en el duelo, y se llevó los pergaminos. 

No puedo estar muy seguro de lo que vi, pero estoy convencido de que Karamon usó algún truco sucio en el duelo, y que además se propasó al matar a mi maestro cuando se había acordado que el duelo no sería a muerte. Estoy dispuesto a desenmascarar a Karamon, ajusticiarlo, y recuperar los pergaminos que robó a mi clan.

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23/05/2012, 21:31
Kazuo Suzume

Mi Nombre es Kazou Suzume y soy un monje de la hermandad de Shinsei.

A Causa de mi mala estrella Como dicen mucha gente, la diferencia en mis ojos de alguien normal, Fui usado como un pretexto para iniciar una trampa de Deshonor en mi Familia, Todo para ascender a Alguien del Clan quien estaba de Acuerdo con Karamon, Todo esto ocurrió porque Karamon así lo deseo.

Mi madre fue envenenada... mi padre obligado a pelear en un intento de recobrar su honor, pero estaba arreglado que el moriría. Todo fue una trampa, Mataron mis padres, mataron mi fe en el Clan, mataron mi apellido Suzume. Tuve que refugiarme todos estos años creyendo que la culpa de todo lo que me paso era mía, tratando de reconciliarme conmigo mismo, pues solo veía desgracia, pero tendría que vivir con ella, como lo valiente que era. Mi padre decía que para implantar paz había que tener valentía y pensé que si no era por la senda de la Espada, al menos Debía Buscar otra senda y el Maestro Tetsu, Monje del Templo de Kaimetsu-ou me la proveyó, pero me di cuenta de que fui apartado de la senda de la espada a propósito. Fui apartado del Orden Celestial que me correspondía. Todo es culpa del que inicio todo este complot, Karamon.

Quizás las cosas están mejores, pude sobreponerme a mis debilidades, y a pesar del odio que surgió, pudo desvanecerse, y mi ira fue contenida, pero mi indignación jamás, no puedo admitir tal corrupción de espíritu en el Imperio, si echas una manzana podrida en una cesta de manzanas buenas las demás se pudren, lo que se hace es quemar la podrida y apartarla de las buenas.

Es por eso que el Karma esta a mi Favor, por el Bien del Imperio y del orden Celestial Karamon debe morir, así se restaurará el orden y mis padres al fin serán vengados, ni las mejores ofrendas ni apaciguamientos lograrán Detenerme ahora. Toda la Escena estará preparada para el Final.

Firmado Kazou Suzume

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06/06/2012, 00:33
Jubei

alguien estaba cerca de descubrir las maldades de isawa karamon , pero el fenix logró eludir cualquier tipo de acusación evadiendo las acusasiones a una samurai normal , mi hermana ; las acusaciones eran muy graves , tanto que acabó en una ejecución , la verguenza calló en mi familia , mi madre entró en un monasterio apenada por todo lo sucedido , mi padre cometió sepukku intentando que la veguenza no se extendiera más pero sin ningun efecto , por lo cual yo fuí hechado del clan completamente deshonrado y con los nombres de mi parientes eliminados de los registros del clan , desde ese momento lo único que hay en la mente del ronin llamado jubei es de la venganza contra tal infame fenix y limpiar el honor de su familia para por fin hacer justicia y restaurar el karma tan suciamente manipulado por el fenix para librarse de alguien que sospechaba . 

Notas de juego

se me había olvidado ponerla xd 

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06/06/2012, 00:40
Kuni Nakamoto

Estando en Tierras Grulla investigando a un samurai manchado me llegaron rumores que había un poderoso Shugenja Isawa que estaba manchado así que tras acabar la misión que tenía entre manos decidí ir a investigarlo pero finalmente debido a cierta inflencia que poseía terminó librándose de cargos.

Mis superiores consideraron que no era de recibo aplicarle pena alguna pero yo sé la verdad del asunto y no puedo dejar que esto acabe así. Hice un juramento de que exterminaría la Mancha allá donde estuviese y pienso cumplirlo.

Notas de juego

Ahí teneis un pequeño resumen de la mía. ;)

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09/06/2012, 12:24
Yoritomo Nagai

Mi nombre es Yoritomo Nagai. Más de uno aquí es posible que me conozca, soy uno de los tesoreros del reino.

Sentados en esta mesa donde todos estamos abriendo nuestro corazón, me pedís que os exponga qué sucedió. Sea. Pero no mancharé esta conversación pronunciando nombres más que el mío y el de quien todos conocemos, pues los otros están ya muertos y su honra debe ser respetada, o si una palabra fuera mal dicha otros serían sospechosos de cosas que no cometieron.

(Trago de té)

No siempre fue la Corte mi oficio. En su día viví en el campo de batalla, era mi casa un barco y mi alimento era la guerra. Mi mano era diestra con el acero cualquiera que fuera su forma, y mis habilidades con la katana y el arco eran de renombre. Fue por esto por lo que un viejo amigo, que confiaba en mí, me confió su destino en un duelo para demostrar su honor; ¿qué otro remedio me quedaba sino asentir y sentirme honrado por su confianza, que era para mí como un hermano? Así que fui su representante, como el de Karamon fue otro, alguien que no recuerdo bien, pues no tenía fama de sus hazañas, ni tenía gran cosa más que un mon, ni estaba enterado de las hazañas de su señor y representado. Quizá de haberlo sabido hubiera parado, quizá no. El deber es poderoso, y samurai el que sirve.

Pero unos días antes del duelo, pasó algo curioso. El día no era demasiado malo, pero el barco comenzó a desbocarse. Eché mano a las cuerdas junto con una pequeña aprendiza que tenía, sangre de mi sangre, de la que tan orgulloso estaba. Intenté remediar con rapidez aquella revuelta del barco, pero para cuando lo hice las cuerdas habían ahogado demasiado mi torso y a la pequeña Michiko. Ella estaba muerta, y yo herido de tal forma que nunca volvería a ser mucho más que una molestia en el combate. Un par de días más tarde, mi mano... pero eso no importa demasiado. Baste decir que no podía retirarme del duelo si no quería que mi compañero realizase el solemne ritual del seppuku, pero el resultado finalmente fue el mismo, no costó vencer a quien había estado un paso sobre la tumba y había perdido toda la energía de su cuerpo en unas horas.

Pasé meses atendido por los médicos, y finalmente mi estado fue bueno, pero nunca volvería a poder esgrimir un arma con la misma energía de mis días. Recé a los kamis por que me mostraran el camino, y fueron Ebisu y Fukurokujin los que me mostraon el camino. Con el tiempo, la dedicación, ascender puestos, el poder y el dinerohacen grandes cosas. En este caso, conseguirme investigaciones. Privadas.

Hace meses descubrí lo que sabía en el fondo de mi corazón: todo fue un sabotaje, y la mano ejecutora fue de alguien que todos conocemos. Por las deudas de mi pasado, debe ser saldada. Así que todo aquello en lo que pueda ayudarles es vuestro.

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12/06/2012, 18:59
Doji Hotaro

Querido amigo Otomo.

Ruego al Kami de la Vana Esperanza.

Esta es mi historia,y como todas ellas tiene un comienzo...

La mía comenzó con mi abuelo,Doji Nagara un afamado duelista,cortesano y hasta amante se decía a sus espaldas en las cortes,pero no escribo esta carta para hablar de mi abuelo si no la maldición que pesa ahora en mi conciencia debido a sus acciones. Nagara tenía un consumado rival,alguien que por aquel entonces al igual que muchos samurais subía en la escala social de la misma forma que la marea sube con la llegada de la luna,Isawa Baejuro era su nombre y ambos solían competir en el campo o en la corte e incluso se cuenta que compitieron por el amor de la que hoy en día fue mi abuela y que tras años de duro combate entre ambos mi abuelo salió ganador para desprestigio del samurai Fenix y este reconcomido por la envidia asaltó de forma violenta a mi abuelo en una corte amiga,mi abuelo perdió la mano y toda posibilidad de continuar con su legado como duelista,y el samurai fenix falleció por el sagrado ritual del seppuku.

 

Pero ahí no acaba mi historia,si no que continúa ahora escrita desde el dolor de mi perdida y escrita con mi sangre y lágrimas,esta sigue con mi propia familia y la sangre de mi sangre,mi padre Doji Mizuo siempre fue un hombre afable,directo y bastante crédulo pero pese a ello siempre tuvo la suerte de contar con amigos y el apoyo de señores con lo que nuestra provincia nunca pasó vergüenza alguna...hasta claro,el día en que apareció una carta que cambió el gesto de mi padre en algo sombrío. La carta decía muchas cosas que yo en mi ingenua juventud no dudé de tachar como calumnias,mentiras y sandeces de enemigos de mi padre,desafié a mi padre para obtener el nombre de aquel hombre mas la respuesta de mi padre solamente fue un silencio,silencio que se prolongó con los años y la perdida de la vida en él,cada día era mas sombrío,triste,amargado y con el llegaron mis deberes,yo Doji Hotaro fiel aprediz del estilo Kakita me vi obligado a desperdiciar mi talento con la espada contra rivales mediocres,permitiendo que ganases y trayendo la vergüenza a mi casa,dia a dia...año a año.


Tras 3 duros años de chantaje Isawa Karamon acudió a mi con estas palabras.-tal y como mi abuelo sufrió el yugo y la deshonra del tuyo...-el hombre clavó la mirada en mí y susurró.-Tu..pagarás la misma moneda con sangre.-sonrió de forma enigmática y acudió a su lugar en la corte de mi padre,un nuevo duelo estaba concertado y mi deber era perder como todos los anteriores,solo que este para dolor de mi padre era a muerte,pese a mis dudas e intentos la espada cobró vida en mi mano y sin vacilación maté a mi contrincante lo que desencadenó la la vergüenza de mi padre y una mirada de sorpresa que hoy por hoy recuerdo a fuego en mi recuerdo,nunca olvidaré la sorpresa de karamon cuando la sangre de su propio sobrino le salpicó el rostro,no cabía de gozo en mi interior tanto que no me percaté de como todo se desenvolvía a mi alrededor hasta que fué tarde...

Hubo un juicio sobre mi familia y mi padre pagó la deshonra de mi abuelo,no contento con ello Karamon exilió a mi hermano a un templo,prometió a mi hermana recién nacida con un vasallo cualquiera del león y siervo suyo, me desprestigió delante de la corte como único e inútil sucesor de Doji Mizuo,legándome a un futuro de vergüenza,desconfianza por parte de mi clan y silencio donde antes había viejos amigos,mi casa se sumió en el silencio,a mi madre se la llevó la depresión y mi prometida fue arrancada de mis brazos.

 

 

El final de la historia está cerca querido lector.


Pasaron años tras aquello,años de dolor y esfuerzo,sufrimiento,vergüenza y tristeza,años de servidumbre,años arrastrándome,años urdiendo un plan donde muchos cayeron por su propio peso...o por mi espada,hasta que !Alabado sean los cielos¡ llegó una carta de Karamon a mi hacienda,una orden implícita de acudir a sus tierras para lavar mis crímenes casándome con la heredera de su gobernador abandonando mi apellido y sirviéndole fielmente hasta el final de mis días,La felicidad que me embargó era tan grande que ni siquiera presté atención al resto de la carta,reí como un enfermo.-!Al fin...al fin años de esfuerzo tienen un valor...pronto,karamon...morirás¡.-Juré ante la tumba de mis ancestros,pagué los servicios de mi viejo sensei para educar a mi pequeña hermana de 3 años en los senderos del reinado,la corte y la espada para luego marchar sin mirar atrás.

Cinco largos años han pasado desde entonces,Karamon al parecer anda confiado y me ha legado la totalidad de su provincia a mi cargo mientras el se divierte nuevamente hiriendo mi honor compartiendo el lecho de mi esposa una vez cada dos meses...lastima que el pobre bastardo no sepa de mi relación con la mujer,el amor que me profesa...aunque si conoce el que le profeso,ni los planes que tengo para el...antes estaba solo,ahora mi odio ha crecido junto al de un ronin llamado Jubei,leal y letal como pocos...pronto en rokugan se tocará la canción de nuestra venganza.


Atentamente Doji Hotaro.

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05/08/2013, 16:37
Shiba Noriko

Mi nombre es Shiba Noriko, naci en un pueblo remoto de las montañas fenix. Rodeada de nieve y tranquilidad.

Fui educada para servir al clan, en el arte de la espada, la poesia y rodeada de los libros de mi padre. Aunque carecia de dotes como shugenja encarnaba a la perfeccion el deber de los shiba. Asi que emplee toda la voluntad de mi ser en tal tarea, estudie en un dojo lejos de mi hogar pero nunca albergue temor por ello, pues me encontraba entre hermanos.

Por alguna razon, tenia dotes que hacian decir a mis senseis que seria la mejor de mi promocion, incluso se me ofrecio hacer mi Gempuku en la cuidad imperial. Aquel honor era inimaginable, no tardaria en esperar ansiosa ese momento, me prepare a conciencia para aquello.

Sin embargo no ocurrio, y no fue por decision de mis maestros sino por culpa de un hombre llamado Karamon. No se bien la razón, pero para él no debia tener aquel honor. No es agradable recordar como me vi atrapada en una encerrona y vilmente apalizada.

Las heridas no fueron mortales, pero si lo suficiente graves como para no poder acudir a la cuidad imperial. Llore durante dias, pues algo me decia que no fue casualidad. Hice una discreta ceremonia aqui en tierras fenix, aun recuerdo la cara decepcionade de mi sensei, para luego enterarme de la verdad.

Karamon orquesto mi ataque, para que otro fuese en mi lugar. Alguien que podria usar como marioneta o quizas su padre era poderoso, no se muy bien la razon.

No tengo secuelas de aquel incidente, salvo sed de venganza por aquella humillacion en pos de alguien que no merecia aquel honor.