Indudáblemente éste enorme lugar es el centro de gran parte de la actividad más exquisita; visitada por comerciantes de buen postín, dignatarios y personalidades. El lujo y los platos exclusivos se hallan a la órden del día y pueden resultar incluso fuera de lugar en las frías tierras del fénix. Alojamiento, comida, paz, diversiones e incluso baños bien diferenciados son parte de las cosas que pueden conseguirse aquí.
la ruta de los productos de los yobanjin acaba aquí en gran medida. Diplomáticos, embajadores y comerciantes de éxito disfrutan su estancia en la provincia aquí sino en el Kyuden.
La anfitriona y regente del lugar, Koi-Mio es una atractiva e interesante mujer de treinta y tantos, viuda, y de éxito. Esposa, sino artífice, de un diplomático ronin al servicio del fénix frente a los gaijin. Se la considera una mujer astuta, culta y peligrosa.
Alcanzando la ciudad cercana a la venida de la noche no dudáis en encaminaros al único lugar digno para personas de calidad y posibles, así como para los locos insensatos que buscan medrar más allás de su posición.
La casa de Koi-Mio es un lugar agradable y tranquilo; discreto por supuesto y lleno de cuanto un samurai de posción puede requerir para su comodidad.
Es evidente que los demás que asistieron a la reunión no tienen cabida esperada en éstos muros. y les aguardarían lugares más sencillos.
Voy a uno de los mejores locales de la zona, uno discreto. Es una pena que no pudiera hablar a solas con la geisha me hubiera gustado hacerle unas preguntas pero quizás en otra ocasión. La reunión había sido un poco frustrante, demasiadas personas cada una con su punto de vista de como hacer las cosas demasiadas veces posturas irreconciliables. Reconozco en el mismo lugar a uno de los asistentes a la reunión así que me acerco a él.
Buenos días Yoritomo-sama, supongo que la reunión te habrá dejado más incognitas que respustas como a mi...
Lo normal es que la geisha trabaje en alguna casa de la calle encarnada. claro que quedaría raro que visitaras ese lugar.
Han pasado varios días desde a renión en la villa de Miya Houkken, la casa de Koi-Mio es un remanso de discrección y tranquilidad aparente, sabendo quienes se hspedan aquí principalmente embajadores de otros clanes y hombres de calidad y posición así como gene adinerada. bajo la superficie debe haber grandes ondas.
Ésta mañana no es muy diferente a otras y las estancias privadas se encuentran tranquilamente ocupadas mientras algo más de bullicio se permea en las salas comunales destinadas a los miembros del séquito de los otros. la diferencia a otros días es la presencia de hombres del gobernador en la casa que por fin han acudido ha llevarse a otro lugar a esas peligrosas bestias felinas de la prometida de Isawa karamon.
Así mismo en su exotismo hay varios hombres menudos y con kimonos extraños y un acento endemoniadamente oscuro y dificil de comprender. Ninguno porta daisho, ni mon que sea reconocible; si fueran convenientemente rapados pasarían por extravagantes monjes pero desde luego no es eso. Además huelen extraño, diferente, no es un mal olor...sólo desacostumbrado.