Nuestro objetivo había sido alcanzado, el amo estaba libre, y nosotras lo habíamos rescatado... esta noche habría fiesta, y yo me encargaría de que el amo lo pase al máximo, aunque en mis ojos aparece de repente un hermoso brillo al ver como el mayordomo se ponía en pose para recibir su "castigo".
Le termino de sacar la venda de los ojos al amo y de abrirle sus ataduras, y lo miro con ojos de gato mojado mirando permanentemente al culo del mayordomo. Solo necesitaba una palabra de él y daría rienda suelta a mi imaginación y habilidades. Total, las negociaciones no eran lo mío. El trabajaría con su enemigo mientras yo me divierto.
Si me dice que si, que se prepare el mayordomo :P
Gotas de sudor corren por mi frente. Dos grandes manchas de sudor bajo mis sobacos.
Cuando el amo se desprende de sus vendas, me encargo de que me vea en esa pose tan chula con la lanza. Le lanzo un guiño para que comprenda que todo este sudor que inunda mi cuerpo, es fruto del esfuerzo para conseguir liberarle.
- ¿Por qué no nos llevamos al mayordomo a nuestro café como recompensa?
Sería maravilloso. Ya tenemos a María, una fantasma que haría cualquier cosa por tener una amiga. Si encima tuviéramos al mayordomo, que haría cualquier cosa por unos azotitos, yo podría tocarme el chichi a dos manos en el café si me lo montaba bien.
Pocas siestas me iba a echar para reposar el chorizo de la comida!
Una sonrisa alumbra mi rostro al pensar en ello. A ojos de los demás, el rostro de la satisfacción al terminar un trabajo bien hecho.
¡¡Qué cuki!! Nos dejan llevarnos al amito así, sin hacer nada más y encima nos dejan al mayodormito para que hagamos trastadas con él. Mis compañeras no sé a que esperan yo no soy de esperar, soy de impulsos así que le quito la zanahoriota gigante a Rabbot y voy directa al culo en pompis del mayordomo cogiendo mucha carrerilla.
-¡¡Yupiiiii!!! ¡¡Allá voy!!!- digo mientras lanzo la zanahoria hacia el culo del mayordomo para que se indroduzca en el. Es tan grande que incluso puedo subirme en el aire en ella y surfear. MAGNIFICA. Justo antes de que llegue al señor salto a su lado y entonces...
ZUUUUUUUUUUUUUUM. La zanahoriota se indroduce en el culete del mayordomo rasgando su ropa interior y produciendole tal placer que nos da una envidia bárbara al resto.
Después me pongo a su lado y me pongo de cuclillas junto a su cabeza pudiendo ver desde esa perspectiva todo mi esplendoroso conejito.
-¿Te ha gustado? Yo le llamo "Con el Misil Zanahoria estarás en la Gloria". A mí me gusta mucho pero nunca lo he probado con uno tan grande. ¿Me lo aconsejas?- mientras que le pregunto toco su nariz con su dedo, me hace gracia, la tiene sonrojadita.
Mientras tanto Rabbot ha gastado todas sus pilas y es que Maria se las gasta pero bien. Además como no estamos en peligro puede volver a su cápsula Joi Poi así que desaparece y noto como entra en mi bolsillo otra vez la capsulita.
Motivo: Zanahoriota
Tirada: 1d6
Resultado: 5
Perdón por la tardanza :(
Con las vendas quitaditas por la sensual Tiffania, el amo tuvo como espectáculo visual a Marika y sus sudores y a Doe cogiendo carrerilla con una enorme zanahoria sobre sus brazos e incrustándoselo poco después en el traserete del mayordomo. Por otro lado, estaba el conejito robotizado sin batería ya y a la sexy fantasmita subiéndose los panti como si nada hubiera pasado allí. De Mai no había ni rastro.
—Adelante.
Una sonrisa más que malvada surgió espontáneamente como única contestación a la miradita de Tiffania. Si ella también quería darle caña al mayordomo, él no se lo iba a negar... Además, no podía evitar disfrutar viendo sufrir a otros.
Pero... ¿de verdad estaba sufriendo? Ese rubor en su carita no debería existir; ni el rubor ni, obviamente, esos gemidos ininteligibles como respuesta a la pregunta que le hacía la conejita mientras ésta le metía su propio dedo en la nariz... ¡Algo fallaba!
—Uhm... — entonces Marika habló; y, con sus palabras, la bombillita de su imaginación se encendió —. Espera, Tiffania, tengo una idea mejor — se dirigió al mafioso, que permanecía hecho un ovillito en una esquina de la prisión después de haber visto de lo que era capaz la preciosa Doe; y, tras darle un puntapié, le dijo... —. Tu mayordomo vendrá a mi Maid Café mañana al atardecer. Si no viene, mandaré a mis preciosas chicas — volvió a esbozar una sonrisita malvada — a por ti.
Tras eso, Izan salió de la prisión, miró a las chicas e hizo un gesto hacia la puerta dando a entender que quería marcharse de allí. Nada de "buen trabajo", "gracias por salvarme" , ni nada por el estilo... Solo un gesto de cabeza. ¡Qué poco agradecido, pero qué seriedad más sexy!
Querías salir de allí. Tú no estabas hecha para esas cosas, y menos aún para lo que suponías que podía ocurrir allí... ¡Necesitabas aire libre! Así que, tras cruzar la puerta, no te quedaba otro lugar al que ir que hacia la salida de la mansión. Y así lo hiciste...
¡Ay! ¡Qué desgraciadita eras!
El trayecto de la salida de la mansión no dio para mucho. Mai fue la primera en salir, ya había desaparecido poco antes de que Tiffania le quitara las vendas al amo. Luego salieron sus compis junto a Izan. María se había esfumado poco antes con una sonrisita bien complacida y tras decir con heroísmo y dándosela de vital en todo aquello...
—Ya no creo que me necesitéis, así que me largo. Bye~!
Hija de su madre. Solo había encontrado la llave de la prisión en un retrete y abierto la puerta principal de la mansión para que entrarais en su momento. Pero su actuación más estelar e importante en la misión y por lo que realmente estaba tan orgullosa había sido por... follarse a Rabbot, ¡cómo no!
En cualquier caso, era hora de volver a la mansión. Teníais una cena a punto de enfriarse en casa y, pronto, un largo día lleno de clientes. ¡Qué vida más dura la de Maids! Por suerte, el coche seguía aún allí... ¿conduciría de nuevo Doe?
Os dejo un último post antes de terminar esta escena por si queréis hacer o mencionar algo antes de pasar al próximo día.
Tenía muchas ganas de meterme en el coche y escuchar la cinta de las Spice girls, pero todavía tenía más ganas de comerme un buen chorizo. Y no es ningún eufemismo, por chorizo no me refiero a un pene ni nada sexual, sino que de verdad echaba de menos comer. Mi relación con la comida es complicada.
En otro orden de cosas, habíamos salvado al amo. Hacía mucho tiempo que no trabajaba ni hacía nada útil si "hacer como que trabajaba en la granja" no contaba como trabajar de verdad, así que me sentía útil y satisfecha.
No satisfecha como si hubiera cenado bien, no me refería a ese tipo de satisfacción. Era mucho más... complejo.
¿Para qué voy a pensar en lo que siento, si no lo voy a entender? - pienso distraída mientras me rasco la axila y me huelo el dedo mirando al horizonte.
Sonrío a mis nuevas compañeras. Son simpáticas, igual sí que podemos ser amigas y salir por ahí a cenar y ligotear.
Yo no sé cómo se liga, pero igual mis compañeras me enseñaban. No Mai, porque parece que nunca la ha tocado nadie, ni Doe, porque solo se ha relacionado con animales y a mí es algo (que habiéndolo probado) no me va (bueno, un poco sí, pero es un secretito).
Quizá Tiffania. Ella sí, ella tiene pinta de guarra. Pero no guarra de bragas y encimeras sucias, sino guarra de película escondida en el altillo.
Sí, de esas.
Me meto en el coche y dejo que Doe conduzca.
Mientras salimos de la mansión, voy dando saltitos detrás del amo. Podríamos haberlo dejado a su suerte y hacernos nosotras del café. Pero no, somos las heroínas. Así que lo hemos rescatado y ahora nos debe un par de favores a cada una de nosotras. Favores que ya se como me voy a cobrar... en el altillo... usando este magnífico trajecito que nos hizo el amito.
Pero la alegría se me pasa, al ver como vamos subiendo al auto y Doe se pone al frente del volante. Así que le doy un empujón a Igan para que caiga en el asiento de atrás y lo protejo poniendole mis enormes atributos sobre la cara y lo abrazo haciendole de cinturón de seguridad personal.
-¡¡Yupi!! ¡¡VUELVO A CONDUCIR!! If you wanna be my lover you gotta get with my friends, Make it last forever, friendship never ends- exclamo mientras salto al asiento de conductor. No sé inglés pero domino de ingles y las spice girls son maestras en eso por lo que su canción la sé recitar de pe a pa.
Saco la mano por la ventanilla y me despido.
-¡Adiós Melocotón! ¡Adiós mayordomo! ¡Adiós Maria! ¡Adiós Mafiosillas! ¡Adiós Murito! ¡Adiós Señor Guardaespaldas que no hizo su trabajo! ¡ADIÓS A TODOS!- saco las dos manos para despedirme mientras que el coche empieza a tirar para casa. Son muchas personas y me hacen falta las dos manos para despedirme ¿vale?
-You gotta, you gotta, you gotta, you gotta, you gotta. Slam! slam! slam! slam! Slam your body down and wind it all around. Slam your body down and wind it all around.Hea, hea, hea, hea.
Oye que cosas, las pezoneras se mueven al ritmo de la música.
¡Qué día más largo!
Casi se podría decir que parecía que había pasado un año en vez de un día (ejem). Pero por fin tocaba a su fin... Y un día tan largo daba para muchos pensamientos, ¡qué se lo digan a Marika! O para muchas despedidas, ¡qué se lo digan a Doe! O para seguir haciendo la guarra con la excusa de salvar al amo, que ahí ya entraba Tiff. Otras, mientras tanto, meditaban en silencio qué hacer con sus vidas, ésa era la pobre de Mai.
Y así arrancó el coche, con la cinta de la Spice Girl sonando a todo volumen a las tantas de la madrugada, atropellando a otros tantos bichos raros por el camino de vuelta y con el amo entre dos tetas, como iba siendo habitual. En el café os esperaba la cena y vuestras camitas. ¡Qué alegría!
Había sido un día largo, pero había merecido la pena.
Fin de la escena. Pasamos a...
Escena 3.- ¡Los primeros clientes calientes!