Pocas cosas son más honorables que el camino del bushido y nunca hubo un joven del Clan Escorpión con un corazón más puro y más leal al código samurai que el de Kasigi. Quizás por eso resulte terriblemente paradójico que Bayushi Kasigi, antes incluso de haber alcanzado su mayoría de edad, sea conocido como el "pequeño escorpión sin honor".
El origen de ese apodo es reciente, pero su popularidad ha corrido como la pólvora por muchos castillos y aldeas de Rokugan. El clan escorpión es famoso por muchas cosas, pero la honorabilidad no es una de ellas, y tal vez, por ese motivo, muchos se preguntan que acto, retorcido y despreciable, debió realizar para ser rechazado por su propia familia.
Lo cierto es que Kasigi se entrenó durante toda su juventud como un guerrero, afinando su habilidad con la espada hasta el límite, llegando a ser incluso el más rápido espadachín de todos los alumnos, algo excepcional teniendo en cuenta que los Escorpión son famosos por su estilo centelleante; aunque parecía que en tiempos de paz, tales destrezas fueran innecesarias.
Pero la familia tenía planes para él. Hace unos meses se le invitó a un dojo secreto, para ser entrenado en las artes de las sombras, el engaño, el espionaje y el asesinato. La invitación no era tal, sino que se trataba de una orden. Kasigi se negó, incapaz de asumir ese entrenamiento sin manchar su alma. Se le dio un tiempo para recapacitar y cuando este persistió en su resolución fue hecho público que el joven quedaba desterrado del dojo Bayushi y se declaró que ya no pertenecía a la familia. Antes de ésto se le prohibió también hablar de los secretos del clan y Kasigi dio su palabra de honor.
Durante los último meses ha vivido en una posada. Entrenando y esperando.
Esperando un cuchillo en las sombras que borre el deshonor traído a la que antes era su familia...
Cada día te obligas a salir de la posada para pasear por las calles de la ciudad. Miras los puestos de cerámica, comida y otras artesanías. No tienes ningún deseo de hacerlo puesto que puedes escuchar los murmullos que se forman a tus espaldas y los rostros que te sonríen y te preguntan con amabilidad, pero sabiendo que por dentro te juzgan y te miran con desprecio. Cada salida duele como un puñal en las entrañas, y aun así te obligas a hacerlo, para recordarte que has actuado según el bushido, siguiendo tu honor, como un auténtico samurai.
Tomas un desvío de la calzada, bajando por unas escaleras de piedra, y así disfrutar del sereno canto del rio Huon, que cruza el centro de la ciudad. Caminas junto a su lecho y dejas que tus preocupaciones se disuelvan en sus aguas. Sin embargo, ese momento de calma se ve interrumpido por unas voces a tu espalda.
Al girarte descubres un grupo de cinco campesinos. O al menos parecen campesinos. Visten pantalones de trabajo y tres de ellos portan palos, porras gruesas y pesadas; colgando de la mano o apoyadas en el hombro.
–Os dije que era él. El "escorpión sin honor" –dijo el que iba a la cabeza del grupo, escupiendo tu apodo con tono burlón–. A éste no lo quieren ni las alimañas.
–¿Qué estás buscando aquí abajo? ¡Ya lo se! –continuó otro de los campesinos, un hombre menudo con una fea cicatriz en la frente–, estás pensando en darte un baño. ¿Verdad?
Sabes que tu situación es precaria. Por un lado sigues siendo samurai y tienes derecho a matar a unos campesino que se muestren incluso groseros contigo. Por otro lado no estás seguro de que ningún magistrado escorpión moviera un dedo en tu defensa ya que para el Clan en estos momentos eres un eta, lo más bajo del orden celestial.
(Mientras hablo, me adentro en el agua, y busco una zona con piedras mojadas, o mejor con musgo, por si hay lio. Asi sera mas facil que resbalen, y no podran darme todos a la vez)
- Me alegro de que vengais a bañaros conmigo. No he encontrado hombres de verdad que me froten en todo este pueblo. Pero id con cuidado. ¡El que se baña conmigo no vuelve a su mujer! ¿Quieres empezar tu, pequeño?
Avanzas de espaldas, caminando con cuidado, mientras provocas a los matones. El rio no fluye con mucha fuerza pero tal y como te imaginabas las piedras están resbaladizas. Sin embargo tus movimientos son precisos y en lugar de luchar contra las piedras fluyes con su superficie. Sientes como el agua te llega hasta las rodillas.
El bajito gruñe molesto con tu comentario. El resto no parecen tener muchas luces y aunque están enfadados porque saben que están siendo insultados no saben exactamente porqué.
-¡Id por él! Si se escapa no cobraremos! ¡Vamos idiotas, rodeádle! -les azuza el bajo de la cicatriz y obviamente el más inteligente.
Dos que llevan porras empiezan a avanzar mientras enarbolan la porras sin perderte de vista, pero uno de ellos pisa una piedra y se cae de culo.
Otros dos que parecen desarmados se separan, uno avanzando por tu derecha y otro por la izquierda, pero a más distancia, tratando de colocarse a tu espalda. Parece que intentan llegar a toda prisa y esto les cuesta caro, tropezando de bruces y cayendo al agua a mitad de camino.
Tu espada descansa en la vaina y sabes que no te costará nada dejarla en libertad.
Motivo: Agilidad+Atletismo
Dificultad: 10
Tirada (3): 8, 8, 9
Guardados (3): 9, 8, 8 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 25, Éxito
Motivo: Agilidad+Atletismo de los Matones
Dificultad: 15
Tirada (2): 4, 2
Guardados (2): 4, 2 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 6, Fracaso
Motivo: Agilidad+Atletismo de los Matones
Dificultad: 15
Tirada (2): 1, 2
Guardados (2): 2, 1 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 3, Fracaso
Motivo: Agilidad+Atletismo de los Matones
Dificultad: 10
Tirada (2): 5, 9
Guardados (2): 9, 5 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 14, Éxito
Motivo: Agilidad+Atletismo de los Matones
Dificultad: 10
Tirada (2): 8, 1
Guardados (2): 8, 1 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 9, Fracaso
El bajito permanece en la orilla y de momento solo tienes frente a ti un matón con porra que la alza para intentar golpearte. Te da tiempo a desenvainar rápido si así lo deseas.
Me gustaría intentar desarmarlo, y quedarme su porra. No me parece buena idea cargarme algun lugareño, ya me tienen bastante manía. Además, podria usar la porra para hacer hablar al enano de la cicatriz, me interesa bastante conocer a su empleador.
Es una lástima que este pequeño entrenamiento vaya a durar tan poco....
Viendo mi ficha, supongo que lo mejor seria tirar Iai intentando impactar en su muñeca o en su mano, obligandole a soltar la porra. Si puede ser, sin sangre plz.
O si no, iai contra su cuello, amenazandolo de muerte, para que suelte la porra y se vaya corriendo. Lo dejo a tu elección.
Cuando el matón alza la porra tu espada escapa de la vaina en apenas una fracción de segundo, rebanando el palo justo por encima de las manos. El grandullón observa durante un par de segundos el segmento que le queda entre los dedos, te observa a ti, y al momento sale corriendo hacia la orilla, en la misma dirección por la que ha venido.
-¡A donde vas, inútil! -grita el matón más bajo.
Los dos campesinos desarmados que te estaban rodeando tropiezan una y otra vez en un alarde torpeza. En cambio, el que estaba con la porra salta y te intenta golpear, pero el ataque se queda demasiado corto y da en el agua, justo delante de ti. Ves como se incorpora para atacarte de nuevo.
Tienes que dividir tu atención constantemente entre los enemigos, pero te parece distinguir que el lider de esta patética banda ha sacado algo del pantalón.
Motivo: Cortar la porra
Dificultad: 20
Tirada (5): 9, 10, 6, 9, 6
Guardados (3): 10, 8, 9, 9 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 36, Éxito
Motivo: Levantarse Matón 1 (Agilidad)
Dificultad: 10
Tirada (2): 1, 4
Guardados (2): 4, 1 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 5, Fracaso
Motivo: Levantarse Matón 2 (Agilidad)
Dificultad: 10
Tirada (2): 2, 6
Guardados (2): 6, 2 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 8, Fracaso
Motivo: Levantarse Matón 3 (Agilidad)
Dificultad: 10
Tirada (2): 2, 10
Guardados (2): 10, 10, 6, 2 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 28, Éxito
Motivo: Ataque de Matón 3
Dificultad: 25
Tirada (2): 4, 1
Guardados (2): 4, 1 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 5, Fracaso
Desarmar es una técnica especial del clan escorpión de rango tres, en su lugar la tirada ha sido para dañar el arma, ya que al ser de madera y tosca puedes cortarla por la mitad.
Tendré que salir del rio, puede que tenga un arma arrojadiza, o peor, una bomba de gas. Los de su calaña no dudan en usar ese tipo de artefactos. Me acercaré a él lo mas rápido posible. Si es un arma arrojadiza, la recibiré con gusto a cambio de su mano. Si es un gas o algo similar, no se atreverá a lanzarla tan cerca de si mismo.
¡He de recordar el mantenerlo vivo!
Te avalanzas fuera del agua para tratar de atacar al matón bajito. El de la porra intenta golpearte de nuevo, pero con tanta torpeza que cae de bruces al agua y es arrastrado por corriente varios metros, perdiendo el madero en el proceso. Sin embargo tu no sufres mejor suerte y cuando estás a punto de llegar a la orilla una piedra resbalazida te hace perder pie dejándote medio postrado en la orilla.
Te da tiempo de ver como una pequeña daga sale disparada de la mano del líder, rápida como una centella, pero que falla por escasos centímetros, incluso en la delicada postura en la que te encuentras.
-¡Maldita sea! ¡Corred! -exclama el pequeño matón que ya empieza a darse la vuelta con la intención de escapar. Sus ojos son la viva imagen del miedo.
Motivo: Ataque de matón con porra
Dificultad: 20
Tirada (2): 1, 3
Guardados (2): 3, 1 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 4, Fracaso
Motivo: Agilidad+Atletismo para salir de la corriente
Dificultad: 15
Tirada (3): 5, 2, 4
Guardados (3): 5, 4, 2 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 11, Fracaso
Motivo: Ataque con arma arrojadiza
Dificultad: 15
Tirada (3): 2, 7, 2
Guardados (2): 7, 2 (Se tiran de nuevo solo los dieces guardados)
Total: 9, Fracaso
No creo que pueda cazar al bajito, asi que voy a centrarme en el torpe del agua, que lo tengo mas cerca. No estamos en un pueblo tan grande, podre encontrarlos despues.
Ignoras al resto de los matones que huyen en desbandada y te centras en el torpe que ha perdido el garrote y que quedaba cerca de ti en el agua. Al salir, totalmente empapado y desarmado, y verte empuñando la espada éste se arroja de rodillas a tus pies y empieza a suplicar que le perdones la vida.
-Lo siento, lo siento... no quería hacerle daño... se lo aseguro, joven señor... le pido disulpas... lo siento -algunas palabras se pierden ya que está sollozando y mantiene la frente pegada al suelo, exponiendo el cuello en un gesto de total sumisión.