Respiraba profundamente antes de ir a lavar las braguitas, necesitaba descansar metiéndome después con tranquilidad en la habitación.
-Un día agotador..Muy muy agotador..-
¡Ay! ¡Qué sueño! Era hora de contar ovejitas cada una en vuestras camitas, que a saber qué os deparaba el día siguiente y más valía estar bien despiertas para entonces... En cualquier caso, ser maid no había estado tan mal, ¿no? No se podía decir que no tuvierais un trabajo bien movidito e interesante, ¡eso desde luego!
Pero, yendo a lo que íbamos...
¡Buenas noches, chicas! ¡Soñad con angelitos! :D
Pasamos a la escena 2: ¡Ya vienen los clientes!