Sigo golpeando furiosa. Mientras más daño sufro, más fuerte golpeo. Al final uno de los dos caerá.
Huele a quemado. Pero no soy consciente de que Adriana se haya volatilizado porque solo me centro en golpear.
- Muere, muereee, muereeeeeeeeeeeeeee.
Motivo: Ataque cayado
Tirada: 1d20
Dificultad: 14+
Resultado: 14 (Exito) [14]
Gasto mi tercer presagio en hacer daño máximo. Otros 8 puntos.
Me queda un último presagio que utilizo para reducir daño si me voy a morir.
La explosión de Adriana pilló por sorpresa a Mirtle, pero los gritos de la exasperante Alicia la devolvieron a la realidad.
Controló un primer impulso de golpear a esa inmunda gritona y volvió a lanzar su herradura desde lejos, intentando cubrirse temerosamente de la luz de la criatura.
Esta vez impactó de lleno en el espíritu que intentaba atormentarlos.
Motivo: Ira
Tirada: 1d6
Dificultad: 2+
Resultado: 6 (Exito) [6]
Motivo: Lanzar herradura
Tirada: 1d20
Dificultad: 10+
Resultado: 14 (Exito) [14]
Motivo: Daño herradura
Tirada: 1d4
Dificultad: 10+
Resultado: 4 (Fracaso) [4]
Motivo: Especial herradura
Tirada: 1d6
Resultado: 5 [5]
Con las recientes llagas supurando le piel, y el resto de su compañera salpicando, su ya de por sí asqueroso pelo, Phil volvió a blandir su cimitarra hedionda contra aquel ser aberrante.
Con su destreza habitual, "el Rata" guió su acero contra el cuerpo de su enemigo.
- Muere hereje!!! Muere!! Gritaba poseído.
Motivo: Ataque cimitarra
Tirada: 1d20
Dificultad: 12+
Resultado: 18 (Exito) [18]
Motivo: Daño cimitarra
Tirada: 1d6
Resultado: 1 [1]
Los golpes van difuminando más y más la forma de la extraña criatura. El volumen de las voces sigue creciendo hasta que empieza a hacerse dificil pensar. Quien sabe si no habrá un momento donde el cruel sonido sea tal que ahogue vuestras mentes en su cacofonía de más allá de las esferas del cielo.
Pero la criatura parece estar perdiendo su agarre en la realidad ¿estará muriendo o solamente volviendo al lugar de donde vino?
El torrente de palabras va tornandose más y más complicada, se entremezclan no ya idiomas si no ya sonidos completamente extraños que ningún humano podría producir con su garganta.
Motivo: Reducción de daño I
Tirada: 1d4
Resultado: 3 [3]
Motivo: Reducción de daño II
Tirada: 1d4
Resultado: 4 [4]
Motivo: Reducción de daño III
Tirada: 1d4
Resultado: 4 [4]
Falta Zenón.
Adriana explota en llamas para deleite de Zenon, quien se olvida de las voces horribles o bien se pone a cantar con ellas. Se pone a danzar alrededor del cuerpo de la cada vez menos reconocible compañera y le va tirando trozos de madera de bancos rotos y telas sucias que salpican todo el suelo.
-Adriana ya está en la luz, en la luz, en la luz, jajajaja- se detiene por un segundo y piensa que hay algo que le falta, hace su gesto de pensar que es rascandose el mentón con el garfio, pero no tiene garfio- ¡eso era! jajaja -dice recuperando el garfio.
Puede que parezca que hago muchas acciones, pero las considero meramente narrativas, que el master me encadene si lo considera necesario. xD
El extraño ser se desliza dejando tras de si un rastro de niebla luminicente, se acerca a Zenón y parece observarlo fascinado durante unos latidos.
Algunos....algunos....han..entendido...dice una voz con que empieza siendo la de vuestras madres para convertirse en la de quien os hiciera más daño. Vine ....a traeros...amor..y luz dice mientras se aleja de Zenón para acercarse al resto.
De nuevo brilla con esa luz blanca tan fría que abrasa. La luz de las estrellas, crueles e impasibles ante vuestro Dolor y vuestra condenación. El fuego eterno que todo habrá de abrasarlo. El fuego que ahora de nuevo parece perforar la mente de Phil el Rata. Pero el ansia de sangre del antiguo mercenario es tal que aun sitiendo la mirada estelar escarbando su alma resiste el dolor.
La forma del ser está ahora completamente desdibujada como si este último ataque hubiera sido demasiado para él. Da la sensación de que un último golpe pudiera acabar con él.
Motivo: Mirada de fuego estelar
Tirada: 1d4
Resultado: 1 [1]
Motivo: ¿Afortunado?
Tirada: 1d4
Resultado: 4 [4]
Motivo: Daño
Tirada: 1d8
Resultado: 1 [1]
Alicia observaba que cada vez las cosas iban mejor, los malditos compañeros que tenía al fin estaban haciendo su trabajo, el sacrificio habia sido necesario. Avanzó cómo pudo e intentó golpear a la criatura nuevamente con su lucero del alba, pero volvió a fallar.
Motivo: Ataque
Tirada: 1d20
Dificultad: 14+
Resultado: 6(-3)=3 (Fracaso) [6]
Yo también tengo amor para ti, toooomalo todo.
Hago un arco con el cayado para tomar el máximo impulso y se lo estampo al espectro con todas mis fuerzas.
Motivo: Ataque cayado
Tirada: 1d20
Dificultad: 14+
Resultado: 18 (Exito) [18]
Motivo: Daño cayado
Tirada: 2d4
Resultado: 5 [4, 1]
—¡Aaaah!— viendo que la criatura parecía débil, Mirtle aprovechó para atacarla usando la lanza saqueada a los miserables milicianos.
En el último momento cerró los ojos por la luz que emanaba del ser, tan dañina como brillante, pero notó como atravesaba algo con su lanza. En su mente se dibujó una escena triunfal en la que su enemigo estaba ensartado en el asta de su arma... y se acordó de la explosión de luz.
Motivo: Ataque con lanza
Tirada: 1d20
Resultado: 11(+1)=12 [11]
Motivo: Daño lanza
Tirada: 1d6
Resultado: 5 [5]
Si explota uso presagio para salvarme xD
- AAAAAAARRRRGGG. Gritó Phil elocuentemente al sentir una especie de fuego abrasador que hurgaba en su mente. Por un momento creyó habrasarse entre las llamas que ardían en su cabeza.
Con furia y dolor, el el despojo mugriento, se recompuso milagrosamente. El Basilisco Bicéfalo le protegia bajo su gracia. Por el momento.
Volvió a lanzar un tajo descendente a aquel vaporoso ser. Más esta vez, debido a su aún dolorida mente, falló.
Todo era ir y caos a su alrededor.
Motivo: Ataque cimitarra
Tirada: 1d20
Dificultad: 12+
Resultado: 4 (Fracaso) [4]
Finalmente tras descargar una lluvia incesante de golpes que parecen hacer poco más que arrastrar la luminosa niebla que forma el cuerpo del extraño ser este parece irse disolviendo. Su contorno pierde definición, sus palidos y alienígenas rasgos se desdibujan como el recuerdo de una pesadilla.
Tras el último golpe de Phil el Rata la figura parece estallar en una nube de ardiente vapor blanco. La luz es lo suficientemente potente como para iluminar la gran nave de la catedral. Veis que en el suelo de la misma alguna mano blasfema había trazado extrañas lineas, diagramas y cálculos. Con que funesto proposito es algo que siempre ignorareis pues estos trazos se desvanecen en un estallido de luz como la criatura.
Permaneceis en silencio durante unos segundos ¿que era esa criatura? ¿que oceanos de frías e indiferentes oceanos cruzó en su extraño carruaje? ¿Que lo llevó hasta Nifhel? ¿Fue el azar? ¿El destino cruel? ¿O un propósito siniestro?
No os deteneis a considerarlo si no que procurais salir corriendo de ahí antes de que la Inquisición haga su aparición. Los sacerdotes amarillos gustan de todo lo sobrenatural, y sus atenciones para con los testigos de estos hechos pueden ser...excesivas. Antes de iro eso si no os podeis resistir a echar una mirada al interior del carruaje. Este está grabado con extrañas lineas que forman signos que no entendeis. Solamente encontrais de interés un extraño puñal, por alguna razón decidiis hurtarlo.
Saliis corriendo pero demasiado tarde. La Inquisición, como siempre, debía saber mucho más de lo que creíais sobre los horrores de Nifhel pues un trio de sacerdotes tocados con los siniestros hábitos amarillos y las máscaras de la calavera. Correis como podeis antes de que suelten a sus sicarios tras vosotros. Correis con el corazón en la boca, de vuelta por la cuesta y luego en los callejones. Cuando por fin les habeis dado esquinazo os dais cuenta de que Alicia ha desaparecido. Como todos aquellos que se desvanecen en el abrazo de la Inquisición rezais para que su muerte sea rápida.
Claro está que cualquier pena desaparece mientras empieza a clarear el gris cielo y os uniis a la orgía de muerte y saqueo.
Motivo: ¡Tesoro!
Tirada: 10d6
Resultado: 2, 3, 5, 1, 4, 6, 1, 2, 4, 2 (Suma: 30)
Motivo: Artefacto
Tirada: 1d10
Resultado: 5 [5]
Motivo: ¿Huir a tiempo?
Tirada: 1d20
Dificultad: 12+
Resultado: 4(+1)=5 (Fracaso) [4]
Motivo: ¿Quien es el pobre desgraciado?
Tirada: 1d6
Resultado: 3 [3]
Habeis logrado saquear:
Así fue el final de Nifhel, ciudad de la herejía que se dejó embaucar por el fantasma de la Razón y dio la espalda a las ESCRITURAS INNOMBRABLES. Su humillación y castigo eran inevitables, como inevitable es nuestra caída en la Desolación.
El asalto de la XXIII Cruzada Irredenta fue un baño de sangre. Pobremente armados solo con su Fe y su devoción los cruzados perecieron a miles tratando de tomar las murallas. Y luego a cientos tratando de tomar palmo a palmo cada calle de esa ciudad de condenación. Los habitantes de Nifhel vendieron caras sus pieles, escupiendo maledicencias y herejías con cada golpe. Pero el fervor de la Cruzada quebró su defensa como las armas quebraron sus cuerpos.
Entrada la madrugada y mientras la batalla se recrudecía y por un momento parecía que la Razón iba a imponerse y que el Dolor sería vano e inútil algo ocurrió. El favor del Basilisco Bicéfalo se manifestó y ÉL hizo que la locura que sostenía a los defensores se desvaneciera y se quebrase su voluntad. Cayeron entonces entre sollozos bajo las hojas de los cruzados. Mientras morían clamaban por el abandono de su falsa divinidad y pedían misericordia. Fue en vano. Para cuando salió el sol de los quince mil habitantes de Nifhel siete mil eran alimento para los carroñeros. Sus moradas saqueadas, sus hijas ultrajadas, sus calles regadas en sangre y gritos.
Sea para ellos la Condenación por los siglos de los siglos.
En acción de te deum gratias el Cardenal Arzobispo Su Santísima Eminencia Felban Goberiol celebró la Santa Consagración del Dolor con toda la hueste cruzada de rodillas entonando piadosos salmos acompañados por el coro de cinco mil supervivientes de la ciudad crucificados en un glorioso bosque de cruces. Su lamentos y agonía recuerdo constante de la Gloria del Dolor.
Las murallas de la ciudad fueron derruidas, las campanas que habían llamado a rebato fundidas y el hirviente plomo dado a beber a los burgueses de Nifhel. Todos los niños y niñas de entre tres y siete años fueron tomados como esclavos y enviados a Galgenbeck para ser reeducados como servidores de la Iglesia. Estas y otras penitencias le impuso para su salvación la Sacrosanta e Infalible Amantísima Madre Iglesia a Nifhel.
Dejando detrás un monumento a SU gloria la cruzada serpenteó hacia el sur. Hambrienta y desarrapada, dejando solo desolación a su paso bajo un inclemente cielo gris ceniza la tarea de llevar SU PALABRA a los confines de la tierra aun inconclusa.
Todo lo que el Basilisco Bicéfalo profetizó se ha cumplido. Todo aquello con lo que nos sentenció ha de pasar.
Felicidades por sobrevivir al primer Epígrafe.