Partida Rol por web

Pero... ¿¡Por qué no queda ron!?

Prólogo: Es mejor ser pirata que alistarse en la marina

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05/10/2011, 14:16
Cesare Viati
Sólo para el director

Notas de juego

Mantengo a mi Pj en un discreto segundo plano, esperando a ver que ocurre entre los dos, pero con mi mano izquierda apoyada suavemente sobre la empuñadura del rapier.

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05/10/2011, 22:04
Cristopher Tripood.

Todo parecia indicar que la roja iria en ese barco, no escucho de que estaban hablando pero porque otra razon alguien se subiria a una embarcacion como aquella o incluso a cualquier otra. Ese dia que habia empezado de una forma rutinaria y que ya se habia hecho la idea de no volver a ver a esa misteriosa mujer, habia tomado un giro realmente afortunado.

Mi nombre es Cristopher Tripood y me gustaria formar parte de la tripulacion de este barco... Puedo saber en donde se encuentra el Capitan para poder hablar con el?

Empezaba diciendo cuando estaba a tan solo dos pasos de ambos, durante todo el trayecto su mirada estuvo sobre esa misteriosa pelirroja y cuando empezo a hablar, fue cuando miro al hombre que estaba con ella. Pero mientras esperaba una respuesta, no podia evitar sonreir confiado de que lograria lo que queria y no le importab si ese no era un barco pirata o al menos, no en ese momento.

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05/10/2011, 22:27
Cesare Viati

Justo cuando la señorita va a decirme su nombre, se queda callada observando como se acerca un joven con el pelo azul, parece que esto se va poniendo interesante por momentos. Apoyo mi mano izquierda sobre mi rapier preparado para desenfundarlo si fuese necesario. Cuando se pone a nuestra altura, se dirige hacia mi. Interesante, muy interesante - pienso tras escuchar su petición.

- El ha empezado con mejor pie que tu al presentarse, eso en mi tierra se llama educación - digo a la signora sonriendo después me giro para mirar al muchacho - Hoy es tu día de suerte, yo soy el capitán. Así que quieres formar parte de la tripulación de la Madonna della Tempesta, me parece bien. Lo primero, ¿porque debería de permitir que formases parte de mi tripulación?- pregunte sonriendo pero con mis ojos clavados en el - Y lo segundo ¿de que os conoceis? - pregunto señalando a ambos con el dedo indice de mi mano diestra mientras mi siniestra sigue apoyada en la empuñadura del rapier.

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05/10/2011, 22:51
Gina.

Eso debía ser una broma, una broma de muy mal gusto, aquel tipo, el tal Cristopher tenía que ser un espía o algo así, sino no entendía a qué venía tanto interés en alistarse en el mismo barco que me iba a alistar yo. Claro que él no lo sabía... En teoría. Pero seguía siendo extraño que pareciera que me siguiera... 

Mi mirada volvió al capitán, era el único barco que me quedaba por suplicarle que me sacara de Castilla.

Mi nombre es Gina -dije finalmente, frunciendo un poco el ceño y volviendo a mirar al niño de mi lado- No nos conocemos, al menos no que yo sepa... -mi mirada se volvió inquisitiva, y lentamente desenvainé un cuchillo de mi espalda para mantenerlo entre mis dedos, si decía algo raro se iba al agua con el cuello abierto, así de claro.

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05/10/2011, 22:57
Cristopher Tripood.

Al parecer habia epezado realmente bien, le resulto raro que aquel hombre fuera el capitan ya que esperaba a alguien mas... viejo. Aun asi, su sonrisa se ensanchaba satisfecho ya que aquellas palabras indicaban que lo que pretendia ya era algo casi seguro, lo unico que faltaba era comentar sus facultades...

Pero antes de que el respondiera mirando de nuevo a la pelirroja, por fin escuchaba como ella decia su nombre, aquel que tanto le habia costado revelar antes cuando se cruzaron en el mercado. En cierta forma, saber el nombre de la roja le quitaba un poco misterio, pero solo un poco ya que seguia siendo mas que interesante.

Bueno, me considero alguien dispuesto a cumplir con cualquier tarea, aprender lo que no conosca y negarme a rendirme en cualquier momento. Pero soy muy buen tirador y no me quedo atras en el uso de la espada.

Le respondia al capitan apoyando sus manos tanto en la pistola y la espada que tenia con el, no considero necesario mencionar que le gustaba mas disparar con un mosquete, era mas preciso que una pistola sin duda... PEro aun le quedaba otra pregunta que responder y con esa sonrisa confiada, fijaba su mirada en Gina.

Ciertamente nola conosco, aunque ahora se su nombre. Pero si me la cruce ayer en el mercado, fue un encuentro fugaz la verdad.

Respndia mirando al capitan con sus ultimas palabras, esperaba haberlo dejado satisfecho con su respuesta y por alguna razon, sentia que en ese barco podra tener un viaje menos aburrido que con aquellos comerciantes.

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06/10/2011, 00:02
Cesare Viati

- Gina, un placer bella signora. No tengo ningún inconveniente en que forme parte de la tripulación, siempre que en verdad sea doctora, si por algún casual sus habilidades médicas no fuesen tales, lamentaría el tener que abandonarla a su suerte. Ya hablaremos en privado sobre los detalles de su labor, su camarote y sus honorarios, si esta de acuerdo claro esta - la digo para despues posar mi mirada en Cristopher.

- Así que, lo único que puedes ofrecerme es trabajo duro y que eres buen combatiente, lo primero lo comprobaremos cuando limpies la cubierta nada mas embarcar, lo segundo lo veré si llegamos a enfrentarnos a piratas - respondo al muchacho con tranquilidad, y con la mano izquierda lejos de la empuñadura del rapier.

- Subid a bordo, partiremos al mediodía cuando la marea este alta – digo para que me escuchen los dos – Seria prudente que se mantuviese en un camarote hasta que estemos en alta mar, de esta manera podrá evitar los problemas que parecen perseguirla– susurro a Gina mientras ando hacia el barco y comienzo a jalear a mis hombres para que terminen cuanto antes de introducir la carga en la bodega.

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07/10/2011, 00:00
Gina.

Sonreí, por fin pasaba algo bueno. Bueno, no seré deprimente, pero es que estaba empezando a cansarme tanto corretear de un lado para otro sin un destino fijo y casi teniendo que largarme de las ciudades sin poder haber estado ni 24 horas; la diversión del principio se estaba haciendo monótona, pero ahora que salía de Castilla la emoción regresaba... ¿Cuánto tardarían en encontrarme de nuevo? Sí, se ponía interesante.

No se arrepentirá, capitán -levanté la bandolera que llevaba colgada en mi hombro, con todos los utensilios de médico, dando a entender que no se equivocaba conmigo; aunque tampoco sé hasta qué punto le daría eso confianza. 

Miré a Cristopher y entrecerré los ojos... Sin poder evitar sonreír de medio lado cuando le dijo que empezaría por fregar la cubierta; bien hecho, además de que parecía un niño. 

Entré al barco y asentí a las palabras del capitán. 

Entonces bajaré a los pisos inferiores a hacer un rápido control, capitán.

¿Y me iba a pagar por ir en su barco? ¿Eso me convertía en miembro de su tripulación? No lo sabía; ni sabía si es lo que yo quería... Pero cuanto más incierto era mi destino, más me gustaba. Por fin un poco de emoción y aventuras.

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07/10/2011, 00:20
Cristopher Tripood.

Cristopher nunca lo dudo, nada se escapaba de sus posibilidades y solo debia proponerse algo para conseguirlo aunque a veces, no resultaba tan bien. Por un momento el bajaba su mirada ensombreciendo su rostro con aquella melena azulada que poseia... Podia conseguir lo que se proponia pero lo que buscaba seguia escapando de sus manos...

De todas formas al escuchar cual seria su tarea, el levantaba rapido su mirada confiada y con aquella sonrisa, no le molestaba empezar de abajo, estaba acostumbrado a hacer toda clase de tarea y la clave para hacerlo bien, era intentarlo simplemente.

Empezare ahora mismo si lo desea, tengo ganas de trabajar.

Le decia para luego empezar a caminar detras de la pelirroja pero a diferencia de ella, el se desviaba para buscar lo necesario para empezar a limpiar la cubierta, una tarea que no lo desanimaba como podria pasar con cualquier otro e incluso, el planeaba dejarla mas que reluciente.

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07/10/2011, 04:42
Cesare Viati

Con el rabillo del ojo mientras ordeno a mis hombres, observo la llegada de los dos nuevos miembros de la tripulación al barco, solo el tiempo y sus acciones dirán si pueden ser llamados miembros de pleno derecho. En verdad espero que ambos se queden con nosotros… Un doctor siempre es necesario en un barco y el joven me recuerda tanto a mí, cuando enrole en un navío la primera vez, que no me gustaría abandonarlo a su suerte en un puerto.

Al ver como mientras llega a la pasarela del barco, se ha puesto a buscar lo necesario para empezar a limpiar la cubierta, sonrío y pienso: Comienzas bien muchacho, solo espero que ese empeño te dure durante las primeras semanas, que serán duras. No es nada personal pero hay que descubrir el tipo de material del que estas hecho.

Cuando llegan a cubierta, les indico con un gesto que esperen:

- Amici miei - empiezo y hasta que todos los miembros de la tripulación no estan atentos no prosigo - Queste due persone saranno membri della nostra squadra. Se, alcuni si considera che una donna su una nave porta problemi, ma per oraTheus protegge sempre, non è vero? – comienzo diciendo- Lei sarà il nostro medico a bordo, si chiama Gina. Se si dispone di ogni denuncia sarebbe responsabile per la partecipazione, spero che il lui trattare con la massima cortesia, ma ... – digo mientras señalo a Gina al hablar -Il ragazzo di nome Christopher, è il nuovo marinaio. Non avrete bisogno diricordare come si dovrebbe trattare – digo al señalar a Cristopher- Continuare con il vostro lavoro.

- Espero que dejes la cubierta impecable, la fregona y el cubo los tienes allí – termino diciéndole señalando una pequeña puerta antes de dirigirme a mi camarote, al pasar cerca de Gina la digo – Acompáñame, te indicare donde esta nuestra "enfermería - camarote" durante la travesía.

Notas de juego

Vodaccio= Italiano del traductor del google.

Master: He puesto la "enfermeria" por si da la casualidad que tenemos una al uso o sera un camarote que hara esas funciones a partir de ahora.

 

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07/10/2011, 09:08
Grace O'Malley

El barco, pese a ser un mercante, no era muy grande, ya que más que capacidad buscaba velocidad por lo que era el barco que los mercaderes solían alquilar cuando tenían prisa en hacerse con algún objeto o material de forma urgente. El barco se formaba por la cubierta y un pequeño, y bastante humilde, camarote del capitán. Por unas escaleras se bajaba a la sala de la tripulación, donde por las noches se llenaba de amacas y por el día solían estar los cañones ya dispuestos ante un ataque sorpresa. Era en aquel mismo piso donde estaba la cocina, que también se podía usar de enfermería y un pequeño comedor. Bajando aún por otras escaleras de descendía a la bodega, llena de alimentos, agua dulce y sobre todo ron. 

El viaje se presentaba tranquilo, y a excepción de un par de tormentas (donde se perdió un marinero a la mar), un par de hombres enfermos que fueron perfectamente tratados por la nueva doctora y tres días sin absolutamente nada de viento, fue un viaje totalmente tranquilo; sin ataques piratas ni sorpresas desagradables. 

Así que un día antes del acordado, la Madonna della Tempesta llegaba a puerto. Carleon estaba animada, como siempre, pero esta vez se respiraba alegría y festividad... Algo no tan típico. Quizás había llegado alguna compañía de teatro; al llegar, el capitán del barco vería en el mismo puerto a un viejo conocido, "viejo conocido" porque hacía muchos años que lo conocía y porque él era viejo: Mr. Fisher, un pescador que solía saberlo todo sobre todo. 

Notas de juego

Posteo yo para acelerar las cosas :) 

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07/10/2011, 09:48
Grace O'Malley

Mr Fisher se encontraba en el puerto arreglando su nueva embarcación después de un dura madrugada de trabajo, debía dejarlo todo listo para la siguiente jornada. Hacía días que la Mar estaba tranquila, y eso no podía ser otra cosa que un mal augurio... Como siempre decían los pescaderos "La calma antes de la tormenta". En todo caso, Mr. Fisher estaba perfectamente enterado de lo que se cocía en Avalon, que la compañía Saint Mori había llegado, más que una noticia era un hecho... Todo el mundo había visto alguno de sus actores o actrices, incluso las mujeres estaban todas mucho más albarotadas debido a la presencia del actor principal, cuyo nombre Mr. Fisher no recordaba. 

Y mientras arreglaba el barco amarrándolo al puerto y limpiando las redes, veía detenerse a pocos metros de su embarcación la Madonna della Tempesta, una embarcación mercante, cuyo capitán había sido sustituido por un chico muy joven debido a una extraña enfermedad que le impedía encargarse de eso. Pese a su juventud, Mr. Fisher sabía diferenciar los futuros capitanes... Y estaba seguro que aquel nuevo capitán, con el que había hablado mucho menos de lo que seguramente en realidad le gustaría, llegaría a algo grande. 

La Madonna della Tempesta se detuvo al puerto, y los marineros bajaron para empezar a amarrarlo con gruesas cuerdas, entre gritos de alegría y satisfacción por haber llegado sin ninguna incidencia.

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08/10/2011, 18:54
Mr Fisher.

Mr. Fisher localizó un roto en una de las redes, pero decidió que podía esperar. Ató un pañuelo rojo donde se encontraba el roto para poder localizarlo más adelante, devolvió la red al bote y se encaminó hacia el barco que llegaba, el Madonna.

-¡Ah del barco! ¡Veo que sangre nueva comanda la caprichosa Madonna! - gritó hacia el muchacho que parecía haber tomado el mando de la embarcación- ¡Si aceptáis mi consejo, no partáis con premura, o vuestra Madonna se las verá con su Tempestad!

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08/10/2011, 19:51
Cesare Viati

Tras un viaje digámoslo mas o menos tranquilo faltaba poco para alcanzar el puerto de Carleon, habíamos perdido a un hombre en una tormenta que se formo de improviso cogiéndonos por sorpresa, era una muerte que todos los miembros lamentamos pero que no afecto tanto como si hubiese sido otro hombre de la tripulación, debido principalmente a que apenas llevaba unas semanas a bordo. Me acerque hasta donde se encontraba Cristopher remendando aquellas velas que habían sufrido algún daño.

- Has comprobado que la vida en alta mar no es siempre maravillosa, siempre que estés en cubierta procura estar con los ojos abiertos y estar atento, y haz caso a consejos que ten tus compañeros de cubierta. Sigue trabajando duro y tal vez sigas enrolado en el barco cuando descarguemos la mercancía y partamos a un nuevo destino.

Baje hasta la improvisada enfermería, donde se encontraba Gina tratando a mis hombres, la verdad es que habíamos tenido suerte que se enrolase en el navío.

- Buenos días, signora. ¿Qué tal se encuentran los enfermos?  - Al escuchar su respuesta sigo hablándola – Llegaremos a Carleon en breve, ¿vas a continuar con nosotros haciendo las funciones de doctora o prefieres quedarte en Avalon? Si eliges marchar, te deseo la mayor de las suertes y si por algún casual quieres volver será un placer volver a tenerte a bordo siendo nuestra doctora. Medítalo y cuando tengas tu respuesta, comunícamela. Estaré en el timón – término diciendo.

Estando en el timón veo a lo lejos como estamos a punto de llegar a Carleon, dejo que el viento golpee mi rostro disfrutando del tacto de la brisa marina y del agua de mar, es una sensación de libertad increíble. Cuando estamos a punto de atracar, Mr Fisher aparece con su bote.

- Muchas gracias por el aviso, viejo lobo de de mar. El capitán Leina te manda saludos, aun se encuentra convaleciente de su enfermedad. Esperar a que atraque el barco y sigamos conversando delante de un jarra de cerveza o unos vasos de ron – le respondo antes de comenzar la maniobra de atraque.

Dejo a mis hombres trabajar con la descarga, y al pasar donde se encuentran Cristopher  y Gina le hago una señal para que me acompañen a tierra firme diciéndoles que me acompañen mientras esperamos a que llegue Mr Fisher.
 

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09/10/2011, 15:20
Cristopher Tripood.

Durante todo ese viaje Cristopher siempre se mantuvo en donde le indicaban, realizaba cualquier tarea que se le pedia y en cuanto alguien necesitaba algun voluntario o ayuda, era el quien se presentaba. No era un barco pirata y sabiendo que debia cuidar lo que realmente pretendia, tampoco estuvo tan mal a pesar de la tormenta...

De todas formas cuando estaban cerca de un puerto y el ayudaba con las cuerdas, siempre con esa sonrisa confiada que incluso mantuvo durante la tormenta, el veia como el Capitan se acercaba y le hablaba. PArecia alguien muy capaz y a pesar que no era lo que buscaba, el no dejaria ese barco aun... la roja seguia alli y con tanto trabajo, soo pudo mirarla desde lo lejos.

Como no va a ser maravilloso? El peligro es una aventura que me gusta, aunque no siempre se puede ganar al peligro, con miedo no se logra nada no cree?

Le comentaba con calma, era cierto que durante el viaje alguien murio, era una verdad tambien que lo que el buscaba podria llevarlo a una muerte prematura. Pero el era firme con lo que queria, si le tuviera miedo a morir, se hubiera quedado sobre las cenizas de su casa.

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09/10/2011, 15:31
Gina.

Los primeros días me había encontrado algo mareada, no estaba acostumbrada a aquel vaivén permanente de las olas y había resultado algo molesto. Por suerte me había acostumbrado rápido, o quizás es que ir echando buche del ron había ayudado. Seguro era eso. 

No me lo había pasado mal, al contrario, había sido divertido y todo... A excepción de los momentos en que los hombres habían tratado sobreponerse, había sido entretenido y divertido; y en estos momentos también me lo había pasado bien. Era divertido amenazar a los tíos con que si se pasaban "no iba a curarlos", al principio se lo tomaban a broma, pero cuando dejé que a uno se le infectara la herida ya no lo encontraron tan gracioso. Notaba que me gustaba estar allí, y cuando el capitán me dijo que podría seguir en el barco, la idea me gustó. 

Respondí a su pregunta de los enfermeros escuetamente, les iría bien tocar tierra unos días, y sus heridas no eran graves, así que supuestamente se tenían que recuperar.

¿Y por dónde vais, normalmente, capitán? Habrá intuido que no me gusta mucho Castilla -sonreí divertida, "gustar" no era exactamente la palabra exacta, pero para no hablar más de la cuenta use esa, era bastante intuitivo que alguien me buscaba en Castilla. 

Bajé del barco junto a Cristopher; no había intentado nada durante todo el viaje, así que estaba algo más tranquila. Quizás no era ningún espía... Pero mejor no bajar la guardia aún. 

Saludé al hombre mayor que se acercó a hablar con el capitán con un ademán de cabeza, y enseguida me fijé en los aires de fiesta que había por la ciudad en general. 

Disculpe -pregunté con la cara iluminada- ¿Se celebra alguna feria o algo?

Diversión, diversión, diversión, juerga, diversión, diversión, fiestas, fiesta, alegría, diversión...

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09/10/2011, 17:49
Mr Fisher.

Mr. Fisher observó cómo La Madonna della Tempesta era amarrada al puerto echando tranquilas caladas a su pipa.  Después, vio que el joven nuevo capitán descendía junto a otros dos jóvenes ¿marineros? Uno parecía un pícaro grumetillo y la mujer... no tenía ni el aspecto, ni los andares, ni las manos de un marinero. Mr. Fisher sospechó que sería la cocinera, y quizás también la amante del capitán, pero estos no eran asuntos que le incumbieran ni que le importasen.

Se dirigió al capitán:

- Aceptaré encantado esa invitación a beber algo, joven señor. Pero primero he de terminar de reparar mis redes. Si os parece bien, nos podemos encontrar en media hora en La Medusa Plateada, cierta tasca que me gusta regentar. Se encuentra cerca del Distrito del Mercado, si habéis estado antes en Carleon.

- En cuanto a lo que me preguntáis, gentil dama, si os referís al trajín que podéis ver en el puerto, he de decir que es su ambiente habitual. Pero bien es cierto que, si se nota algo más de algarabía puede ser debido a que ha llegado a la ciudad La Compañía de Artistas Saint Mori, y se rumorea que no sólo deleitarán a plebeyos esta vez, sino que la misma reina Elaine acudirá a la representación de su espectáculo.

Notas de juego

Me he sacado La Medusa Plateada alegremente de la manga. Espero que no haya problema.

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10/10/2011, 18:54
Cesare Viati

Sonrio ante la respuesta de Cristopher, es demasiado imprudente, me recuerda a demasiados marinos que han pasado por este navio y acabaron perdiendo la vida, al confundir la valentia con la estupidez, espero que no sea su caso.

- Tienes aun mucho que aprender, muchacho - le digo con calma - Todos tenemos miedo alguna vez, mientras lo superes y no te bloquee, no hay nada que temer.

Gina me hace la pregunta cuando estoy a punto de abandonar la enferemeria:

- Tenemos una ruta comercial ya establecida, y los puertos de Castilla, solemos usarlos para dejar mercancia y reponer nuestras provisiones... Siempre puedes quedarte a bordo mientras partimos hacia un nuevo puerto.

Y ya en Carleon, respondo a Mr. Fisher:

- Perdon por no haberme presentado, mi nombre es Cesare Viati. La signora, es nuestar doctora que responde al nombre de Gina, y el muchacho es Cristopher, veremos si este es su primer viaje en la Madonna della Tempesta o por el contrario seguira a bordo. Le esperamos en la medusa plateada.

Cuando me despido de el y vamos hasta la taberna, miro a Gina y Cristopher y les digo:

- Igual os extraña que os invite a tierra firme conmigo, pero me gusta saber quienes y como son los miembros de tripulación. Ambos habeis realizado una gran labor a bordo, y es ahora es cuando me decis sin debo preocuparme por algo o alguien mientras estais en mi barco. Y no se os ocurra mentirme, porque soy el que os puede dejar abandonados a vuestra suerte en este puerto - termino diciendo con calma mirando a ambos a los ojos.

Notas de juego

Es mi turno de respuesta a los 3 otros pjs jaja.

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11/10/2011, 09:22
Cristopher Tripood.

Cristopher sabia bien que tenia bastante que aprender, pero no le estaba gustando mucho que lo trataaran como un crio, el ya era todo un hombre, protaba armas peligrosas con el y sabia usarlas mas que bien. PEro aun asi el sonrio y asintio a su capitan como si nada antes de desembarcar, algo que hizo con esa preciosa pelirroja.

Gina parecia menos "arisca" con el, al menos no parecia querer salir corriendo para alejarse y a pesar de que no pudieron hablar durante el viaje, debido a que ambos estaban ocupados en sus tareas, sentia que podia tener una oportunidad mientras estaban en tierra. Pero antes de que pudiera decir algo mas, el interes por una posible feria parecia onteresarle mucho a la roja y eluego, terminaba en una taberna con el capitan quitandole toda posible oportunidad.

Mmm por mi no tiene nada de que preocuparse Capitan, aunque si estoy buscando a alguien para darle algo muy importante. Pero no se donde esta esa persona, solo se que la encontrare si sigo navegando por los mares...

Le respondia al capitan con calma y con una sonrisa confiada, aunque con sus ultimas palabras el se recostaba mejor sobre el respaldo de su silla para estirarse y mirar por un momento el techo. El tenia algo muy importante para ese alguien, una bala que tenia guardando para el desde hace dos años...

No puedo decirle que siendo pirata me seria mas faciel encontrarlo je

Pensaba para si mismo sonriendo un poco mas, pero tambien podria cruzarse con su tio viajando con ese barco, tarde o temprano serian atacados por el, de eso no tenia duda alguna.