Te había sido entregada una nota en la posada. Su contenido es breve, muy breve, y los puntos suspensivos al final invitaban a pensar que el mensaje había sido dividido. Era algo propio de la organización ese tipo de "juegos".
"Habitación número 7..."
El sello del colegio invisible esta presente.
Subes al piso superior, hasta la habitación indicada en la nota.
Por lo que puedes escuchar no hay nadie en la habitación, tampoco luz que se pueda entrever bajo la puerta. El pasillo esta vacío, hagas lo que hagas nadie debería verte ahora.
Enarco una ceja. Los jueguecitos del Colegio Invisible a veces son exasperantes.
Al comprobar que no hay nadie a la vista y que dentro de la habitación no parece haber nadie, tiento la cerradura antes de abrir la puerta. No quiero riesgos...
Motivo: Abrir Cerraduras
Dificultad: 0
Tirada (4): 2, 5, 11 (10, 1), 6
Guardados (3): 11, 6, 5
Total: 22, Éxito
Tiro por Abrir Cerraduras, por si acaso.
Si no noto nada raro y abro la cerradura, entro.
Consigues abrir la puerta con facilidad, las cerraduras que pueden encontrarse en las tabernas no son un gran desafío para una mano experta como la tuya.
Confirmas que la habitación está vacía con la poca luz que entra desde el pasillo. En una de las mesitas ves una vela que podría servirte para examinar el resto de la habitación si la encendieras.
Suspirando, me acerco a la mesita y enciendo el candil. Con su luz alumbrándo la sala, espero descubrir qué quiere esta vez el Colegio de mí...
Encuentras otra nota sobre el escritorio de la habitación, bien a la vista, que parece continuar la anterior
"... de los barracones mercenarios"
¿Los barracones mercenarios de la ciudad? No lo tenias claro, pero con el Colegio Invisible tener algo claro era imposible.
Sacudo la cabeza, incrédulo. Aunque no sé para qué me molesto... si ya sé que el Colegio siempre juega...
Compruebo que no hay nada más en la habitación. Incluso acerco las notas a la llama de la vela por si acaso hay escrito algo con limón. Después me deshago de las pruebas quemándolas con la misma vela.
Una vez termine, bajo a la sala común de la taberna. Seguramente el vendelio ya haya acabado de zurrar a aquella gentuza.
Puedes unirte de nuevo a la escena general. Cierro aquí.