El chico escapo del cuartel de Nindo viendose obligado a abandonar a sus compañeros. Buena parte de los samurai del puesto lo siguieron teniendolo como espia del Imperio.
El joven reflexiona sobre su huida oculto en el bosque. Sus pensamientos son hacia sus antiguos compañeros de aventura.
.-Vienen detrás de mi tantos, que no puedo retroceder. Espero que Ombra y su guapa sobrina esten bien-.
Contempla a un par de samurai que observan su posición a través del camino.
.-Ire hacia el oeste y luego hacia el norte. Entonces podre regresar a Vilevil y hacer un trato con los contrabandistas. Por unas cuantas platas seguro que pueden sacarlos de allí-.
El camino queda despejado y el joven emprende de nuevo su marcha. Avanza por multitud de desconocidas tierras. Quizás no es consciente de que los puestos fronterizos ya no existen habiendo sido superados por las fuerzas imperiales. Es por esto que su camino se vuelve peligroso.
Entra en las colinas de Frescaroca y no tarda en ser atacado por criaturas elementales.
Con voz de ultratumba trata de ahuyentar a Domecq.
.-Este lugar es sagrado. Huid o morid-.
.-¿Domecq?¿Yo?¿Huyendo?-. Dice con el pecho hinchado por el orgullo .-¡Preparate para ser rebanado monstruito insignificante!-.
El joven ataca con su cimitarra a los monstruosos adversarios. Cuando los golpea, el mismo es herido sufriendo descargas eléctricas. Parece que los elementales conseguiran acabar con el cuando el chico, comienza sufrir cansancio por el combate.
Entonces Domecq da un tajo a un delgado árbol haciendo que este se desplome sobre uno de los elementales. El elemental es abatido, y aunque no parece sufrir graves heridas, sirve como prueba empirica de que el sistema funciona.
Tras un largo rato, los elementales que no resultan ser demasiado inteligentes han quedado sepultados bajo todo lo que el joven consigue tirarles.
El joven se limpia el sudor de la frente
.-Eso ha estado cerca. Atravesaré este paso y seguire hacia el norte-.
Entonces es abordado por la bruja del trueno. Es una mujer tremendamente atractiva cuyo cuerpo se ve atravesado por descargas eléctricas.
.-Niño. Eso ha sido muy astuto. Ven y recibe un beso como recompensa-.
Sobresaltado Domecq se levanta.
.-¡No puedes engañarme fulana! ¡Si te beso morire!-.
Dice el joven que ha visto como los relampagos acarician la piel de la mujer.
Le mira con una sonrisa.
.-¿No vale la pena el riesgo de intentarlo?-.
El joven se lo piensa un instante, y viendo que la mujer es muy bella o tal vez por el simple placer del riesgo que conyeva se decide a besarla.
Cuando se besan, grandes descargas recorren todo el valle.
La bruja se retira un momento y rie satisfecha.
.-¿Que me esta pasando?-. Dice el joven que nota como ahora las descargas también recorren su cuerpo. Se siente extraño. De alguna manera su cuerpo esta cambiando.
Se mira las manos. Por un momento se ha sentido más agil, y de alguna manera hay ahora siente un poder latente dentro de el. Vuelve la vista hacia la bruja, que ha desaparecido.
.-Disfruta tu regalo, chiquillo-. Dice el eco de una voz a través de los valles.