Corrían hacia la batalla, corrían hacía un bosque corrupto al que habían arrebatado la vida. La vista no mejoraba según avanzaban, muchos arpistas yacían a cada lado, heridos, moribundos y muertos por todas partes. Toda clase de criaturas inertes tiradas más adelante de ellos y en el núcleo de la batalla el caos mágico y la muerte amenazaban con acabar con todos los arpistas.
Remalia estaba frente a ellos y observó que no miraba hacia delante sino hacia lo alto de la torre y allí vio a lo lejos la poderosa figuraba que comandaba las hordas de la muerte. Criaturas como esa había soñado con eliminarlas y sin embargo sólo había sido capaz de ser alimento para sus hordas, como muchos de los que allí yacían. Debían darse prisa. Miro con urgencia a Malcom que ya buscaba en su mochila y llamaba a Remalia mientras ella balanceaba su guja para que no fuera cogida desprevenida.
La dantesca escena de cuerpos mutilados y desmembrados de ambos bandos, y los lamentos de los heridos hicieron que Akame se paralizará momentáneamente recordando hechos del pasado. En su mente afloró la brutal muerte de sus padres a manos de un licántropo quedándose paralizada. La sacudida de Lía la trajo de vuelta, cabeceando levemente asintió dando las gracias a la guerrera de tez morena.
Sacando sus utensilios de sanación se dispuso a estabilizar y arrebatar de las garras de la muerte a los valientes Arpistas que yacían moribundos sobre el herboso suelo. Hoy no! grito furiosa mientras se afanaba en salvar la vida de un valiente arpista.
Akame intenta estabilizar a algún moribundo, ayudando en lo que pueda.
Llegasteis a toda prisa a donde estaba la acción.
Remalia se giró al oír a Malcom y asintió firmemente dando las gracias con la mirada. Hizo una pequeña filigrana y se tocó la garganta con la yema de sus dedos que estaba brillando de color azúl. Es también en ese momento cuando os fijáis que la elfa está gravemente herida, sangra por varios lados y uno de los costados los tiene completamente quemados, en carne viva.
Una voz potente resonó por encima del resto de ruido del campo de batalla.
— ¡¡Zaldara, se acabó, detén esto, tenemos tu libro!!
En ese momento todo el mundo se detuvo.
@Akame dime cuantos usos de tu Healer's Kit quieres usar. De un vistazo rápido y con lo poco que sabes de medicina calculas que unas 5 personas podrían beneficiarse.
Un rayo de luz verdoso se arremolinó a pocos metros delante de la elfa y el resto de Arpistas. De aquella espiral de colores apareció ante vosotros una figura de ropajes negros.
Era difícil describir lo que teníais delante pero os ponía los pelos de punta. Era una mujer de rasgos humanos, alta, esbelta, hermosa y mirada completamente fría con unos ojos verdes brillantes. La otra mitad de su rostro y de su cuerpo en general era un esqueleto visible y jirones de carne putrefacta donde se veían las venas, tendones e incluso partes de sus órganos.
Era visible que había sufrido daño en la pelea pero su compostura era completamente firme, intimidante y segura. Desprendía poder y malvada por todos los poros.
Alzó lentamente un brazo y todos se pusieron en guardia. Con el movimiento de su dedo índice alzó a Remalia por los aires unos 5 pies del suelo y con un ligero gesto la lanzó unos metros más allá completamente inconsciente.
Luego se giró mirando a Malcom y por un momento te sentiste como si estuvieras solo con ella en una gran habitación.
— Tomaré eso de vuelta.. — dijo con una voz débil pero desafiante, señalando hacia donde se encontraba el tomo.
Esas 5 personas. Todo lo que pueda usar, son 10.
Akame estaba tratando las heridas de los moribundos cuando Zaldara hizo acto de presencia. Pensó que Remalia llevaría la voz cantante en la negociación pero la Liche la alzó por los aires y se deshizo de ella como si de un muñeco de trapo se tratará.
Maldiciendo, la alquimista corrió en dirección a Remalia la cual parecía estar inconsciente mientras la Liche fijaba su atención en Malcom.
Corriendo con todas sus fuerzas llegó hasta Remalia y sacando la poción que está le había dado la vertió en sus labios esperando que recuperará la consciencia y algo de vigor. Remalia, despierta! Te necesitamos ahora más que nunca! zarandeandola mientras le hablaba.
Mirando de soslayo a Malcom y al resto de sus compañeros, esperando que no fuera demasiado tarde.
Motivo: Poción
Tirada: 2d4
Resultado: 8(+2)=10 [4, 4]
Cura 10 pg a Remalia.
Primero pánico, luego estupor, seguido de pánico, instantes después vino el instinto de supervivencia, seguido del pánico otra vez. Sin embargo todo eso pasaba por dentro del arqueólogo viéndose en el centro de una escena que no le interesaba nada. Tragó saliva y miro a los ojos al ser que tenía delante, craso error. El pánico se intensificó y sintiéndose por un instante tan minúsculo como una mota de polvo estuvo apunto de soltar la bolsa y pedir clemencia.
No obstante la escena de un funeral, le paró. Era así de simple, había que evitar la muerte pero no temerla y vamos si estaba en la mira de ese ser la muerte estaba más que ganada.
- O puedes perderlo para siempre.- consiguió decir con la calma de quien ya tiene todo perdido, es más en ese instante para el pobre hombre no había nadie más que la liche.- En lo que me matas el libro arde y todos perdemos. O nos calmamos y descubres por qué el tomo sigue entero y la razón de todo esto...
Motivo: Persuadir
Tirada: 1d20
Resultado: 14(+2)=16 [14]
Bueno, ni tan mal... XD
Jamhorn no se amedrentó e hizo algo que seguramente a más de uno le pillaría por sorpresa. No flaquear y tomar la iniciativa.
- ¡Cálmate, Zaldara! ¿Quieres tu libro? Te lo daremos, pero no sin que antes nos des algo que queremos. - Por supuesto, el explorador no tenía intención de darle nada a Zaldara. Al menos no lo haría mientras no se lo pidieran los arpistas. Pero estaba convencido de que aquel ser podria, incluso estando herido, ser una amenaza para ellos. Tenia que ver que la única salida válida para todos era negociar. Y seguro que creería a un simple pero idiota humano mortal, ella se creía por encima de todo eso. - Tu sabes de muerte, sabes de vida. Y tienes la información que buscamos. - Esto es lo que les dijo Remalia que tenían que hacer - Cuentanos, Duquesa de la Putrefacción, cuál es el origen de la maldición que asola el planeta. Dinos lo que sabes de las razones por las que los resucitados se marchitan hasta morir. Ese libro es una filacteria y tu la estudiaste a fondo, estamos seguros de que posees la información que necesitamos. Danosla y solo así podrás recuperar tu preciada y asquerosa parte de alma.
No tenía ni idea de si aquello resultaría. Pero trataba de sonar convincente. Malcolm seguramente pensaría como él. Lía nunca le perdonaría, aunque fuera evidente la mentira, pero ¿Mentir al malvado es un acto bueno, verdad? Quizás algún día se daría cuenta, o quizás no. Akame era una incógnita, pero ahora parecía entretenida tratando de recuperar a Remalia. No era mala idea, pero en el peor de los casos, Jamhorn le conseguiría tiempo. Algo que normalmente la Liche seguro no daba importancia, y que ante la perdída de la filacteria podria cobrarla.
Motivo: ayuda persuadir
Tirada: 1d20
Resultado: 10(-1)=9 [10]
Desde el movil. Please negritas xD
Si hay que tirar, tira, señor director :)
Tras las palabras de Remalia el mundo ante ellos se congeló. La batalla paró de repente y de la nada, delante de los arpistas de un remolino verdoso apareció aquella odiada criatura, los sentidos de Lía se estremecieron. Todo lo que sabía sobre no muertos le indicaba que saliera corriendo de allí sin pensárselos dos veces, de repente el sonido de los ghules mordiendo su carne volvió a su cabeza, el toque del espectro tratando de arrebatarle el alma. Sus ojos se cruzaron directamente a los de la liche, los ojos esmeraldas brillantes la dejaron helada y de pronto el mundo volvió a activarse al ver como Remalia era lanzada como una muñeca contra una pared. Un simple y ligero movimiento fueron suficiente para despacharla y eso eran ellos para ella juguetes rotos a los que podría dar vida para que se unieran a sus filas.
Por su columna vertebral sintió un escalofrío que se elevó hasta su nuca hasta que oyó que se dirigía a Malcom y le pedía el tomo. Instintivamente se movió al frente y se adelantó para proteger a Malcom con su cuerpo, él tenía el tomo y tenía que evitar que hiciera lo mismo que le había echo a Remalia. Además trató de quitar de la vista directa de la liche el libro para que no se lo arrebatara con su magia y que todo lo que habían echo asta ahora no sirviera de nada. No se mostró amenazante, sabía que no serviría de nada pero por lo menos le daría tiempo a Malcom para convencerla.
Lanzó un plegaria interna a Lathander pidiendo que les protegiera y les diera sabiduría para evitar más muertes de los presentes y le pidió perdón por no ser capaz de destruir a aquellas criaturas. Malcom, habló escueto y tratando de llamar la atención de la liche para ganar tiempo, sin embargo Jamhorn le arrebato ese tiempo a Malcom y desveló sus propósitos pero su voz no sonaba convincente. Volvió a pedir perdón y valor a Lathander y apoyó las palabras de sus compañeros. Habló con decisión con su porte y educación noble y ocultando en su mente el dolor con la viva imagen de la luz de Lathander.
- Ahora ya conoces el porqué de esta batalla sin sentido, esta es la respuesta. Necesitábamos llamar tu atención primero para obtener las respuestas a las preguntas planteadas por mi compañero y segundo como salvoconducto para poder sacar a todos incluidos los muertos y heridos que han luchado para traernos a este punto. No hay mucho que podamos hacer ante tu poder pero quizá tu también sientas curiosidad sobre esta maldición y sus efectos. Deja que vayamos sacando a los nuestros del campo de batalla mientras hablas con el poseedor del libro y juro por el nombre de mi familia que te devolveremos el libro. sentía una quemazón en su interior, estaba haciendo un trato con una criatura que había jurado destruir pero ahora mismo ella era una hormiga ante el poder de aquel ser y poco bien haría sino salían todos de allí con vida. No tenía otra salida, sus fanfarronerías a las afueras del templo lejos quedaban después de contemplar la destrucción de las fuerzas atacantes. Quizá las respuestas importaran ya un poco menos viendo el campo de batalla pero por lo menos tenían que intentar salir con vida de allí y si Malcom no conseguía las respuestas quizá los arpistas hallaran otra forma, pero para eso debían mantenerse con vida.
Motivo: Persuasión ayuda a Malcom
Tirada: 1d20
Resultado: 13(+4)=17 [13]
Espero que mi tirada le de ventaja a Malcom.
La lich miró a su alrededor moviendo sus ojos brillantes sin alterar su estante impertérrito. Sopesó vuestras palabras unos instantes. Su rostro no expresaba ningún sentimiento o sensación, era una carcasa vacía de una mujer espectacular. Todo su cuerpo estaba enfocado hacia Malcom, hacía el libro.
— Bien, os diré lo que sé y me devolveréis el tomo. Os podéis quedar con el resto de chucherías.
Remalia se estaba recuperando gracias a la poción, pero no osó ni levantarse para no alterar ese ambiente tan tenso.
— He estado investigando esta 'Maldición' desde que empezó. Os obviaré detalles que no seríais capaces de comprender en varias vidas de estudio.. pero la única cosa que puede estar causando estos fenómenos es un aparato impío de magia nigromántico llamado Atrapaalmas. El propósito de quien haya construído este artefacto es desconocido para mi, pero una cosa sí sé: la ingente cantidad de energía reunida por el Atrapaalmas es tal para alimentar a un ser no-muerto de un poder como nunca se ha visto en este mundo.
Volvió a barrer el campo de batalla, analizando rápidamente todo lo que había en su vista, estaba a punto de terminar de hablar y quería tener todas las contingencias preparadas. Las criaturas que había invocado estaban tensas y apunto de saltar a la mínima, al igual que todos los Arpistas que aún seguían en pie.
— Es imposible acertar con exactitud la localización del artefacto pero si he sido capaz de determinar que se encuentra oculto en las Junglas de Chult. Eso es todo lo que sé.
Se quedó quieta con su mano extendida, esperando recibir su libro de hechizos.
Remalia asintió cuando la mirasteis.
Lía escuchó con atención todo lo que la Liche les decía quizá no entendiera la raíz de todo pero sí lo que significaba en conjunto. La liche había cumplido con parte de su trato pero no había mencionado que podían marcharse en paz y Lía quería asegurarse de que se cumplía la segunda parte y que al entregar el libro aquello no se convirtiera en una masacre.
- ¿Podemos dar por concluida la batalla entonces y llevarnos a nuestros heridos y muertos? la preguntó haciéndosele un nudo en la garganta porque en su palabras sólo había dicho que podían llevarse las chucherias pero no quería condenar a aquellos arpistas caídos a que engrosaran las filas de Zaldara. Ante un asentimiento de la Liche se apartaría de en medio con cuidado para que Malcom avanzara y se lo entregara. Tras la entrega si la Liche cumplía su palabra iría a ayudar a los heridos para transportarlos lejos de la torre.
Pequeño inciso para asegurar que deja que nos llevemos a heridos y muertos
Akame ayudó a incorporarse a Remalia. El trato estaba hecho y la información aportada por Zaldara parecía ser correcta. Así lo reflejaba el rostro de Remalia. Susurrándole al oído: Lo hemos conseguido Remalia! Podremos salvar a Orben!
Sólo faltaba que Malcom le entregará el Tomo y todo habría acabado. Mirando a sus compañeros vio que Lía pedía a la Liche marcharse en paz con los heridos.
Al detenerse en Jamhorn musitó una plegaria para que no hiciera algo inapropiado.
Malcom ni siquiera era consciente de lo que decía la gente alrededor, podía notar como algunas figuras se ponían alrededor pero en ese instante eran más sombras borrosas. Toda su atención estaba concentrada en el ser que tenía apenas unos metros más adelante. Podía notar como ese efecto era recíproco, salvo con la diferencia de que estaba claro quien era el cazador y quien la presa.
Afortunadamente parecía que no quería arriesgar o quizás solo estaba mintiendo y una vez recuperara el libro los matara a todos, pero con que al menos un arpista huyese con la información ya era una victoria, pírrica pero victoria al fin y al cabo.
Había llegado el momento de verdad y un pensamiento le pasó por la cabeza.- Quemarlo no me costaría mucho y esta criatura era terrible. Sí tan terrible que te puede estar leyendo la mente y tu ni darte cuenta. Mejor no pasarse de listo...
- Gracias.- consigo decir mientras empiezo avanzar hacia la criatura y saco el tomo para entregárselo a la vez que en su cabeza empezaban a sonar unos dados...
He estado tentado de joderla y obligarnos hacer 4 pjs nuevos... XDDD
En cuanto la lich tocó el tomo desapareció al instante tras una cortina de luces verdes. Al estar tan cerca pudiste notar el aroma de perfume mas inspirador de tu vida y a la vez olor a putrefacción y a muerte.
En vuestras cabezas sonó una voz, la voz de Zaldara, pero ahora no parecía herida ni debilitada.
'Tenéis una hora para marcharos de aquí o váis a conocer al Atrapaalmas sin tener que viajar a Chult.'
Mirasteis a vuestro alrededor y parecía que todos habíais recibido el mensaje.
Tras esto Remalia que se levantó con vuestra ayuda os felicitó por el gran trabajo y os instó a que fuerais rápidamente con Callbrax para volver a la Puerta de Baldur. Ellos iban a volver por otros medios pero antes se encargarían de los compañeros caídos, para que no fueran pasto de la magia nigromántica del lugar.
Prometió reunirse con vosotros a la vuelta y os dió direcciones para que fuerais a ver a Syndra, pues según Remalia estaría especialmente interesada en los nuevos avances sobre la Maldición. Al parecer era una mercader prominente y tenía una mansión en la zona alta de la ciudad, no muy lejos del cuartel del Puño Llameante.
Desandasteis vuestros pasos con una mezcla de premura y miedo pero a la vez con esperanza y ansiosos de nuevas oportunidades.
Con esto terminamos el Prólogo de la aventura.
Tenéis esta escena a vuestra disposición para los 3 dias de vuelta hacia la ciudad, va a ser una vuelta tranquila sin demasiados altercados donde podréis descansar y hablar entre vosotros.
Y... subís a nivel 2! Me comentáis en vuestras escenas privadas y hablamos de la subida por ahí.
También tenéis el botín a repartiros (e identificar): 3 pergaminos (Detect Evil and Good, Comprehend Languages, Jump), 200 monedas de oro y un escudo mágico.
Y por suerte no acabaron en ojos de serpiente...
Es lo primero que piensa cuando se sintió libre de la opresión que generaba la liche y al final suspiró con cierto alivio. Cuando se giraba para ayudar con lo que hiciera falta escuchó la voz en su cabeza confirmando una de sus sospechas y agradeciendo no haberse pasado de listo ayudó en lo que puede hasta que Remalia les indica que los cuatro se retiren.
- ¿Estas segura? Cuantos más seamos antes acabaremos, ¿no? - preguntó cuestionándole la decisión, sin embargo la elfa insiste y terminó aceptando.
Una vez ya en el barco y de informar al mediano y ayudarle a poner el barco se puso a contemplar lo que se habían llevado.
- Vale, por lo que veo tenemos tres pergaminos mágicos. Supongo que tu les sacarás más partido que nosotros Akame.- comentó pasándole los pergaminos, luego contó las monedas y las separo en cuatro grupos que empezó a repartir entre sus compañeros.- Vale 50 de oro para cada señorita y Jamhorn, un trato es un trato. Aquí tienes 75 de oro. Por cierto si te da algo de miedo lo que pueda hacer el escudo puedo estudiarlo yo y luego vemos si lo vendemos o nos lo quedamos alguno. ¿Te parece?
Vamos que me sintonizo yo con el escudo para ver cuales son sus efectos y si hay maldición pues risas, y el en cuanto al dinero yo me quedo solo con 25. Una promesa es una promesa, pero no te acostumbres XDDD
Jamhorn no estaba seguro de que darle el libro a la liche fuera la mejor idea. Estaba seguro de que la muerta en vida aprendería de sus errores y no dejaría a nadie coger su filacteria nunca más. La oportunidad de destruirla se estaba esfumando ante sus narices. Y, sin embargo, los arpistas decidieron dejar el asunto ahí.
El explorador se encogió de hombros. No era asunto suyo si decidían que eso fuera así. No iba a ser el único mal del mundo y parecía más importante poder resucitar a los muertos. Así que do aquello por bueno y volvió de nuevo al barco. Ante el reparto del botín Jamhorn asintió.
- Un trato es un trato, sí. - dijo el explorador, aunque realmente no era un trato, sino la palabra del pícaro, que había sido quién había decidido darle una parte del botín. No obstante, Jamhorn no era tonto. Una vez se quedó con Malcom, pero sin intención de decirselo a escondidas, pues no le importaba que le escucharan*, le comentó su idea:
- No creo que Akame tenga interés alguno en el escudo. Decidió marchar cuando yo volvía a por él, y nunca le pareció buena idea cogerlo. Creo que sería un insulto para ella tener que ver nada con el escudo, cuando claramente prefería dejarlo allí. - dijo Jamhorn, no con ironía, sino con total convicción. - En cuanto a Lía, porta un arma a dos manos y no creo que tenga interés tampoco en el escudo. Por lo tanto, creo que podemos hacer un pequeño trato entre hombres. Yo no voy a usar el escudo, no soy bueno con él, pero sí que lo quiero como reliquia para cuando tenga una mansión y tenga que decorarla. - esto también lo dijo seguro de sí mismo. La idea de Jamhorn era hacerse rico y famoso y eso era algo que el explorador no ocultaba - Pero una reliquia sin uso... no es una gran reliquia. Tu eres más diestro en el mano a mano que yo. Por tanto, ¿Qué te parece si lo estudiamos ambos y, si le vemos utilidad, tú le darás uso? Una vez todo esto acabe, seré yo quién lo ponga en mi mansión. - sonrió complacido ante tal perspectiva. Era una ganancia para ambos. Y, al fin y al cabo, le había cedido parte del botín, lo lógico era devolver el favor de algún modo.
*esto ya lo decidís cada uno.
Cuando la lich tocó el tomo y desapareció Lía se relajó y miro a Malcom para ver si no le había echo nada antes de marcharse. De pronto escuchó aquella voz fría y corrió a ayudar a los heridos y transportar a los muertos hasta que Remalia les llamó y les pidió que partieran hasta el barco para navegar de vuelta a Baldurs Gate. Tomó nota de la persona que debían contactar y comenzó a moverse hacia el barco de Calibrax tras despedirse de ella.
Cuando llegaron al barco le informaron del éxito de la misión y que debían marchar de allí con premura por lo que se puso manos a la obra para que el barco zarpara cuanto antes. Ya en aguas alejadas y tranquilas se sentó a descansar y Malcom vino a repartir el botín agradeciéndole la cuantía de dinero que le entregaba.
Jamhorn sacó a la luz la posibilidad de lo que hacer con el escudo. Al mirarle con él de nuevo le volvió el flash de verle observando al espectro mientras ella caía inconsciente al suelo. Le dio un escalofrío y tuvo que abrazarse a sus rodillas mirando al horizonte. - Si Malcom lo necesita para luchar agradecería tener a alguien a mi lado luchando codo a codo, pero si no se va a usar lo lógico sería venderlo y pertrecharnos adecuadamente para el viaje que nos van a proponer. De poco servirá el escudo de adorno si no volvemos de aquel lugar.
Edit
Ya de regreso en el barco y tras relatar la aventura a Calibrax en compañía de su canaradas. Akame aceptó con gusto las 50 monedas de oro y los pergaminos, los cuales se dispuso a investigar con avidez. Gracias Malcom! Los estudiaré e intentaré copiar. Me veo capacitada para aprender a crear pergaminos de los conjuros que conozca. Mirando al resto de sus compañeros, agradeció a Selune y a las fuerzas del Universo que hubieran salido vacíos de allí.
Jamhorn por su comportamiento parecía buscar sólo su enriquecimiento personal. Opino que si el escudo no es útil se podría vender para conseguir equipo útil que nos ayude. Recordad que tenemos pendiente la recompensa que nos ofreció Remalia.