Partida Rol por web

Kawalapiti

Crear-Relaciones-PNJs

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08/03/2021, 20:36
Narrador

Y... llegó el momento de crear las relaciones que queráis tener con los pnjs. No hay máximo ni mínimo, pero todas serán supervisadas por mí. Sería bueno que si tenéis padres o hermanos tengáis una relación con ellos, así, como idea.

Como hay muchos pnjs, recomendaría no extenderse en detalles.

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08/03/2021, 20:55
Isora

 

Familia directa.

 

Después de la muerte de mi madre Yanira, la poca relación que podía guardar con su esposo se resintió bastante. Creo que se sintió decepcionado cuando regresé a casa tras el episodio del bosque.

Mis dos hermanas menores y el último renacuajo no tardaron en verse influenciados con ese sentimiento , prefiriendo distanciarse y no jugar conmigo ni dejar que los cuidara bajo el miedo de decepcionar a su padre. Al final, Abián fue el único que no cambió demasiado su forma de ser, aunque eso no significa necesariamente que se trate de algo bueno.

Desde que la presencia que da fuerza a mi alma se ha hecho más fuerte no le han puesto la mano encima, pero a menudo se comportan como si yo no estuviese allí. Salvo Abián

Él opina que ahora que parece que puedo hacer algo útil, debería trabajar para la familia. Y entregarles lo que gane durante los años que deba hacerlo a cambio de lo que han hecho por mi. Creo que piensa que soy alguna especie de parásito. 

Por ahora no he sabido qué contestar, así que simplemente sonreí y prometí intentar ayudar, aunque no recuerdo haber dejado de hacerlo en ningún momento.

 

Jóvenes en el pueblo

Alani Rompeescudos

Creo que Alani me odia. Como única aprendiz de Lenore Caelum antes de que ésta se fuese, sé que ha puesto mucho esfuerzo en mejorar no solo ayudando en la forja, sino con las plantas. 

Viajes de un lado a otro, comprobar plantas, aprender los remedios, las aplicaciones, los dolores... Es una labor a la que ha dedicado mucho tiempo, y la admiro por ello. 

Hace unos pocos meses me enteré de que uno de los niños de la familia del chatarrero Tanausú se había roto una pierna. Me impresionó un montón ver los huesos asomando por fuera de la piel. Y Tenía fiebre. Su madre me dijo que los remedios de Alani no servirían y que podía morir, y yo... solo quería ayudar. 

Un poco más tarde, el muchacho correteaba por la casa como si nunca le hubiese pasado nada, y la familia me felicitaba. Casi se me saltan las lágrimas de felicidad. ¡Y Todo por una plegaria! el dios que me había acogido sin duda debía ser muy compasivo. Justo entonces llegó Alani.

Tenía los pies sucios, las manos rasguñadas y el pelo desordenado por el esfuerzo que había puesto para encontrar las hiervas necesarias para hacer el emplasto con el que curarlo. Reconocí al momento esa mirada de desdén y ponzoña mal disimulada en su gesto. Me acababa de convertir en una intrusa, y... el corazón no conoce de propósitos.

 

Adultos del pueblo

 

El guardián del pueblo Feldost era un tipo serio, pero con un poco de insistencia me admitió como algo parecido a una aprendiz. Creo que me falta el espíritu bélico que necesitan los grandes guerreros, pero aún así se compadeció de mi. No era buena en prácticamente nada ¿Qué otra cosa podía hacer? Puede que solo me dijese que si para hacerme callar, convencido de que no acudiría el segundo día de práctica. Aunque estaba lejos de convertirse en una adversaria formidable, pronto me vi más que capaz de manejar armas con las que normalmente un granjero solo se haría daño a sí mismo, luchar cargada y más o menos defenderme con el palo de práctica. Más o menos.

Feldrost no habla mucho de sus cosas conmigo, pero creo que en el fondo es una buena persona, lo que confirmé cuando recibió tan bien al Viejo Ben. ¡Y menos mal! no sé que hubiese hecho si hubiesen intentado echar a mi amigo.

 

El "El Cuerdo Rofi" me resultaba extraño y hasta me daba un poco de miedo cuando era pequeña. Tal vez por su forma de hablar o por no entender por dónde podía salir de un momento para otro. En cualquier caso no he tratado demasiado con él.

 

¿La elfa elegante esa... Annyari D'Iralar, que se ha asentado en una de las dos mansiones del pueblo? 

Aunque se pasee siendo amable y sea la abuela de Dalia, no se parece en nada a ella. Cuando sonríe, el gesto no le llega a los ojos. No como a Dalia. Ahora entiendo la falta de entusiasmo de mi amiga cuando le tocaba ir cada verano a verla. Espero que no aprenda demasiado de ella.

 

Josseph y Davinia Liupsick no solo son los padres de Devin, sino que son los ex-jefes de Dámaso, por lo que en casa siempre hubo una especie de sentimiento... como de respeto-resentimiento hacia ellos. Nadie les deseaba que tuviesen mala suerte, pero no fueron los únicos que pasaron hambre. Y Dámaso se las arregló para sacar a cinco hijos y una mujer adelante. ¿Qué razón tenían ellos para no prosperar, con un solo hijo? Al menos, eso es lo que decía el esposo de Madre. Que se habían convertido en holgazanes.

Cuando Damaso bebía y se ponía a decir aquellas cosas de los padres de Devin yo me sentía mal y a veces trataba de defenderlos, pero no tardaban en recordarme por qué estaba más guapa callada... y así me gané irse a la cama más de un día sin cenar.

Cambiabolsas tiene un don, porque casi siempre aparecía por la grieta del trastero en el que dormía con algo para compartir bajo el brazo justo en esos días. ¿Cómo no querer a Cambiabolsa?

 

El tabernero Kronen Maderaoscura no es tan huraño como quiere hacer ver. Segurísimo. Tiene sus formas un poco duras, esa forma de sorber por la nariz y un sentido del humor que no siempre entienden los humanos, pero estoy convencida de que es buena persona, por mucho esfuerzo que ponga en disimularlo.

 

A Lenore Caelum no llegué a conocerla, pero sí a Kahmor, el padre de Leucis. Siempre está preocupado por quedar bien y por el qué dirán, y se esfueza en dejar ver que esas cosas no importan... más de una vez le he demostrado apoyo con un gesto discreto. No es la clase de persona que vaya a sentirse cómodo porque alguien como yo le abrace por la calle.

Creo que me ve con ojos amables Y que en el fondo le caigo bien. Quizás porque fui una de las primeras amigas de su hijo. Puede que se sienta mal por no haber podido dar a Leucis una madre, como Dámaso con la mía para Abián, pero es solo una suposición.

 

Para mi, comprender a Björn Rompeescudos es un poquito más difícil que a su congénere tabernero. O puede que simplemente el enano no se haya molestado en dejar que la gente, y especial la niña rarita esa, lo entiendan. A pesar de todo, nunca había sido especialmente hostil hacia mi hasta hacía unos pocos meses, cuando se negó a darme algo que pudiese ayudarme a entrenar. Ni aunque fuese prestado. ¿Puede que sea por lo que pasó con su hija?

No estoy muy segura de qué hacer para resolverlo.

 

Aezir Sizero, Heraldo de las Máscaras, es un tipo extraño... pero que me cae bien. A veces me ha preguntado si será rico, porque parece vivir sin dedicarse a ningún oficio, pero no se parece en nada a la elfa de la mansión. La forma de ser espiritual del monje me llama mucho la atención. Más de una vez ha hablado con su aprendiz Leucis sobre las cosas que le enseña y cómo ve él el mundo.

Puede que no entienda del todo esas cosas tan sesudas, pero conoce una ristra de cuentos con moraleja que harían enmudecer hasta al padre de Dalia.

 

Reuben Antonez es simpático. La clase de persona a la que le encanta hablar y contar historias, lo que en sí mismo es razón de sobra para que me encantase ir a visitarlo y dejarle contar sus batallitas cuando era pequeña. 

 

 El pueblo no sería el pueblo si no estuviese MisterMiau. Todo el mundo lo sabe. Normalmente estoy demasiado ocupada para hacerle carantoñas, por lo que entiendo que yo no sea su persona favorita, pero al menos dos veces se ha acercado a mi restregando su cabecita contra mis piernas cuando me escondía para que no me viesen triste. Mister Miau es puro amor.

Excepto con los ratones, claro.

 

Veiron D'Iralar y Lis Ailin  son los padres de Dalia y han sido amables conmigo desde que recuerdo. Puede que algo de la sangre mestiza de él haga que vea su presencia con ojos más compasivos, o puede que gran parte de la culpa la tenga la propia Dalia.

No pocas veces he estado en la cola de la panadería de Lis para recoger el pan para todos mis hermanos, y más de una vez he sonreído al encontrar un panecillo de más en la bolsa, que era entregado con un gesto cómplice. Si bien era cierto que justo ese panecillo acababa casi siempre en manos de Cambiabolsa, era una de esas cosas que alegraban a menudo el día de la joven.

 

Tysha Lanien está, pero a la vez no termina de estar en el pueblo, y parece que le guste que sea así. Pero eso no significa que no necesite pan de Lis, un cacharro de los que trae Tana o tela para arreglarse un vestido, o muchas otras cosas, en realidad. Todo lo que una mujer solitaria con miedo a las aglomeraciones puede necesitar para vivir.

Me mira con un gesto un poco atravesado, pero creo que lo hace igual con todo el mundo, así que no tiene importancia.

Las historias de Tysha son interesantes, pero me hizo prometer que no se las diría a nadie, y pienso cumplir mi promesa. 

 

Gente que va y viene

 

Los sanadores itinerantes eran personas intrigantes, pero no fue hasta que empecé a intuir los poderes que podía despertar que me dirigí a ellos en busca de consejo. Y aunque no le contaron su historia, pude entender que estaban resentidos con alguna organización, y que muchas de ellas no eran más que fachada.

"Entrega tu fe por una causa, no por los hombres que dicen defender la causa" me dijo ella una vez.

Un consejo que no me costaría seguir, dado que aún no sé de dónde proviene la fuente de aquella grandiosa presencia que quiero descubrir. Gracias a estos sanadores, he tenido orientación para dominar mis dones y me he atrevido incluso a tratar de recuperar mi conexión con las aguas, aunque son cosas que solo hago cuando estoy lejos de casa y ninguno de mis hermanos puede verme.

 

El Chatarrero Tanausú no es mucho mayor que nuestro grupo de amigos, y aunque no hubiera sido así, tiene una forma de hablar que haría que el más suspicaz se sintiese halagado y le apeteciese quedarse un rato más para contar sus secretos. Me impresionaba la facilidad con la que trataba con todas las razas, con todas las edades, y a todas ellas tenía algo bonito que decirle. - ¿Cómo lo haces? - Pregunté un día de niña, cuando aún no comprendía nada del mundo - Todos son buenos contigo Cómo lo haces? - Y él, con un gesto enigmático, respondió - Lo primero que debes hacer, es aprender a sonreír mejor. No hay odio en el mundo que sobreviva a una buena sonrisa. 

Durante años vi muchos de sus trucos para que a la gente se le soltase la lengua con más facilidad, a darse cuenta de cuando era mejor guardar silencio, y lo más importante, seguir haciendo como si  no te enterases de nada en el proceso. O más que enseñarme, tal vez sería correcto decir que yo lo espiaba a escondidas cuando trataba con sus clientes.

Creía estar siendo sutil, pero el primer día que supe cómo sonreír para arrancarle un chisme gratis sonrió y me invitó a un vaso de vino dulce para celebrarlo. Por supuesto que sabía que lo espiaba. 

 

Ilse TodoVaBien Es todo un enigma. 

Llega, dice su frase y prosigue tras detenerse solo para comer algo. A veces he hablado con ella. Es la única elfa que conozco con ese tono de piel. ¿Hay mucha más gente como ella en el mundo? ¿Cuántos tipos de elfos hay? ¿Había conocido antes a alguien azul? 

Por lo general son pocas las palabras que logro sacarle a Ilse, acostumbrada a viajar con la ligereza del viento, pero Tana estaría orgulloso si supiese que le ha sacado el nombre de "Genasí", aunque fuese solo en forma de rumor nada preciso.

 

Normalmente trataría de ser amistosa con el "mercader" Angus Porter(Henk Drogman)pero un vistazo de sus guardaespaldas bastó para que se me quitasen las ganas del golpe, por lo que no he cruzado con él ni una sola palabra salvo cuando él se dirige a mi para encargarme algún recado a cambio de unas monedas.

Eso puedo hacerlo. Y me pagaba algo, aunque solo fuese por acercarle comida desde la taberna a su estudio. Llevar unas monedas a casa hace que me sienta un poco menos culpable de existir.

El señor Angus recurre ahora a otros renacuajos del pueblo para esa clase de recados, pero está bien así. Tampoco me sentía muy cómoda con la mirada de esos semiorcos clavadas en la nuca.

 

Otros

Mascatuétanos, Ogro del Bosque Maldito

Bah, seguro que es solo un cuento... porque lo es ¿verdad?

 

Pik

Es imposible no querer a esa lagartijilla verde y adorable. Punto.

El día que Ben, el guardián y los sanadores ahuyentaron el ataque de los Kobolds yo llegué tarde a la refriega, por lo que no pude ayudar. Al descubrir que el Viejo Ben se había quedado con uno de ellos me pareció raro. ¿No eran enemigos, o algo así? Pero ahora que la he conocido un poco mejor me alegro de que lo hiciera, aunque eso signifique que Ben no me necesitará mucho

Notas de juego

Si algo de lo puesto consideran que es incoherente con cualquier otra cosa antes descrita, soy toda oídos :)

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08/03/2021, 23:41
Cambiabolsa
Sólo para el director

Feldost y Cambiabolsa

Dado que el humano es la mayor representación de la ley en la ciudad, estaba claro que antes o después su caminos tendrían que encontrarse... Muchas veces.

Aunque la relación con el guardian no es del todo mala, por supuesto éste no aprueba el comportamiento del gnomo. No obstante, sabe que tampoco hay maldad en él. Podría decirse que incluso no pueden vivir el uno sin el otro, en una relación constante de amor-odio.

Feldost suele ser el foco de las travesuras del ladrón para entrener a los niños del pueblo, pero sabe que mientras hacen eso, no están haciendo realmente nada malo.

Y aunque no suelen ocurrir cosas en el pueblo, si alguna vez pasa algo, el viejo humano sabe que lo mejor es recurrir al gnomo. Al fin y al cabo, él se entera de cosas que la ley no. Y que muchos humanos tampoco.


Henk y Cambiabolsa

Como a todos los viajeros, el pequeño bribón decidió cobrarle su peaje. Pero por desgracia para él, no era como los otros viajeros. Era alguien mucho más poderoso y mucho más mezquino que ellos. No obstante, conocedor del oficio del gnomo, llegó a un acuerdo. Sus semiorcos no lo destriparían allí mismo, pero a cambio le debía un favor.

Sin más opciones, Cambiabolsa tuvo que aceptar. Ahora, además de ser el único del pueblo que conoce la identidad real del humano, le debe un favor al líder de la Hermandad, la cofradía de ladrones más poderosa de la zona.

Por supuesto, el pequeño espera que el humano muera de viejo antes de que llegue a pedirle ese favor, porque alguien con tan malas intenciones no puede traer nada bueno.

Y es que al gnomo no le interesa meterse en más problemas de los habituales.


Mister Miau y Cambiabolsa

Sin lugar a dudas, es el archienemigo de Cambiabolsa. No, es que controla las plagas... ¡Mentira! ¡Lo único que hace es acabar con todos los ojos y oídos del gnomo en el pueblo! ¡Los animales no quieren salir de sus escondrijos por si les pilla el estúpido gato!

Además, no es un gato corriente. Es más, el ladrón duda que sea un gato. Ha hablado con muchos gatos, pero este parece hacer oídos sordos a lo que le dice el gnomo. Ni siquiera se digna a contestarle.

Y para colmo de males, el gato lleva ahí más años de los que el gnomo puede contar. ¿Cuántos años más va a vivir ese engendro de los infiernos, que parece que solo se dedica a frustrar los planes de Cambiabolsa?

Notas de juego

Te lo pongo pues primero para ti. Si te parece bien, los pongo públicos.

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09/03/2021, 10:42
Ben Zipper

Gentes del pueblo

Abián: Uno de los muchachos del pueblo, hermano de Isora. Apenas ha cruzado un saludo conmigo, pero le recuerdo en la taberna, lanzando carcajadas con algunos amigotes mientras miraba para la mesa en la que cenábamos Pik y yo. Un tonto con ínfulas.

Alani Rompeescudos: La joven boticaria puede parecer tan dura como la piedra enana, pero al menos es amable con Pik siempre que le envío a hacer recados. Suele darle alguna hierba aromática o algún ramillete de especias que el muchacho agita como si fueran tesoros sagrados. Por lo demás, apenas la conozco.

El Guardián Feldost: Poca gente estaba dispuesta a acogerme cuando llegue a la aldea, pero Feldost no fue uno de ellos. La choza donde vivo es suya, alquilada a mi nombre mientras me quede en Kawalapiti. Aunque rara vez abra la boca, confía en mi, y ha aprendido a delegar algunas tareas en mi persona, lo que me hace sentir útil de vez en cuando. Es un pésimo compañero de bebida, pues ni habla ni bebe, pero es un buen hombre.

"El Cuerdo Rofi": Rofi es un tarado, un canijo inquieto que no para de mover sus ojos en todas las direcciones, pero es inteligente como pocos. Con su ayuda, he podido desentrañar gran parte de los misterios del libro de conjuros de Ilunario. Parece poco interesado en mi como persona, pese a que le he mostrado el diario del archimago, y más en la magia oculta que este ha dejado... Pero es un aliado indispensable para poder desentrañar más secretos del libro.

Annyari D'Iralar: Extraña mujer. Me mira siempre con ojos punzantes, y siento que me persigue allí donde voy. Siempre saludándome con una sonrisa fría y unas palabras afiladas, siempre dando paseos que coinciden con mis rutinas. Es, sin duda alguna, una mujer atractiva, solo con verla siento que algo me recorre por mis entrañas. Y tanto con ella como con toda su familia... Hay algo extraño en ellos, algo que parece conectarme y atraerme como una polilla, y a la vez repelerme como el fuego. 

Pik: Bueno, es una lagartija inquieta, curiosa y chillona, pero también es un muchacho leal, listo y valiente. Mi pupilo, supongo que sería la palabra correcta, o mi aprendiz. Quien sabe, quizás sea algo más parecido a un hijo adoptivo. Por mucho que gruña al verle, no puedo evitar sentir que es mi responsabilidad asegurarme de su bienestar.

Josseph Liupsick y Davinia Liupsick: Unos extraños aldeanos, padres del muchacho de la cara pintada. No sé nada de ellos, apenas salen de su granja.

El tabernero Kronen Maderaoscura: Supongo que es un alma gemela. Solemos comunicarnos por gruñidos y nos entendemos muy bien en esa lengua. No sé si le caigo bien ni me importa: nos sirve buena comida a Pik y a mi, jamás nos ha molestado y parece honrado, pese a lo que digan las malas lenguas de su pasado.

Kahmor Caelum: Padre del joven monje Leucis. Trabaja junto al herrero, y parece que algunas personas del pueblo desconfían de él por sus cuernos. Personalmente, no tengo muchos prejuicios porque tengo pocos recuerdos como para tenerlos. Parece honrado y preocupado por su hijo. En mis visitas para que afilasen mi espada, siempre ha sido educado y buen trabajador, hasta ahí llega nuestra relación.

Björn Rompeescudos: El herrero. No parezco caerle bien, no sé porqué. Me mira siempre con el ceño fruncido y deja que cualquier encargo que le haga quede en manos de Kahmor. Un día les oí discutiendo sobre mi, y era el tiefling el que me defendía diciendo que "mala persona no puede ser, está cuidando del kobold". En realidad, me resulta indiferente lo que opine, mientras que cumplan con mis encargos.

Aezir Sizero, Heraldo de las Máscaras: Este hombre acudió una noche a verme, antes de que Pik llegase. Sonreía, sonreía sin parar. Estaba rodeado de un aura morada, una máscara afirmó, y me dijo que esa máscara me conocía. "Te he visto antes, viejo que no envejece" susurró, y añadió: "Te veo ahora, y te prometo que nos veremos una vez más, en vida o en muerte".

No he vuelto a hablar con él, aunque jamás le he vuelto a ver con ese aura, porque sencillamente me da mucho repelús. 

Reuben Antonez: No he tratado mucho con él, supongo que no me ve en edad de contraer nupcias. Parece un hombre amable.

MisterMiau: Gatos. No sé porque no me gustan en exceso... Quizás por simpatía hacia Cambiabolsas, este felino ha acabado con demasiados de sus amigos.

Veiron D'Iralar: El padre de Dalia, hijo de Annyara. Me odia. Lo veo en como me mira, en como me observa. Como si supiese algo de mi que le repugna. Un día le salude por la calle y solo le faltó escupirme. Y lo peor es que, igual que con su hija, hay algo extraño en como me mira. Una conexión, una similitud.

Me gustaría preguntarle que le he hecho para generar esa rabia en mi, pero prefiero no provocarlo. 

Lis Ailin: La madre de Dalia sirve un pan muy sabroso, aunque lo he probado en muy pocas ocasiones. No parece muy cómoda al servirme. Creo que es cosa de su marido, porque ella parece una mujer buena y amable. Pik la adora, porque siempre le da algún currusco de pan sin cobrarle un pedazo.

Tysha Lanien: Solo vi a esta mujer una vez, en mi primera visita al claro de la Torre. Me encontré con ella en la arboleda, y pareció... Confusa al verme. Como si no esperase encontrarme allí fuera. Apenas cruzamos palabra, pero he averiguado que vive en el bosque. Quizás vuelva a encontrármela en alguna otra visita al claro.

Otros

Sanadores itinerantes: Durante el ataque de los kobolds, los sanadores y Feldost me acompañaban y fue así como logramos repeler el ataque sin ninguna muerte. Feldost se apoya mucho en ellos cuando aparecen por aquí, y al ser foráneos no tienen los prejuicios del resto conmigo. 

El Chatarrero Tanausú: Parece un idiota con pintas, charlatán e idiota. Se burló de nosotros cuando vino una vez con sus mercancias, y Pik siempre que le ve le saca la lengua.

Ilse TodoVaBien: Teniendo en cuenta lo poco que me importa la política local, me importa muy poco lo que viene a decir, que es más bien nada. Pero bueno, si todo va bien, malo no es.

Angus Porter y sus guardaespaldas: Este tipo, por mucho que aparenta normalidad, parece ocultar algo. Feldost sospecha abiertamente de sus intenciones en el poblado, aunque es reticente de tenerlo bajo vigilancia. Pero si me ha pedido que eche un ojo sobre él y sus guardaespaldas, y eso pienso hacer. 

Mascatuétanos, Ogro del Bosque Maldito: En el bosque jamás me he cruzado con él. Si lo que he visto es cierto, la mayor parte de peligros de la arboleda eran puras ilusiones, pero la gente habla mucho de este Ogro. Es posible que una criatura monstruosa se asentase en ese territorio de sombras. La verdad es que no lo se.

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10/03/2021, 22:11
Leucis Caelum

Familia directa.

Kahmor y Lenore Caelum

Con la desaparición de su madre, Leucis no la llega a recordar. Solo hay dos cosas que tiene para recordarla: La primera es de un pequeño retrato que pintó un supuesto amigo de ambos cuando eran más jóvenes, y la segunda es la carta que dejó atrás antes de irse.

Leucis creció todo esos años con Kahmor, un señor melancólico y serio, protector y cariñoso. Eran pocas las veces que se es veía contento, mayormente cuando recuerda y contaba las historias locas que tuvieron él y su madre de jóvenes cuando eran aventureros, sacándole alguna carcajada por las ocurrencias que pasaban en sus historias, y se mostraba contento cada que Leucis lo estaba. Crio a su hijo lo mejor que pudo, preparándolo para el mundo hostil que no estaba tan lejos de la puerta de su casa, y ahora parece sentirse orgulloso por como es su hijo hoy en día, alguien capaz de sanar y perdonar.

Jóvenes en el pueblo

Alani Rompeescudos

Con la estrecha relación que tenía con los padres de Leucis fue inevitable que ambos se conocieran. Cuando Lenore desapareció y Kahmor empezó a trabajar en la forja de su padre, ella decidió cuidar de Leucis como si fuera su niñera. En su casa lo cargaba en sus brazos al pequeño niño, mirando aquel gran libro mientras aprendía de todas esas plantas de la gran enciclopedia que tenía frente a ella. Con los años empezó a agarrarle cariño a Leucis, un cariño fraternal como el de una hermana mayor.

Abián

No le agrada para nada a Leucis. Si no es posible de tratar bien a alguien con la que creció juntos tantos años, alguien resentido sin ninguna razón e incapaz de hacerse responsable de sus propias estupideces, ya de por si no es capaz de caerle medianamente bien a Leucis, tal vez incapaz de simpatizar con él si acaso no es capaz de mostrar algún elemento positivo de una persona. Más de una vez Leucis lo confrontó por algún comentario o acción pública hacia Isora que no le haya hecho gracia, pero como siempre solamente se apartaba de los problemas, pero aún así no paraba.

Adultos del pueblo

El Guardían Feldost

Una de las personas que se ocupaba de cuidar a las personas del pueblo. Él y Kahmor más de una vez han tenido cierto roce, siendo más que todo comentarios sutiles, o mirándose fervientemente a los ojos con un desprecio mutuo entre ellos, sobre todo cuando miraba con cierto desdén a Leucis cuando salía con sus padres. Al parecer quien obligó que pusiera los pies en tierra fue la propia Lenore, hablando de una forma firme y amenazante, y según su padre desde entonces todo ha sido normal. Cuando Lenore se fue dejó de ver con tal malos ojos a Kahmor al mostrar como de verdad se preocupaba por su hijo y trabajaba lo que fuera necesario para darle de comer. 

Ya no hay hostilidad, ni miradas prolongadas ni gruñidos y murmullos rabiosos una vez se dan las espaldas, solamente cierto respeto y camaradería. La relación que tiene con Leucis no es mala, Leucis siempre está dispuesto a ayudarle como otros jóvenes del pueblo, y por su habilidad con la lanza le genera cierto respeto, pero igual piensa que eso de las "artes marciales" son dar un montón de maromas y tener suerte al pegar algún golpe, aunque es una frase recurrente como para molestar un poco a Leucis y su maestro, una pequeña broma que tienen por como Leucis se enojó la primera vez que le dijo aquello luego de sus primeras lecciones, pero todo terminó bien.

El Cuerdo Rofi

Entre las travesuras de Cambiabolsas y Leucis una de sus "víctimas" fue el bueno de Rofi. No fue por algo en particular o venganza, solo niños siendo unos cabrones, pero se llevaron el susto cuando, apunto de arrojarle un huevo, con su magia de ilusiones Rafi hizo como si de su túnica empezaran a salir un montón de Goblins, feos bichos de piel verde armados con garrotes que aparecieron de la nada, balbuceando cosas incoherentes y corriendo de forma amenazante hacia los niños, algo que haría que no le molestasen más.

Actualmente la relación entre ambos... Pues Leucis lo trata con cortesía y se refiere a él solo como "Rofi", a veces se le escapa la parte de "El Cuerdo", pero en general no la usa por algo de respeto hacia el gnomo. Por más chiflado que esté no parece mala gente, y sus hurones normalmente son seres amables y se encuentran limpios, unos animalejos que Leucis encuentra algo adorables y no se molesta cuando Rofi le pide ayuda con alimentarlos, a menos de que tenga otras cosas que hacer.

Annyari D'Iralar

Por más años que tenga la actual dueña de la magnífica mansión de Kawalapiti, por más que sea la abuela de una de sus amigas y que al parecer tiene interés por el Viejo Ben, Annyari llega a cautivar a Leucis. Esos ojos de color ambar brillantes y esa gracia propia de los elfos es algo que siempre cautivó al Tiefling, pero aún así no significa que tengan relación alguna.

Un par de veces se han visto en el pueblo cuando pasea, un saludo corto pero nada más.

Josseph y Davinia Liupsick

La historia de los Liupsick es una que le parece bastante triste a Leucis. Una familia próspera de la nada viendo su riqueza arrasada con la llegada de su hijo y actual buen amigo, Devin. Ahora se encuentran recluidos en casa y es Devin el que se encarga de traer el dinero. 

Pero por los que algunos llamarían un desafortunado giro de eventos, y otros más supersticiosos y tal vez más crueles decían que era un castigo o maldición, Leucis aprendió que ambos puntos de vista podrían ser igual de válidos. Su maestro le enseñó del Ki, de como mundos se colapsan por la energía que habitan en ellos, y desde entonces siempre ha tenido una curiosidad de saber que pasó realmente.

Kronen Maderaoscura

El viejo de Kronen es una buena persona. Con la llegada de los padres de Leucis y el propio chico nunca se mostró hostil ni nada parecido, eran caras nuevas, una joven pareja que llegó y quiso formar parte de la comunidad, y eso fue suficiente para darles un lugar dentro de su taberna, ya sea para beber o comer una deliciosa comida recién hecha.

Aunque Leucis no es el más fuerte del pueblo por alguna razón normalmente le pide ayuda para llevar algunas cajas o barriles de un lugar a otro, o incluso cuando su maestro no llega a bajar por las noches de su casa, le insiste en que toque algo para animar el lugar junto con Veiron, y como pago tal vez unas monedas y una buena y fría bebida.

Björn Rompeescudos

Björn siempre fue alguien juicioso hacia Leucis y su padre. Igual que un puerco espín furioso, que si te acercabas lo suficiente empezaba a corretearte para pincharte, pero luego algo pasó y se volvió más amigable con Leucis y su padre, mirando a ambos con buenos ojos.

Björn a diferencia de Kronen no molesta tanto a Leucis, prefiere manejar los problemas de su forja él o incluso Kahmor, pero al final del día no es tan mala persona.

Aezir Sizero, Heraldo de las Máscaras

Aezir es el maestro de Leucis. Una persona enigmática con mil y un personalidades, y a pesar de que su maestro le explicó un poco de su naturaleza y lo que era, es algo que aún no llega a procesar por completo Leucis, a lo que sumaestro solo respondió "Las respuestas no están en Kawalapiti Leucis, están afuera de este pueblo, de este bosque, y cuanto te sientas libre tienes mi absoluto permiso para buscarlas". Parecía no solo como si hablara de exactamente que rayos era su maestro, la naturaleza de esas máscaras que porta y que parecieran cambiar continuamente cuando no las ve, si no de algo más.

Reuben Antonez

Reuben es un buen señor, de cara amigable y le cae bien a Leucis, no por los consejos que a veces le suelta y una que otra "pista" o broma de como él y Isora se ven bien juntos (A pesar de que la mayoría del tiempo Leucis no las capta), si no por lo interesante que es hablar con él y sobre todo las historias que tiene de tantos años como casamentero.

Hablan de las relaciones a veces, de la vida, de los lugares que Reuben ha llegado a conocer y demás, a veces con una "Sandy" o cuando Reuben está de buen humor el "Zumo Divertido de Moras", aunque la mayor parte del tiempo Reuben es el que termina bebiendo como tal mientras Leucis da uno que otro sorbo, mientras que las charlas más superficiales con el paso del tiempo van siendo más profundas y filosóficas.

Veiron D'Iralar

Veiron era otro que veía un tanto mal a Leucis y a su padre. Tal vez no tan mal, si no de forma juiciosa, como si estuviera siempre al tanto por si acaso llegaran a hacer algo malo, no un sentimiento de odio ni nada, si no de desconfianza. Los años pasaron y esa desconfianza se hizo demasiado chica, casi imperceptible pero aún presente, pero del resto trata de buena forma al joven Tiefling.

Lis Ailin

La señora Lis siempre fue amable con la familia de Leucis, tan caritativa y amable. Ella y Lenore eran buenas amigas, pero por su desaparición trató de consolar a Kahmor y ofreciéndose a cuidar a Leucis, que en caso de que Alani no pudiese, normalmente se ofrecía encantada a cuidar del niño si tenía tiempo.

Con los años y a pesar de esa forma de como trataba Dalia al Tiefling ella no dejó de tener ese tacto algo cariñoso con Leucis, siendo este alguien agradecido con la señora Lis.

Tysha Lanien

Tysha es otra mujer interesante del pueblo. Pocas veces se pasa por él, pero Leucis y su maestro le han dado varias visitas, nada sobre el entrenamiento de Leucis ni nada parecido, solo visitas y charlas amistosas, y a pesar de las insistencia o preguntas sobre las habilidades de Tysha, esta se negaba a mostrárselas, diciendo que con suerte algún día sería capaz de presenciar eso.

Del resto Leucis trata a Tysha con respeto tal y como su maestro le indicó que debería hacer, con cortesía, y cuando se pasa por el pueblo a veces charlan un rato.

Mister Miau

Las historias de los ancianos, por más inventadas que sean, siempre tienen un grado de verdad. Su maestro siempre insiste en eso, que es importante escuchar a todas las generaciones, las del pasado, presente y futuro, para tener un mejor entendimiento del todo. Mister Miau estaba allí desde que Leucis logra recordar, se podría decir que fue su primer amigo, la primera persona de Kawalapiti en ser tan cariñoso con él como para hacerle compañía desde tan pequeño.

Ya sea una fata antigua que cuida del pueblo, un animal muy longevo que decidió hacer de Kawalapiti su hogar o cualquier otra teoría, Leucis le tiene mucho aprecio y algo de respeto. Si un día se queda en su casa no tiene problemas en darle de comer, y cuando no está montado en un techo mirando con desdén a todos y se le cruza, no duda en acariciarlo y hablarle un poco, sin importarle si acaso Mister Miau esté de ganas y le de un pequeño mordisco como advertencia.

Gente que va y viene

Sanadores itinerantes

Tres figuras misteriosas de las que Leucis está agradecido por su generosidad. No sabe de sus intenciones ni de su pasado, pero lo que han hecho mientras Alani aprendía a mejorar sus habilidades como curandera es una ayuda que no se puede negar.

Chatarrero Tanasú

Buen tipo. Leucis lo conoció gracias a Isora y no parece tan malo, y a pesar de lo recto que puede ser el Tiefling igualmente le interesa escuchar uno que otro chisme, pero sobre todo lo que sucede enlos otros poblados en general, algún festival o algo por el estilo interesante que haya pasado.

Ilse TodoVaBien

Ilse es otra hermosa mujer que llegó a cautivar a Leucis. No llega a cortejearla ni nada, y esa forma tan misteriosa de ser, de llegar, decir lo mismo e irse, hace pensar de que tal vez haya algo en su historia, algo que quiere descubrir... Por suerte gracias a su maestro logró poder hablarle en Celestial, algo que le llegó a tomar por sorpresa a Ilse, y aunque quisiera saber más de ella y que tal vez esa fuera la forma de hablar, lastimosamente ya se tenía que ir.

Normalmente cuando llega se saludan, sin mucha oportunidad para hablar por sus obligaciones, pero espera que algún día sea posible.

Angus Porter (Henk Drogman)

No hay mucho que decir, un hombre misterioso que llegó y no le llega a hacer mucha gracia a Leucis, y mucho menos sus guardaespaldas, se notan a plena vista que no traman nada bueno.

 

Otros

Mascatuétanos, Ogro del Bosque Maldito

De seguro uno de los tantos monstruos que aparecen en el Bosque Maldito. El Maestro de Leucis se ha mostrado esceptico no solo por el supuesto Bosque Maldito, si no por el tal Mascatuétanos, pero nunca a explicado sus razones.

Pik

A Leucis se le hace demasiado fácil empatizar y que le haya caído tan bien a Pik. Le tiene cariño, mucho, se ve reflejado en él, y el hecho de ver a una criatura así de alegre como él, de verdad que le trae algo de remordimiento sobre aquel Goblin que Leucis y sus amigos llegaron a asesinar. Hizo cosas malas, pero criaturitas como Pik pueden aparecer, y no quisiera acabar con una por accidente. 

Sin pensar mucho en eso Leucis llega a hablar con Pik cuando está por allí sin mucho que hacer por el pueblo, incluso llegando a jugar con él cuando no tiene obligaciones, y sin dudarlo sería el primero en tratar de protegerlo del peligro.

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12/03/2021, 15:44
Devin Liupsick

Familia directa

Josseph y Davinia Liupsick son los padres de Devin y apenas salen de su hogar. Están consumidos por la pena y la desgracia que les ocurrió y a estas alturas apenas hablan entre ellos y menos aún con el causante de su desgracia. Devin llegó a escuchar muchas veces que lo que sus padres más querían era tener un hijo y no terminaba de entender porque le habían dejado tan de lado. Aún así, Devin se echó el cuidado de la casa y de sus ahora catatónicos padres y ha echo todo lo posible por ellos, a pesar de recibir solo miradas amargadas a través de los ojos huecos y casi vacíos de estos. Con ellos siente una deuda muy grande por traerle a la vida pero su joven corazón sigue sin comprender el rechazo de estos, por mucho que lo que dicen fuera verdad y que su nacimiento les trajera desgracias. Ha visto a otros padres con sus hijos y sólo busca un poco de afecto por parte de estos.

 

Jóvenes en el pueblo

Alani Rompeescudos

Su mirada fría y dura es cómo la de su padre y las veces que la ha visto golpear la forja le ha intimidado bastante, a pesar de llevarse muy bien con Leucis siempre a mantenido las distancias con ella. Aún está esperando a que le salga un poco de bello facial para saber si se trata de una enana o no.

 

Abián

El hermano de Isora, aún no sabe porqué no comparten el mismo color pero no es algo demasiado importante para él. En alguna ocasión ha participado en los juegos de Devin y siempre le ha dejado ganar unas monedas de más intencionadamente esperando que lo compartiera con su hermana. Por lo demás, al tener una diferencia de edad demasiado elevada no han intercambiado muchas más palabras pero le cae bien solo por ser su hermano.

 

Adultos del pueblo

El guardián del pueblo Feldost, cuantas veces le ha tenido que llamar la atención, ha perdido totalmente la cuenta. En el pasado trató de enderezarlo y le enseñó a cazar para tratar de llevar comida a casa o intercambiarlo por monedas, pero el guerrero no se dio cuenta en ese momento de que Devin era demasiado pequeño como para cargar la ballesta. Aún así, el trato que han tenido es bueno y se podría decir que ha sido más figura paternal que su propio padre. Intentando aleccionarle aunque no surtiera mucho efecto y que decir que esa atención que caía sobre él por pequeña que fuera siempre le sentó bien a Devin y con el paso de los años acabó siendo más permisivo con las actividades de este, sobre todo tras observar que en el fondo no había maldad en sus actos. Aún así, desde que comenzó a llevar su piel pintada de blanco Feldost prefiere no ser visto con él y mantiene las distancias mirando con desaprobación.

 

El "El Cuerdo Rofi" siempre está cerca cuando comienza el espectáculo, nunca apuesta pero siempre aplaude y eso es siempre de agradecer. No sabe mucho del hombre pero ver a un hombre de su edad es sorprendente la energía con la que aplaude y hasta en ocasiones baila. Desde su cambio de aspecto y haber ganado habilidades ilusorias, Rofi mira con más ahínco el espectáculo y parece que no disfruta tanto como antes aunque lo simula. Muchas veces Devin siente que le está estudiando.

 

Aquella "anciana" había llegado hacia no mucho, se decía que era la abuela de su amiga Dalia pero cada vez que se cruzaba con ella sentía que lo atravesaba con la mirada. No le gustaba nada que habría venido al pueblo y cada vez que sus miradas se cruzaban su corazón se estrechaba de miedo.

 

 

El viejo Kronen Maderaoscura le habría partido la crisma hace tiempo si no hubiera tenido la relación que tuvo con sus padres. Es sobre todo de él, de quien ha sabido la historia de su familia y lo que pasó durante su nacimiento. Siempre tenía algo para llevarles de comer a sus padres, siempre tenía leche caliente para él cuando era pequeño y siempre le gritaba aunque no hiciera nada si había otra gente delante, si Feldost podría haberlo considerado como una figura paterna, con Kronen había sentido tener un hogar en el corazón del gruñón enano.

 

El padre de Leucis, no está nada contento de que su hijo se acerque a Devin y muchas veces tenían que quedar juntos lejos de la vista de su padre. Sólo sabía del padre lo que Leucis le había contado pero sin duda la relación que tenían entre ambos era mucho mejor que la que tenía con sus padres. Tenía que ser duro haber sido abandonado por su mujer pero el hombre no entendía que Devin había sido abandonado por sus padres incluso teniéndolos delante todos los días. Aún así nunca fue capaz de expresarselo para que le dejara estar más tiempo con su amigo.

Björn Rompeescudos, el padre de Alana y compañero de trabajo del padre de Leucis. Devin no ha pasado mucho por la herrería y lo más que le ha visto es en la taberna de Kronen. Los dos enanos se llevaban a la perfección y cuando estaban juntos Kronen era cuando peor se comportaba con él. No sabía que relación les unía pero parecía sentir vergüenza de él cuando el otro estaba delante. 

 

Aezir Sizero, Heraldo de las Máscaras, es el maestro de Leucis y un completo misterio para Devin. Ha disfrutado de sobremanera con él cuando muestra su arte en la taberna pero acercarse a él ha sido imposible para Devin, cuyas artes para la interpretación florecían día a día. Sin duda le gustaría conocerle y en alguna ocasión se lo ha pedido a su amigo pero el monje lo ha declinado en todas las ocasiones que lo ha intentado.

 

Reuben Antonez es el casamentero por lo que ha oído y uno que no se ha interesado para nada en él. Parece simpático pero esquiva a Devin siempre que le ve.

 

MisterMiau, este adorable gato a acompañado en muchas ocasiones a Devin. Siempre que las cosas no iban bien y se sentía sólo MisterMiau aparecía a su lado para acompañarle un poco. El gato permanece siempre igual desde que Devin lo recuerda y según ha escuchado los gatos tienen una vida más corta que los humanos, pero en este gato parece que la vida no pasa. Siempre que ha podido le ha dejado algo de comer en agradecimiento a lo que hizo por él de pequeño y siempre que aparece se acerca para contarle sus novedades. Es el único en todo Kawalapiti que conoce el amor que profesa a Isora.

Veiron D'Iralar y Lis Ailin son los padres de Dalia, él es un completo desconocido para él y ella es un amor de mujer. Siempre que puede va a comprar el pan dónde ella y siempre le dedica unas palabras de cariño y ternura. Además les tiene de ejemplo de buenos padres pues han cuidado a Dalia y la han dado todo lo que ha necesitado para crecer fuerte y sana.

 

Tysha Lanien es una bruja, dicen que habla con los muertos y subsiste en el bosque sin necesidad de comerciar en el pueblo. Kronen le dijo una vez que no se acercara a ella y confía en la palabra del enano.

 

Gente que va y viene

 

Una vez pudo contratar a los sanadores itinerantes para que vieran a sus padres, estaba preocupado pues cada día estaban más demacrados y por desgracia los ahorros de su vida se fueron en menos de 10 minutos. Los tres miraron a sus padres y le dijeron que no había remedio que aliviara el deseo de encontrar el fin a su vida, y con las mismas se marcharon. No son más que unos charlatanes que me llegaron a engañar por sus azañas en el pueblo.

 

El Chatarrero Tanausú es un comerciante que da poco por las cosas que tratas de venderle, sin ninguna piedad aprovecha la necesidad de otros para comprarte los objetos por cuatro monedas. Por suerte es un mal jugador y siempre ha podido recuperar el valor de lo vendido jugándolo con las cartas.

 

Ilse TodoVaBien la rarita de la ciudad. Aún no entiende el trabajo de esta mujer, de vez en cuando pasa por el pueblo y repite lo mismo que ha dicho la vez anterior. El reino va bien. ¿Realmente tiene que venir si no hay noticias? Las cosas del reino deben ser muy raras o les sobra mucho tiempo si disponen a la gente para esto.

 

Angus Porter, Cambiabolsas me ha dicho que tenga cuidado con él y que si juega en mi espectáculo no le haga perder. Parece un comerciante normal pero es cierto que los dos orcos que le acompañan no dan buena espina.

 

Otros

Mascatuétanos, Ogro del Bosque Maldito

La leyenda dice que hay un ogro dentro del Bosque Maldito pero nadie lo ha visto nunca. Es bastante probable que sean todo habladurías.

 

Pik

No termina de entender como Ben y Pik pueden ir juntos, son tan diferentes el uno del otro que Devin no es capaz de encajarlo. Aún así, Isora adora a esta criatura y como para no hacerlo, es muy simpático y siempre te saca alguna sonrisa.

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15/03/2021, 19:31
Dalia Ailin

Familia directa

 

Veiron y Lis Ailin: padres de Dalia. La joven siempre los ha visto como sus referencias y el espejo en el cual mirarse. De su madre aprendió a ser una persona afable, amable y atenta con los demás, además de su interés por el mundo de la cocina. De su padre lo aprendió todo. Esa entrañable rebeldía, ese interés por las historias, ese afán por el conocimiento y su peculiar manera de buscar una sonrisa en los demás, incluso en los malos momentos.

Annyari D'Iralar: Su peculiar abuela. Siempre tratando de romper ese muro invisible de frialdad de la anciana. Fue la que la formó en el mundo de la magia, aunque las razones fueran un misterio para Dalia.

 

Gentes del pueblo

Abián: Uno de los muchachos del pueblo, hermano de Isora. A pesar de que Dalia está muy unida a la joven de tez azul, nunca ha tenido una relación cercana con Abián. No hay ninguna amistad de por medio, pero la semielfa nunca ha tenido problemas con él y siempre han tenido una conversación cordial al cruzarse.

Alani Rompeescudos: Siempre se ha mostrado curiosa y abierta con todo el mundo, algo que tiene en común con Dalia. Siempre era agradable ir a verla con la escusa de aprender algo sobre las plantas de las que tanto sabía Alani, aunque al final siempre acabaran hablando de otras cosas.

El Guardián Feldost: Ese señor que siempre vigila el pueblo con cara de pocos amigos. Desde muy niña, Dalia comprendió que cualquier juego divertido se interrumpía en el momento en el que Feldost aparecía. Con el paso de los años, la semielfa empezó a comprender el papel tan importante que tenía El Guardián, pero esos recuerdos de infancia eran difíciles de olvidar.

"El Cuerdo Rofi": Rofi es una persona extraña. A Dalia no le genera rechazo pero nunca se ha atrevido a acercarse mucho a él, a pesar de lo mucho que gustan los animalitos del gnomo. Siempre se ha mantenido a cierta distancia.

Pik: Cuando Dalia conoció a su abuela, también conoció a los extraños seres llamados Kobols. Llegó incluso a tener amistad con algunos de ellos a pesar de la reticencia de su abuela. Pik, no obstante, parece distinto a todos ellos. Dalia nunca se habría imaginado que un Kobol pudiera hacer magia, pero ahí estaba Pik. La semielfa era consciente de lo complicado que era hacer hasta el truco más sencillo y le hacía mucha gracia ver a una criatura tan adorable intentándolo. Siempre intentaba acercarse a jugar con él, pero en el preciso instante en el que el Viejo Ben aparecía, Dalia hacía como si alguien la llamara y se marchaba a paso ligero.

 

Josseph Liupsick y Davinia Liupsick: Cuando Devin era un bebé los padres de Dalia les ayudaron dándoles pequeños trabajos en la taberna a cambio de un plato de comida. A pesar de que eso le daba la oportunidad de ejercer de hermana mayor, aunque fuera por un rato, nunca tuvo una relación estrecha con los padres. Y con el paso de los años, la única relación que hubo entre ellos era tener a Devin como factor común.

El tabernero Kronen Maderaoscura: A pesar de su aspecto, siempre se ha portado muy bien con la familia de Dalia, en especial con su madre y con ella. Comparten espacio de trabajo y por consiguiente, mucho tiempo juntos. Para la semielfa ha sido como una especie de tío, aunque siempre se ha preguntado por qué tiene esa obsesión con los licores.

Kahmor Caelum: Padre de Leucis. La verdad es que Dalia nunca ha tenido un trato con él más allá de un saludo o una corta conversación sobre el tiempo o la temperatura. Es una persona un poco seca.

Kahmor Caelum: Madre de Leucis. Dalia no recuerda casi nada de ella antes de que se marchara, pero es muy consciente de lo mucho que eso afectó a Leucis y a su padre.

Björn Rompeescudos: Es amigo de Kronen y pasa mucho tiempo en la taberna con él, aunque Dalia no tiene mucha relación con él. Es muy diferente a Alani. Ella es mucho más maja.

Aezir Sizero, Heraldo de las Máscaras: No es descabellado decir que el pueblo está lleno de gente rara y una de esas personas es Aezir. Dalia siempre ha tenido algún tipo de interés en él aunque nunca ha tenido una conversación seria o larga con él. Algunas veces toca con su padre en la taberna y sus marionetas de sombras son algo que le encanta a Dalia. Pero quitando esas ocasiones, a penas se acerca a él. 

Reuben Antonez: Es un señor muy amable y entrañable. Siempre que ve a Dalia correr por el pueblo la llama para preguntarla cosas. Es muy fácil tener una conversación con él, tal vez sea la persona adulta más conversadora de todo el pueblo. Dicen que el anciano se ganaba la vida buscando pareja a la gente, algo que la semielfa nunca entendió muy bien ya que no concebía que un señor arrugado tuviera que ayudar a nadie para eso, pero el señor es majo.

MisterMiau: Casi como si de una tradición se tratase, el pequeño gato aparecía por las mañanas siguiendo a Dalia cuando ésta iba hacia la taberna. Era un gato listo y sabía que si pedía un poco, la semielfa le sacaba comida a escondidas. Desde muy niña se acostumbró a ver al animal rondar de un lado a otro. Era como la mascota del pueblo. Todos los niños querían jugar con él y a muy pocos adultos parecía molestar su presencia. A pesar de que ha intentado cazar varias veces a Teemo, Dalia lo considera un gran amigo peludo.

Tysha Lanien: A pesar de que Kronen tiene una opinión negativa sobre ella, nunca ha hecho nada malo a nadie. Dalia la ve de vez en cuando pasear por los bosques sin hablar con nadie, tal vez sólo necesite una amiga. El padre de Dalia dice que es una persona cercana a los dioses y que puede ver el futuro de las personas, pero Dalia no lo cree. Si fuera así, tendría muchos amigos.

Otros

  

Sanadores itinerantes: Verles llegar siempre ha despertado una sonrisa en el rostro de Dalia. Fueron ellos los que curaron a su padre cuando llegó herido al pueblo y gracias a que le salvaron puedo conocer a su madre y pudo nacer ella. Les saludaba con efusividad y trataba de hablar con ellos cuando pasaban la noche en el hostal.

El Chatarrero Tanausú: Ver a Tana en el pueblo genera una oleada de curiosidad contra la que Dalia no puede hacer nada. Siempre trae cacharritos que para muchos son simple chatarra pero no para una persona con la imaginación de Tana. Sin mencionar la cantidad de rumores que trae del exterior. No es raro ver a la semielfa correr hacia Tana al verle, haciendo una pregunta tras otra sin dar tiempo a que el mercader responda. Tana es una de esas personas que contribuye a mantener la imaginación de Dalia en funcionamiento.

Ilse TodoVaBien: La pobre está un poco sola. Dalia no envidia en absoluto su trabajo. Ir de pueblo en pueblo, repitiendo la misma frase una y otra vez. Debe ser muy aburrido. Si lo que dicen de Reuben es cierto, tal vez pueda encontrarla a alguien que cambie su vida a mejor.

  

Angus Porter y sus guardaespaldas: No hace mucho que llegó al pueblo acompañado de sus enormes amigos aunque Dalia no sabe absolutamente nada de ellos. Su padre tal vez les conozca ya que suele decirla que tenga cuidado de no acercarse demasiado. Aunque tal vez solo lo diga por las armas que siempre llevan los amigos del humano. Muchos se retiran del camino cuando aparecen, pero si han decidido quedarse en un pueblo como Kawalapiti, no pueden ser tan malos. 

Mascatuétanos, Ogro del Bosque Maldito: La gente habla de él aunque ni Dalia ni nadie de su entorno le ha visto nunca. La semielfa tiene la certeza de que sólo es una manera de meter miedo a los niños y que no se adentren en el bosque. Seguro que ha sido idea de Feldost.