La joven Tsuki se había quedado sin palabras al poder contemplar a la hermosa dama que tenía delante suyo. Lo que más le llamó la atención, fue su cabello blanco y sus ojos azules. Tenían un gran parecido, aunque Tsuki nunca llegaría a ser tan elegante. Su rostro se sonrojó cuando la trató de samurai, y sus ojos brillaron, como si en su interior se encontrara recogida la luz de las estrellas.
- Soy yo quien debe pediros disculpas, no quería interrumpir esa hermosa canción que me ha traído hasta aquí. - Le dijo haciendo a su vez una suave reverencia. - Podeis llamarme Tsuki, ya que, aunque sigo el honor del samurai, mi lugar no es ese, soy una duelista kakita...- No sabía por qué, pero la pequeña Tsuki sintió que no podía engañarla. Se haría pasar por una duelista, pero no podía hacerse pasar por una samurai.
- Y no, no estaba dando un paseo, buscaba dónde se encontraban los baños, para poder asearme un poco. Así que si os puedo acompañar en este paseo, el honor será mío... - Terminó diciendo con timidez la ronin disfrazada de duelista.
La muchacha te sonrie con dulzura y te mira asintiendo.
-Mi nombre es Doji Yami, una grulla al servicio Fenix - dijo reverenciandote de neuvo
-Es un placer poder ver a una duelita Grulla en este lugar, pero aun asi el titulo de samurai es vuestro, Tsuki-sama, yo simplemente deleito a los invitados con mis canciones y bailes, aunque Yua-sama, la hija del daimyo Fenix es muy buena en la musica.
Sonrie mientras con ceremoniosidad se levanta y camina con el apretado kimono a sus piernas, dando un aspecto delicado y elegante.
-Acompañeme, le diré donde están los baños para recuperarse de tan largo viaje.
La joven te guia hacia una zona baja, que ya al tocar los peldaños de piedra pudiste notar el calor de las mismas, era agradabe, no quemaba. Cuando llegais abajo, habia dos pasillos.
-Los baños se dividen para varones y mujeres, el vuestro es a la derecha, y si me permitis el honor, me bañaré con vos y le ayudaré a darse en la espalda y a peinarla.
Sonríe mientras camina de nuevo hacia el pasillo de la derecha.
La ronin sonrió e inclinó nuevamente su cuerpo, en muestra de respeto. Siguió a Doji Yami, intentando quedarse con los pasillos que cruzaban, para otra vez no tener problemas en llegar a los baños.
Todavía se sentía en una nube, y no quería bajar, ya que sabía que el batacazo podía ser muy doloroso. Observó la elegancia con la que la joven grulla se movía, estudió cada uno de sus movimientos, para poder ponerlo en práctica aquella noche en la cena, y no parecer patosa y desentonar ante los demás.
Asintió con la cabeza ante el ofrecimiento de Doji Yama. Una sonrisa se había dibujado en sus labios, siempre se le habían negado aquellos pequeños placeres, ronin por nacimiento nunca había tenido a nadie que cuidara de ella.
- Os agradezco vuestras atenciones... - Le dijio la joven Tsuki sonriendo y entrando tras la joven grulla en los baños.
Yami te mira mientras empieza a desnudarse, estabais solas en aquel lugar, las aguas estaban tranquilas, salia el vapor como una danza hipnotica de serpientes incorporeas.
Yami se adentra en el agua con la toalla en el pelo, para cuando fuera a salir, y se acerca auna de las piedras dejando que la toalla allí. Se quita las pinzas del pelo y deja su cabello largo y blanco suelto, cayendo sobre el agua.
- El agua está deliciosa mi señora, entrad y dejad que e agua suavice vuestra piel
Por un momento, Tsuki se quedó en silencio, mirando con los ojos bien abiertos, casi pareciendo que perdían su toque oriental, el gran lago de aguas termales que tenía delante. Se empezó a quitar la complicada armadura, dejando las piezas a uno de los lados, bien protegida del agua. Vió como Yami ya se había adentrado al interior del estanque, se sentía un poco cortada por quedarse desnuda ante ella, pero tragándose ese pudor, terminó de desvestirse, quedando completamente desnuda.
A su vez también se soltó el cabello, dejando que cayera libre, normalmente lo llevaba medio recogido, aunque siempre se soltaran largos mechones... Ahora que lo había liberado, se podía ver como le llegaba hasta las nalgas, creando un gran manto en su espalda. Cogió una toalla y con cuidado entró en el agua, sintiendo como su calidez la relajaba. Llegó hasta donde se encontraba Yami, y dejando la toalla junto a la suya, se sentó echando la cabeza hacia atrás...
- Sí, está deliciosa... - Susurró cerrando los ojos y dejándose mecer por las suaves hondas del agua.
Doji-san seguia nadando en aquellas aguas templadas mientras va a una zona donde habia unas piedras de color onice, se las veia calientes y humeante.
-¿Me permitis Tsuki-sama?
Dijo con gran reverencia y respeto.
-Son piedras calientes, para dar masajes, son excelentes, le dejaran a piel mas suave de la que ya posee
Sonrie casi cerrando los ojos y mostrando las piedras para que mientras tsuki se diera la vuelta para empezar a masajearla.
vete a las termas
Me quedo fascinada mirando como la luz destella en las aguas del jade de que está hecho la pinza para el pelo. Oigo de fondo las palabras de Tsuki-san diciendo que va a buscar un baño. Sonrío encantada con el regalo, sólo espero que el abanico de plumas de cisne y madera lacada y el espejo de mano de madera de ónice entallado, ambos hechos por uno de los artesanos más reputados del imperio que traje como regalo sean suficiente para sus majestades...
Entonces levanto la cabeza.
-Oh. No. He dejado irse sola a Tsuki-san...- me muerdo el labio inferior levemente, intentando decidir si debería salir corriendo a salvar la situación sea cual sea o bien hacer ver que no sé nada y esperar a que todo caiga por su propio peso...
"Podría quedarme aquí, sentada, relajándome, mirando el jardín precioso que tenemos ahí fuera y enajernarme de todo..."
-Nah, no puedo...- me resigno. Dejo la caja en el suelo, junto a mis cosas, al lado del futón donde iba a dormir, y me guardo la pinza en un pliegue del obi y salgo corriendo del cuarto en busca de Tsuki. Cuando la veo a poca distancia, freno, suavizo mis pasos y me acerco con cara calmada y sonriendo. La música de arpa que había oído hacía un momento había parado.
-Es una bonita pieza...- inclino levemente la cabeza, en son de respeto.
Siento la tardanza, estoy en proceso de readaptarme después de tanto tiempo ausente... ^^u
OLa joven de la musica te hace una reverencia y te da las gracias, Pero se dspuso a hablar con tsuki y la llevó alas termas, tu en verdad necesitabas otro baño, ya que no seria bueno presentarte con el sudor del viaje en tu cuerpo, y seguro los javones que en su dia el Daimyo te regaló por tu cumpleaños te harian bien.
Por lo que fuiste a tu habitacion pero cuando saliste, tanto Tsuki como aquella joven no estaban, pero tu instuicion era mas que sabida y supiste pronto donde se encontraban las termas. Y fuiste para allá
Perdon el retraso, he tenido examenes y tal, y bueno aqui ando de neuvo, te aviso que el post de la musica no era para ti pero bueno, arregado, todos para la terma, te abro la escena y alli posteas si?
ok, es q como aparecía como destinataria entendí q yo tb podía inmiscuirme, aunque me pareció raro... de todos modos, si no era para mi, lo edito y listo, no pasa nada ^^u
Tranquila ya te meí en las termas ^^, asi me adelantais un poco de trabajo XD