Chang mira a su compañera y de recelo mira a los demás samurai. Sabe que es una mujer fuerte, pero no la había abandonado a su suerte con los onis y seguramente no la iba a abandonar ahora. Mira los ojos de Eijiko-dono y asiente. Sirviendo un poco de sake con una mano, mientras con la otra acaricia el tetsubo en su regazo.
La noche fue relativamente tranquila pero algo en tu interior se removia.
Eijiko bebio en exceso, porlo cual debiste ayudarla, aunque no demasiado a ir a acostarse. Pero en tu sueño, no descansaste, habia algo que no llegabas a asaber que, pero te inquietaba.
A temprana hora Kon y eijiko con dolor de cabeza ya te esperaban en el desayuno, discutiendo de porque no se debia beber en aquellas circunstancias.
-Necesitamos todo el tiempo posible para hacer nuestro viaje, y tu te dedicas a beber y que tu sueño se prologues mas y mas. No tenemos tiempo que perder! - dijo el varon
- No grites kon! no hace falta. Ademas me he levantado a la hora no? eso es lo que importa- respondió la samurai-ko
-eres una insensata mujer! Ahora tu cuerpo estara resentido durante horas y tu viaje será mas lento que el que deberiamos llevar. - replicó Kon
- ¿A quien diablos le importa llegar o no llegar? Son solo cuatro samurais de poca monta que se creen mejores que nadie tomando té. Cuando lleguemos ya llegaremos.
Kon estaba enfadado por lo que no siguió la discusion. y se sumió en su desayuno.
Un pequeño bufido sale de la boca del mestizo y acto seguido mira a sus compañeros de hito en hito. No dormir bien le causaba mal genio, pero lo que desencadenó su rabia en esta ocasión es la pelea innecesaria.
Reserven los gritos para la batalla. Kon-san, Eijiko-dono no es una cría y sabía muy bien los riesgos de beber tanto en la noche previa a un viaje. Eijiko-dono, si ya sabías los riesgos vas a afrontar las consecuencias. Cabalgaremos al ritmo que imponga Kon-san.
Luego de su interjeción bendice su desayuno y se concentra en la jornada y pide a los elementos que le mantengan como un roble sobre su caballo, y sus sentidos agudos como el acero del herrero.
Los dias pasaban y las Tierras cangrejo ya eran un mero recuerdo, ahora estabais en las Tierras Leon. Parecian de un color amarillo por los cultivos de los campos. Le daban un aspecto al pelo de la melena de un leon. Como si vosotros montados en vuestro fuertes caballos fuerais pequeñas pulgas en una enorme leon.
- La noche a pasaremos en el castillo Matsu, alli nos recibiran como hermanos. Ademas t5as este largo trayecto entre las tierras Escorpion ya es hora de que podamos dormir a pierna suelta no creeis? - dijo Kon mirando a sus compañeros.
Eijiko no habia vuelto a beber desde el incidente, la verdad habia pasado un mal dia sobre el caballo aquella vez, y todo habia pasado con calma, incluso en las Tierras Escorpion. Demasiado tranqui para tu entender.
- Dime Chang - comenzó la mujer - - Como crees que nos recibirán en la corte? será grcioso ver las caras de los Grulla cuando nos vean aparecer. - sonrie levemente, aunque no le gustaba aquel enfrentamiento entre clanes.
Os trataban como bestias qsin cerebro que solo servian para parapetar as murallas kaiu.
Ya quedaba menos. Mucho menos.
Entrais en la fortaleza Matsu, parecia un enorme fuerte con un castillo en su centro. Los Leones os veian pasar pero ni un gesto, ni malo ni bueno, salian de sus rostros. La mayoria estaban cubiertos sus rostros con mascaras e su Clan. Leones de fauces abiertas, que dejaban al descubierto sus bocas para respirar.
Kon, Eijiko y tu, os dirigis al gran Castillo. alli un sirviento de los Matsu os recibe con una cordial sonrisa.
-Seguidme, mi señor Matsu Yoshino, os espera.
Cvuando os lleva al gran salon alli estaba el famoso Leon Dorado, con su flagrante armadura y su rostro como todos, cubierto.
Chang no sabe qué contestar tanto a Kon-san como a Eijiko douno. Nunca había salido de las tierras cangrejo y ciertamente se sentía incómodo al no ver muchos árboles fuertes ni montañas por las cuales pasar. Es como si la tierra estuviese desnuda, como si le faltase algo.
Al llegar a la tierra cangrejo ve esas máscaras y sólo piensa mustiamente Se supone que son el clan más valiente, pero se ocultan detrás de caras falsas para cubrir su identidad e intenciones.
Ya en palacio, cuando los llevan ante el daimyo, es la primera vez que se siente impresionado. La armadura del regente es sencillamente sobrecogedora. Resistente y flexible, pero demasiado llamativa para su gusto, en realidad es valiente ser un punto brillante en un campo de batalla.
Al entrar a la estancia, baja a sus rodillas y pone los enormes nudillos en el piso en la zona de huéspedes. Espera que sus compañeros bajen y para sorpresa de Kon y Eijiko, es el hombre enorme quien toma la palabra.
Matsu-sama, somos la delegación de las tierras cangrejo que se dirige hacia la corte en las tierras fénix. Pedimos permiso para abusar de su hospitalidad, pasando por sus tierras.
A mi diestra, Hiruma Kon-san y a mi izquierda Hida Eijiko-san, mi nombre es Hiruma Chang-cheng y estamos a su merced.
Luego de la intervención mira a su primo con cara de ¿Si era así qué se decía?
Caramba, no hemos traido ni una tarjeta de giordano como presente para el daimyo? :p
Matsu Yoshino Alza su mano para que nadie mas hablara excepto Chang. Las fauces de su rostro se abren para dejar ver la cara del daimyo y quita el yelmo, que tam,bien poseia como una melena que llegaba hasta el suelo.
-Ya me habia sido informada vuestra llegada, hermano cangrejo. Es un placer para mi y mi clan el hosperados esta noche, como bien sabeis la fiesta de la entrada al invierno este año ha sido adelanteda podeis disfrutar de ella o en cambio descansar para vuestro duro y largo viaje. Mi familia está a vuestro servicio, ya que mi gran amigo Hida Kuon asi me lo pide, y con generosidad se lo ofrezco.
Luego se levanta para coger el yelmo y ponerlo bajo su brazo.
-Hay cosas que me reclaman aun, jovenes cangrejo - al levantarse, aquel Leon podia confrotizar con la altura cangrejo incluso - -si necesitais algo no dudeis en pedirlo, eso si, esta noche comereis a mi mesa, y no aceptaré un no por respuesta.
Luego el Gran leon se dirige hacia la puerta para salir y dejaros solos en el salon.
Uno de los sirvietes o insta a seguirle, para llevaros a una enorme habitacion con 3 futones preparados.
-Vaya, no esperaba este recibimiento por parte de los Matsu. En verdad a sido una sorpresa para mi. Y tenemos fiesta de despedida del invierno, iremos a comer algunas manzanas de caramelo? Dicen que son delciosas
Aquella parte infantil y femenina de eijiko estaba apareciendo de pronto, y era algo muy dificil de ver, sobre todo con aquella inmensa armadura cubriendola por completo.
-Pero primero me daré un baño, por lo que os dejo solos chicos.
Luego se acerca a una sirviente para que la guie a los baños.
-Cada dia entendere menos a esta mujer, primero se comporta como hombre, fuerte y aguerrida y en cuanto ve a mas hombres a su alrededor que no sean cangrejo, se pone coqueta. quizas lo diferente le guste, quien sabe
Dijo mientras empezaba a sacar ropa limpia para despues del baño.
-deberiamos ir nosotros tambien a bañarnos, el Daimyo Leon no creo que quiera que vayamos a su mesa sudados y manchados del viaje. pero algo te preocupa, ¿Que es hermano? ¿Que te inquieta?
Te habia visto demasiado callado como de costumbre, y el hablar delante de un daimyo, no era propio de tí. Queria saber que pasaba.
El mustio cangrejo hace un rápido movimiento con la cabeza diciendo "sígueme"
Cuando están en una zona menos expuesta a los oídos de la corte, Chang habla bastante bajo y cubre los lados de su boca con las mano, para que no se sepa lo que está diciendo, aún a la distancia.
El daimyo es sincero, puedo presentirlo. Pero No me gustó lo de la invitación a la cena. Es casi como si tratasen de darnos una mala noticia durante ella; si sabemos manejar la situación. Pero yo no se preguntar en estos ámbitos, puedo contar contigo para esto, primo?
Ah, y sobre Eijiko-dono no te preocupes. Ella sólo busca vivir cada momento. Se divierte luchando, se divierte bebiendo y se divierte comiendo manzanas, en realidad no la hallo tan rara.
Hiruma Kon te sigue hasta un lugar apartado.
-Si, parece que algo se cuece aqui Primo, cuenta conmigo para lo que sea, somos primos, hermanos, compañeros de armas. Sabes que donde vayas yo seré tu sombra
Luego mira a los lados, para ver que nadie los escucha.
-Bueno sobre Eijiko, ya habra tiempo para hacerla controlar sus modales antes de llegar a la corte Fenix. Y respecto l Damimyo, quizas no son malas noticias, o si, quien sabe solo queda esperar a que esto pase, y llegue la hora de la cena, Ahñi sabremos que ocurre. Pero claro, comentame que ronda tu cabeza.
Pues, era eso, que me daba mala espina y necesitaba saber que podía contar contigo para hablar bien con el Daimyo. ¿Qué es lo que ronda tu cabeza, más bien?
El gran samurai mira con ojos de hermano mayor a Kon-san, aunque ya sea un adulto. Ha notado a su primo bastante tenso todo el viaje y más preocupado que incluso antes de una batalla sangrienta contra los oni.
Hiruma Kon te mira y frunce el ceño.
-No es que ronde algo mi cbeza, sino que tengo un mal presentimiento en este lugar, es algo extraño, no sabria explicarlo, pero será mejor que vayamos a la cena, no es educado hace resperar a un Daimyo en su propia mesa.
Dijo mientras se disponia a caminar hacia el salon, y Eijiko se encogió de hombros y le siguió. Kon no solia equivocarse con sus presentimientos, y pronto te diste cuenta del porqué, en la sala donde se celebraria la cena habia ya cuatro personas.
Esos tres fueron los que mas te llamaron la atendion...."Escorpiones" sonó en lo mas profundo de tu corazon, ya que el otro reconociste era un Leon, Matsu Mayoken, para ser exactos. Pero viste como Kon se tensaba sobre sí mismo y Eijiko hacia una especie de gruñido entre sus labios.
vete ha el salon de Matsu Yoshino ^^