Fue corto aunque intenso, pero notaste como en una explosion de placer él sacaba su miembro de ti, y e liquido que él poseia lo echaba fuera, manchando el futon y poniendo una cara extraña mientras decia:
- Ops! ummm esto será dificil de sacar
Mientras miraba a la mancha de semen y sangre que salia de tu entrepierna.
- Será mejor que nos vayamos vistiendo y pedir a la sirvienta que guarde nuesro secreto ya que verá el....bueno eso
Te besó y se levantó del suelo mientras se limpia un poco y empieza a vestirse con un kimono de color verde, con un dragon bordado en la espalda y se puso unas sandalias.
-Vamos? - sonrie mientras se ayuda a ponerte el kimono, ya que era dificil poner tal prenda.
Cuando finalmente termino y lo hizo fuera me quede mirndo la mancha con las mejilas mas rojas que nunca, no habia pensado en eso hasta que el lo hizo, pero claro no podiamos arriesgarnos a que llegara a nuestra boda en cinta...
Me levante asintiendo a sus palabras sin poder perder la vergüenza del momento.
Me deje ayudar por el y cuando termine de ponerme el quimono y hacerme un recogido con el peine que me habian regalado me acerque a el cogiendolo de ambas manos...
- Yo... ¿Te ha gustado...? - Le pregunte mirando mis pies sin ser capaz de mirar sus ojos - Quiero... quiero darte mucho mas que eso...
Ikeda besa tu frente, agarrando fuerte tus manos , y mirandote a los ojos.
- Me has dado lo mas preciado de tu persona, a la vez que tu amor, cada dia, me demuestras lo que me mas y yo, ahora te he robado algo valioso y sagrado, espero me perdones, pero ha sido lo mas maravilloso que he sentido en mi vida Haruka, y estoy satisfecho, y tendremos muchas mas noches como esta si me lo permites.
Dijo sonriendo y tira de tu mano para salir de la habitacion, te mira de arriba a abajo y dice
- Estas preciosa
- No me has robado nada, te lo he dado yo gustosamente asi que no te diculpes... - Le susurro antes de besarlo por ultima vez antes de salir de la habitacion de su manos, sabiendo que pronto me la soltaria pues ahi fuera era mi maestro y teniamos unas normas que seguir, normas que ya nos habiamos saltado bastante.
No quiero que termine este viaje...
Mientras saliais de la habitacion notaste como los dedos de Ikeda se separaban de los tuyos, mientras él cruzaba los brazos para meter las manos en las mangas del quimono que llevaba puesto. Te miraba con complicidad pero en su rostro no abia atisvo del amor que te habia presentado y demostrado con anterioridad.
-Ahora iremos al salonm nos presentarn y empezará el juego
Su seriedad ahora era fria, cuando Ikeda hacia su trabajo era inigualable, sabia donde tenia que hablar, cuando y de qué, como sacar la informacion deseada, como manipular a los demas para recibir lo que desea, en algunos casos habias escuchado de la frialdad gelida que tenia Ikeda, pero nunca lo habias visto....quizas aquella noche...seria el momento de ver como Ikeda mostraba la neutralidad del dragon
Asenti a sus palabras claramente nerviosa, no era por hacer bien nuestro papel pues sabia que Ikeda lo haria estupendamente si no por el echo de que desde que habiamos salido cuadno habia mas gente las miradas caian sobre mi y eso me incomodaba bastante y aun mas cuando iba vestida como una mujer no como una monje dragon...
Vuestro pasos se escuchaban en los pasillos de madera, con un sonido leve pero casi armonico, parecia como si solo una persona estuviera caminando por aquellos pasillos. Si mirabas al suelo te dabas cuenta de que los pies de tu futuro marido caminaba iguales a los tuyos, casi sin uido, silencioso cual dragon en acecho de la presa, pero tus ojos se giraron de nuevo al pasillo cuando viste que él se paró bruscamente y abrió los ojos de par en par. Algo habia visto que lo habia puesto nervioso, y .... Ikeda nunca estaba nervioso.
La tension que viste en sus brazos no la habias notado en ningun momento antes, eran nervios?frustracion? porque...tanto miedo...
Tus ojos miraron a lo que Ikeda ponia tan nervioso, y tu quizas pudiste sentir tambien algo de nervio, como si tu corazon se encogiera apretado por un puño.
-Ikeda-CHAN cuanto tiempo sin verte, es un placer que mis ojos vuelvana veros mi señor. Oh! pero si habeis traido compañia...
Dijo la joven mientras te miraba con sutileza pero sus ojos no se quitaban de encima de Ikeda. y encima le habia llamado...chan, ni siquiera tu te atrevias aun a llamarle con tantisima confianza. y Los labios de Ikeda se movian sin articular palabra, aquela joven lo ponia realmente nervioso.
-Yo...yo..sí, te .te presento a Togashi Haruka, es mi...aprendiz
-Es un placer Togashi-sama, mi nombre es Doji Yami., dijo la peliblanca mirandote y haciendo una leve reverencia.
De golpe una ola de calor invadio mi cuerpo y por primera vez en mi vida senti celos... Era preciosa y trataba a Ikeda de forma demasiado familiar, el habia dcho que se habia reservado para mi pero... ¿Por que no se controla? Hasta conmigo controlaba sus nervios ¿Porque tengo tanto miedo de golpe? Normalmente en este tipo de reuniones me presenta como su prometid ano como su aprendiz...
Note ocmo sin mas las lagrimas venian a mis ojos y comenzaban a mojarlos, teniendo que gastar todas mis energias en que las lagrimas no cayeran...
- Encantada... - Fue lo unico que fuy capaz de articular mirando el suelo... Era la vergüenza de mi familia ahora msimo...
Doji Yami sonrie ante la unica palabra de la joven Haruka.
-Sois una dragon realmente hermosa Haruka-sama, es extraño en los dragones poseer tal belleza. Se nota la estirpe de los Togashi. ¿Venis a la corte de invierno?seguramente si, ¿No, Ikeda-chan? Ya que eres....bueno tu ya me comprendes no? jiji
Una sonrisa complice, una mirada de comprension entre ambos, sin necesidad de palabras se entendian.
-Espero veros en la cena, interpretaré una de mis mejores canciones, y espero te guste Haruka-sama. Luego hablaremos largo y tendido Ikeda-chan
Y con paso gracil y suti se aleja de vosotros, e Ikeda se la queda mirando para luego mirarte a ti tragando saliva con fuerza....
-Vay...amos al gran salon
- Sera un placer escucharte... - Susurre antes de que se fuera y despues mi mirada continuo bajada luchando por que las lagrimas no salieran de mis ojos que ya estaba empapados, noe ra capas de mirar a Ikeda.
- No pienso moverme hasta que me expliques que ha pasado... ¿Porque estas tan nervioso? ¿Porque no eres capaz de controlarte? ¿Porque te trata de forma tan cercana? ¿Porque esa complicidad que no tienes ni conmigo? ¿Sere solo tu aprendiz para ella o para todos? - Toda la ilusion que tenia por lo que habia ocurrido hace unos minutos habia desaparecido de golpe y una nube negra se posaba sobre mi.
No te pongas asi Haruka, Me pongo nervioso con videntes delante, ella sabe perfectamente quien eres, no hacia falta que te presentara, solo le di la nueva que ella no conocia, llevas muchos años siendo mi aprendiz y muchos años llevaba sin ver a Yami-san, fuimos amigos de infancia, esos recuerdos nunca mueren, y la complicidad no es nada mas que ella lee mis pensamientos y no tengo porque hablar con ella. Así me lo dijo en su dia, y así lo hago. No me digas que tienes celos?
Ikeda sonrie ante la actitud de Haruka. Se acerca a ella cogiendo sus manos con delicadeza
- mi amor, no debes preocuparte por nada, ella es solo una buena amiga de mi infancia. Solo eso, tu eres mucho mas que eso...eres la dueña de mi corazon y mi sueños. asique te suplico que no seas asi, no sientas celos, tu eres la unica que miran mis ojos
Me puse completamente roja, no solo mis mejillas si no todo mi rostro - Claro que estoy celosa y ahora se que ella lo habra visto tambien... - Me sentia sumamente avergonzada, por ambos lados, pero bueno tampoco habia sido nada tan raro, ¿que esperaba que pensara?
- Tengo miedo a no ser suficiente para ti... a que aparezca una mujer asi de bella y sea capaz de llevarte de mi lado... Yo no fui educada para el cortejo... pero muchas otras si... - Estaba con el corazon en la mano pasando la mayore vergüenza de mi vida pero en realidad era asi yo era completamente inexperta en hombres y en relaciones...
-Tranquila Haruka-san, no tienes porque preocuparte de algo asi, nunca te dejaré, mi corazon es tuyo, y sino quisiera llegar al final de mis dias contigo. ¿Para que pedir el cortejo a tu padre?
Dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Eres todo cuanto necesito Haruka, bella, inteligente, fuerte, cabezota...y lo mas sorprendente...me quieres, y con eso ya me basta para que mi alma sea tuya, para que mis ojos no se fijen en ninguna otra. Te amo, y no quiero que llores mas, y menos por mi culpa
Dijo mientras agarraba tu rostro con suavidad y limpiaba con sus dedos las lagrimas derramadas.
Sonrei dulcemente por sus palabras y mi tono rosado comenzo a disminuir mientras mis manos iba a sus mejillas, cuando me di cuenta donde estabamos gaste toda mi fuerza de voluntad para volver apartarlas y no besarlo que es lo que mas deseaba hacer ahora mismo.
Termine de limpiar mis lagrimas y asenti - Sigamos Ikeda-san...
LO que tu comenzaste y no te atreviste a acabar, lo terminño él, yaque te agarró de la cintura y te acercó a él para besarte con dulzura y cariño. Cuando se aparta de sonrie, y no habia nadie en el pasillo, parecia que aquel lugar se habia despejado solo para aquel momento intimo e intenso.
-Te amo, y sí, sigamos...vayamos a ese salon, ¿No te esta dando hambre?
Sonrie, pues a él en ese momento empezó a rugir su estomago como si no hubiera comido en mucho tiempo.
- Yo tambien te amo Ikeda... - le susurro devolviendole aquel beso que tan dulce me sabia... - Si la verdad es que tengo bastante hambre... - Comente mientras mi mano acariciaba su espalda de forma suave y dulce apra despues separarme con todo mi pesar de el y continuar con nuestro camino al comedor.