Partida Rol por web

La Hoja De Loto

Las termas

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08/12/2010, 13:54
Musume Tsuki
Sólo para el director

Tsuki cogió con manos temblorosas el paquetito que Tsukimi-sama le hacía entrega. A punto estuvo de resbalar su toalla con tantas cosas que aguantaba, pero por suerte se mantuvo precariamente cubriendo su desnudez.

La joven ronin hizo una leve reverencia con la cabeza cuando el fénix se despidió y por un instante se quedó en silencio, observando como se alejaba grácilmente por el pasillo.

Abrió la puerta de su dormitorio y entró en él cerrándola tras de sí. Miró a su alrededor maravillándose nuevamente con la belleza de aquellos muebles. Se acercó a su cama y dejó caer las cosas sobre ella de cualquier manera. Tras eso se sentó en el borde con el paquetito todavía cogido con fuerza. ¿Hasta qué punto sería bueno que apareciera acompañada por el campeón fénix? Pensó en Hyda, hubiera deseado que fuera el cangrejo quién solicitara ser su acompañante... No digas tonterías...  Se reprendió Tsuki, sabía que él nunca se fijaría en una chica como ella. Su condición no le permitía aspirar al hijo del daymio de los Cangrejos. Supiró mientras una lágrima en forma de perla empezó a deslizarse por su fino cutis.

Finalmente abrió el paquetito, sentía como sus dedos temblaban ligeramente mientras apartaban el delicado lazo y abría la cajita...

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08/12/2010, 14:55

 Al abrir la fina caja de madera negra, viste en el terciopelo rojo que cubria su interior, un fenix de plata. Un material raro para ti, que solo habias visto en los collares de las mas altas damas...tus dedos al cogerlo, sintieron algo tras de él...

Para el campeon fenix

Los Kanjis de detras del fenix daban a ver que aquel obsequio era del mismisimo emperador al campeon fenix, el hombre que habia pedido fueras su pareja en aquella cena.

El silencio que recorria la sala hizo que tu vello se erizara. Ahora solo quedaba.....decir si....o no.

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09/12/2010, 10:46
Musume Tsuki
Sólo para el director

Tsuki cogió con mano temblorosa el fino colgante que le había hecho entrega el campeón fénix. Muchas dudas recorrían su cabeza... Con la cantidad de damas y con honor reconocido, ¿por qué la había escogido a ella?

La joven ronin se quedó un rato sentada sobre la cama. Sin darse cuenta la toalla había terminado por deslizarse, y el frío poco a poco había ido clavándose en sus huesos. Se encontraba con la mirada perdida, el colgante yacía nuevamente dentro de su cajita y sobre el regazo de Tsuki. Un temblor suave empezó a sacudir su joven cuerpo. Tras pasar un rato que le era imposible de calcular, volvió nuevamente a la realidad. Sintió su piel helada. Se levantó y dejó la cajita con cuidado de no perderla sobre una mesita.

Miró hacia el jardín, ya estaba casi anocheciendo. Se extrañó de que Miyu-sama no hubiera regresado todavía de las termas. Suspiró y empezó a vestirse, sintiendo la suavidad de las prendas sobre su delicada piel.

Todavía no había tomado una decisión. ¿Se tomaría el campeón fénix como un insulto si rechazaba su invitación? Y si la aceptaba, ¿como se lo tomarían el resto? Tantas dudas embargaban a la joven ronin que empezó a sentir como la habitación empezaba a dar vueltas.

Sin saber todavía qué hacer, y cuando estuvo arreglada, salió al jardín para dar un corto paseo mientras esperaba que llegara la hora de la cena. Había cogido el colgante y lo llevaba en uno de los bolsillos...

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10/12/2010, 18:58
Yasuki Miyu
Sólo para el director

Ladeo la cabeza y me quedo mirando, con delicadeza y ternura, como se marcha Tsuki-san de las termas, extrañamente perturbada, o al menos eso parecen decir sus gestos y ademanes. No entiendo qué le ha podido pasar y aunque debería ir tras ella a averiguarlo, la verdad es que los vapores y el agua caliente no me hacen desear salir de forma inmediata del sitio.

"Es mi momento de relajarme, luego no podré, la Corte siempre da mucho trabajo y he de aprovechar estos pequeños instantes de calma...". Y mi hilo de pensamiento zen se ve interrumpido por el vozarrón del heredero Cangrejo y por la repentina salida de aquella cortesana de cabellos blancos. Sonrío levemente como primera respuesta ante la falta de pudor de aquella mujer. Respiro hondo y vuelvo a sonreir encantadoramente.

-La verdad es que hace mucho que no las visitaba, sólo vine un par de veces siendo algo más.. "joven"- consigo modificar mi respuesta a tiempo. Iba a decir más niña pero probablemente el Cangrejo creería que era un bebé o algo así cuando hice la visita, dada mi juventud y mi apariencia aún más infantilizada...

-En mi familia hay un dicho acerca de que la traición espera tras cualquier esquina, Hida-sama, las tierras de los Fénix no son una excepción. Pero eso no debería impedir disfrutar de sus paisajes y sus gentes- tercio, con una voz suave y melódica -La voluntad del emperador celeste reina con fuerza en su territorio, de eso no hay ninguna duda -vuelvo a sonreir.

"La verdad es que debería irme en breves yo también, arreglarme y acicalarme es una tarea larga y no quedaría bien que llegase tarde, como invitada... Nunca se puede llegar más tarde que el anfitrión!" me quedo algo pensativa. Pero si salgo yo primera, me va a tocar pasearme medio desnuda delante del Cangrejo.... o al menos hasta alcanzar mi toalla, a poca distancia, pero claro, no lo suficiente cerca como para poder cogerla desde dentro de la piscina.