- No sé donde están tus padres pequeña pero si están vivos los encontraremos y si están corrompidos ... - dije dejando el final de la frase en el aire para pensar en como suavizarlo. ... les purgaré.
- Mientras estemos aquí dentro estamos a salvo. - le digo. Ahora ve y traeme un vestido de tu madre para poder ponerselo a mi amiga. Necesitaré toda tu ayuda para salvarla. ¿Podrás ayudarme?
La niña te miró extrañada y miró a su alrededor, dejándote claro que todo lo que tenían era aquello, aquella choza en la que os encontrabais, de una sola habitación compartida, sin nada más que el tatami y la mesa que estaba tirada en el suelo. Solo poseemos esto, cangrejo-sama, no poseo otras ropas que las que llevo, y así también mi madre solo poseía lo que llevaba.
Entonces Okawa miró hacia Chihoko, temiendo por su vida, la herida aun estaba manchada de sangre, pero poco le importo al cangrejo, que se recortó un trozo de su kimono y limpió la sangre con cuidado. Para su sorpresa la herida estaba cerrada y los ojos de Chihoko parecían abrirse lentamente, observando al samurai cangrejo. La pequeña estaba muy sorprendida y se tiró al suelo como si estuviese ante la presencia de una diosa. Que ha sucedido? donde están esos no muertos? Preguntó la débil voz de Chihoko.
- De acuerdo pequeña. No te preocupes. Ya encontraremos la forma de solucionarlo. - le digo a la niña. ¿Como te llamas? - le pregunto mientras rasgo otro trozo de tela de mi quimono y se lo pongo en el cuello.
Apenas quito el antiguo para reemplazarlo observo que la herida está cerrada.
- Chihoko-chan. - digo asombrado de su rápida recuperación. ¿Como te encuentras?
- Esos malditos zombis ya no existen. Sus cuerpos finalmente han encontrado la paz de la que no tuvieron que ser desprovistos.
Chihoko se mantuvo recostada, aunque trató de levantar el cuerpo y reincorporarse, con poco efecto. La Fénix se posó en la pared y trató de recuperar fuerzas, mientras la niña seguía postrada en el suelo. Puedes levantarte, pequeña, le dijo su débil voz, como te llamas?
Mi nombre es Mimi. Contestó la agitada voz de la pequeña que aun se encontraba postrada.
Chihoko le sonrió a la joven que se levantó y se sentó junto a la samurai-ko. La miraba como si fuese la esperanza del Imperio. Así que ya no existen... entonces deberíamos descansar y luego continuar, aunque necesito algo de comer, este hambre se acentúa.
La pequeña volvió al boquete y sacó de él una bolsa, en él había unas bolas de arroz de color oscuro que repartió entre los que había allí, quedándose ella con una, Chihoko 2 y el cangrejo las restantes. Al menos tenían que comer.
Siempre he sanado rápido. Confesó la mujer al ver como le miraba Okawa, aunque aquella manera de sanar era demasiado para su comprensión. Nunca había visto algo así. Realmente la magia podía ser poderosa.
Después de comer la samurai-ko pasó sus manos por las heridas de Okawa, que quedaron totalmente sanadas al instante. Igualmente se sanó su cuerpo, las heridas que aun tenía.
Descansemos ahora y salgamos luego de aquí.
Puedes hacer tirada de meditación si quieres recuperar vacío, o intentar la ceremonia del té :S
- Gracias por la comida Mimi. - le digo a la niña. Está deliciosa. - añado metiéndome una bola de arroz en la boca.
Cuando Chihoko sana mis Heridas sonrío agradecido.
- Gracias otra vez Chihoko. - le digo una vez hemos acabado de comer.
- Descansad. - digo. Yo me mantendré alerta por si aparecen más Zombis.
Motivo: Meditación
Dificultad: 20
Tirada (2): 7, 4
Guardados (2): 7, 4
Total: 11, Fracaso
Me da lo mismo Meditación que Ceremonia del Té puesto que no tengo ninguna de las 2 así que ...
Conseguís comer algo y luego Chihoko se recuesta de nuevo a descansar. Su respiración es constante y normal, por lo que el cangrejo se relaja mientras trata de meditar, aunque todo aquello que se encuentra fuera parece mantenerlo en un estado de asfixia y es incapaz de conseguir nada más que estar sentado donde esta.
Mientras Mimi trata de recomponer la casa, trata de reconstruir su pequeño mundo, ajena a lo que los dos samurai hacen. No parece estar muy satisfecha con el resultado, estando la sangre de sus padres aun esparcida por la mesa de madera que ahora se encuentra en pie y en un lateral de la casa, descansando contra la pared.
Al cabo de las horas Chihoko se volvió a despertar. No había seña alguna de que había sido gravemente herida, salvo por el rastro de sangre que aun se mantenía seca en el cuello de la samurai-ko. Debemos marcharnos, debemos salir de aqui. Anunció con voz firme, sin dejar ninguna opción posible. Volvamos a la torre... volvamos a ver a Kaiu-sama y informemos de ésto para que pueda ser erradicado.
Los no muertos aun se mantenían en aquella aldea, pero los tres consiguieron salir de allí y encontrar el camino hacia el norte, hacia la torre. El camino era tranquilo, nada que ver con lo que se habían encontrado atrás. Sin embargo encontraron otras aldeas destruidas y reducidas, con cuerpos abierto en canal, desmembrados y usados para alimentar a criaturas malditas que habían osado adentrarse en el Imperio. Al cabo de un par de horas más de camino observaron la torre en el horizonte y se acercaron a la misma. Parecía que se había enfrentado a varias batallas duras durante su ausencia, así que puede que puede que aun debiesen mantenerse atentos.
A la puerta son recibidos por un bushi Hida con un vendaje improvisado sobre su ojo, y una Yari dirigida hacia el exterior.
El paisaje de camino a nuestro destino es desolador, aldeas arrasadas, cuerpos abiertos en canal, desmenbrados y habiendo sido usados para alimentar engendros de las Tierras Sombrías.
Al llegar a la Torre observo que hay señales claras de recientes batallas.
- ¿Qué ha pasado en nuestra ausencia? - le pregunto a Chihoko. ¿Acaso las Tierras Sombrías han podido traspasar la Muralla Kaiu? No puede ser. - añado negando con la cabeza. Mantened los ojoa abiertos
Un Hida nos recibe con claros sintomas de haber librado una batalla recientemente.
- Saludos Hida-san. - digo a modo de saludo. Soy Hida Okawa y mi compañera es Isawa Chihoko-san. Volvemos de regreso de una misión encomendada por Kaiu Horasu-sama. Nos está esperando.
- ¿Qué ha pasado en nuestra ausencia? Nos hemos encontrado con todas las aldeas destrozadas por las Fuerzas de las Tierras Sombrías y a sus aldeanos convertidos en zombis o siendo usados como alimentos.
El cangrejo se hizo hacia un lado con un torpe movimiento que dejó claro que su pierna también se encontraba afectada. La torre había vivido muchos días mejores, y parecía estar muy debilitada. El cangrejo indicó el camino hacia la habitación de Horasu, aunque ya conocíais el camino.
La entrada a la habitación del Kaiu esta abierta, y el samurai se encuentra sentado frente a la mesa con una pluma en la mano, y varios pergaminos delante de sí. Sin embargo su cuerpo no se mueve, sino que permanece cansado y adormilado sobre el montón de papel. Ni siquiera cuando entráis parece inmutarse. Entonces Chihoko te indica que va a buscar algo de comer con la pequeña, para no molestaros y para ver como se encuentran las cosas en la torre.
Le hago una señal a Chihoko para que espere mientras doy un paso al frente.
- Kaiu Horasu-sama. - digo con la consiguiente inclinación de cabeza. Acabo de regresar de la misión que me encomendastes. He traído conmigo a Isawa Chihoko-san.
- ¿Que ha pasado en mi ausencia? - pregunto extrañado mientras señalo hacia afuera.
El Kaiu dio un golpe de cabeza al despertar estrepitosamente, ajeno a la entrada del cangrejo. Su cabeza se levantó y vio al cangrejo cuadrado frente a él, preguntando sobre la situación que había sucedido en la torre desde su marcha, a lo que el samurai le respondió.
Desde que marchaste han habido varios ataques de las tierras sombrías. Uno tras otro nos han llegado hordas de criaturas que no nos han dejado sin descanso. Desde que os fuisteis aun no hemos dormido más de 2horas, y quien durmió no pudo comer.
Por cierto, llegó una carta para ti.
El cangrejo entonces rebuscó entre los papeles de la mesa hasta encontrar una carta doblada y sellada con un mon imperial, con el nombre de Okawa escrito en la primera cara.
Tiempos aciagos caen sobre nuestro Imperio. Unas extrañas fuerzas atentan contra la paz y la honestidad de la senda del samurai. El desequilibrio atenta contra nuestro orden y tratan de debilitarnos.
Tras comprobar su entrega, dedicación y fuerza de voluntad, me gustaría contar con vuestro apoyo, por lo que podríamos encontrarnos en mi pequeño feudo en las afueras de Aldea Central del Sur. Me temo que hayáis caído bajo la tentación y necesito explicaros el porque.
Otomo Taduchi
- Malditas Criaturas Sombrías. - digo al escuchar las noticias mientras extiendo la mano para coger el sobre con el Mon Imperial.
- ¿Quién me ha podido escribir? - pienso al ver el Mon Imperial en el sello.
Al leer la carta una clara muestra de asombro sale a la superficie. ¿Otomo Taduchi-sama solicitaba mi presencia?
- Kaiu Horasu-sama. - digo. La carta es de Otomo Taduchi-sama. Mi anfitrión durante el Campeonato Topacio.
- Solicita mi presencia en su pequeño feudo en las afueras de Aldea Central del Sur. - añado extendiendo la carta para que la lea.
¿Sigo sin Vacío?
En ese caso, lo más seguro es que vayas y te lleves a Chihoko contigo. Este lugar no es el adecuado para una mujer así. Su vida ya ha corrido peligro una vez, y una segunda vez nos creará una deuda irreconciliable con el clan del Fénix.
Id pues con mi bendición y que las fortunas os guíen.
Aun sin vacío, si.
Este sería el fin del acto primero para Okawa, y momento de P.Exp. de los cuales has acumulado 14.
- Hai. Kaiu Horasu-sama. Así lo haré. - digo.
- Hay una última cosa Kaiu Horasu-sama. - añado. En una de las Aldeas encontramos a una niña pequeña que contra todo pronóstico había sobrevivido a la contaminación y los ataques de los zombies y se encontraba en perfecto estado.
Gasto de Experiencia: Agilidad al 3 (12 puntos), Especialidad Tetsubo (2 puntos) = 14 puntos.
Si me das el VºBº lo cambio.
P.D. Okawa Necesita Dormir Para Recuperar Vacío. Master Malo. XD
P.D.2. Estoy por cambiar la Foto para que se vea bien el Pedazo de Armadura que me hizo Kaiu Horasu-sama. ;)
Todo es solucionado respecto a la niña y demás. Ahora solo hace falta esperar a un par de PJ que necesitan terminar también -cof- Buta-san -cof-
+Cambiastes los datos en la ficha?
No, no lo he cambiado. Lo cambio ahora mismo. ;)