Partida Rol por web

Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche

Tierras Altas

Castillo de Northumbría

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02/04/2009, 19:30
Cecile de Hampshire

Sigo a la extrañísima comitiva a la que cada vez se añaden más sirvientes... ¡y el propio rey! Cada vez me siento más confundida y fuera de lugar, así que miro a los que me rodean para percatarme si soy la única en ése estado o alguien más está desubicado.

Una vez llegamos a la sala no encontramos precisamente lo que yo esperaba. ¿Acaso no era otra muchacha la herida? Y además de gravedad, así que sigo sin comprender nada... pero como tampoco puedo hacer lo que me plazca, y menos en presencia de los monarcas, me limito a quedarme en un rincón con las manos entrelazadas y la cabeza gacha, esperando a que me ordenen algo si lo requieren o sencillamente marcharme.
Ni siquiera alcanzo a comprender lo que está ocurriendo, creía que íbamos a tratar una mordedura de serpiente...

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03/04/2009, 05:05
Desmond

Sigo los acontecimientos sin pestañar.

No es esto lo que mi mente está pensando ahora mismo... en mi mente sólo hay una persona... Catrina.

 Ewan... ¿Qué pasará con Catrina? Mis ordenes eran protegerla. Le digo mientras miro la actuación del Rey.

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03/04/2009, 21:36
Ewan Mc Karty

Ewan se quedó de una pieza al ver la reacción ed Arthas, en todos los años que llevaba como mano derecha de Ian, jamás había visto a Arthas reaccionar así y menos contra una pobre muchacha pero las palabras de Desmond lo volvieron a la realidad.

-¡Lo había olvidado! Es verdad, vete, vete y que esa mujer esté bien o tu cabeza y la mía van a rodar.

La voz del segundo era casi como descuidada, había cosas más graves en las que pensar y esperaba que Ian no llegara a tiempo para ver aquello. Volvió a mirar a Desmond.

-¿Aún no te has ido?

Movió las manos con gesto de impaciencia.

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04/04/2009, 02:57
Desmond

Señor, sí, señor. Digo mientras salgo corriendo a buscar un caballo y parto rápido al galope a buscar a Catrina.

No sé donde estará, ni si está bien, pero espero por el bien de todos, que no se encuentre en peligro alguno...

 

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07/04/2009, 23:26
Lin Tseng Xiang

Lin se encontraba arrodillado a un lado de la cama de la joven princesa, afanado en preparar de nuevo la infusión de hierbas que momentos antes utilizara en la plaza de la ciudad. De pronto la puerta se abrió de par en par dejando pasar a un hombre de porte digno, seguido de una variopinta comitiva.

El primer hombre se acerca a la cama y abraza a Dana. Algunos de los presentes retroceden unos pasos mientras agachan sus miradas. Sin embargo, no fue hasta que oyó las voz de la pequeña que el oriental se percató ante quién se encontraba.

"¡El rey!"

Con la velocidad del rayo, Lin soltó las cosas junto a la cama, retrocedió unos metros, se arrodilló y pegó la frente al suelo. Permaneció allí en silencio. Sólo se atrevió a levantar unos centímetros la cabeza en el instante en que Arthas golpeó a la doncella Desireé.

"Vaya, quizá haya juzgado mal al regente de este lugar. No esperaba que reaccionara de esa forma. Será mejor que cuide mis palabras y actos. Si trata así a unos de los suyos, no creo que tenga reparos en un forastero como yo..."

De nuevo volvió a tocar el suelo con la frente y, ahora sí, permaneció en la misma postura y en silencio.

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08/04/2009, 17:32
Arthas de Northumbría

No había reparado en aquel hombre extraño, de hecho pensé que no estaba allí pero pronto me di cuenta que sí al ver caer el cuerpo de Desireé; no tenía nada en su contra pero contrariar a Anahí no se lo permitiría a nadie en el mundo. No miré más a la joven, tendría su castigo en cuanto lo hablara con Constance, volví a abrazar a Dana sentándome a su lado en la cama y me dirigí a aquel hombre.

-Gracias por haber salvado la vida de mi hija, os otorgaré cualquier cosa que me pidáis, además, seréis nuestro invitado especial en el baile de fin de fiestras dentro de tres días. ¿Cómo os llamáis? ¿De dónde venís? Pero levantaros, no hace falta que estéis allí...

Volví a echar una mirada a la joven que lloraba con desconsuelo pero que no se atrevía a levantar el rostro y era mejor así. Noté que había otra sirvienta, una que nunca había visto y el capitán de la guardia en funciones, no estaba preocupado. Me dirigí a ella haciendo una seña al extranjero para que esperara.

-¡Tú! ¡Traed algo de beber para nosotros y un poco de comida para Dana!

Mi pequeña hija estaba allí, tomada de mi mano pero no se negaría, me amaba entrañablemente como yo a ella y aceptaría comer algo si yo lo ordenaba.

-¿Y bien?

Nuevamente me dirigía al extranjero.

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08/04/2009, 19:40
Cecile de Hampshire

Observo con interés lo que el muchacho oriental prepara, pues me recuerda a algunas medicinas que yo misma he usado aunque evidentemente él hace un uso mucho más apropiado y experto de las hierbas, quizá se trate de un sanador o herbolario... Sin duda me gustaría preguntarle varias cosas pero por desgracia no puedo permitírmelo y menos todavía en éste lugar y rodeada de altos dignatarios.

-Por supuesto, Majestad- respondo rápidamente, cogiéndome un poco los laterales del vestido para efectuar una reverencia respetuosa antes de girarme en redondo y retirarme de la habitación.
Admito que sentía cierta curiosidad por conocer la respuesta del desconocido, pero aún así me alivia salir de ese lugar y volver a un ambiente en el que me muevo como pez en el agua: la cocina.

Una vez allí busco el mejor vino de nuestros almacenes y después algo de fruta fresca y apetitosa. Tampoco creo que a la joven dama le apetezca un asado precisamente...

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08/04/2009, 20:08

Desmond sale deprisa del castillo, le dan un caballo descansado enseguida quizás consiga llegar a tiempo al castillo de la condesa pero algo en su interior le dice que no es así.

Desireé permanece en el piso, cogiéndose la mejilla en la cual fue golpeada, un ligero hilillo de sangre recorre la comisura de su boca pero no se atreve a levantarse. A menos que alguien se lo ordene.

Cecile demora un poco en la cocina, una sirvienta mayor le explica cómo debe llevar la copa del vino para el rey y las copas para los demás presentes; está en camino de vuelta a la alcoba de la infanta cuando la reina llega seguida de Zlatan y de aquella joven, Katherine de Trand. Ni siquiera reparan en ella, la reina sigue su camino y nadie se atreve a interponerse.

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08/04/2009, 23:19
Anahí de Leifar

Anahí observó la reacción de su padre al enterarse de boca de Desireé del mal entendido. Un rictus de desaprobación se dibujó en su rostro al ver el modo en que éste había reaccionado, en especial porque consideraba su actuar desmedido, la joven De Volger se desvivía por su hermanita. Pero no podía decir nada a su padre delante de todas esas personas, lo haría, sin duda, pero cuando estuviera con quienes conformaban el circulo más cercano de la familia real.

Se acercó a Desireé y le extendió su pañuelo, un pañuelo que llevaba bordadas las iniciales de la princesa y el escudo real.

-Padre, permítid que os presente al hombre a quien debemos el que mi querida hermana se encuentre con vida -dijo a éste haciendo una seña a Lin para que se pusiera de pie tal y como su padre había pedido-. Su nombre es Lin... -sonrió algo incómoda- No os digo su apellido porque aún no consigo pronunciarlo como es debido.

Se acercó al rey y lo besó en la mejilla. Anahí nunca había reprimido las muestras de afecto en público para con su padre y ésta no sería la primera vez.

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09/04/2009, 01:55
Hypatia

Anahí, Arthas, Cecile, Constance, Dana, Desireé, Lin y Lionel sigan escribiendo en la escena Dependencias Reales.

El resto continúe acá (si es que se encuentran en el castillo, de lo contrario lo hace en la escena asignada).

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09/04/2009, 02:07
Hypatia

Altaïr, tú te vas a ésta escena para desarrollar la búsqueda de Catrina.

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24/04/2009, 02:51
Lin Tseng Xiang

Los pensamientos del peregrino se rompen al percibir que Alzbeta se dirije a él.

- Sí, señora -responde Lin ante la petición de que le acompañe y camina tras sus pasos aún con la cabeza gacha- Majestad -se despide del Rey haciendo una reverencia que le lleva a bajar aún más la cabeza, seguida de otras dos destinadas a las dos princesas.

Después continuó andando unos pasos por detrás de Alzbeta mientras escuchaba sus palabras.

- ¡Oh! Lin muy agradecido. Lin sólo presente en momento que ocurre serpiente ataca pequeña Dana. Lin no sabía, pequeña niña es princesa Notumbría... -la voz del oriental sonaba algo precipitada por los nervios y apagada al hablar mirando al suelo...

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03/05/2009, 01:14
Alzbeta de Cadiam, Reina de Cadiam

Alzbeta guía a Lin por los pasillos del castillo. No le agrada tener que estar haciendo algo de lo que bien pudo haberse encargado otro, pero su molestia no es contra Lin, sino contra su yerno.

Lin le dirige unas palabras, a Alzbeta le provoca simpatía el modo de expresarse de él, le resulta peculiar, pero también le causa gracia oírle hablar en un idioma que no es el suyo, eso le queda claro. No duda que para él resulta dificultoso conseguir hacerse entender y valora el esfuerzo que realiza.

Oh, perded cuidado, señor... -Alzbeta hace una pausa y mira al oriental. Disculpad, pero ¿cómo he de llamaros? Me refiero a cuál es vuestro apellido, porque no quisiera faltar el respeto al hombre al cual debo la vida de mi nieta llamándole de modo incorrecto.

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03/05/2009, 19:17
Lin Tseng Xiang
Sólo para el director

- ¡Oh! ¡Lin Tseng Xiang! -se apresura a responder mientras hace una reverencia a modo de respeto.

Al utilizar su propio idioma, su lengua se suelta y pronuncia de forma natural, sin percatarse de lo extraño que suena en estas tierras.

- En hogar, solo niños y alumnos llamar Maestro Lin. Pero todo mundo llama Lin fuera de hogar. Señora tambien puede llamarme Lin. Lin no ofende.

El oriental parece ir ganando confianza en la conversación y por último se atreve incluso a sonreír. Aunque sigue sin alzar la mirada.

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04/05/2009, 01:33
Alzbeta de Cadiam, Reina de Cadiam

Alzbeta no disimula su cara de aflicción al oír el nombre de Lin pero aún así intenta pronunciarlo, claro que lo único que dice bien es el que hasta donde comprende es el nombre de pila, porque del resto mejor ni hablar, le resulta tan complicado de decir y se siente tan ridícula intentándolo que al final acaba riéndose de ella misma.

Habéis dicho que en vuestro hogar os llamaban Maestro -preguntó. ¿Qué es lo que enseñábais?

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04/05/2009, 02:28
Lin Tseng Xiang
Sólo para el director

- ¡Oh! Lin muestra pequeños niños enseñanzas sobre vida y experiencias que Lin vive. Lin ahora no alumno, porque Lin viaja otros reinos. Lin aprende nuevas experiencias ahora y enseñar alumnos cuando Lin regresa a hogar...

El oriental no sabía como expresar el tipo de enseñanzas que profesaba en su tierra natal, pero se esforzó en intentar hacerse comprender.