Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche
El capitan desayuna mientras espera novedades, desayuna ligero sabe que tal ves no tenga mucho tiempo, luego empieza a cambiarse. No se pone la armadura ni sus embestiduras ya que hoy no las iba a necesitar.
Vilhelmina no siguió al mozo de cuadra de buen grado, de hecho iba bastante asustada. ¿Qué podía querer el capitán tratar con ella? ¿Y qué clase de asuntos podían ser que deseaba verla en sus aposentos?. Por supuesto la joven no sabía a qué capitán se refería el mozo, si éste le hubiera dicho que se trataba de Ian, su tío, ningún temor estaría siendo albergado en su corazón, pero como aquella información le era desconocida y aún no había tenido oportunidad de conocer a Lionel Hartness, decir que Vilhelmina estaba aterrada era lo menos.
Respiró aliviada cuando comprendió que el mozo la guiaba hacia las habitaciones de su tío. El rostro de la muchacha se iluminó, aunque sólo por un par de segundos, porque de inmediato sintió que algo le oprimía el pecho y temió lo peor.
Llamó a la puerta suavemente, ésta se encontraba entreabierta, pero no se atrevió a entrar. Se quedó de pie, esperando que alguna voz desde el interior la autorizara a pasar.
-Adelante -oye decir desde el interior y los ojos de Vilhelmina brillan, emocionados y sorprendidos.
Cuando le dijeron que su tío quería verla la joven temió que fuese para despedirse y, dado la energía que percibió en la voz, le quedó claro que no sería así. Aquello no pudo más que alegrarla.
Empujó la puerta, despacio, y los goznes cedieron ante la femenina fuerza. La silueta de la joven se dibujó en el umbral.
-Buen día, tío -saludó con voz casi angelical-. Me han dicho que deseabais verme... ¡¡No sabéis lo feliz que me hace veros fuera de esa cama!!
La joven no mentía, estaba feliz, tanto que incluso ella se sorprendía. Desde la muerte de su padre los moentos de dicha se habían reducido a nada y disfrutar de uno ahora, por insignificante que éste pudiera parecer, la llenaba de gozo.
Una llamada a la puerta y posteriormente la apertura de esta, interrumpieron al capitán y a su sobrina.
-Mi señor, lamento la interrupción-dijo apenado.-Pero es que ha sucedido algo y no sabemos cómo proceder.
Se acercó lentamente luego de saludar a la joven con una movimiento de su cabeza.
-La joven Dana fue mordida por una víbora, ya ha sido atendida. La princesa Anahía viene con un hombre que dicen la salvó pero no sabemos si es prudente avisar ya mismo a los reyes, vos me diréis, señor. Ya he hecho llamar al capitán... Al sargento Hartness.
-¿¡Una víbora!? -preguntó sorprendida- No sabía que habían víboras en estas tierras.
Miró a Ian y antes que éste tomara una decisión, osó darle a conocer su opinión pese a que ésta no había sido solicitada.
-Tío, no he tenido el honor de conocer a sus majestades, sin duda vos les conocéis bien, mas mi sentido común me dice que antes de alarmarlos sería bueno que a la princesa la vea un médico. No dudo que sus majestades, como padres que son, querrán ser informados a la brevedad y podría ser causa de reproche el que no se les avisara de inmediato, sin embargo soy de la idea que antes de avisarles sería bueno saber bien cómo están las cosas y su gravedad para así informarles correctamente.
Cita:
Bien dile que venga a verme urgente.
Cita:
Sobrina mia las animañas estan en todos lados.
Cita:
Tranquila estamos listos para estas emergenciasdice para tranquilisarla
mirando al soldado dice Has que el medico real la vea, yo me cambiare e ire a verla inmediatamente dice en un tono marcial a su subordinado
pero lamentablemente nuestra charla tendra que esperar.... dice el capitan aflijido mirando a su sobrina
Pero esperame aqui un momento, come algo mientras me cambio dice mientras agarra su armaduras y el resto de sus cosas para ir a cambiarse
Jajajaja Eso creo pero... Deja pregntar a tu sobrina y si no, pues ya te pongo a hacer algo.
Beso
Vilhelmina obedece a su tío y mientras espera que él se cambie aprovecha de desayunar.
Lo que él dijo acerca de que las alimañas están en todos lados le quedó dando vueltas en la cabeza pues le pareció que esa frase guardaba un segundo significado, apuntando más hacia las personas que a los animales en sí.
En lo que esperaba que Ian regresara, una sirvienta, que se identificó como Adela, se apostó en la puerta y le dijo que la señora de Bamburgh, consejera de la reina, la mandaba llamar.
La joven miró desconcertada. ¿Para qué la podría estar llamando esa señora? ¿Por qué a ella? ¿Habría hecho algo malo sin saberlo? Se había llevado las manos al regazo y retorcía el vestido entre sus dedos, nerviosa.
-¿Pero y mi tío? -preguntó- Tengo que avisarle, me pidió que lo esperara y si no me ve se va a preocupar.
La tal Adela bufó y le dijo que ella se encargaba de explicarle al capitán lo que había pasado. La joven Whickham que todavía no sabía moverse bien por el castillo, tuvo que consultar cómo es que se llegaba hasta el lugar en que la señora Bamburgh la esperaba y una vez le hubieron dado todas las indicaciones se dirigió hasta allí.
-Adela pa'quí, Adela pa'llá -masculla entre dientes mientras se pone a hacer lo que sabe y para lo que le pagan: ordenar- Toy cansá, aburría de que me tengan pa'los mandaos. Seguro que a ésta le'an a dar algo güeno pa'hacer porque es la sobrina del capitán.
En eso siente ruido de pasos dirigiéndose hasta donde ella está. Se queda callada, no es tonta y no se va a arriesgar a que la descubran refunfuñando porque bien sabe que eso la pondría en problemas. Termina de ordenar el camastro y las cosas del Campbell.
Cuando voltea se encuentra con Ian que acaba de llegar y la mira extrañado.
-Güenos días, señor -le dice Adela-. Ya terminé de ordenrle las cosas -se rasca la cabeza-. Su sobrina tuvo que irse porque la consejera de la reina me mandó a buscarla, no tengo idea pa'qué... Andan to'os medio nerviosos por lo de la mordía de serpiente de la princesa...
Por Dios otra vez no....cuantas veces le dije al Rey que no me gusta que toquen mi habitacion... El capitan intenta poner una sonrisa pero el cansancio y la fiebre hacen que solo aparezca una mueca Esta bien...la princesa esta en sus aposentos, Adela? dice mientras termina de ponerse la capa
-Ah, no se ná yo -responde encogiéndose de hombros-. Yo no tengo ná permitío ir pa'esa ala del castillo, pero yo creo que la niña Dana si está porque hace un ratito ví llegar a la princesa Anahí y la de Bamburgh también está en el castillo. Si ella está es porque también están los reyes.
Cogió la ropa sucia y caminó hasta la puerta.
-¿Necesita algo más el caballero?
No gracias puedes retirarte dice mientras sale para habla con uno de los guardias ¿Y bien hicieron lo que les pedi?