Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche
-¿Me permitiréis oírlas también? -pregunto tratando de no hacer tan evidente mi entusiasmo- Me gustan mucho las historias -añado con timidez- y también aprender.
Sonrío, me entusiasma demasiado la idea de oír de boca de ese hombre las cosas que he leído durante tanto tiempo.
-He leído muchas cosas acerca de vuestra milenaria cultura -añado respetuosa- y me parece fascinante.
El oriental escucha atentamente las palabras de las dos mujeres. Continúa sin mirar a Anahí directamente, cosa que hace con Eirene.
- Muy alto honor para Lin conocer Rey Notumbria. Lin no merece -dice sonriendo.
Al seguir hablando la princesa, el peregrino pone una cara extraña y espera respetuosamente a que termine de hablar tanto Anahí como la doncella.
- ¿Estudioso? -dice como si no comprendiera la palabra- ¡Oh! Lin sabe muchas historias. China país con mucha tradición y leyenda. Poderosos guerreros, emperadores legendarios, lugares mágicos, dragones buenos y malos, celebraciones... Pero seguro, Notumbria también historias interesantes -Lin vuelve a sonreír.
Continúa andando junto a las damas, con las manos enlazadas bajo las mangas de su blanca túnica. Las murallas del castillo se dejan ver y el oriental no puede evitar admirar su arquitectura, lanzando por lo bajo unas palabras en su idioma.
"¡Vaya! Construcciones sólidas de gruesa roca... Paredes verticales y almenas... Interesante... Tosco y sin estética, pero fuerte. Mmm... Revela bastante sobre esta gente..."
Dirige una discreta mirada hacia los guardias que les acompañan.
"Rectos, disciplinados y fuertes como una roca... Cuan diferentes podemos llegar a ser, a pesar de ser simples hombres..."
-¿No merece? -Anahí sonrió y se comenzó a expresarse de modo parecido al de él- Lin se equivoca porque Lin si merece conocer al rey y para el rey ha de ser un honor conocer a Lin, pues Lin salvó la vida de su hija.
El castillo ya se alzaba imponente sobre las cinco figuras. Cruzaron el largo puente de madera y roca que permitía el acceso al castillo, lo mismo que el puente levadizo que en caso de amenaza era alzado aislando a éste y sus habitantes en su totalidad.
-Bienvenido a mi hogar -dijo Anahí apenas cruzar la gran puerta de acceso.
Las personas que se iban encontrando por el camino, fuesen guardias, sirvientes o nobles, puesto que no todos habían acudido a la cacería, les abrían el paso, apartándose y reverenciando a quien en un futuro que esperaban fuese lejano aún, iba a suceder a Arthas en el trono.
Mientras conversaban, el camino pareció más corto de lo que era en realidad. Las primeras en llegar al castillo fueron la pequeña Dana y Claire que enseguida levantaron gran revuelo, uno de los soldados de la guardia corrió hasta ellas y cuando Claire, algo extenuada le contó todo, este se fue en busca del capitán. Después de todo, sabía que había que dar aviso. Poco después llegó Anahí junto con Eirene y el salvador de Dana, para esto, un soldado ya corría hacia los aposentos del capitán en funciones, pues nadie lo había visto.
Posteen en Castillo de Northumbria, por favor.