Partida Rol por web

Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche

Tierras Altas

El Forastero

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04/12/2008, 03:47
Hypatia

A pesar de con esfuerzo haberse levantado, Arthur no consigue encontrar nada fuera de lugar o algo interesante, se asoma por una de las ventanas del castillo que dan al jardín y ve a una pareja romántiamente metida en una pelea o algo así porque alcanza a ver un beso entre ambos. Se vuelve a su alcoba luego de darse cuenta que en realidad no hay mucho para ver en aquel lugar, sobre todo porque le parece escuchar los carruajes retirarse, vuelve a meterse en la cama, hasta que la mañana fría lo sorprende con los primeros rayos de un sol que más tarde iluminarán la cacería, aunque no por eso la harán cálida.

La primera en presentarse es Adela, con su acostumbrado modo de ser pero apenas unos instantes después, llega el capitán de la guardia a pedido de Joan, parece ser que esta vez los movimientos empezarán temprano y mejor que sea así porque Arthur debe decidir qué será de su futuro. Aunque Hartness va con cierto recelo pues es al fin y al cabo un desconocido, Arthur se mantiene sereno, aquella es su verdadera imagen, dispuesto a responder todo lo que se le pregunte o eso es lo que cree apenas ve entrar al capitán de la guardia con su halcón y ese arco en las espaldas, le parece por lo menos curioso.

Notas de juego

Postead normal, ambos.

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04/12/2008, 04:05
Adela

- ¡Güenos días señorito! ¿Durmió bien usté? -pregunta ella apenas entrar con una sonrisa de oreja a oreja. Lleva una muda de ropa limpia para Arthur, muda que deja sobre la silla y empieza a descorrer las cortinas- Ya mismito le traigo su'esayuno -toma las ropas y las deja sobre la cama- ¿Quiere que lo ayúe a'estirse primero?

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04/12/2008, 13:02
Sgto. Lionel Hartness, Cpt. en funciones

- No será necesario, Adela -la voz firme y serena del capitán llega desde la puerta- Aunque seguro que nuestro invitado tendrá hambre -añade significativamente, esperando que la doncella capte el mensaje.

Desde el marco de la puerta, un hombre alto, de barba poblada y cabello largo y algo despeinado. Viste una armadura de cuero, de su cadera pende una espada corta, de su espalda un enorme arco y su carcaj correspondiente. Sobre su hombro, la escrutadora mirada de Ragnar, su halcón, exploraba cada rincón de la habitación.

- Buenos días, caballero. Soy el Capitán Lionel Hartness. Espero que haya disfrutado de nuestra hospitalidad -se presenta mientras avanza hasta el centro del habitáculo- Me han informado de su llegada, aunque me encantaría escuchar los detalles de su propia voz, si está usted dispuesto claro -sonríe.

A pesar de la aparente severidad, el tono de su voz es calmado y uniforme. Interrumpido muy de vez en cuando por algún leve graznido del halcón.

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04/12/2008, 14:47
Arthur Percy de Escandinavia

Los párpados me pesaban una barbaridad, pero poco a poco conseguí abrirlos, observando un techo que no reconocía.
Lentamente me incorporé, apoyándome sobre el lado derecho y observando alrededor. Estaba en una sala desconocida y me encontraba solo.
Sin embargo, algunas de mis pertenecias estaban copnmigo.
Intentaba hacer memoria de cómo había llegado hasta aquí, pero no consiguió atravesar el intrincado camino de la memoria para llegar hasta la respuesta..

-Cecile... recordé a la mujer de ropajes claros y bellos.

Me puso en pie, con cuidado de no hacer demasiado ruido y paseo por la sala desnudo de nuevo, buscando alguna ventana que me permita mirar al exterior y así poder ubicarme, por lo menos en la hora que puede ser. Tras saber que está amaneciendo me doy la vuelta y en el reverso de mi mano observo las heridas de las intensas batallas que he tenido.
Al instante la puerta se abre y al girarme a ver quien se asoma por la puerta es aquella sirvienta muy que se caracteríza por su peculiar forma de hablar. Com siempre solo utilizo las justas palabras frías..

-Gracias. Pero no es necesario.. desnudo me acerco a ella para que me deje paso y cogo las ropas que descansan sobre la cama. Primero cogo un calzón blanco y me lo coloco, después unos pantalones de cuero marrón. Cuando estoy dando cuenta de la parte de arriba alguien mas irrumpe en la sala. Mientras el habla no le hago ningún miramiento sigo buscando entre las ropas para buscar la parte de arriba y colocármela. Me siento en la cama y entonces es cuando decido mirarle..

-Lionel Hartness. Pareces buen guerrero. respondí en breves palabras os diré cuanto me ha sucedido no quiero molestaros más con mi presencia. Ya no valgo para nada, he perdido todo, familia, amigos y lugar para vivir. Solo quiero marchar con ella. A la otra vida. Así que si me hacéis el favor de dejarme marchar os lo agradeceré...

Cuando dije 'ella' esa palabra estaba dibujada con pena y sufrimiento. Ni siquiera le dije mi nombre ¿para qué? además es probable que ya lo sepa. Si uno ya no quiere vivir más no es necesario que me recuerden.

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04/12/2008, 17:39
Sgto. Lionel Hartness, Cpt. en funciones

"¿Buen guerrero? ¡Ja!"

- Estimado señor, soy Capitán de la Guardia Real. Además de comandar a la Guardia Arquera de Northumbria. ¡Más me vale ser bueno en lo que hago! -ríe, sorprendido por el comentario del foráneo- Mas, ¿cómo es eso de que no valéis nada? He visto vuestras cicatrices y vuestras heridas recientes. Decís que lo habéis perdido todo, mas no reconozco vuestro rostro -Lionel toma asiento en un taburete y cruza los brazos sobre el pecho- Sin embargo, me interesan los detalles de vuestra llegada. Como Capitán de la Guardia, no puedo permitir que haya maleantes por los caminos. Cierto es que para llegar hasta el palacio, tenéis que haber atravesado el pueblo. Lo que me lleva a pensar que habéis seguido a esa fémina que mencionáis hasta aquí -Hartness continúa con voz calmada- Insisto, señor, que estoy ansioso por oír los detalles.

El Capitán Hartness no parecía dar su brazo a torcer. Sus ojos escrutaban al forastero sin mostrar expresión ninguna. Incluso el pequeño Ragnar miraba también al hombre...

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07/12/2008, 19:14
Arthur Percy de Escandinavia

A pesar de los años que llevaba cabalgando por los desolados pasajes de esta edad, a mis anchas, sin un destino a seguir, jamás me había encontrado con un reino tan afable. Palizas, incotables peleas para sobrevivir por solo un puñado de pan era lo que yo estaba acostubrado a sentir o a hacer. Finalmente —pensaba—, lugares como ese, eran cuna de hombres del mismo tipo: afilados, tenaces y conscientes que la voz de Dios sólo puede escucharse en esas soledades.

Todo eso paso por mi mente mientras me colocaba las botas sentado en la cama con la maestría de un digno caballero. Alzo la vista para encontrarme con la ventana en la que se fundían el horizonte y el cielo.

Me sacudo las botas y mascullo -Creo que no me habéis entendido.. del suelo alzo la vista para encontrarme con los ojos de Lionel esta vez. Vuestros hombres me trajeron hasta tu reino. Me encontraron desplomado en la entrada al castillo, como comprenderás no he podido hallar el camino hasta la memoria. Todo esto ha sido un error y sin más represalia espero que me dejéis marchar como os he dicho..

Me levanto sin mas miramientos, salvo uno. Uno en el que fijo mi mirada en él-Para convertirse en hombre de conocimiento hay que ser un guerrero, no un niño llorón. Hay que luchar sin entregarse, sin una queja, sin titubear, hasta que uno vea, y sólo entonces puede uno darse cuenta que nada importa... Sin más marcho dispuesto a abandonar el aposento pero antes de cruzar el umbral giro sobre mis pasos.

-Por cierto.. ¿Dónde está Pancrasia? pregunto intrigado por saber la respuesta. Pancrasia es una yegua de color marrón claro con la que he estado viajando en esta vida y con la que eh convivido decenas de batallas. Un precioso corcel que no se que habrá sido de ella. Tan solo espero que haya resistido como yo..

Notas de juego

Siento el retraso. Mil perdones.

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07/12/2008, 22:16
Sgto. Lionel Hartness, Cpt. en funciones

Lionel apenas se movió, ni hizo comentario alguno. Sin embargo, Ragnar voló desde su hombro hasta el picaporte de la puerta, lanzando un graznido de advertencia al forastero. Hartness sonrió y se levantó del taburete. Avanzó hacia la ventana, donde se apoyó dándole la espalda al invitado.

Si éste hubiera visto el rostro del capitán, quizá se hubiera percatado sobre la duda de cómo tomarse las palabras que le acababa de dirigir. Tras un instante, Lionel se vuelve y se encara con el forastero. Su expresión había dejado de ser amable para endurecerse y mostrar la autoridad propia de su cargo.

- Escuchadme bien, señor -su voz parece haberse agravado también- Habéis llegado en plena noche, cabalgando medio muerto sobre un corcel en no mejores condiciones. Portais armas, armadura y numerosas cicatrices. Confío en que, dado su lamentable estado, hayais perdido la noción de lo ocurrido. Sin embargo, os acogimos. Vendamos vuestras heridas y os dimos cama y comida caliente -sus ojos se clavan en los de él como los de un rapaz sobre un ratoncillo de campo- En cambio, os levantais alegando haber perdido todo cuanto daba sentido a vuestra vida sin mostrar la más mínima gratitud...

Hartness se mueve por la habitación sin perder de vista al otro hombre. Evaluándolo, casi desafiándolo.

- Si tanta es la pena que soportáis, ¿por qué viajais, señor? ¿Buscais acaso quién acabe con vos? -Lionel se acerca hasta situarse a unos pasos escasos- ¿Sois tan cobarde como para siquiera presentaros? -la mirada del capitán continúa clavada en los ojos del otro...

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08/12/2008, 12:34
Arthur Percy de Escandinavia

Aquel animal se interpuso en mi camino, cerrándome el paso como si fuera uno de esos caballeros del reino. Ni siquiera me dejo girar el picaporte para que los goznes de la puerta cedieran. Me quedé mirando fijamente los ojos del Halcón como si pudiera leer en ellos un atisbo de esperanza. Como respuesta obtengo un graznido del animal que rápidamente vuelve al descanso con su amo apoyándose en su hombro.

El valiente caballero se da la vuelta en ese instante hacia mi, mostrando el verdadero tono de voz que le caracteriza su puesto. -Voy a una muerte certera, y al perder, mi nombre caerá en deshonor. Sólo poseo un magnífico caballo, esta vieja armadura y mi honor. Y aunque muera, los caballeros que tendré frente a mí, sabrán que soy hombre de honor y de valía. Y eso para mí, es suficiente...- las últimas palabras van con seguridad y firmeza ante el anfitrión.
-Hace tiempo encontré el amor y me lo arrebataron. Celos, los malditos celos me la arrebataron.. Una lágrima empieza a nacer de mi ojo izquierdo esperando a estallar. En la batalla se conoce al soldado y en la victoria al caballero. Me llamo Arthur. Arthur Percy de Escandinavia.. mis ojos abrillantados no se apartan de los suyos mientras estiro mi brazo para tenderle mi mano..

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08/12/2008, 21:47
Sgto. Lionel Hartness, Cpt. en funciones

- Arthur Percy -repite el Capitán- Bien, algo es algo -dice separándose de nuevo, aunque sin dejar de interponerse entre la puerta y el forastero- Mmm... No entiendo las costumbres de Escandinavia, caballero Arthur. Pero aquí, en Northumbría, todo hombre tiene la oportunidad de recuperar su honor -por fin, aparta la mirada de sus ojos- No me cabe duda que sois un buen caballero, pues llegar hasta aquí no es tarea fácil. Lamento deciros que el guardia que os encontró me ha informado que vuestra montura se encontraba en muy mal estado. Ahora mismo se encuentra en las caballerizas. Está siendo atendida. Pero os recomiendo que no os hagáis muchas ilusiones. Sin embargo, si el corcel consigue recuperarse seréis libre de iros. Pero me gustaría informaros de algo antes...

Su mirada analiza su reacción para acabar dirigiéndola hacia la bandeja del desayuno. Se acerca, sirve dos vasos de agua y le tiende uno a Arthur.

- Podéis acompañarme a los establos y os comentaré por el camino, a menos que prefiráis desayunar primero, claro...

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09/12/2008, 13:43
Arthur Percy de Escandinavia

Escucho las primeras palabras del sargento Lionel con algo de desdén y pienso en las incontables veces que me han dicho lo de que un hombre no puede perder su honor en su propio reino, a mi aquellas palabras ya no me decían absulotamente nada, sin embargo me interesaba seguir escuchando a aquel capitán. Me fijo en su mirada hasta que el los separa. Entonces el caballero hace ademán de querer partir. Se da la vuelta, sin detenerse y se dirige hasta la bandeja para servir dos vasos de agua mientras me cuenta el posible estado de Pancrasia.

-Es un gran corcel. Aguantará... digo con total esperanza viendo como sirve el agua en los respectivos vasos, alargo el brazo para coger uno y mojarme los labios con el primer líquido. Gracias, no es necesario. Me interesan mas esas palabras que tenéis que contarme que un desayuno. Además añado necesito ver a Pancrasia..

Le hago un gesto para que sea él el primero en abandonar la sala y que me guíe hasta los establos.

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10/12/2008, 11:54
Sgto. Lionel Hartness, Cpt. en funciones

- Como queráis...

Lionel sonríe, da cuenta de su vaso de agua y lo deja sobre la bandeja del desayuno. Momento que Ragnar aprovecha para sustraer una rebanada de embutido y tragarla con rapidez.

- ¡Oye! No seas descortés -el capitán señala al halcón mientras habla, regañándole- Eso no era tuyo y tenemos invitados -por respuesta obtiene un graznido- Discúlpate...

El animal, sin abandonar su posición en el hombro de Lionel, vuelve su mirada hacia Arthur y baja la cabeza, acompañando su gesto con un graznido suave.

- Eso está mejor... -dice metiendo su mano en una pequeña bolsa que lleva en el cinturón y sacando lo que parece un pequeño trozo de carne seca- Toma... Buen chico -da una caricia al animal y se vuelve hacia Arthur, que espera sus palabras- Disculpad a Ragnar, caballero Arthur. A veces es un poco impulsivo. Ahora si me seguís, por favor...

Lionel abre la puerta, sorprendiendo a Adela ociosa tras ella. La mira con una ceja enarcada y sonríe como dándola por un caso perdido a la vez que niega con la cabeza brevemente.

- Adela, el caballero Arthur y yo vamos a dar una vuelta. Podéis disponer de la habitación y preparad sus pertenencias -dice refiriéndose a su acompañante- Es posible que emprenda la marcha en breve.

Tras pedir, pues parecía más una petición que una orden, a la doncella que hiciera su labor, Lionel guió a Arthur camino de las caballerizas.

- Bien, Arthur Percy. No soy hombre de rodeos. Seré directo. Un brote de enfermedad ha dejado fuera de combate a varios hombres de la guardia, incluido mi superior. Es por ello que dispongo de varias vacantes para el puesto -hablaba mirando al frente, sin dejar de caminar, pero la escrutadora mirada de Ragnar no se apartaba del forastero- Sois hombre de armas y no hay nada en vos que me haga desconfiar. Sin embargo, sois extranjero y como tal no puedo obligaros a cumplir servicio para pagar vuestra deuda. Así que la decisión está en vuestras manos. Yo os ofrezco la oportunidad de recuperar vuestro honor y de forjaros una reputación como Guardia Real de Northumbria.

Tras avanzar por varios pasillos, salen al patio exterior cruzando un umbral vigilado por dos guardias, que saludan al capitán al pasar junto a ellos. Atraviesan el patio y llegan a una construcción grande con una puerta doble abierta de par en par. Los mozos ya han empezado su labor, alimentan, cuidan y cepillan las monturas allí guarecidas.

Lionel se acerca a uno de los muchachos, que parece nervioso ante la visita del Capitán.

- Buenos días, joven. Venimos por la yegua herida. ¿Se sabe algo?

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10/12/2008, 13:43
Hypatia

Sigan por favor en la escena Establos

El joven al cuál habla Lionel es el caballerizo Nymus Kornberg. Se pondrá un post en esa escena visible para los tres, por favor esperen a éste antes de continuar escribiendo.