Partida Rol por web

Proyecto Arpa de Oro

1.11. La bardo fugitiva

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18/06/2015, 17:21
Director

28.02.1377

Rohellec abría la puerta de la taberna “La Marmita Cantarina”. Al anochecer del día anterior, él y Ewander habían llegado a Aguas Profundas después de otro largo aunque más tranquilo viaje de vuelta. Al llegar allí decidieron visitar a Chester, disfrutando de una fastuosa cena servida por sus dos sirvientes invisibles, “Alfred” y “Jarvis”. El joven mago no quiso saber nada de lo que habían hablado con Alustriel, prefiriendo dejar las noticias para la reunión.

De lo que sí hablaron fue de los potenciales reclutas, y de que Kazumi y Nerissa ya habían contactado a algunos, así que les instó a que hicieran lo mismo. Ewander quería conocer a Trizo Cervezasabrosa, así que su destino era la factoría cervecera de su familia. El caso de Rohellec podría haber sido más complicado pues Alice Redwell tenía una vida itinerante, aunque por suerte para él (o quizás porque siendo previsor Chester había realizado las gestiones pertinentes) la joven actualmente se encontraba en Aguas Profundas, así que concertaría una cita entre ambos bardos.

A la mañana siguiente, tras el desayuno, truhán y bardo abandonaron la finca Clancy con destinos distintos. Y fue así como Rohellec llegó a la taberna y cuando entró estaba prácticamente vacía. Un par de comerciantes en una mesa cerca de la entrada hablando de negocios y en el fondo, junto a una ventana estaba Alice. Era una joven muy guapa, pero tenía algo que te daba a entender que no era la chica adecuada a la que cortejar. Tenía el pelo castaño y en esos momentos miraba aburrida por esta. No había ni rastro del “Bardo Blanco”, su hasta ahora protector.

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29/06/2015, 00:43
Rohellec Eremir Sigäel Do'Ahrail

La Marmita Cantarina... el bardo no sabía si el nombre de aquel lugar le gustaba o no, realmente. ¿Cómo iba a cantar una marmita? Aunque, por otro lado, era una historia graciosa de imaginar... sí, lo decidió en el momento en que entraba por la puerta de aquella posada: algún día escribiría una historia sobre una marmita... pero no una marmita especial, sería una marmita mágica... una que otorgara fuerza extraordinaria a quien bebiera de ella y que estaría en posesión de un grupo de rebeldes que se levantaran en contra de sus opresores conquistadores... Sí, sería una gran historia...

Pero la historia se detuvo en su cabeza cuando vio a la joven que se encontraba sentada frente a la ventana, mirando por ella aburrida. Rohellec no sabía dónde estaría el Bardo Blanco, pero no estaba allí así que no perdió el tiempo y se acercó decidido, hasta la mesa de la joven. 

-¿Qué hacéis en este lugar, ninfa de las montañas, cuando debierais estar en un palacio, iluminando el reino con la luz de vuestros ojos? -dijo en voz lo suficientemente alta como para que ella lo escuchara, pero lo suficientemente baja como para que sus palabras fueran sólo para ella- así os habría saludado si fuerais cualquier otra mujer, señorita Redwell, mas he de decir que a vos paréceme que no con palabras bonitas os ganaré, puesto que vos también domináis todos sus entresijos. ¿Me equivoco? 

Sonrió abiertamente, mientras hacía una delicada reverencia, ni demasiado tosca, ni demasiado pomposa. 

-Rohellec Eremir Sigäel DO'Ahrail, pero podéis llamarme como os plazca. A vuestro servicio, mylady -entonces, educadamente, señaló la banqueta que había frente a ella- ¿puedo sentarme?

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30/06/2015, 13:24
Alice Redwell

La muchacha miró a Rohellec extrañada y quizás algo desconfiada por su pomposa aparición. Se veía que Alice era mucho más sencilla de lo que el aasimar jamás había sido.

Tenemos una reunión, así que no tienes que pedirme permiso para tomar asiento maese Rohellec—respondió la mujer de una forma mucho más directa de lo que lo había sido el bardo, a continuación añadió con dureza—. Y llamadme Alice, si tenía algo de sangre Redwell he tenido la suerte de perderla.

Instantes después de haber hablado de esta forma, pareció que la joven bardo se arrepentía de lo dicho y suspiró.

Perdóname. Feluk me dijo que tenías una buena propuesta que hacerme y no mereces que te hable así.

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09/07/2015, 15:17
Rohellec Eremir Sigäel Do'Ahrail

Rohellec sonrió cuando ella le ofreció el sitio.

-Muchas gracias -respondió mientras llamaba al posadero con un gesto de la mano-; bien, os llamaré Alice pues, no soy quién para decidir qué sangre tenéis y cuál no...

Sonrió cuando ella se disculpaba. Cuando el posadero se acercó, le pidió una jarra de hidromiel y miró interrogante a la joven, para ver si ella quería algo. Al terminar su pedido y, una vez hubo marchado el hombre, Rohellec la miró de nuevo y continuó su frase inacabada. 

-De hecho, ¿queréis saber un secreto? yo no me llamo como os he dicho exactamente, así que soy el primero que llamará a las personas como ellas quieran ser llamadas. Bien... -continuó, viendo que la joven quería ir directa al grano- ...tengo una proposición que haceros, sí... pero es una proposición a largo plazo y depende de cuáles sean vuestros planes para el futuro y de si estaríais dispuesta a embarcaros en una gran empresa que llevará esfuerzo y tiempo, pero que puede resultar en grandes consecuencias... decidme, ¿qué es del Bardo Blanco ahora mismo? ¿No estabais con él?

Notas de juego

¿Feluk es el Bardo Blanco?

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14/07/2015, 21:49
Alice Redwell

Alice escuchó a Rohellec con reticencias y suspicacia, como si hubiera algo que no le estuviera quedando claro.

Se supone que esta es una reunión privada para nosotros, así que Feluk consideró que sobraba—a bardo se sacudió el pelo—. Perdona que sea tan directa, pero me gustaría saber de esa “proposición a largo plazo de grandes consecuencias”. Creo que quieres generar expectativas al respecto, pero realmente son palabras vacías.

Pese a su carácter pragmático y directo, poco común en los bardos, al aasimar no le podía quedar mas claro el hecho de que Alice era uno de los suyos, pues siendo tan joven ya sabía identificar los trucos escénicos de sus semejantes.

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29/07/2015, 15:03
Rohellec Eremir Sigäel Do'Ahrail

Rohellec sonrió ante el comentario de la joven Alice. Lista y avispada, como esperaba. Si aquella muchacha quería saber, sabría. El bardo sintió que tenía que contarle todo para que accediera a ayudarlos. Así que el aasimar hizo acopio de toda su buena memoria, entrenada a través de los años, y trató de recordar palabra por palabra todo lo que Chester les había contado a ellos unas semanas atrás.

—Iré al grano, pues —aceptó el hombre, tras darle un largo sorbo a su jarra—; verás: Elminster ha muerto.

>>El Culto del Dragón tomó Skuld hace unas semanas. Su objetivo era realizar un ancestral ritual con el que asesinar a toda criatura viva a lo largo y ancho de los Antiguos Imperios, y alzarlos como muertos vivientes. La región estaba plagada de dragones y con ese ejército de muertos podrían doblegar a la región y a las tierras colindantes sin dificultad alguna. Elminster dio su vida para evitar que todos los dragones muertos se transformaran en muertos vivientes.

>>La cuestión es que Elminster sabía que su hora estaba cerca, y hace unos meses le pidió a un amigo llamado Chester Clancy que ideara un plan para ocupar su lugar, para sustituirle. Nosotros... es decir, un amigo mío, un par de hechiceras y yo, estamos poniendo en marcha este plan. Pero no somos capaces de hacerlo solos. Jamás habrá nadie como él, pero quizás, sólo quizás, entre todos seamos capaces de igualarlo. Elminster era capaz de tener su mirada en diferentes puntos y el rumor de su sola presencia mantenía bajo control muchos de los numerosos peligros que hay en Faerûn. Nosotros no podemos hacer esto uno por uno, pero sí entre todos. Rendirse no es una opción, así que mi amigo Chester, nosotros, y todos aquellos, como tú si accedes a unirte a nosotros, a los que hemos ido a buscar uno por uno, podemos hacerlo en su lugar... podemos continuar su legado.

>>Somos una pequeña organización llamada Arpa de Oro. Al principio éramos Arpistas, pero ahora no tengo muy claro que sigamos dentro de esa organización como una rama más, o por el contrario nos hemos escindido... la verdad, me da igual, los temas burocráticos me importan poco. 

La miró fijamente, sosteniéndole la mirada con sus iris color violeta. Sabía que le había dado mucha información de pronto, pero también sabía que ella podría digerirla fácilmente; siendo bardo, estaría acostumbrada a asimilar grandes cantidades de información y filtrar de ella los datos importantes en pocos segundos... además, tenía curiosidad por ver hasta dónde era capaz de llegar Alice en este sentido. Tomó otro sorbo de su jarra con tranquilidad y después añadió.

—Por supuesto, esto es una propuesta. Puedes responderme ahora mismo o puedes pensártelo... aunque no me quedaré por aquí más de un par de días. Pero debes saber lo todo; ante todo, no quiero que luego pienses que te he ocultado cosas: esta tarea requerirá una dedicación constante, cada día, cada mes, cada año... habrá que estar dedicados a esta causa. Serán pocos los momentos de recreo y siempre tendremos que estar dispuestos a que algo o alguien nos necesite —mientras hablaba, Rohellec se había inclinado hacia delante, impulsado por el ímpetu de su discurso, y había agarrado con entusiasmo la mano de la joven, sin darse cuenta—. No estaremos solos, por supuesto; nuestra intención es buscar más jóvenes prometedores, como tú, que quieran unirse a la causa, amigos en los que podamos confiar y junto a los que construir esta estructura que pueda mantener la paz en todo Faerûn. Sé que lo que te estoy contando es un proyecto muy ambicioso... yo mismo estaba algo escéptico al principio, pero después de ver el fuego en los ojos de Chester, después de haber contemplado de lo que la gente es capaz... creo verdaderamente que si todos los que estamos en ello trabajamos juntos, podremos alcanzar nuestra meta...

Sus ojos amatista brillaban con intensidad mientras pronunciaba estas últimas palabras, perdido en sus divagaciones y en sus ansias. Cuantas más veces decía aquello en voz alta, más se lo creía. La idea de un mundo en el que la paz, la libertad y la bondad llevaran la voz cantante, la idea del legado de Elminster aún vigente, cada vez se le antojaba más cercana, más factible, más real. Y estaba convencido de ello. 

El juglar se aclaró la garganta, carraspeando mientras salía de su mundo y se reclinó de nuevo en la silla, soltando la mano de la muchacha, agarrando su jarra de barro con las dos manos y dando sorbitos pequeños, uno tras otro. 

-Bien, Alice —dijo con la voz baja de nuevo, más calmado—, ahí tienes mi respuesta. ¿Y bien? ¿Cuál es la tuya?

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31/07/2015, 18:00
Alice Redwell

Alice escuchó atentamente las palabras de Rohellec, abriendo mucho los ojos, sorprendida por las noticias. El comienzo de las Guerras del Sueño Dragontino y su principio eran conocidos en todo Faerûn, pero las noticias de su desenlace y mucho menos la caída del archimago aún eran desconocidas para el mundo.

Se hizo un tenso silencio después del discurso del aasimar. Alice no parecía una mujer muy confiada, así que probablemente estuviera dilucidando si las palabras eran ciertas. Toda la historia era demasiado exagerada como para que fuera verdad. Pero a su vez, si era una mentira, era una mentira tan grande que tenía que ser verdad. Finalmente el silencio llegó a hacerse insoportable y Alice tuvo que romperlo.

¿Y por qué yo?

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03/08/2015, 16:35
Rohellec Eremir Sigäel Do'Ahrail

El bardo no se esperaba esa pregunta, aunque se preguntó por qué... evidentemente era la primera pregunta que todo el mundo haría, quizá para él estaba tan decidido que ni se había planteado que se lo pudieran preguntar. Dejó suavemente la jarrita de barro en la mesa y clavó su mirada en los profundos ojos claros de ella. Se mantuvo así unos segundos, observándola, tratando de averiguar qué había en su fondo. Meditando su respuesta. 

-Yo me pregunté lo mismo -dijo al fin, sin encontrar ninguna frase contundente y épica aquella vez- cuando Chester me escogió a mí. Aún no tengo una respuesta para aquello, pero a ti te escogí yo personalmente. Es verdad que él me dio una gran variedad de candidatos, pero ésa es otra historia... en realidad, nada más saber de ti, supe que eras la persona adecuada. Todos mis compañeros se han ido a buscar otro tipo de gente: valientes guerreros, diestros arqueros, poderosos magos... gente hábil en diversas disciplinas... digamos, bélicas, pero nadie ha pensado que, para que todo esto salga bien, hace falta algo más. Hace falta esto -se señaló la sien con un dedo- y tú lo tienes. Para ser bardo hace falta mucho más que simple habilidad con las manos. He oído historias sobre ti; historias que me gustaría comprobar por mí mismo. Pero, por encima de todo, te escogí porque, por encima de todos los demás, creo que tienes la voluntad de fuego que hay que tener para llevar esta empresa a cabo. Creo que a nuestro lado, no sólo puedes ayudarnos a que este plan brille, sino que también puedes desplegar tus alas y crecer como persona y como bardo. Creo que es el tipo de oportunidad que una persona con tu pasado (del que, por cierto, lo poco que sé no me resulta tan lejano) y con tu voluntad necesita para desplegar las alas y volar. 

La seriedad con la que el bardo había pronunciado estas últimas palabras era una seriedad diferente a aquella con la que había contado todo lo anterior. Sus palabras previas ardían de pasión, pero éstas, aunque dichas también desde el corazón, asomaban a sus labios en tono grave, cargadas de serenidad, convencimiento y certeza. Y sus ojos no se despegaron en ningún momento de los de ella. 

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09/08/2015, 19:45
Alice Redwell

La joven continuó escuchando atentamente a Rohellec, pero no hizo ningún gesto en respuesta de los cumplidos que le dirigió el bardo. Alice se quedó un rato pensativa, meditando su respuesta.

Dices que has oído historias de mí. ¿Eres consciente de mi posición? Los Ladrones de las Sombras me persiguen. Soy su objetivo. Los que estén a mi lado, siempre estarán en peligro. Teniéndome a mi lado, estarás poniendo en peligro tu causa. ¿Estás seguro de querer arriesgarte?

Notas de juego

He tardado más en escribir porque probablemente hasta Septiembre no empecemos la segunda escena, lo cual te da tiempo suficiente para terminar los temas que tenemos pendientes. Me gustaría dejarlos cerrados antes del día 22.

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17/08/2015, 14:28
Rohellec Eremir Sigäel Do'Ahrail

El bardo meditó unos segundos aquella respuesta. No podía hablar por todos los demás, pero sí por él y sabía que, aunque no fuera su voz, los otros estarían de acuerdo en lo que iba a decirle a la joven. 

—Si aceptas, Alice —comenzó con tono serio—, aceptas unos deberes, unos ideales y unas responsabilidades con las que tienes que cumplir. Pero, evidentemente, pasarás a formar parte de un grupo de personas que cuidan los unos de los otros. Todos juntos aportamos todo lo que somos capaces a una misma lucha, pero los problemas de uno son los de todos los demás, así que si ésa es tu situación, la aceptaremos y te ayudaremos. 

Notas de juego

oki^^ a partir de ahora ya puedo contestar más a menudo ;) sigo con trancazo pero en ello estoy^^

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18/08/2015, 20:09
Alice Redwell

Por primera vez durante la conversación, Alice esbozó una sonrisa corta y asintió con la cabeza.

Cuenta conmigo—dijo con determinación—. Vuestro plan es una locura pero, ¿la verdad? Prefiero un poco de locura a seguir huyendo. Necesito hacer algo más con mi vida o seré yo quién pierda la cabeza. Gracias por esta oportunidad Rohellec.

 

Notas de juego

A partir de aquí podemos ir cerrando la escena.

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18/08/2015, 20:29
Rohellec Eremir Sigäel Do'Ahrail

El bardo correspondió a la sonrisa. 

—Así se habla; la locura es a veces el verdadero camino. Creo fervientemente —añadió, tras una pausa— que elegí bien cuando decidí venir a por ti. Dale un propósito bueno a tu vida y nosotros te ayudaremos a conservarla —terminó, ampliando su sonrisa.

Luego se lo pensó unos instantes, meditando la actual situación; entonces preguntó:

—¿Has de hacer algo más antes de poder venir conmigo? Tenemos una próxima reunión mañana y es importante, me gustaría que me acompañases a ella. 

Notas de juego

Perfecto :) creo que el jueves tendré ya definitivos los retoques de la ficha y la historia ;)

gracias por tu infinita paciencia conmigo XD

Edito: error subsanado ;)

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31/08/2015, 17:21
Alice Redwell

Alice dio una seca cabezada asintiendo a la petición de Rohellec.

Solo tengo que despedirme de Feluk—dijo—, se ha portado muy bien conmigo. Dime dónde puedo encontrarte para buscarte cuando lo haya hecho.

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31/08/2015, 17:21
Director

Rohellec Eremir Sigäel Do'Ahrail abandonaba la marmita cantarina satisfecho. Alice era una mujer peculiar sin duda alguna, pero sería un importante activo para el Arpa de Oro. Además el hecho de que necesitara algo por lo que pelear convertía su incorporación en una doble victoria. Ya sólo quedaba esperar hasta mañana.

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07/09/2015, 15:10
Director

Rohellec continúa aquí