Fuera, la situación no era nada agradable. El trabajo era realmente duro, sobre todo mover los enormes carnifex que estaban siendo un tremendo lastre. Se necesitaban cadenas y al menos a treinta penales para poder arrastrarlo lejos de la muralla para evitar que el fuego dañara aún más el ferrocemento que la conformaba. Todos iban en silencio, aunque la tensión y el miedo se hacían patentes en muchos de los descastados. Se toparon con tiranidos moribundos que acabaron con más de un recluso despistado por lo extenuante de los turnos y la ausencia de descansos.
¡MOVED ESOS MÚSCULOS MALDITOS VAGOS! ¡MOVED ESAS ALMAS ÍMPIAS! ¡GANAOS EL PERDÓN COMO VERDADEROS AMANTES DE LA FE! ¡EL DIOS EMPERADOR OS VIGILA A CADA INSTANTE! ¡SU OMNIPOTENCIA Y OMNIPRESENCIA OS TIENE OJO BIEN PUESTO SOBRE VUESTROS COGOTES! ¡VENGA! ¡MÁS RÁPIDO!
Después de la batalla, los nanites presentes en la sangre de Bender trabajaban sin descanso para reparar sus tímpanos. El estruendo de la batería de defensa los había dañado. Afortunadamente, todas las órdenes se transmitían a con un volumen y una intensidad muy por encima de la necesaria, así que no tuvo problemas para percibirlas. Rod evaluó el campo de batalla. Había xenos caídos por doquier y las tareas de limpieza eran complicadas. Los restos de aquellos seres, con su sangre ácida y su tendéncia a explotar aun después de muertos, eran un peligro constante, por no hablar de lo dificil que sería mover a los más grandes.
- Con un vehículo iríamos más deprisa- señaló, mientras comprobaba la firmeza de las sujeciones a uno de los xenos medianos que había quedado clavado a la muralla a medio escalar. Sus largas garras habían perforado el ferrocemento antes de que alguna clase de proyectil explosivo acabara con su tren inferior. Aun así el alienigena había avanzado cinco o seis metros más por la muralla antes de morir y quedar colgado. Junto a su camarada, tiraron del cadáver hasta que la gravedad lo hizo caer con un lastimoso crujído. La muralla había quedado marcada por pequeños surcos, pero parecía mantener su integridad estructural. Juntos, intentaron arrastrar la mitad del cadáver hasta la pila más próxima, para que fuera incinerado, pero pesaba demasiado. Usando su cortador, Bender lo volvió a cortar por la mitad, haciendolo más manejable.
Quizá alguno de los restos fuera de utilidad para algo. Si tenía tiempo lo llevaría al taller para estudiar la cuestión.
¿No hay ningun vehiculo ni herramienta disponible, no? En todo caso, voy a ver si hay algo aprovechable como placas de quitina o garras para hacer algo luego.
¡LOS VEHÍCULOS SON PARA LOS RECTOS Y MISERICORDIOSOS! ¡A VOSOTROS SOLO SE OS DA BRAZOS Y ESPALDAS FUERTES! ¡APILAD LOS CUERPOS DEL ENEMIGO!
Meds, tira 1d5+1 y 1d2
Motivo: Cosas
Tirada: 1d10
Resultado: 5(+1)=6 [5]
Motivo: Cosas
Tirada: 1d2
Resultado: 2 [2]
4 y 2
Psst pssst - un penal, de aspecto brutal cuyo mote era "Nudillos", llamaba la atención de Bender de manera insistente. Cuando este llegó a mirar, encontró que "Nudillos" acababa de apartar un par de cadáveres de gantes revelando un tractor sepultado debajo de los cuerpos de tiranidos - ¿podrías hacerlo funcionar? - y sonrió desdentado.
El vehículo necesitaría cien revisiones, pero su estructura era sólida, y eso solía indicar, que como todo artefacto destinado al trabajo pesado, su motor sería igual de robusto. Necesitaría más manos para poder sacarlo de debajo de tanto xeno muerto, pero la cosa pintaba bien.
Bender echó un ojo al vehiculo. ¿Quién había dejado al pobre espiritu máquina a la intemperie para ser maltratado bajo el peso de una invasión de xenos? Aquello simplemente no se hacía. Un primer vistazo indicaba que era posible que todavía se pudiera arrancar el motor, así que no pensaba abandonarlo en ese horrible lugar.
De un saltó se metió en la zanja llena de cadáveres de xeno, procurando no empalarse él solo con las afiladas garras, y se acercó a comprobar el estado del vehiculo.
Motivo: comptech
Tirada: 1d100
Dificultad: 60-
Resultado: 1 (Exito) [1]
Bender va a mirar si puede arrancar el vehiculo antes de moverlo.
Bender, en una mezcla de buena suerte y excelente habilidad, fue capaz, tras conectarse al tractor, comprobar que su espíritu maquina estaba más que vivo, e incluso cabreado por su estado. Muchos penales acudieron a despejarlo de cadáveres para facilitar la tarea al recluso McKnife, y pronto pudo arrancarlo. Bender ahora poseía un tractor, salvo que su legitimo dueño lo reclamara, lo cual parecía harto difícil viendo que a un lateral, había un humano parcialmente devorado ¿lo pillarían con la guardia baja?
pues basicamente tienes un tractor, aún no he pensado en el perfil de atributos, pero basicamente es algo asi
La maquina arrancó con un quejido estrangulado que no gustó nada a Bender, pero que al poco se convirtió en un agradable ronroneo del motor de dos tiempos. Aquellas máquinas eran fabricadas para durar y el tractor, que bien podía tener más de cien años, parecía que había sido mantenido de forma aceptable (aunque su ojo crítico ya veía fallos en la conservación). Apartó el cadáver de una patada, los restos ácidos del cuerpo podían degradar la pintura y acabar causando oxidación de partes esenciales, y aceleró para que las orugas agarraran en la viscosa masa de cuerpos xenos sobre la que se asentaba.
Sacar el tractor fue la parte difícil, luego sólo quedó atar a los xenos con cadenas y arrastrarlos hasta la pila despacio. Al menos había podido salvar a esa maquina del desastre.
- ¿Acaso no os han dicho que los vehículos son para los rectos y misericordiosos? - Bramó Sanguine, en un intento de hacerse valer y poner a los penales en su lugar. - Deja eso ahora mismo y usa tus brazos, o tendremos que quemarte también a ti y purificarte de una puta vez. ¡Y ESPABILAD!
El Pater Sanguine no se sentía todo lo cómodo que le habría gustado en esa situación, era muy tensa.